Destacamento en la construcción de un genuino Partido de los Comunistas en Argentina
y por la recomposición de las fuerzas revolucionarias marxistas en todo el mundo

 

Unión de Militantes por el Socialismo
Primeras conclusiones tras la tregua en el conflicto entre campo y gobierno

 

I- En el desarrollo y el saldo extraordinariamente complejos del conflicto entre el gobierno y las cuatro organizaciones gremiales agrícola-ganaderas, dos aspectos del acto del PJ y la CGT en Plaza de Mayo deben ser considerados por las fuerzas revolucionarias:

  1. ante una situación de amenaza, el oficialismo ha llamado a una concentración (volveremos inmediatamente sobre este punto)
  2. en un discurso sin definiciones, hubo sin embargo una afirmación que eventualmente -y en dependencia de la concreción que adopte en su conducta futura- puede ser el punto de partida para una evolución positiva. Dijo Cristina Fernández: “a dos años de cumplir el Bicentenario de la Patria, podamos poner una bisagra histórica y dejar atrás definitivamente doscientos años de fracasos, frustraciones y desencuentros. Convoco al pueblo argentino, a todos, a este gran acuerdo del Bicentenario de nuestra Patria, de nuestro nacimiento, este 25 de Mayo”.

II- La denuncia de Fernández al conjunto social en rebeldía como una amenaza golpista, comparada además con los antecedentes del golpe del 24 de marzo de 1976, es una desmesura sin parámetros, dictada por algunas de las siguientes razones:

  1. pérdida del equilibrio en el equipo gobernante y descontrol de la presidenta;
  2. intención de chantajear al activo político y amedrentar al conjunto social;
  3. incapacidad más allá de lo imaginable para analizar la real situación del país y actuar sobre ella.

III- Otro tanto ocurrió con la denuncia de la prensa. Fuera de duda, jamás un gobierno ha tenido tanta prensa a su favor como éste. El grupo Clarín menguó su identificación con el oficialismo en las últimas semanas y en tandem con los otros medios impresos que controla (La Nación por derecha, Página/12 por izquierda), en la coyuntura busca debilitar al Ejecutivo para torcerle el brazo en cuestiones demandadas por Estados Unidos. Pero en modo alguno hay un bloque mediático con peso real en contra de la continuidad del gobierno. El grupo Hadad, ultraderecha fascista, está alineado desde hace al menos dos años con el gobierno. El grupo Crónica, otro tanto. El grupo América ha sido el más crítico, pero dándole en todo momento mucho espacio al oficialismo y en modo alguno semejando su conducta a una campaña destinada a voltear al gobierno.

IV- Tal como señalamos en nuestro comunicado emitido el 26/3/08, como resultado de la erupción social a que dio lugar el aumento en las retenciones al campo, “Argentina pisa el umbral hacia un terreno de desestabilización, que de no ser revertido de inmediato y con medidas de fondo, llevará a una crisis de gobernabilidad”. Agregábamos que “Los estrategas estadounidenses tienen claro que, en el cuadro actual, la desestabilización de este gobierno sólo puede favorecer al imperialismo y sus socios locales. El objetivo central es arrancar a Argentina de la línea de convergencia suramericana; sea presionando al punto de lograr que Fernández se eche a los brazos del Departamento de Estado, sea provocando una situación que culmine con la caída del gobierno”.

V- Se trata entonces de afirmar:

  1. no hay ni puede haber una amenaza golpista en el sentido en que lo presentó la presidenta;
  2. hay una severísima crisis socioeconómica, que para muchos inesperadamente revela la inconsistencia estructural de la situación argentina actual;
  3. en caso de no tomar medidas que apunten a la resolución de esa crisis estructural, el país marchará hacia la ingobernabilidad. El comienzo de desabastecimiento y la suba brutal de precios provocado por esto, más el efecto caótico del corte en prácticamente todas las rutas del país, es un adelanto del curso que pueden tomar los acontecimientos si el gobierno no logra separar a los pequeños y medianos propietarios del campo: la gran burguesía defendería sus superganancias apelando al método del “piquete” y el gobierno no podría retomar el control sino por medio de la fuerza. Adicionalmente, semejante escenario plantearía una fractura social sobre ejes falsos y aceleraría la desagregación nacional en curso desde hace tiempo;
  4. del debilitamiento del elenco gobernante -tanto más de su eventual caída- en el contexto actual sólo puede usufructuar el imperialismo;
  5. por tanto, reiteramos nuestra afirmación del comunicado anterior: “Los revolucionarios debemos defender la institucionalidad frente a la descarada marcha de la oligarquía y el imperialismo para recuperar una primacía perdida en 2001. Eso significa, sin rodeos, que enfrentaremos cualquier intento de desestabilización”.

VI- El bloque agrícola-ganadero visto en esta oportunidad se ha conformado por tres razones:
a) los efectos devastadores de la centralización de capitales en el campo (derivación a su vez de la crisis general del sistema a escala mundial);
b) la torpeza política sin parangones del gobierno;
c) la ausencia de una estrategia revolucionaria en la FAA y otros sectores que representan a pequeños productores, derivada a su vez de la inexistencia de una herramienta política de masas con definiciones antiimperialistas y anticapitalistas.

VII- Con el paso atrás dado por el gobierno al conceder reintegros a las retenciones para los pequeños productores, no se resuelve el problema real de ese sector. Las retenciones al agro deben ser observadas además desde otro ángulo: desde 2003 por ese concepto el Estado recaudó 100 mil millones de pesos (más de 30 mil millones de dólares). ¿Adónde fue esa riqueza? Ciertamente, no a la redistribución equitativa para el conjunto social. Un tercio de esa suma, diez mil millones de dólares, tuvo destino público y bien conocido: fue a la caja del FMI. Sin precisiones, puede asegurarse que otro tanto atendió el pago de intereses de otras deudas (este año vencen otros 6 mil millones de dólares). El resto no fue a manos de indigentes y pobres en extremo, ni a la recuperación del salario real para los trabajadores.

VIII- Si el gobierno persiste en la denuncia de golpismo contra esos sectores y las dirigencias que los representan (y ya se han visto declaraciones macartistas de Carlos Kunkel luego del discurso de Fernández), en la misma medida en que resulta imposible conformar un bloque político suficientemente fuerte y respetable como para obrar como polo alternativo, fatalmente se estará arrastrando a esas capas medias, medias bajas, arrendatarios y trabajadores rurales, hacia un bloque controlado por el gran capital local e imperialista.

IX- Sea por la razón que haya sido que se convocó al acto del 1 de abril (temor, manipulación, desorientación), el costado positivo de este paso es que, por primera vez en cinco años, se apela este recurso. Desde luego, la metodología, los actores y el contenido, no aportan a un desarrollo en la conciencia y la organización de los trabajadores, las juventudes, el pueblo en general. Todo lo contrario. Fueron los aparatos de la CGT y las intendencias del conurbano las que con los peores métodos imaginables usaron del clientelismo para congregar gente. La concentración en la Ruta 14 también es altamente significativa por el número, pero en este caso sin los aparatos mencionados.

X.- Sin embargo, en combinación con la intensidad, extensión y magnitud del paro (hubo más de 500 cortes de rutas simultáneos en toda la geografía nacional, protagonizados en su mayoría por jóvenes trabajadores del campo), el acto en Plaza de Mayo y el del campo (gendarmería indica que hubo 30 mil asistentes), presumiblemente contribuirán a la politización de la sociedad, en particular de la juventud y, muy especialmente, en las juventudes del interior, ligadas de una u otra manera al campo. Ése es un potencial a observar, puesto que de verificarse podría ser el comienzo de un radical cambio de clima político en el país. Se trata sólo de un comienzo, desde una plataforma muy baja, con todas las confusiones y deformaciones del caso.

XI- Lo mismo vale para el llamado a “dejar atrás definitivamente doscientos años de fracasos, frustraciones y desencuentros” y la convocatoria “al pueblo argentino, a todos, a este gran acuerdo del Bicentenario de nuestra Patria”. La UMS, redoblando esfuerzos para ampliar el arco de aliados y apelando a los Encuentros por un Congreso Nacional del Pueblo, se empeñará en tomar esta bandera para poner en discusión en las masas trabajadoras, populares y juveniles, la realidad internacional y latinoamericana, el papel de Argentina en ese concierto y los ejes programáticos históricos (particularmente Huerta Grande, La Falda, CGT de los Argentinos, etc), a partir de los cuales discutir el país que queremos.

XII- El mal paso en la forma en que aumentó las retenciones (una medida a defender, pero sólo como paso transitorio hacia la nacionalización del comercio exterior y el control de cambios), no lo dio el gobierno sólo por impericia y conflictos internos. Éstas son incuestionables. Pero el impulso vino de la necesidad de captar fondos con urgencia para la coyuntura. Hay que atender ese costado, porque puede tener graves derivaciones coyunturales. El tembladeral financiero internacional agudiza ese riesgo. Los aumentos de precios producidos al calor del conflicto, difícilmente se retrotraerán a los niveles originales. La inflación tiene así un impulso adicional. Y la demanda por el ingreso real puede acentuarse.

XIII- El gobierno en general y la presidenta en particular han mostrado una endeblez en todos los órdenes que supera nuestras propias expectativas. Desde el primer momento señalamos esto en nuestros materiales y lo reiteramos en muchas oportunidades. Pero la sociedad en general ha visto eso ahora en directo y en caliente. La presidenta se ha expuesto con sus discursos primero altaneros, luego esforzadamente humildes, siempre vacíos. El gobierno sale brutalmente debilitado de esta prueba de fuerzas. Eso supone que tenemos delante un fortalecimiento del capital financiero local e internacional. Y de sus escuálidas representaciones políticas. El mismo día en que concluye el paro, y tras haber realizado un encuentro del fascismo internacional, el PRO acaba de llamar a la conformación de “un Partido Único”. Tomar nota: la izquierda hizo un escándalo cuando Hugo Chávez convocó a un partido único en Venezuela, al punto que se trocó la definición por Partido Unido. La derecha no. Dice las cosas con la claridad necesaria: toda la reacción en un único instrumento político.

XIV- Puesto que para librar esta batalla el gobierno se sitúa en el campo del capital, del enfrentamiento interburgués ocurrido y del por venir sólo puede salir derrotado. No debería quedar el menor resquicio para la duda ante esta aseveración. A la vez, es impensable que el equipo gobernante tal como lo conocemos cambie de orientación y adopte una posición revolucionaria, antimperialista: en el marco de la actual crisis mundial, menos que nunca es posible adoptar una posición antimperialista sin enfrentar al capitalismo. Esto significa que, librado a la lógica propia, apoyado en el aparto contrarrevolucionario y penetrado por el imperialismo a través del PJ y la CGT, el desenlace no ofrece otra incógnita más que prever si el camino será el sometimiento incondicional al imperialismo (en primer lugar el distanciamiento de la Revolución Socialista Bolivariana: minutos después del acto en Plaza de Mayo el Sr. Kunkel fue a la embajada estadounidense para reunirse con el delegado de Bush), o el debilitamiento gradual, la desestabilización y por último la caída.

XV- Durante estos 21 días se evidenciaron todas las muchas debilidades del equipo gobernante. En resumen, se comprueba nuestra afirmación de que carece de base social propia, de organización y programa estratégico. Pero esto se manifestó ahora en el fracaso anticipado de la última táctica oficial para contrarrestar esas carencias: la reorganización del PJ. Durante la segunda semana del paro se vio el viraje de nombres clave de ese aparato, tomando distancia de la Casa Rosada. La decisión de realizar el acto en Plaza de Mayo simultánea con el paso atrás mediante los reembolsos y el subsidio al transporte para los chacareros de las zonas más distantes, contuvo la diáspora visible. Pero no la revierte. Esto deja al núcleo kirchnerista en manos del aparato pejotista, lo cual se traducirá ahondando aún más las grietas del gobierno. El inusual protagonismo de la FTV y el movimiento Evita –dos organizaciones sin la más mínima penetración en las masas, no es sino indicativo de la patética debilidad oficial y la incapacidad política de conducción efectiva de conjunto en momentos de crisis. La avanzada del sindicato de camioneros, sin embargo, reafirma una dinámica ya vista en otros casos de utilización de patotas al estilo fascista clásico. Ésa es una tendencia objetiva que, de no ser efectivamente contrarrestada de inmediato, cobrará cuerpo y arrastrará incluso a franjas del activo hoy ubicadas a la izquierda en el espectro gobernante.

XVI- En término de ubicación y desplazamiento de clases, la coyuntura crítica marca con mayor relieve la continuidad en la omisión total por parte de la clase obrera y el conjunto de los trabajadores; el avance del capital financiero local e internacional (que busca aceleradamente una representación política); la polarización de las clases medias tras ese bloque del capital; el movimiento de la burguesía industrial (corresponde incluir aquí al grupo Clarín) apuntado a cobrar caro su respaldo al gobierno aprovechando la ruptura del equilibrio en la cima del poder.

XVII.- En consecuencia, los revolucionarios antiimperialistas consecuentes no debemos asociarnos a este régimen condenado, ni permitir que el imperialismo lo doblegue o lo derroque. Eso es posible únicamente si en conjunto logramos edificar una fuerza de masas e incorporar en la conciencia de las mayorías la necesidad de un programa de unidad latinoamericana, antimperialista, verdaderamente participativo, de masas y democrático. Si tal fuerza emerge en el escenario político, alentará al propio gobierno en la movilización contra la derecha imperialista. Los revolucionarios podemos y debemos mostrar en los hechos que es necesaria y posible una alianza estratégica de la clase obrera (incluido el proletariado rural), con los chacareros y los pequeños productores y comerciantes del campo y la ciudad. Debemos probar en los hechos que es necesario y posible luchar por arrancar de las fauces de la oligarquía a los chacareros arrastrados por la crisis del sistema. Una palanca para ese objetivo puede lograrse tomando la propuesta de un debate nacional que, con motivo del Bicentenario, ponga al país en estado de deliberación para definir la Argentina que queremos.
Eso sólo puede hacerse con una estrategia antimperialista, una política de clara y constante delimitación frente al aquelarre siempre dispuesto a someterse al capital. Ninguna de las organizaciones revolucionarias que con mayor proximidad o distancia frente al gobierno están realmente comprometidas con la revolución latinoamericana contamos con la fuerza suficiente para elaborar, difundir y aplicar a gran escala una política semejante. La construcción de una herramienta política de masas es la única salida y no permite más dilaciones. Trabajar para un Congreso Nacional del Pueblo que asuma el convite de la presidenta a “dejar atrás definitivamente doscientos años de fracasos, frustraciones y desencuentros”, es una exigencia que los revolucionarios no podemos soslayar ni postergar. Ningún esfuerzo será suficiente para convocar a esta instancia a las fuerzas que en la erupción social del campo se manifestaron a través de la FAA y otras organizaciones expresivas de chacareros, campesinos y trabajadores agrarios.

Buenos Aires, 2 de abril de 2008.
En honor a los caídos por nuestras Malvinas.

Comité Ejecutivo Nacional

Unión de Militantes por el Socialismo

 

 

 

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