título --> III. "LA COMIDA"
Cuando el grupo de Los Renegados más Lupe, hermana de Emmy, se sienta en una mesa
de la cafetería, la señorita Guadalupe lo aborda.
--Señorita Lupe -Se dirige la señorita Guadalupe a la hermana de Emmy-, a las doce menos
cuarto pásese por mi despacho, por favor, yo la guiaré hasta el nocturno de la directora.
--Será un placer. -Le responde Lupe- Pero, dígame, ¿y mi hermana?
--Bien, Laureyne sugirió que, puesto que todavía no se repartieron las casas de los nuevos
estudiantes, podrían tomar un mismo apartamento. La chica estará segura en él si no le abre
la puerta a cualquiera que llame.
--¿Y cuántas personas pueden vivir en una misma casa, departamento, piso... o como la llamen?
-Le pregunta Mariana a la secretaria.
--Las que quieran. -Le contesta ella- Hay que ocupan dos plantas.
--Somos seis chicas y un chico... -Suspira Pamela- Porque Úrzula ya se considera del
grupo, ¿no?
--Sí. -Asiente la chica- Me siento bien entre vosotros.
--Ustedes piénsenlo, pero si no se deciden y pasan por secretaria a rellenar los papeles,
les pondremos donde queramos y tal vez no estén juntos.
--Voy a arreglarlos ahora mismo. -Se levanta Lupe- Mi hermana no se va a mover de mi lado.
Eso lo tengo muy claro.
--Perfecto. -Manifiesta la señorita Guadalupe- Hellen Fontainer la atenderá en la secretaría H.
--¿Quieres que vaya contigo, Lupe? -Le pregunta su hermana.
--No. Tienes que comer algo. Yo no tardo.
Lupe se pierde entre la multitud de estudiantes.
--¿Y ustedes qué harán?
--Ur, Solre y yo podríamos compartir uno. -Apunta Mariana.
--¿Y Pamela? -La mira Solre.
--No me importaría compartirlo con él. -Asegura Pamela mirando a Dael.
--También hay solitarios. -Aclara la secretaria.
--Ah, como él quiera. Era para que no estuviera solo o con desconocidos.
--De todos modos -Continúa la secretaria-, es muy difícil conseguir un piso para la unión
de dos personas de sexo opuesto.
--¿Por qué? -Se sorprende Dael- ¿Temen hijitos?
--No. Ahí está la excepción: las parejas sí que pueden convivir juntas. -Lo corta la señorita
Guadalupe con sequedad- ¿Son pareja ustedes?
--No, no. -Se apresura Pamela a contestar.
--Entonces lo veo muy difícil. Eso pasa por manos de la directora y a menos que sean familia...
--¡Entonces mejor quiero un pisito para mí solo, si tiene que pasar por manos de esa fiera!
-Se le escapa al chico y la secretaria lo fulmina con la mirada- Perdone, no recordaba que está
locamente enamorada de ella.
--Nada sabe usted de mí.
--No, sólo que está muy buena.
La señorita Guadalupe mira hacia otro lado como desentendiéndose del piropo. Con brusquedad,
pregunta:
--¿Cómo sabe lo del esquí y lo de la cena?
Emmy se ruboriza y mira a Dael esperando lo peor.
--Una de nosotras la oyó. -Interviene Mariana.
Los ojos de la secretaria se clavan en Emmy, pero no dice nada.
--Bueno, cualquier cosa sobre los pisos: despacho H.
--El de quien nos toma por demonios. -Se burla Mariana cuando la secretaria se aleja-
Iré yo a arreglarlo. ¿Te quedas con nosotras, Pame?
--Sí.
--Voy contigo. -Se ofrece Úrzula.
--Bueno. -Se levantan ambas- Hasta ahora, gente.
--Esperad. -Las sigue Dael- Yo tengo que arreglarlo también.
--Yo te acompañaré. -Se ofrece Pamela viendo que Mariana y Úrzula ya han desaparecido- Vamos.
Solre y Emmy se miran. La primera se echa a reír a carcajadas.
--¿Qué? -La mira Emmy extrañada.
--Que tu hermana nos mata. -Sigue riendo Solre- Nos dejan solas cuando se supone que tenemos
que protegerte.
--Mi hermana es demasiado protectora. -Asiente Emmy- ¿Por qué tuvo que irse la directora?
--¿No recuerdas?
--No.
--Trinidad Burges estaba organizando una en las cocinas porque se había ensuciado la suela
del zapato al pisar un tomate.
Ambas se echan a reír.
--Es muy finolis. -Sigue Solre- Oí decir a Laureyne que es una Marisol pero en perversa.
--¿Quién es Marisol?
--Pues no sé, la verdad. Será alguna estudiante.
--Alguna de las que le gustan. -Aventura Emmy- ¿Crees que tarde en venir la camarera?
--No sé. Hay tanta gente...
--Pero son unas veitne camareras. -Emmy le toca el hombro a una chica que pasa junto a ella
vestida de blanco y azul- ¿Camarera?
--Siu. -Le sonríe ella- ¿Queheyre casicaz?
--Sí, un SHOWTHZSHOWHEY de chocolate y... y una ensalada de ésas que llaman... que llaman...
THALHLIPHPY.
--Valady.
--¿Hay pizza Doyrense? -Bromea Solre.
--No, pero hay KHATHAUMBE, que es parecido, sólo que con formas y sabores diferentes.
--Pero, bueno, ¿es que aquí no hay carta? -Aparece Dael- Estoy hambriento.
--Yo creo que os habéis equivocado. -Le responde la camarera- Esto es una cafetería,
no un restaurante.
--Pero tenéis muchas cosas. -Interviene Pamela.
--Sí, y está en esos sobres. -Señala la camarera una caja- Si no sabéis leer, no es culpa mía.
La joven desaparece algo molesta.
--No sé cómo coño te las arreglas, Dael -Lo reprende Solre-, pero siempre metes la pata.
--A mí qué me importa toda esta gente. -Agarra Dael un sobre y lo abre- Por cierto, Emmy,
¿sabes qué está haciendo tu hermana?
--Arreglando lo del piso, ¿no?
--¡Ja! -Se mofa él- Yo la he visto balbuceando unas disculpas a la directora... No sé qué
habrá hecho, pero por lo colorada que estaba...
--Lupe a veces es fácil de ruborizar. -La defiende Emmy- Además, cualquiera puede pisar a la directora
o cualquier otra cosa y sonrojarse al disculparse.
--Sí, ya, ya. -Dael detiene a un camarero- Me traes un TOKHIALKY y un CEBOTAIRE relleno
de azufre.
--¿Azufre? -Lo mira el chico de soplayo- Será AUTHOURE.
--Lo que sea.
Mariana y Úrzula se sientan a la mesa. No tardan todos en pedir la comida y el camarero
se aleja en el momento que la camarera le sirve a Emmy lo suyo.
--¡Gracias!
--De nada. -Le sonríe ella y desaparece entre la multitud.
--¿Y Lupe? -Pregunta Mariana.
--La directora le debe haber dicho algún piropo. -Mira Dael a Emmy con malicia- Estaba más roja
que esa bombilla de ahí.
--No creo que sea eso. -Protesta Emmy.
--Lupe nos lo aclarará. -Asegura Pamela.
--Pero si se liara tu hermana con la dire -Le dice Mariana a Emmy-, que no te extrañe.
--Eso no pasará.
--Cualquiera diría que tienes celos.
--Yo... Yo no tengo nada.
--Pues no lo parece. -Le espeta Dael- Veremos qué mentira te dice tu hermana para que no
tengas celos.
--Mi hermana no miente. -Se enoja Emmy- ¡Y estoy harta de tiiiiiiiii!
En ese momento aparece Lupe. Todavía se advierte el rubor en su rostro.
--Ay, peque, si supieras qué me pasó. -Se sienta junto a su hermana- Fui a rellenar papeles
y por error entré al despacho de Laureyne, de la directora, y...
Lupe tose apocada. Está tan colorada que hasta sus mejillas desprenden calor.
--¿Qué pasó? -La mira Emmy.
--¿Te la follaste? -Ataca Dael- ¿Te folló?
Emmy le lanza una mirada de ira mal contenida. Lupe se limita a negar con la cabeza y
ruborizarse más.
--No, no... -No sabe cómo contarlo- Entré por error... y como tengo entendido que se tiene
que pasar del despacho a una puerta que hay a la izquierda, pues así lo hice...
--¿Y...? -La invita Emmy a seguir.
Todos la miran. Solre empieza a ponerse colorada también.
--Era la sala de baño...
Pamela, Úrzula y Mariana se miran por un momento antes de estallar en carcajadas.
--¿Y estaba la directora? -Le pregunta Mariana entre risas.
--¿Que si estaba...? -Emmy mira a su hermana- ¡Seguro que sí!
--Lo estaba. -Reconoce Lupe- Es una sala de baño grande... Se acababa de duchar...
Se estaba vistiendo...
--¡Lupe! -Le grita Emmy- ¿Qué viste, ah?
--Menos mal que no tiene celos. -Se burla Dael.
--Pues... -Lupe no sabe dónde mirar- A ella...
--¿En toalla? -Quiere saber Mariana.
--No, ya se había secado....
--¡Lupe, te matooooooo!
En ese momento llega el camarero y sirve la comida. Lupe pide lo mismo que Emmy,
pero agua para beber.
--¿Qué viste? -Le pregunta Solre a Lupe.
--Pues estaba abrochándose el botón del pantalón.
--Bueno -Suspira Emmy-, estaba vestida, entonces.
--No de cintura para arriba, peque. -Atiza Dael.
--¿Tú qué sabrás? -Le arrea Mariana- Siempre metiéndote en todo.
--Pues, aunque sea por esta vez, acierta. -Confirma Lupe- Me quedé petrificada en la puerta.
No sabía qué hacer ni qué decir... Y entonces levantó la vista, pues hasta ese momento
la tenía fija en su pantalón, y me vio... No tuve tiempo de retirarme con sigilo y,
aunque lo hubiera tenido, ya digo que no podía moverme.
--¡Te mato! -Exclama Emmy- ¡Y a ella también!
--Yo no tengo la culpa de que no cerrara con pestillo, cerrojo o lo que fuera.
--Qué suerte tuviste. -La envidia Mariana.
--No sé yo si fue suerte o no...
Lupe les cuenta la escena. Laureyne, al sentir su presencia, levantó la cabeza y
clavó sus ojos en los suyos.
--¿Acaso son las doce? -Le preguntó sin más y, viendo que no era capaz de articular palabra,
añadió-: ¿Qué quiere?
--Yo... ¡Miércoles! Me equivoqué de oficina.
--Por supuesto. -Laureyne pareció divertida- Este lugar no tiene la pinta de serlo.
Menos ahora con la ropa en el piso y todo lleno de vapor.
--Yo... Yo iba a rellenar los papeles para las casas...
--No creo que este lugar sea muy apropiado para ello. -Siguió la directora irónicamente-
Los papeles se mojarían.
--Yo no esperaba encontrarme en un baño... y con usted a medio vestir, menos todavía.
-Se ruborizó ella.
--Yo tampoco esperaba que en lugar de mi secretaria Guadalupe apareciera usted, señorita Lupe.
--Miércoles... -Pensó- ¿Cómo salgo de aquí?
--¿Qué le ocurre? ¿Es que su cuerpo no es de mujer?
--¿Cómo? -Se sobresaltó Lupe.
--Tenemos lo mismo, no hace falta que se incomode tanto.
--Ah... eso... -Lupe bajó la mirada- Es que es muy... Es un apuro encontrarse en una
situación así... Póngase en mi lugar...
--Mientras no recuerde dónde puse el biquini azul, creo que no podré pensar que estoy
completamente vestida.
--Pero...
--O quítese usted de cintura para arriba, que será más fácil.
--No me refería a eso...
--Ah, no... Ya sé: será que tenemos los pechos diferentes. -Siguió Laureyne con su humor
pícaro- Bueno, si se desnuda, tal vez salgamos de dudas...
--Ya, por favor... No se burle así de mí... No sabe qué mal me siento por haber sido
tan tonta como para meterme en el despacho L en vez de H...
--Ya me hago cargo que debe ser comprometedor encontrarse a la directora del Centro
a medio vestir, esperando a su secretaria y llamarse justo como ella -Laureyne cambió el tono-,
pero no me vas a montar tal escena por esta pequeñez. Mira, mejor sal y espérame en la salita,
que es la puerta de al lado y...
--¿Saliendo del despacho? -La interrogó Lupe con temor de meterse en otro apuro.
--No. -Se acercó a ella para mostrarle- Ésta.
--Ah... bien.
--Yo ahora voy.
Lupe entró en la salita y dudó si sentarse en el sofá o esperarse de pie. Optó por lo segundo.
Cuando Laureyne entró...
--¿Por qué no te sientas? -Quiso saber.
--No sabía qué hacer... -Se sentó Lupe- Todavía estoy apenada de lo que ocurrió...
--Olvídalo.
--Quizá usted pueda, pero yo, que soy quien iba muy segura a por mis papeles...
--¿SHOWTHZSHOWHEY de fresa? -La cortó Laureyne.
--Ah...
Pero Laureyne ya había desaparecido por una puerta que daría a una especie de cocina
o algo así, supuso Lupe, apareciendo poco después con las bebidas.
--Gracias. -Murmuró Lupe cuando Laureyne le puso el gran vaso en la mano- Yo... Ya me demoré
tanto... Y dejé a mi hermana sola con su grupo de amistades...
--Tranquilízate. No fue nada. Olvídalo.
--Para usted, quizá... -Bebió un sorbo del SHOWTHZSHOWHEY- Tal vez está acostumbrada
a que las discípulas...
--No, las discípulas no, pero mi secretaria Guadalupe, sí.
--¿Y por qué no cierra? -Se extrañó ella- Algún día se llevará un disgusto.
--Se suponía que Guadalupe estaba en el escritorio. No dejaría pasar a nadie.
--¿Y dónde está?
--No lo sé. Quizá tuvo alguna urgencia. -Laureyne se bebió la mitad de su bebida-
No tiene importancia.
--Sus secuaces me descuartizarán. -Le comentó Lupe con un estremecimiento.
--¡Mis secuaces! -Bufó Laureyne con sarcasmo- Lupe, por tu vida, ¿crees que te van
a hacer algo de verdad? ¡Les corto las manos!
Hubo un silencio. Laureyne no le quitaba los ojos de encima, así que ella prefirió
beber y callar.
--Lo que andabas buscando era un apartamento de estos, ¿cierto?
--Sí. Para mi hermana y para mí.
--Hay de varios modelos.
--Lo sé. -Le respondió intentando sostenerle la mirada- Los vi antes.
--Pues si ya sabes el modelo y tienes claro que sólo estaréis Emmy y tú, ¿qué tal si yo
te hago lo del papeleo en vez de Hellen Fontainer? Así no tienes que esperar tanto y puedes
ir con tu hermana.
--Me parece...
Lupe se interrumpe.
--¿Qué pasa? -Le pregunta su hermana con frialdad.
--Pues que todo termina aquí... En ese momento llegó su secretaria... De ahí volvió a
hablarme de usted, arreglamos los papeles y ella misma me dio la llave.
--Qué suerte has tenido. -Le dice Solre ruborizándose- Lo que hubiera dado yo por estar
en tu lugar.
--¿No os besasteis ni nada? -Le pregunta Mariana- Yo la hubiera besado.
--No creo que hicieras eso. -La contradice Lupe- Estás en un compromiso tal, que se te
olvida hasta el nombre, pero...
--Pero... -La invitan a continuar.
--Pero creo que ella sí me hubiera besado. -Concluye Lupe con una leve sonrisa al ver
la cara de Emmy- No pongas esa carita de loca.
--¿Te besó? -Le pregunta ésta con lentitud.
--No. Entró la secretaria en el momento que me parece que iba a hacerlo...
--¿Y cómo ibas a reaccionar? -La inquiere Mariana.
--No lo sé. No tuve tiempo de pensar... Cuando se inclinó hacia mí, allí estaba la señorita
Guadalupe como por arte de magia.
--Debiste pasar un mal rato. -Aventura Pamela.
--Bueno, en parte. La verdad es que cuando empezó a hablarme de TÚ y con tanta confianza,
me sentí muy bien.
--¡A ver si no te estarás enamorando, Lupe! -Protesta Emmy.
--¿Enamorando? -Se echa la hermana a reír- ¿Yo? ¡Miércoles, si todavía tengo el castigo!
¿O te crees que me lo perdonó?
--Ya no me fío. -La toma Emmy del brazo- Ya no te dejo ir.
--¿Por qué? -Sigue Lupe riendo.
--Porque quizá el castigo sea...
--... follar. -Acaba Dael.
--Eso. -Asiente Emmy- Ya no me fío.
--Pero, niña, cualquiera diría que te fuera a robar la pareja.
--No es eso. -La suelta- Ya no tengo hambre.
--Pero si no comiste.
--No tengo hambre.
--Tiene celos. -Asegura Úrzula.
--Pues te daré yo la comida. -Le dice Lupe muy decidida- Y por ahí veo venir a la directora...
¿Qué tal si ve que te la doy como a una niña pequeña?
--A lo mejor la adopta de hija contigo, Lupe. -Bromea Mariana.
--A lo mejor. -Asiente Lupe- Abre la boquita...
--¡Nooo! -Se la tapa Emmy- ¡Ya, ya, ya! ¡Ya como sola! ¡Ya, Lupe, yaaaaaaaa!
--Ah, bueno, si ya comes sola... -Le sonríe mientras le sirven su bebida y su THALHLIPHPY-
Yo haré lo mismo.
Laureyne pasa junto a ellas con rapidez, pero se detiene en seco entre Lupe y Emmy.
La primera se ruboriza cuando la saluda con una caricia en la espalda.
--Que aproveche. -Les dice al grupo ens sí.
--Gracias. -Contestan a coro a excepción de Emmy que la mira con reproche.
--¿Por qué no cierra con llave cuando se está duchando? -Le inquiere con brusquedad.
--Esperaba a mi secretaria. -Le sonríe Laureyne poniéndole la mano en su hombro y guiñándole
un ojo a Lupe- ¿Tan rápida corre la voz aquí?
--Es lo primero que hizo. -Le explica Mariana- Estaba tan roja...
--Sí, muy roja. -Confirma Úrzula- Parecía esa bombillita.
--¿Entonces debo pensar que su hermana -Mira a Emmy, pese dirigirse a Lupe-, está celosa de mí?
--Yo diría que más bien lo está de Lupe. -Interviene Solre.
--Aunque ella dice no ser celosa. -Apunta Mariana.
--Bueno, por algo será. -Se encoge de hombros, Pamela- Quizá no tiene celos.
El grupo empieza a hablar de la comida. Laureyne se inclina sobre la mesa, toma el tenedor
de Emmy y con él coge un poco de THALHLIPHPY y la mira.
--Abra esa boquita tan linda. -Le dice mientras la chica se ruboriza- A ver, viene un avión...
¡Buuuuuummmmm...! Si no la abre se estrellará contra sus hermosos labios y se manchará.
--Sé comer sola. -Pone Emmy resistencia.
--No importa. -Laureyne dirige hacia ella el tenedor- Ahí va el avión... ¡Buuummmmm!
Abra esa boquita, preciosa...
El grupo guarda silencio y observa a la pareja. Emmy por fin cede y el AVIÓN ATERRIZA
limpiamente sobre su lengua y se retira tras dejar a sus PASAJEROS.
--Así está mejor. -Deja el tenedor y se dirige a Lupe- Lo que necesita su hermana, señorita
Lupe, es que la mimen y la consientan.
--Yo no diría eso. -Asegura Dael- Lupe quería darle de comer y ella no quiso.
--¡Cállate! -Le chilla Emmy en cuanto se traga la comida.
--Cosas de la vida. -Laureyne se retira- Hasta después, gente. Nos vemos en una hora y media.
--¿Es que vamos a tener todas las clases con ese monstruo de mujer? -Se horroriza Dael-
Sólo me pone puntos negativos.
--Ahora no lo hizo y debería haberte matado. -Gruñe Emmy.