URGENCIAS DIDÁCTICAS: EL BOLETÍN
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Año
II |
Número
3 |
sábado,
16 de marzo de 2002 |
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Editora
responsable: Prof.
María José Vanni | ||
Porque la solidaridad sigue
existiendo
Literatura infantil y juvenil y dictaduras
militares. 3
Cap Fed Interinatos y
Titularizaciones. 11
Francisco José Olvera Jiménez. 11
Asuntos varios de la lista. 12
Publicación de su dirección en el
boletín. 12
Esta semana
no pensaba escribir ningún editorial, pero al pasar los mensajes y ver el
cuidado que habían puesto en respetar los asuntos tal como se los había pedido,
me hizo tener que decirles ¡GRACIAS! La tarea fue mucho más sencilla esta
vez.
En cuanto a
las direcciones, el mail “Más sobre direcciones” apunta en el mismo sentido,
esta semana lo que me dio un trabajo horroroso fue compaginar autor con
dirección, ya que muchos usamos una dirección firmamos de otra forma y tenemos
un nombre de cuenta distinto. “El que avisa no es traidor” dice el refrán y yo
les cuento esto por si alguien aparece con la dirección
trastocada.
Por último,
quiero repetir lo que he dicho de muchas maneras diferentes pero tal vez nunca
tan explícitamente: gracias por hacer de esta lista un verdadero espacio de
intercambio, donde el que pide ayuda sabe que va a
encontrarla.
María
José
+ Soy docente y a todos los que me pudieran facilitar material para rendir para directora. Agradecería a todos los que me puedan ayudar
Muchas gracias Victoria
* María Victoria: ¿podrías aclararnos para que país y provincia o jurisdicción necesitás el material?
María José :-)
Desde Latitud 35° 16' S y Longitud 58° 24' O
* No tengo idea de qué tenés que rendir ni qué necesitás. Sé un poco más explícita, por favor, así te ayudamos.
Cariños.
GRACIELA
* No sé muy bien lo que necesitas pero por ejemplo en España, hay un equipo directivo con un/a director/a, un/a jefe de estudios y un secretario/a, una de las funciones es hacer y cuadrar los horarios de todos los maestros, en la siguiente dirección: http://webs.sinectis.com.ar/alejand/ , encontré esto, igual te facilita el trabajo aunque no se exactamente a que te refieres, ....
saludos
Isabel, desde España (La Rioja)
Programa Organizador de Horarios Escolares
+ Hola!!:
Mucho le agradecería a quien me enviara cualquier información sobre algún ensayo o análisis del tema literario: influencia del paisaje en la literatura. No importa si el autor es argentino o no. Muchas gracias.
Raquel
+ Hola a todo el mundo!
Estoy iniciando una investigación sobre la Literatura Infantil y juvenil y las dictaduras militares (de todo el mundo) si alguien tiene alguna referencia (novelas o cuentos) que trabajen sobre el tema, les agradezco me envíen los datos de los libros y veré si puedo conseguirlos.
MUCHAS GRACIAS!!!
Andrea
+ Hola, soy Andrea y entré en un circuito de intercambio de lecturas... la duda que me surge es la siguiente: el representante de mi colegio, es al mismo tiempo profesor de filosofía y me ha pedido que los textos que lean los chicos de 2 Polimodal tengan relación con la filosofía lógica. ¿Alguien puede recomendarme algo?
ANDREA
* Andrea: Recibí tu mensaje, hay un cuento que se llama "el hombre que mira" de Esteban Valentino.- Es de ciencia-ficción pero podés trabajar con el libro de Michel Foucault "vigilar y castigar" el tema de los cuerpos dóciles.- Asimismo podés alquilar la película "Matrix" y pasársela a los chicos para que hagan una comparación entre las dos sociedades (la de la película y la del cuento de Valentino.-
Espero que la propuesta te sirva.-
Marta
* Hola Marta: quería preguntarte en qué libro se encuentra el cuento de Valentino. Gracias!! ¿Qué te pareció la propuesta de los textos?
ANDREA
* De Italo Calvino hay un cuento que podría servir y es La oveja Negra. Es maravilloso.
Carlos
* Hola Andrea el libro de Valentino donde está el cuento del "El hombre que mira" que comentó Marta y que tú preguntabas por él es
Historias de otros tiempos... pero no tanto
Esteban Valentino
Ilustraciones de Marcelo Elizalde
Buenos Aires, El Ateneo, 1998
Colección Cuenta conmigo
Diego Prieto
* Muchas gracias, Diego
Andrea
* Andrea, también podés encontrar "el hombre que mira" en el libro de Santillana de EGB de 9°. –
Marta
+ Nadie ha mencionado los libros de Harry Potter. No es una propuesta ortodoxa pero a mí me encantaron (me recordaron los libros de aventura de mi niñez y adolescencia) y probé en el verano con chicos de todas las edades y todos (hasta los que no leen mucho) se engancharon.
Sé que son best-seller y que los de Lengua solemos ser prejuiciosos al respecto pero creo que cualquier texto que haga que los alumnos lean vale, más si están bien escritos.
María José :-)
Desde Latitud 35° 16' S y Longitud 58° 24' O'
* María José
La mención de los libros es para la elección de este año. El año pasado di Harry Potter y la piedra filosofal y Harry Potter y la cámara secreta y tuvieron buena repercusión, el tema es que me parece que Harry Potter es asunto terminado con la película. Los chicos ya no quieren saber nada y es comprensible, los han saturado. Por lo menos esa es mi experiencia. Andrea
* Acá en el campo todavía es novedad total. En cuanto a que los hayas dado el año pasado, tené en cuenta que tal vez otros no lo hicimos.
Cariños
María José :-)
Desde Latitud 35° 16' S y Longitud 58° 24' O
+ María José: Agradeciéndote siempre por el boletín y las novedades en nuestro diario quehacer educativo. Quiero pedirte si tuvieras algún bosquejo o sepas de algunos contenidos que se pudieran desarrollar en un curso de Comunicación integral para formación docente en el nivel Polimodal o bachillerato, te agradecería que si supieras de algo me lo hicieras conocer lo más pronto posible. Mil gracias.
Berna
+ Amigos listeros: por favor ayúdenme. Deseo postular a una maestría en lingüística hispánica con mención en investigación en la enseñanza de la lengua I, y necesito que me ayuden por favor a encontrar un tema para sustentar posteriormente la tesis. Gracias de antemano
Fanny
* Hola, Fanny
Yo te sugiero que abordes algún aspecto relacionado con la enseñanza de la lectura o de la escritura después de su adquisición inicial ya que sigue siendo un problema (cuando menos en mi país: México.
Saludos.
Graciela Murillo
* Amiga Fanny: Piensa en un tema que luego sea de provecho en tu desenvolvimiento como docente. Desde la experiencia, corta pero rica, te sugiero que podrías tocar el tema del joven ante la necesidad de leer, o algo similar. Hoy en día todos estamos con el problema de hacer atractiva la materia de literatura y lengua a nuestros jóvenes alumnos. Que está sucediendo con el joven que ha cambiado los libros de lectura por los medios audiovisuales y la computadora...? Se me ocurre que ahí tienes mucho por donde comenzar. A tu orden y nos envías tus investigaciones. Abrazo.
Manuel Angel.
* Hola Fanny, soy Georgia de Costa Rica, ¿has explorado el mejoramiento del currículum de esa materia desde el punto de vista de la Teoría de las Inteligencias Múltiples de Gardner? Es un tema muy actual y un terreno muy fértil para trabajar.
Georgia
* Fanny, si quieres integrar la falta de interés del joven por la lectura con un tema lingüístico, y te atreves a llevarlo a un plano más sociológico, podrías investigar algo acerca de los nuevos lenguajes y a partir de allí los nuevos paradigmas de comunicación que lentamente van dejando a un lado el verbal para hacer ingresar un entramado más complejo de relaciones y códigos. El artículo de Walter Benjamin Sobre el lenguaje en general y sobre el lenguaje de los hombres, La dialéctica de la ilustración de Adorno y los textos de Simmel serían un buen background, además de tomar a Eliseo Verón y algunos textos de Alejandro Raiter... Bueno, se me ocurrió
Andrea
+ Hola María José:
Quisiera en primer lugar felicitarte por todo lo que hacés por nosotras las docentes y por tu compañía. Te cuento que siempre estoy esperando el boletín, me resulta súper interesante. El único inconveniente que tengo es que a veces desearía contestarle a algunos amigos de la lista y no sé como hacer, incluso en ocasiones tengo dudas sobre un tema y no sé si consultarte a vos o cómo proceder. Sé que respuesta tendría seguro ya que todos son GENIALES!!
Te cuento que algunas son dudas casi domésticas como por ejemplo ésta: hoy estando en la sala de profesores de la escuela donde tengo tres cursos de 9no ( 14 años) surgió la pregunta ¿se dice papel rojo con lunares ? o ¿ papel rojo a lunares? sé que parece una pavada pero todos piensan que uno como está en Lengua debe conocer a la perfección todo lo que tenga relación con ella. Yo me pregunto ¿ a quién consultar?.....sí, se que sos muy buena y que estás siempre ahí para tendernos una mano, pero el tema es que uno se contiene, primero para no molestarte y en segundo lugar, en el caso de tener la posibilidad de preguntar a los compañeros de la lista , éstas parecen nimiedades junto a temas más importantes......
Otra duda es : no sé si leíste el cuento de Silvina Ocampo "Celestina". Yo considero que está escrito en 1ra. persona , que el narrador es personaje secundario y que es un cuento fantástico no real.. Crees que estoy equivocada?
Bueno María José , muchas gracias por tu paciencia.
Un beso inmenso
Elena Vidaurreta
+ ¡Hola a todos!
Pese a estar hace rato ya en "Urgencias", hoy me atrevo a colaborar con todos mandándoles 2 relatos de mi cepa (NOTA: están firmados con mi seudónimo, Pablo Veiga)
Espero que les gusten y, si tienen comentarios, palos o carpinterías enteras que mandar, los manden acá, citando el asunto "2 cuentos para... ¡todos! en él.
Saludos para todos "Urgencias" y, en especial, para vos, Maria José, y gracias por tus aportes a los que amamos la Lengua
Carlos
PD: los cuentos no van "attachados" (anglicismos aparte) _____________
"De la
humanidad de las letras"
(Cuento)
-Pero... ¡hombre, esto sí que es una sorpresa!- le dije al libro, a medio abrir, a medio cerrar. Un señalador, bastante deteriorado él, aburrido ya de cumplir su deíctica función todos los santos días, prefirió erguirse y abandonar el lugar ante la mirada atónita de los demás volúmenes que componen mi biblioteca.
-Toda una sorpresa, en verdad. Pero apuesto uno contra cien a que alguna vez lo soñaste... ¿O me equivoco?...- La antología ahora se movía, divertida, de izquierda a derecha y de derecha a izquierda. Al momento que estas palabras, frases, se hilaban, ofreciendo su cohesión y contenido, las letras correspondientes comenzaban, una tras otra, a desgranarse, para saltar de la hoja, por turno. Sin agolparse iban a parar a un cenicero de cerámica que hacía las veces de contenedor.
No podía (nadie, en mi lugar, lo hubiese hecho, creo) dar crédito a la escena que ante mis ojos se estaba desarrollando.
-... Sabes de mí, ...de todos...- prosiguió la antología, ya acomodada contra el fondo del estante superior - Sabes más de lo que pensabas. Y supiste esperar...
Repentinamente, las últimas letras dejaban el volumen para ingresar al cenicero, y ante mi eterno asombro se unían, separaban y volvían a unirse formando la silueta de alguien conocido, admirado. "Una gran persona", como yo solía llamarlo, en confianza, durante aquellas tantas noches de soledad autoimpuesta, con su verdad en mis manos.
Pasó, creo, poco menos de un minuto hasta que él terminó de delinearse y tomar el color y la forma con la que su idea ingresó en mí. Curiosamente, sus rasgos resultaban ser iguales a los que alguna vez me hubiesen develado las enciclopedias. El reloj de pared, siempre ausente, quiso esta vez entrometerse, sumándose a nuestro inusitado idilio con nueve de sus campanadas, como rubricando que la hora exacta había por fin llegado, y fue así, amigo lector, que Gustavo Adolfo Bécquer quiso tenderme su mano amigable, y con las palabras pequeñas que solamente alguien tan grande puede emanar desde las cenizas mismas, me dijo:
-Bueno, y dime: ¿qué a sido de tu vida, en todo este tiempo sin vernos?
Pablo Veiga
El gallina
del barrio
(Cuento)
-Chau, hasta mañana- se despidió Maxi, y, a la pasada, el Lolo Aguirre le puso el pie, haciéndolo trastabillar y caer al piso (como siempre). Juntó sus cosas y alzó la vista para mirarlo, apenas (como siempre), aunque conociendo de antemano la respuesta: el mismo jodido de siempre, el camorrero de la escuela, mimado por toda la asociación cooperadora y protegido de la directora y la vice ("papá pasaría recién luego del cierre", su frase de guerra, verdadero artilugio de escape, con el cual siempre conseguía zafar del acta; "mi viejo es el gerente del Banco, ¿entendés?", otra de las suyas, carta de presentación para conseguir las mejores chicas) y, para colmo de males, de los de 9no EGB, los más grandes de la institución.
"Alguien debería ponerlo en su lugar", masculla Maxi entre dientes, haciéndolos rechinar.
Pero claro: el pueblo donde vivían tenía "una sola" de todo: un solo edificio de altos -donde vivía el Lolo y su familia-, una sola plaza, una sola heladería, una sola escuela. Y era lógico que no iba a sacárselo de encima nunca, a no ser que al viejo lo volviesen a trasladar. -¿Qué te pasa, gallina? Vas a empollar, otra vez, que vivís echado, en el suelo?
La cargada del Lolo fue festejada por los demás, sin distinción social alguna y con la consabida obsecuencia que este tipo de situaciones suele traer aparejada.
Día tras día, la misma historia: antes de que llegue a la esquina, para tomar el micro que lo transportaba a su casa, algún rollo con el Lolo; luego, llegar, sacarse el guardapolvo, tomar la leche velozmente y devorar un solo pan con dulce de leche -si había-, controlar los deberes para el día siguiente, leer algo de lo que tuviesen para estudiar, eludir las bromas pesadas de su padrastro, darle un beso a su mamá (si es que no estaba encerrada en la pieza, llorando, con un ojo en compota), agarrar la bici hora y pico después, pedalear hasta lo de Vale...
¡Valeria!
¿Qué sería de él, si no la tuviese a Valeria? Pues nada. Ella era su remanso, su escondite de la vida.
Los Pérez Lafont vivían unas doce cuadras más arriba, en el barrio más copetudo. El papá de Vale era medio caporale en la empresa de gas local, y auditor de no sé qué otra cosa. ¿Qué era un auditor de no sé qué? Misterio.
Tal vez algún día se enterase. Era cuestión de tiempo. Lo importante de todo era que Maxi todavía no salía de su asombro cuando se ponía en la situación del "suegro". Él no tenía más que su bici, doce años y algunos meses, y unos pocos ahorros que podía distraer de las propinas que le daban por repartir el diario los fines de semana ("de lunes a viernes, tenés que estudiar", le había recalcado mil y una veces don Carmelo, el dueño del puesto, y él pensaba que tenía razón); Maxi Castillo lograba hábilmente ocultarlos en el baldío de al lado, todas las noches, para algún bendito día "escapar", junto con su vieja, de un alcohólico golpeador.
Maxi soñaba, "total, es gratis", se consolaba. Algún día sería alguien; alguien fuerte y poderoso. Podría ayudar a la gente de todo el barrio...
Ahora, eso sí: por Vale -y únicamente por ella-, haría cualquier cosa.
Posta
*****
Cuando Maxi dio vuelta la esquina, el patrullero, estacionado en la casa de al lado, lo sobresaltó. "¡A la pelotita!", pensó "¿Qué habrá pasado?"
Hábilmente, un oficial lo interceptó a mitad de camino, tomó del brazo y sacó del lugar. Al pasar por delante de la casa vio a Vale, que, apenas asomada por entre las cortinas, desde la ventana de su habitación le indicaba "da la vuelta, por la puerta del patio".
Preguntó al cana "qué había pasado", como para disimular. Consiguió la información que suponía: "nada. Son cosas de grandes". Obvio: ya estaba acostumbrado a ese tipo de respuestas. Dio un rodeo como para hacer tiempo, y enfiló derecho para la entrada de atrás de la casa de Vale. La puerta estaba entornada. Pasó la bicicleta, pasó él, y se acercó a la ventana de ella.
Vale corrió las cortinas a un lado; antes, le dedicó una sonrisa de satisfacción.
-¿Qué miércoles pasó, al lado?, preguntó, curioso, ya dentro de su cuarto y tras el beso "de cachete" que hace tiempo ya habían convenido de común acuerdo.
-Shhhh, despacito, que pueden oírte mis viejos- sugirió Vale. -Recién sacaron a la señora Guerrero. Muerta.
-¿Mu... muerta? E... es... estás segura, vos?- tartamudeó Maxi.
-Sí. La llevaban en una camilla, tapada con una sábana... Pero la destaparon cuando vino el médico, así que pude verle la cara.
Maxi no iba a dudar de ella. No, señor: la palabra de Vale era santa. Siempre.
-¿Vemos un rato de tele?- le invitó, tomándolo de la mano, para alejarlo de la ventana y situarlo a su lado, en el sillón.
-Sí, bueno. Pero antes, ¿por qué no me ayudás un cachito con la tarea? El jueves tengo prueba y...
Vale se puso molesta. -¿De qué?- le preguntó, para cumplir.
-Lengua-, dijo él, tímidamente.
Máximo sabía que se venía el sermón.
-A ver, a ver...-Valeria comenzó a hojear el cuaderno, con aires de superioridad. Él aprovechaba para mirarla: ¡era tan linda! Y esos ojos grandes, grises, en su carita de ángel, lo ponían por...
-Pero... ¿coherencia y cohesión?, ¡Esto es una re-pavada!- sentenció Vale, rompiendo el ensimismamiento de su novio, "filito", como gustaba de llamar a Maxi su madre.
Notó que él seguía mirándola. Se dio vuelta, y en el movimiento, el largo y cepilladísimo pelo rubio pareció delinear, aún más, su carita.
Para cuando Vale terminó de hacerse la "Seño", él todavía no había pescado una. Le sonrió. Y de paso, le enchufó un piquito.
Maxi enrojeció por un momento. Cuando bajó del limbo, armándose de valor y con aires de "superado", preguntó:
-¿Sí? ¿Tan fácil es? Mirá que cuando la de Lengua lo explicó parecía un reverendo desp...
Vale le interrumpió, con meticulosidad.
-¡Maxi: ojo con lo que decís! El ruido repentino de tacos subiendo la escalera la impulsó a empujar el cuaderno -Maxi incluido- bajo su cama, subiendo rápidamente el volumen del televisor, cuya pantalla, estática, no mostraba otra cosa que "mute".
La madre de Vale tocó a la puerta. Un rápido "¿sí?" de aprobación le permitió entreabrirla, como para ser oída.
-Hija- le dijo, apenas asomándose -y algo en su voz la mostraba visiblemente preocupada- no salgas de casa hoy. ¿Sí? Estuvo la policía al lado y...
-Sí, mamá- respondió ella, obediente, pero sabiendo que de todos modos haría lo que quisiese, como siempre.
Minutos después, con la escena despejada, Maxi volvía a su lado, algo más inquieto.
-Escuchaste a tu mamá, ¿no?
-No. - respondió rápidamente ella. -¿Dijo algo?- continuó, burlona.
El sol ya había empezado a caer desde hacía como media hora, y Maxi supo que en la risita de Vale había una invitación para la noche.
*****
Cuando su mamá y "el tipo ése" al fin dejaron de hacer ruido y comenzaron a roncar, Maxi Castillo se levantó, sigilosamente, para empezarse a vestir.
El reloj de pared le anunció, con una campanada, las doce y media de la noche.
Máximo bostezó, maldijo su suerte, salió por la ventana, montó su bicicleta y enfiló, rumbo a lo de Vale.
Al dar vuelta la esquina, ella ya lo estaba esperando. Lo recibió sonriente, con otro beso.
Maxi contó "seis", en lo que iba del día.
Vale pareció adivinarle el pensamiento. "¡Exagerado!", le retó.
Y, totalmente distendidos, charlando de cualquier cosa, comenzaron a pedalear calle abajo.
Llegaban diez minutos después que los demás: cargada en puerta.
-¡"Aventura en los ligustros", con Máximo Castillo y Valeria Pérez Lafont!
¡Desde hoy, en todas las salas del país!-, vociferó uno de los mellizos Cortés. -¡No se la pierda!"-, agregó el otro, siguiéndole la corriente a su hermano, mientras los cuatro restantes rompían a reír, festejando la "salida".
Cuando toda alusión humorística a la causa de su posible demora húbose al fin apaciguado, Vale, parándose, dio comienzo a la reunión.
-Viernes 13 de enero de 200...; siendo ya las -miró su reloj- 12:49 AM, yo, Valeria Pérez Lafont, en mi carácter de titular responsable del Consejo de la Hermandad aquí reunido...
Maxi pensó otra vez en esas palabras que, por sexta noche consecutiva, le escuchaba decir a Vale: todavía no terminaba de entender qué era "titular", a qué "Hermandad" se refería... "Vos callate y no preguntés ¿O querés que en esto me quede sola, con todos estos vagos que no hacen más que mirarme, como queriéndome comer...?" le había dicho ella en un par de oportunidades, dirigiéndole un "medio puchero" que él siempre terminaba por calmar, accediendo a cualquiera de sus caprichitos. Y él sabía que eran caprichitos, claro
Es más: a Maxi, hasta le parecía que la amaba a Vale, pero... ¡qué se yo!...
-...y, como estuviese estipulado ya desde los comienzos, cada viernes 13 se procederá al bautismo... -Vale levantó aún más el tono de voz, para sonar más autoritaria- ... de nuestro nuevo miembro de la Hermandad...
Cuando ella lo señaló, Maxi se sintió el chico más afortunado del mundo. -... mi novio... -y cuando dijo "novio", los mellizos casi sueltan una nueva cargada, pero un "algo" fulminante en la mirada de Vale los retuvo de hacerlo, -Máximo Castillo-, concluyó, satisfecha.
Ella se volvió a un costado, para mirarlo. Él, sentado a su lado (como siempre), ni se vino venir el increíblemente apasionado beso en la boca que ella le dio -y, para colmo de males, delante de todos.
Maxi se sentía un poco más "grande", ahora.
Le pasó la mano por el hombros, y ella, muy enamorada, se le acurrucó debajo, como una pichoncita. Así estuvieron los dos, muy acaramelados, a partir de entonces.
"¡Ah, machito viejo, nomás!", le habría dicho el tío Raúl, si lo viese allí, ahora.
La reunión siguió normalmente, tocándose todo tipo de temas -en especial, el colegio: uno de los temas más solicitados por los mellizos Cortés, que ya venían de haber sido expulsados de otras dos instituciones por, entre otras achurías, quemar la mapoteca, liderar una batalla campal en el patio, y etcéteras varios-. Vale, acomodándose mejor para hablarle directamente al oído, le dijo:
-Claro que..., si querés que estemos "todo el día juntos", tenés que pasar tu bautismo de fuego, como todos...
Maxi la miró, extrañado.
-¿Qué cosa?- preguntó.
-Tu bautismo de fuego, como todos los que estamos acá. Es una prueba -se explicó mejor.
-Una prueba... -dijo Maxi, -prueba..., ¿de qué?
-Hombría... -dijo ella y, como sin querer, le rozóó su incipientes patillas con los labios
Maxi sintió que se moría.
Le dejaron solo, por un momento. "Tenemos que deliberar", le dijo ella.
Cuando volvió, antes de reubicarse a su lado -bajo el "ala"- le hizo una
seña, como diciendo "poca cosa: no te preocupés".
*****
La madre de Vale destapó la cama violentamente, tomando el aire suficiente como para decir a su hija: "pero escucháme: ¿sos sorda, vos?, ¿no oís que te estamos llamando...?", cuando, al encontrar en su lugar una almohada, bajó desesperada las escaleras gritándole en el camino a su marido:
-¡Papá...! ¡Papá! ¡Despertáte: Valeria no está en su cama! El hombre de la casa, terriblemente ofuscado, recordó la fecha y empujó la tapa del doble féretro de una patada para comenzar a vestirse, mientras profería toda clase de insultos en una lengua bastante incomprensible, por cierto.
-¡Papá: no le vayas a pegar, por favor: es que..., ya sabés: la tradición...
-¡Al diablo con la tradición!-, le interrumpió, y haciendo a su mujer a un lado, tomó su capa y saltó por la ventana, rumbo al cementerio municipal de las afueras.
Su mujer siguió hasta la cocina, abrió la heladera, y sacó el último saché de plasma disponible. De una dentellada, quitó el precinto y comenzó a beberlo, volviéndose a culpar por el asesinato de la de Guerrero, "por hambre".
Sobrevolando la noche porteña, un murciélago más -otro de los tantos-, batía sus alas con desesperación. "No. Justamente ese chico, no" se decía.
Entretanto, Maxi Castillo se aprestaba a escuchar el veredicto. -...y es voluntad unánime de esta Hermandad - dijo Vale, -conceder a Máximo Castillo el honor de llevar a cabo la prueba de admisión necesaria para ingresar a ella: ...
-..."la búsqueda del tesoro"..., adelantó uno de los mellizos Cortés, recibiendo un impensado codazo de la titular, que intentaba darle al anuncio toda la importancia necesaria.
-..."la búsqueda del tesoro"..., -concluyó, invitando a su novio a levantarse del suelo.
Maxi creyó intuir que la cosa venía Light; de todos modos, preguntó. -Para ser aceptado como miembro de la Hermandad -, le respondió su "amor"-, deberás entrar al cementerio por la puerta del costado y traer una copa de plata que se encuentra escondida en una de las criptas...
Para entonces, Maxi no podía escuchar más: estaba temblando como una hoja. Nunca supo por qué también se acordó de su finado viejo cuando, al venírsele a la mente las cargadas del Lolo, tomó una bocanada de aire, miró a Vale, y enfiló solito para la puerta del cementerio.
Los demás lo observaban alejarse, complacidos.
Segundos después, al avistar ya las primeras cruces que se alzaban, intimidantes, en medio de la espesa bruma, Máximo Castillo hizo un esfuerzo infrahumano por no tomar su bici y salir de ese lugar a los santos piques.
*****
Secó sus lágrimas con la manga y volvió a moquear, molesto consigo mismo por no poder respirar correctamente y, encima, ser tan "gallina" para algunas cosas.
Maxi salió de la tercer cripta visitada en esos primeros quince minutos dentro del lugar que cualquiera (menos él) habría elegido visitar para exponer un amor inconmensurable.
Medianamente decidido, cruzó hacia la primera de la calle siguiente, miró hacia el cielo y pidió "fuerza" para continuar con la prueba.
La luna, en cuarto creciente, parecía como que se le reía en la cara. Manoteó el picaporte de bronce labrado, y lo bajó, a la vez que empujaba con su hombro derecho para abrirla.
Estaba cerrada con llave.
Maldijo su suerte. "Y casi seguro que la copa está en esta", pensó.
Limpió el vidrio con el dorso de la mano y en redondo, como para tratar de "chispear", a ver si se veía algo.
Algo que brillaba a un costado del pequeño altar le dio esperanzas de culminar su búsqueda. También, una sombra pareció moverse súbitamente hacia abajo, hacia lo más oscuro del rincón izquierdo.
A Maxi le corrió un sudor frío desde abajo hacia arriba, por toda la espina dorsal.
No supo nunca por qué volvió a acordarse de su viejo, del Lolo... De Vale... Y decidió que ya era tiempo de crecer.
Después de andar cabizbajo por unos minutos, Maxi encontró lo que buscaba: un pedazo de alambre, y con ello, confirmó, una vez más, su teoría de que "siempre, pero siempre, hay algún pedazo de alambre al cuete por ahí."
Haciéndole algunos dobleces "de memoria", volvió hasta la puerta de la cripta, para girar su improvisada ganzúa en todas las posiciones operables.
Un "clac" repentino le devolvió la sonrisa.
Máximo Castillo, superhéroe a prueba de todo, empujó la puerta despacio, tratando de que las vetustas y oxidadas bisagras dejasen de chirriar.
Entró. Hacia ambos lados, las manijas de dos ataúdes brillaban a la luz de la luna y le daban una lúgubre bienvenida.
Hizo unos pasos, temeroso. En el final, se topó con algo. Ahí estaba. En un rincón, la famosa copa de plata que le habían pedido t...
La mano, saliendo de la nada, lo tomó del brazo, por sorpresa.
A Maxi, el corazón le dio un repentino vuelco.
Casi se infarta cuando, con voz firme pero suave, el papá de Vale le dijo:
-No tenés que hacer esto para demostrarle tu amor, ¿sabés?
¡El papá de Vale! ¡Y vestido con una capa!
Le quedaba re-bien la capa.
Pero... ¿qué hacía a esa hora, y justo en ese lugar?
-Primero que nada, vine a advertirte. Después, a felicitarte. Y después, a lamentarme de que la vida no me dé la oportunidad de poder tener, algún día, un yerno como vos.- le dijo, y para este entonces, Maxi ya estaba totalmente confundido.
Aparte, el tipo parecía tener poderes telepáticos: adivinaba el pensamiento.
-Algo así-, le dijo, sorpresivamente, y ahí sí, Maxi se dio que cuenta de que, verdaderamente, el tipo leía sus pensamientos.- Pero lo mejor de todo, es poder leer el corazón de la gente. Eso sí que es importante-concluyó.
Máximo Castillo se sentó a su lado. No sabía por qué, pero la voz del papá de Vale sonaba como cuando uno baja exageradamente el labio superior.
Estuvieron un rato hablando de bueyes perdidos allí sentados, uno al lado del otro.
De a poquito, él comenzaba a restar importancia al lugar donde se encontraban y parecía animarse un poco más; al rato, ya departían animosamente, como si fueran grandes amigos.
Entonces él, mayor, experimentado, aprovechó y le habló de lo que realmente era ser un hombre, de la vida, de las decisiones y los fracasos, de los aciertos y de los errores, más allá de cualquier prueba a la que alguien eligiese someterse, sea en la edad que sea.
Y el vampiro, sumiendo su rostro en la oscuridad total, se permitió sonreír sin tapujos, porque el chico había entendido.
Maxi volvió a preguntar por el motivo de su estadía en el lugar: concretamente, qué era lo que estaba haciendo ahí, y, encima, a esa hora de la madrugada.
-¿Así que te preocupa qué es lo que hago acá, en una cripta, y a hora tan avanzada de la noche, eh?- le dijo, algo más distendido. -Bien..., a ver...,
¿Qué me dirías, Maxi, si te dijese que soy alguien "acostumbrado" a este tipo de salidas, alguien que, desde hace mucho pero mucho -y enfatizó aún más el tono- tiempo ya suele andar por este tipo de lugares?
-¿Por los cementerios, dice usted?- le preguntó, extrañado
-Sí. Eso mismo. -Bueno...,-Maxi tragó, dificultosamente, hilvanó sus ideas y, sin más, decidió serle sincero-, creo, este...-volvió a tragar, y prosiguió- ... creo que le diría que usted es uno de esos de las películas...
Su interlocutor lo miró, asintiéndole, sin hablar.
Horrorizado ante la confesión, Maxi quiso pegar un grito, pero no le salió.
La mano sabia del vampiro corrió presurosa a apoyarse en su hombro: enseguida le invadió a Maxi un sentimiento de calma.
-Bueno, así son las cosas-, le dijo, sin más- ahora, creo que es tiempo que conozcas algo importante...
Y diciendo esto, llevó el índice de la mano derecha a la frente del chico, que entró como en un sopor hipnótico.
-Maxi: esto sería tu futuro con mi hija. Velo -ordenó.
Como dentro de una gran vorágine multicolor, Maxi fue viendo lo que debía ver: se vio a él, mayor, afeitándose; vio a Vale, todavía una niña... y Maxi vio -sintió- a Vale, a lo que Vale era, en realidad.
La sensación era angustiante, horrible: un dolor del espíritu, mezcla de desilusión y ganas de morirse...
Dicen los que narran esta historia, que, un buen día, los Pérez Lafont se marcharon del barrio -mudanza incluida-. Que, así como un buen día llegaron, como de la nada, un día se desaparecieron, sin dejar rastro ni pista de su paradero. Y que un chico sufrió de amor, pero que , al poco tiempo, una nueva compañera -muy linda, realmente- vino a remendarle el corazón.
Dicen que nadie, ningún vecino siquiera, supo nada de ellos, nunca más.
Algunos, aventuran haberlos visto de noche en un pueblo perdido de la Europa Oriental, pero es poco probable. Además, el testimonio viene de un viejo borracho, un paladar exquisito y veterano catador de los más variados whiskies importados. Y los chicos de hoy no creen a ningún viejo, y menos, si es un borracho.
Y dicen, también, que cuando el sepulturero encontró a Maxi inconsciente, tirado en la entrada del cementerio, parecía hasta más grande, como crecido...
Pablo Veiga
*A “Pablo Veiga”: disculpá si en el proceso de trascripción se me escapó algún punto y aparte donde no iba.
María José Vanni
+Colegas:
¿alguien sabe cómo se puede reciclar el papel? En Idioma Español, ciclo básico,
los muchachos deben rescribir los textos varias veces, resultado: se quedan
"clavados" con un montón de papeles que ya no sirven para nada. Entonces
propusimos reciclarlos para usarlos nuevamente como borradores. Agradecemos
mucho cualquier información.
Mónica
+ Durante 2002 seguramente en las escuelas de Capital Federal, se estarán | cubriendo horas y cargos vacantes. Según la nueva reglamentación los | titulares del establecimiento tienen prioridad por sobre los no titulares. | ¿Qué sucede con los docentes titularizados a la espera de la Resolución | respectiva?: No son considerados titulares, por lo cual son excluidos.
Esta | situación es injusta dado que la Ley de Titularización es retroactiva. Se | acompaña modelo de reclamo y cómo presentarlo en la | www.fernandocarlos.com.ar/interinatos.htm
| Si conoce algún compañero de Capital, no deje de pasarle este dato. Se | autoriza a distribuir este correo en listas afines.
|
| Hasta pronto.
| Fernando Carlos IBAÑEZ
| http://www.fernandocarlos.com.ar/
| Educación - República Argentina
Hola a todos,
Soy nuevo y me gustaría presentarme. Me llamo Francisco y trabajo como Auxiliar de Conversación (Español) en Toulouse (Francia).Soy diplomado en Magisterio (Lengua extranjera opción francés) y trabajo en una escuela de primaria, enseñando a alumnos de 6 a 11 años. Es el primer año que trabajo en primaria, ya que anteriormente siempre me han dado secundaria. Trabajar la lengua española con niños es una experiencia encantadora y motivante, ya que cualquier cosa que tu les prepares les gusta.
No me quiero alargar mucho más así que un saludo a todos y aquí estoy, para ayudar y para aprender.
Hasta pronto,
Francisco José Olvera Jiménez
Mi nombre es Marta Murillo, soy profesora de letras y de historia.- Después de diez años, en el 2001 retomé la docencia y estoy ejerciendo en tercer ciclo EGB y en Media y Polimodal en la localidad de Lanús.-
Es la primera vez que me suscribo en una lista y me parece muy interesante la propuesta.-
Felicito a la administradora de esta lista y a los colegas que figuran en la misma, porque a pesar de lo que estamos viviendo en Argentina, no bajan los brazos y tratan de superarse día a día y entregarle a sus alumnos lo mejor de ustedes.
Espero que mis futuras colaboraciones les sean útiles y un saludo muy grande para todos los integrantes de la lista.
Marta
Hola: Soy Miriam, de la ciudad de San Carlos de Bariloche, Argentina. Momento difícil el nuestro en cuanto a la educación de los niños. En este lugar no hay inicio de clases. Yo soy alumna del Instituto de Formación docente, y me faltan dos materias para comenzar mi residencia. Pero todavía no hay novedades. Mañana sería el inicio de clases, pero todas las escuelas estarán cerradas. Tengo tres hijos de 11, 9 y 3 años, y estoy viendo como hacer actividades en casa para que no sientan el abandono de la escuela... Me interesaría si pueden aconsejarme, asesorarme o recomendarme literatura para las edades de 11 y 9 años, quiero que lean algo que les guste mucho. Gracias, y un gusto poder comunicarme y recibir noticias o novedades de uds. Todavía no entiendo mucho como funciona este tipo de comunicación, pero de a poco voy a poder lograr mas fluidez en nuestros diálogos. Saludos a todos
. Miriam
+ Hola
Mi baja de la lista no obedece al mal funcionamiento de la misma pues de hecho estoy sorprendida por su buen funcionamiento. Pero el hecho es que los temas que normalmente se tratan no están relacionados con mi actividad docente: soy profesora de educación especial y sobre este tema no se habla prácticamente.
Este es el único motivo de mi baja. Sin embargo quiero animarte a seguir adelante pues la lista es muy útil e interesante aunque a mí, por mis especiales circunstancias no me sea de gran ayuda.
Un beso
Esther Tarella Villanueva
* Aunque Esther ya no esté en la lista me parece atinado responderle (no se preocupen recibe copia de este mensaje en su casilla)
Es cierto el asunto que ella plantea; los de lengua casi monopolizamos la lista y es porque la mayoría llega a ella a través de mi página que justamente es de lengua.
Por eso quiero decirles a los colegas de otras asignaturas que estén inscriptos que no se dejen abrumar por la cantidad de mensajes de esta materia. Dense a conocer, presenten sus problemáticas específicas y se sorprenderán de la cantidad de gente que puede ayudarlos.
Cordialmente
María José Vanni
Administradora
Lista urgencias didácticas
www.geocities.com/urgencias_didacticas
Mis queridos amigos: la semana pasada intenté hacer un pedido en el editorial pero me quedó confuso. Así que aquí estoy intentándolo de nuevo:
Solicito su permiso para incluir su dirección de mail en los mensajes que se publican en el boletín, ya que he recibido mensajes de personas que sólo están suscriptas al boletín y desearían intercambiar correo con los autores.
Por favor, siga atentamente estas instrucciones:
1) Escriba a mi dirección personal: mailto:[email protected]
2) En el asunto coloque Sí o No, según su opción
3) Si puede hágalo en forma urgente , aunque se aceptan todas las respuestas, lleguen cuando lleguen.
María José Vanni
Administradora
Lista urgencias didácticas
www.geocities.com/urgencias_didacticas
No sé que extraña metamorfosis estoy sufriendo que cada vez me pongo más haragana.... y pesada.
¿Sería mucho pedir que, aquellos que autoricen la publicación en el boletín, cuando firmen el mensaje pongan debajo su dirección de mail? Por si alguno es tan haragán como yo y no quiere escribirlo cada vez y por si no son muy duchos con el Outlook, aquí van las instrucciones para hacerlo automáticamente:
1) Ir a Herramientas, Opciones
2) Elegir firmas
3) Elegir nueva y escribir en el casillero correspondiente la firma elegida Aceptar. Elegir como predeterminada
4) Ahora tienen dos caminos: si la quieren usar en todos sus mensajes:
a) selección "agregar firma a todos los mensajes"
b) si Ud. quieren tener el control sobre cuando ponerla y cuando no, no la marquen. Luego, cuando manden un mensaje, si la quieren incluir van al menú Insertar que aparece en el mensaje y eligen firma y allí la firma que prefieran.
Perdonen la densidad, pero la humedad me debe alterar.
María José Vanni
Administradora
Listas Urgencias didácticas y Urgencias:el boletín
www.geocities.com/urgencias_didacticas
Mi nueva dirección va a ser la que figura en este mail.
María José Vanni
Administradora
Lista Urgencias didácticas y Urgencias: el boletín
www.geocities.com/urgencias_didacticas