“Sólo la revolución universal es lo bastante fuerte para trastornar y romper el poder
organizado del Estado, sostenido
con todos los recursos de las clases ricas. Pero la revolución universal es la revolución social, es la revolución simultánea
del pueblo campesino y del pueblo urbano. Eso es lo que hay
que organizar, porque sin una organización preparatoria los elementos más poderosos se vuelven
impotentes y nulos” (M. Bakunin, A mis amigos de
Italia, en ocasión del Congreso
Obrero convocado para el 1º
de noviembre de 1871 por el
partido de Mazzini)
Compañeros de UNIPA: Desde nuestro Comité por la Construcción de una Organización Revolucionaria Anarquista, saludamos
su iniciativa de realizar un
3er Congreso. Consideramos que el
fortalecimiento por ese medio de su Organización
es una tarea necesaria para
la Revolución Social, la cual como señalamos
en la cita que hemos elegido para introducir
este texto es imposible sin
una organización preparatoria,
no porque esta organización sea
la encargada de hacer la revolución
sino porque esta organización revolucionaria debe, haciendo eco de la palabra de orden
de su Congreso, “ir al pueblo”, provocar la Revolución en las
masas de Brasil, Argentina y todo el
mundo.
Tanto la UNIPA, como
nuestro Comité y la ACL, somos representantes de una tendencia
dentro del anarquismo que no es nueva,
es la fundada por Mijail Bakunin hace más de 150 años y luego olvidada o deformada (despedazada) por la militancia anarquista
internacional. Esta tendencia comprende
un corpus
bastante extenso de elementos teóricos, herramientas
que nos permiten entender la
sociedad y de las cuales la más importante (por ser
de la que se desprenden las demás) es la
convicción acerca del carácter materialista y dialéctico
del desenvolvimiento de la sociedad. Por esta razón nos vemos profundamente entusiasmados al leer en su
texto que pretenden construir una “sociología
revolucionária bakuninista”. Además, de esta manera demostramos que el bakunianismo es un pensamiento vivo y vigente, un pensamiento para la Revolución Proletaria, y no letra muerta con 150 años de decadencia y descomposición. La crítica materialista al capitalismo, la
distinción entre organización
de masas y organización
revolucionaria, el internacionalismo, son parte de su contribución a nuestra tendencia.
Rescatamos también su interés en
estudiar la contradicción entre el pensamiento de Bakunin y el de Marx. Fue en el seno de la
Gran Asociación
Internacional de los Trabajadores
que fue posible ver en toda su riqueza la lucha de líneas entre estos dos titanes. Como sabemos,
dentro de las dos posturas mayoritarias en esa Organización, la de los anarquistas revolucionarios o bakunianistas abogó por la unidad
internacional e internacionalista del proletariado mientras que la del marxismo decretó el quiebre y la
fracción del Movimiento Obrero Internacional en aras del politicismo
y la estrategia reformista.
Triste lección de la
historia, nuestra tendencia
salió así derrotada y
relegada a un segundo lugar en
la dirección del Movimiento Obrero.
Es este el momento, en el que pudimos
contemplar la derrota histórica de todos los Estados “obreros” de orientación marxista, y la
ruptura y crisis teórica que presentan
en la actualidad,
cuando debemos levantar las banderas del
internacionalismo bakuninista negándonos
a aceptar las perspectivas
derrotistas y nihilistas que consideran
que lo que fue derrotado en el s.XX es “la revolución”. Nuestro trabajo debe estar orientado hacia demostrar la vigencia
de la Revolución Proletaria, y más que nada hacia demostrar el carácter
intrínsecamente internacionalista de la Revolución. La dialéctica materialista no era
la equivocada en sus concepciones generales (pues sigue vigente la Revolución Proletaria)
sino la corriente marxista en su interpretación
particular (pues asistimos
a la bancarrota plena de todos los Estados “obreros” y con ellos la de la
Dictadura “proletaria”).
Leamos lo
que decía Bakunin: “… una asociación cuyo fin sea
revolucionario debe necesariamente constituirse como sociedad secreta, y toda sociedad
secreta, dado el interés de
la causa a la que sirve y la eficacia
de su acción, así como la seguridad
de cada uno de sus miembros, debe
estar sometida a una fuerte
disciplina, lo cual, por otra parte no es más que el resumen y el puro resultado del compromiso que todos los miembros han
establecido los unos en relación con
los otros.”
“Los elementos de la Revolución Socialista ya se encuentran ampliamente diseminados en la práctica totalidad
de los países de Europa, y con
el fin de formar con ello una potencia efectiva, se trata solamente de hacer que se pongan de acuerdo y concentrarles. Ello debe ser obra de los revolucionarios serios de todos los países
organizados en asociación
al mismo tiempo pública y
secreta, (deben unirse) con el doble objetivo de ampliar el campo revolucionario, y de
preparar al mismo tiempo un movimiento idéntico
y simultáneo en todos los países donde el movimiento sea en un primer
momento posible…”. (M. Bakunin, Programa para la Fraternidad Internacional Revolucionaria)
Es por esto que la tarea que tenemos
los anarquistas revolucionarios
en la actualidad
es la del
internacionalismo, no en vano
venimos trabajando nuestras tres organizaciones
en el plano internacional. Hablamos del verdadero
internacionalismo, no el que pregonan
la ISL e IFA/AIT ligas de la pequeño burguesía
que exaltan los lazos amistosos entre militantes y abogan
por la formación de “ciudades libertarias” (los cuales sospechosamente recuerdan a los falansterios del primer socialismo burgués de
Fourier y compañía).
Este 3er Congreso de
la UNIPA es un paso importante hacia el fortalecimiento de la tendencia bakunianista
en América, una iniciativa que merece ser aplaudida
por sus hermanos en
Argentina tanto como en el resto de América y el mundo. Desde nuestro espacio en Argentina, esperamos con ansias las tesis
que saldrán de su 3er Congreso, las cuales
sin duda serán de un interés
importantísimo para los
anarquistas revolucionarios de la
actualidad.
Comité por la Construcción de una Organización Revolucionaria Anarquista
Argentina. Julio
del 2007