Unión de Militantes por el Socialismo
Textos del IV Congreso (12 y 13 de octubre de 2002)
Anteproyecto de resolución sobre Asambleas barriales
Asambleas populares barriales
Herramientas para la unidad social u organismos de gestión comunitaria
Origen y carácter
1 Las asambleas tienen un doble carácter. Por una parte son una fuerza social en movimiento, capaz de influir en la conciencia de los individuos, que participan o se relacionan con ellas. Desde otro punto de vista son una estructura orgánica incipiente aptas para organizar los distintos reclamos de la población y transformarse en una herramienta que los canaliza. Cuando hablamos de las asambleas, hay que tener presente constantemente este doble carácter, social y orgánico, y ambos son inseparables uno del otro.
2 En la Argentina en una encuesta realizada a fines de marzo de 2002, habían 273 asambleas barriales que se reúnen regularmente. El 41% de las asambleas barriales permanentes (112) están en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA). En la Provincia de Buenos Aires está funcionando el 39% del total (105), en Santa Fe el 14% (37), Córdoba el 4% (11), en Entre Ríos y Río Negro el 1% (2 en cada caso) y en Neuquén, La Pampa y San Juan una en cada provincia mencionada. De las 112 asambleas barriales de la CABA, Los barrios de clase media y media alta, son los que tienen una mayor cantidad. Los barrios que más asambleas tienen son: Belgrano (10), Almagro y Palermo (7 cada una) y Flores (6). En cambio en los barrios, con mayor grado de desocupación y marginación hay menor cantidad de asambleas organizadas.. Hay una sola asamblea barrial permanente en Constitución-Plaza Garay, Villa Soldati, Villa Real, Villa 31 y 31 bis, Villa Mitre y Villa Luro. De marzo hasta ahora, ese panorama ha cambiado. Sobre todo en el interior se comenzaron a generalizar y en la CABA, algunas se han dividido, otras han decrecido y muchas se mantienen y aún se han arraigado más en los barrios. Sin embargo los datos señalados han servido para que sectores del sistema infieran que las asambleas son un hecho distintivo de la clase media; tesis tomada también, como veremos más adelante, por partidos de izquierda.
3 Las asambleas comienzan como un punto de encuentro, debate y organización de amplios sectores sociales. Que expresan la búsqueda y la aplicación de la democracia directa junto a la discusión constante sobre el país que queremos. Sin embargo todavía nada está cerrado - y es necesario que esto sea así-, pero además también es importante y necesario comenzar a pensar, elaborar y discutir cuales serán las herramientas para construir ese nuevo país.
4 Así y todo, con tantas discusiones abiertas, inmediatamente que se ponen en funcionamiento – en cualquier barrio o localidad – las asambleas comienzan a funcionar como centros aglutinadores de los reclamos de la población y actuar para resolverlos. Este hecho, que rompe con la lógica burguesa y republicana, que “el pueblo no gobierna sino a través de sus representantes”, es en si mismo un acto de cuestionamiento activo a la estructura del Estado burgués.
5 Otro elemento importante, es que rápidamente con el correr de los días, los trabajadores - que todavía siguen sin expresarse como clase - comienzan a incorporarse a las asambleas y a enriquecerlas con su experiencia de la lucha obrera y sindical.
6 En consonancia con este movimiento social, un viento de movilización social recorrió el país durante el verano de 2002. Luego, por distintas circunstancias, esa movilización decreció cuantitativamente. Las razones han sido múltiples; pero sin duda no fue la menor la ausencia, todavía importante, del movimiento obrero ocupado en ganar la calle y la escena política
7 Otro fenómeno y sin duda de importancia trascendente que se produce a partir del accionar de las asambleas, es el papel que han jugado en relación con la pequeña burguesía urbana. En el capitalismo moderno, en tiempos de crisis, los sectores arruinados de la pequeña burguesía y los marginados de la clase obrera, a los cuales el capital financiero ha empujado hacia el abismo han sido la base social para experiencias fascistas o de ultraderecha.
8 A diferencia de los ´70, cuando era común escuchar entre la clase media - ante el secuestro de los militantes revolucionarios – “por algo será” y de hecho fue esa clase la que legitimó socialmente al Proceso; ahora estos sectores medios, arruinados, han encontrado en las asambleas un lugar donde expresar su descontento, pero contenidos en el marco de la totalidad de los reclamos populares. Por otra parte estos sectores de la pequeña burguesía urbana se oponen desde el espacio de las asambleas a las aventuras de derecha, de los Rico, Seineldín, etc. Es más en muchos municipios del Gran Buenos Aires, la acción de las bandas de derecha del PJ contra las asambleas redundó en mayor unidad hacia el interior de estas, afianzando lazos de unidad social.
9 Con respecto a los sectores más pobres y desocupados, se da una situación similar. Muchas asambleas, entre ellas la de Constitución – Plaza Garay, tienen una política concreta de atender a estos sectores. Los compañeros que viven en hoteles financiados por la municipalidad, comen en comedores, se atienden en hospitales que le entregan una asistencia deficitaria, van encontrando en las asambleas un lugar donde expresar sus reclamos y comenzar a organizarse. Esto es otra barrera que las asambleas van poniendo a alguna aventura de ultra derecha..
10 En las asambleas confluyeron desde el primer momento compañeros y compañeras, con un militancia partidaria definida, algunos con militancia política en el pasado reciente o en los ´70 y otros sin ninguna experiencia política.
11 Con respecto a la conformación ideológica, esta convergencia va desde un ultraizquierdismo acérrimo hasta posturas centristas. El otro componente es una gran cantidad de compañeros con un alto grado de despolitización y que ahora están haciendo un curso acelerado de puesta al día.
12 Los elementos que se señalan en los dos puntos anteriores, le da a las asambleas un carácter multifácetico, contradictorio y a veces confuso. Por momentos ha predominado o predomina aún una acción política sectaria por parte de partidos políticos de izquierda o inclusive el ARI y FRENAPO. Que con una visión equivocada buscan en las Asambleas un espacio para reclutar militantes o imponer sus programas. En otros casos, la postura de aquellos que se autodefinen vecinos, raya con el macartismo. Entre estos últimos hay desde un genuino rechazo al aparateo partidario hasta una negación de la necesidad de la organización política.
13 Es sin duda este punto, el de la organización política de las masas que participan o se referencian en las asambleas, una de las piedras angulares de la discusión que atraviesa a estos organismos actualmente.
14 Las posturas de la horizontalidad absoluta y la negación a delegar en representantes, (en muchos casos referenciada en dirigentes políticos como Luis Zamora de Autodeterminación y Libertad), traba objetivamente, en muchos casos, el desarrollo político de las asambleas. De todas maneras esta tendencia, se va superando y ya desde fines de febrero de 2002, funcionan en prácticamente todas distintas comisiones, que agilizan el trabajo. En general las más comunes son las de salud, educación, trabajo y desocupación, prensa. También algo que significó un avance en la tercera reunión de la Interbarrial de Parque Centenario es que las asambleas lleven mandato para intervenir.
Las operaciones del gobierno de la CABA y de los intendentes del Gran Buenos Aires
16 En forma paralela al desarrollo de la crisis política, pero también buscando soluciones concretas a las necesidades inmediatas de los barrios, como se señalaba más arriba, las asambleas comenzaron a estar en la calle exigiendo y arrancando al gobierno de la ciudad soluciones inmediatas para los sectores sociales más postergados. La oficina de Promoción Social en Entre Ríos y Pavón se convirtió de la noche a la mañana en el sitio obligado al cual llegan las asambleas, cortan la calle, exigen, discuten e imponen soluciones a los funcionarios que son desbordados por esta acción casi diaria.
17 Al mismo tiempo desde varias asambleas comienza a organizarse un movimiento en contra del aumento de las tarifas de servicios públicos. Y en varias existen brigadas reconectoras, que reenganchan el servicio cuando es cortado por las empresas de electricidad, gas o agua. En esos casos los medidores reconectados, son cruzados por una faja con la leyenda “reconectado por la Asamblea XX”.
18 A mediados de abril se conoció un proyecto presentado en la legislatura de la ciudad por el legislador Caran (ver anexo Nº 2) que le daría un status jurídico a las asambleas y les permitiría actuar como organismos consultivos de la legislatura. Además mediante ese proyecto el gobierno, dispondría de espacios con sonido incluido para que las asambleas se reúnan. El intento de cooptación es claro, pero no pasó ni por izquierda ni por derecha.
19 A partir de marzo va creciendo día a día la lista de asambleas del Gran Buenos Aires que son agredidas por las patotas de los intendentes del PJ. Esta metodología se ha trasladado también a la CABA, y el apriete a las distintas asambleas es cada vez mayor. Sobre todo en aquellas en que se tocan algunos intereses sensibles del gobierno de la ciudad. Al mismo tiempo, se ha desatado una propaganda mediática, que explica porque se reducen las asambleas. Es decir, mientras desde los aparatos del Estado se busca neutralizarlas, por el lado de los medios de comunicación del sistema se intenta desmovilizarlas sembrando la desconfianza y el abatimiento. Inclusive conocidos voceros del sistema explican científicamente las razones del agotamiento de las asambleas.
20 Por el contrario lo que cualquier militante observa es un cambio cualitativo en ellas y un crecimiento en la elaboración de las ideas y las propuestas.
21 Al mismo tiempo, se dan pasos concretos en acciones comunes regionales. Así por ejemplo distintos barrios de la CABA, juntan sus asambleas en mesas de enlace, y desarrollan acciones comunes. Escraches a empresas públicas, marchas, coordinación de reclamos comunes, jornadas de debate político, etc.
Interbarrial de Parque Centenario
22 Comenzó a reunirse desde el primer domingo de enero. Y aunque en esos días no se sabía, con el correr de las reuniones se fue viendo que estas primeras reuniones fueron impulsadas por el Partido Obrero. Sin embargo esto no es en si mismo una actitud errada ni contraproducente. Cualquier partido auténticamente revolucionario debería haber tenido una actitud igual, ya que lo que mostró esta convocatoria y la masividad de las posteriores es que existía un genuina necesidad por parte de la población y de las asambleas de la Ciudad de Buenos Aires en coordinar sus acciones.
23 Sin embargo en las reuniones que siguieron, se observó una marcada intención en transformar la IPC, en una correa de transmisión de la política de ese partido. Inmediatamente otras organizaciones de izquierda, fundamentalmente el MST y en menor proporción el PTS, se sumaron a esta actitud aparateril, tanto en Centenario como en las asambleas barriales en las cuales participan.
24 Las consecuencias inmediatas fueron:
a) que en las primeras reuniones de la IPC, se votaba domingo a domingo una cantidad de resoluciones, imposibles de cumplir en la semana, que eran los programas de estos partidos adecuados ,a veces, a la realidad social de Centenario. En esa lista interminable iban mechadas algunas propuestas unas pocas asambleas habían trabajado seriamente en esos días.
b) con el correr de las reuniones y llegado marzo, la cantidad de participantes comenzó a disminuir notoriamente. Los integrantes de las distintas asambleas, hartos de manijeos y aparateadas, de consignismo imposible de cumplir, de resoluciones que ocupaban toda la semana dejaron de participar.
c) El caso más claro fue el cacerolazo de los viernes, que después del gran cacerolazo del 25 de enero, fue disminuyendo viernes a viernes. Cuando varias asambleas comenzaron a plantear que se lo realizara una vez por mes todos los 20, en referencia al 20 de diciembre, fueron abucheadas. Sin embargo y ante la disminución notoria de participantes, finalmente una de las resoluciones de la Asamblea Nacional de Asambleas fue dejarlo una vez por mes, pero ya era tarde porque en la actualidad si se cumple es realizado por una cantidad ínfima de asambleas y muy disminuidas.
25 Básicamente el marasmo en el que cayó la Interbarrial se debió a la conjunción de dos elementos
a) Despolitización y desagregación social y política de la mayoría de la población
b) La línea política de los principales partidos de izquierda.
Despolitización de una inmensa mayoría de la población
28 Las masas que irrumpieron en las jornadas de diciembre, eran las que rechazaron mediante un voto protesta (muchos lo llaman voto Clemente en alusión al personaje de la tira cómica, que mayoritariamente apareció en los sobres), a la partidocracia tradicional. Una gran parte de esa masa pertenece a la clase media o pequeña burguesía, que viene de una experiencia de años de individualismo y no te metás; y su irrupción en la política estuvo motorizada fundamentalmente, por la genuina indignación de no poder disponer de sus ahorros, atrapados en el corralito que instauró Domingo Cavallo para salvar al sistema financiero. Al mismo tiempo, una cantidad importante de viejos ex –militantes con mayor o menor grado de politización reingresan a la política pero desde posturas rayanas al nihilismo. Y finalmente un sector de trabajadores con y sin trabajo, que al no poder expresarse a través de los organismos naturales de la clase lo hacen en las asambleas. Esta mezcla de sectores despolitizados y desencantados de la militancia de los ´70 u ´80 es en la mayoría de los casos la base social mayoritaria con las que comienzan a funcionar las asambleas.
29 La actitud de rechazo, en un primer momento en la IPC, que cada asamblea enviara sus delegados mostraba dos elementos contradictorios. Uno, el ya enunciado de no delegar y el otro un rechazo virulento y, aunque parezca paradójico sectario, a cualquier tipo de forma organizativa.
30 Ya el domingo 3 ó 10 de febrero, una asamblea llevó el mandato para que en el momento de votar se lo hiciera mediante delegados acreditados. El abucheo fue mayoritario en toda la IPC, al que con una actitud oportunista se sumaron los representantes de los partidos de izquierda
31 Durante años, el poder dominante trabajó en distintas direcciones para vaciar de contenido político el quehacer cotidiano de cualquiera de los habitantes de este país.. Y lo logró. Esa despolitización de años, el análisis superficial, liviano y hasta banal de los hechos políticos (light, en la jerga de los medios de comunicación), con la que se llega a diciembre y posteriormente se comienza a participar en las asambleas y la Interbarrial, no se recupera en dos o tres reuniones. Se requiere de una buena dosis de humildad para reconocer, que en política, no alcanza con las buenas intenciones. Lleva tiempo, esfuerzo y compromiso diario para poder desde el aporte personal enriquecer el accionar colectivo.
32 En consonancia con lo anterior, la ruptura del tejido social y el seguidismo de los distintos sectores de la población a las políticas emanadas de los partidos burgueses, redundó en que cuando irrumpen las asambleas, la primera acción de estas es comenzar intuitivamente a recomponer la unidad social. Pero la conciencia política, todavía en muchos sectores sigue ligada, aunque soterrada al tronco dominante de la burguesía. Esto es así, aún cuando en el accionar cotidiano se repudie al PJ y la UCR.
Política de los principales partidos de izquierda
33 El análisis simplista, imputa algunos partidos autodenominados revolucionarios, solamente actitud sectaria y manejo de aparato. Sin embargo esa actitud, que la tienen y en demasía, proviene de su concepción política acerca de su política de masas.
34 En la concepción de estos partidos, estamos en una etapa revolucionaria. Al gobierno de la Alianza lo volteó una acción revolucionaria de las masas de nuestro país, lo mismo se hizo con Rodríguez Saa y con Remes Lenicov. En el colmo de esa línea de análisis ha sido expresada por algunos militantes con la frase “a Duhalde no lo tiramos porque se cae solo”
35 No son una metáfora las afirmaciones anterior. Cualquiera que se tome el trabajo de leer la prensa del Partido Obrero o el Movimiento Socialista de los Trabajadores, entre otros, encontrará escrito con toda claridad esta caracterización. Consecuentemente con esto, si las masas ya están en movimiento y como dice el MST refiriéndose al 19 y 20 de diciembre: “Sólo las fuerzas especiales de la Federal y la Gendarmería reprimieron con saña algunos saqueos y garantizaron que las masas no tomen por asalto la Casa Rosada y el Congreso” (La revolución de las cacerolas en Alternativa Socialista Nº), está claro que lo que queda es el avance imparable hacia el poder liderado por cualquiera de estos partidos. Es decir cada uno supone que es él el partido que debe liderar la revolución en marcha.
También hay que recordar las declaraciones de Jorge Altamira a la Nación el 24 de febrero de 2002 donde expresa que se “necesita una transformación social, pero para eso hay que tener un programa y sólo puede ser dado por los partidos”. Y continúa el artículo expresando “El dirigente del PO, que recorre las asambleas barriales, (¿?) considera que no se puede inventar algo en dos meses, pero que esas reuniones no deben quedarse en una experiencia discursiva y nada más. ‘La clase media se siente cómoda participando con una metodología que le es afín’, dice. Prevé también que en algún momento esta militancia entrará en reflujo y espera que se canalice en los partidos.
36 Enfrascados en esta concepción, la lógica lineal de estas organizaciones es que deben arrastrar detrás suyo a las organizaciones de masa, ya sean asambleas, movimientos sociales o las denominadas organizaciones piqueteras. El discurso del dirigente del PO, abona la confusión y en la práctica lleva agua al molino de la derecha, por que si es como él dice que: La clase media se siente cómoda participando con una metodología que le es afín. Y hasta donde se sabe, las asambleas en su raíz histórica poco tienen que ver con una metodología de la clase media, que queda entonces para los trabajadores, de un plumazo se quedan sin su principal herramienta, la asamblea, porque según Altamira esa es una metodología de la clase media.
38 No es casual que La Nación reproduzca estas declaraciones ya que hay una tendencia desde la burguesía, a unificar los conceptos: asambleas, cacerolazos y corralito como un único elemento y de clase media. Si bien es cierto que el corralito afectó mayoritariamente a este sector social, es un tremendo desatino imaginar que las asambleas se mueven mayoritariamente por el reclamo del corralito. Desde la derecha, ese discurso sólo intenta desmovilizar a los sectores populares que se expresan en las asambleas y desde la izquierda es caer en un ultraizquierdismo abyecto y estúpido.
39 Hay asambleas que mayoritariamente son de pequeña burguesía. Quizás la más representativa de todas puede ser la de Palermo Viejo. Cualquiera que consulte la página web de esta asamblea, se encontrará efectivamente con una típica asamblea de vecinos de clase media. Donde se mezclan reivindicaciones como que CableVisión baje sus costos hasta otras generales como la pelea en torno al tema de las tarifas. Sin embargo también encontrará en la mayoría de los casos que el accionar de esas asambleas han cumplido un papel progresista como se señalaba más arriba al contener a la pequeña burguesía dentro de una posición crítica en general; que a menudo se expresa en el “rechazo al modelo”. En consecuencia esa pequeña burguesía no juega, en la actualidad, un papel de sustento a posturas de derecha o ultraderecha. Lo que no quiere decir que esté cerrado el camino hacia la ultraderecha. Eso sólo depende del papel que jueguen los sectores revolucionarios.
Asamblea Nacional de asambleas
40 Fue realizada el mismo día que se llevaba a cabo la segunda jornada de la II Asamblea Nacional de Trabajadores Ocupados y Desocupados, en un teatro de Avellaneda.
41 Esta asamblea de trabajadores que no fue eso sino un intento del Bloque Piquetero Nacional de conformar en la práctica un Frente de Izquierda travestido en movimiento social, seccionó durante la mañana y parte de la tarde del domingo 17 de abril de 2002. No fue coincidencia que los organizadores, hicieran los máximos esfuerzos para que finalizara a tiempo como para poder llegar a Parque Centenario donde se estaba desarrollando la Asamblea Nacional de Asambleas.
42 Las resoluciones de esta Asamblea Nacional, expresadas en un plan de lucha nacional, muestran, como partidos como el PO y otros buscaron constantemente arrastrar al conjunto detrás de sus propuestas programáticas. Con respecto a las consignas y el programa, se desarrolla más abajo en el punto “Acerca de las consignas...”
43 En ese momento también se aprobó un acto conjunto de las asambleas, los piqueteros y los trabajadores en lucha para el 1º de mayo en Plaza de Mayo, y marchar en forma conjunta en todo el país.
44 Sin embargo la organización del acto del 1º de mayo, su conducción y el dirigismo del PO y el MST, llevaron casi al colapso a la Interbarrial.
Nuevo carácter de la Interbarrial
42 La noticia cruzó a todos los que se identifican con las asambleas: “Voto, con mandato Después de una sesión de cinco horas en Parque Centenario, la asamblea de asambleas decidió cambiar el sistema de voz y voto: sólo podrán hacerlo los que traigan un mandato de sus asambleas”. (anexo 4 - Página 12- 29 de abril 02).
43 En la Interbarrial del 21 de abril, se discutió duramente entre los representantes del PO y el MST, acerca del si en el acto del 1º de mayo se leería un documento único o se abría una lista de oradores. En si mismo esta controversia pone nuevamente, por delante el protagonismo de los partidos y deja en un segundo plano la necesidad de la organización de las masas populares.
44 En el momento de votar, como era práctica en Parque Centenario, lo hacían a mano levantada todos los presentes. En esa asamblea, el PO, llevó una cantidad importante de su militancia para inclinar el voto a su favor. Como resultado, de las ásperas discusiones suscitadas por esta actitud, los militantes de los partidos llegaron a la degradación de dirimir la disputa a golpe de puños. Seguramente la burguesía debe haber recibido con beneplácito, la actitud patoteril con que disputaban los supuestos representantes del proletariado.
45 La consecuencia de todo esto fue que en la Asamblea Interbarrial del 28 de abril, se aprobó la nueva modalidad de representación ante la IPC. Cada asamblea manda dos representantes con mandato escrito, uno habla y el otro vota.
46 Este paso democrático, contradictoriamente, dio pie a que los sectores, que se expresan contra la izquierda hayan han reaccionado expresando: “hemos sentido – no sin dolor – que no llegábamos a saber conformar un espacio adecuado de intercambio apartado de los mezquinos intereses de grupos que constantemente nos infiltraban.
Ha sido el triunfo de la coherencia, de la voluntad de un grupo de independientes que, en vez de irse, se nuclearon no para crear una Interbarrial II sino para recuperar lo que era legítimamente nuestro, de cada asambleísta. ¡Y se logró, carajo!” ó “Hoy la mayoría de las asambleas, por efecto de propia maduración, están – como definió un asambleísta – desrratizadas”.
47 Más allá de el papel nefasto de los partidos a los que se hacía referencia, términos como “grupos que constantemente nos infiltraban” ó “desrratizadas”, recuerdan al menos, a los tuvieron alguna militancia en los ´70 al macartismo de las bandas de la Triple A y la Juventud Sindical ligadas a la derecha peronista.
48 De todas maneras la decadencia de la Interbarrial, no se ha detenido. Ya dejó de ser el punto de referencia que era en los meses de enero, febrero y marzo. En ese sentido se puede afirmar que la mayor responsabilidad de ese retroceso hay que atribuírsela al papel nefasto que jugaron el PO y MST.
Acerca de las consignas “que se vayan todos” y “Asamblea constituyente”
49 La Asamblea Nacional de Asambleas ratificó, tironeada por las organizaciones del Bloque Nacional Piquetero un plan de lucha que no sería impropio si existiera una herramienta de masas que lo pudiera aplicar. Junto a ese plan se aprobó como consigna central, “Que se vayan todos” y en muchas intervenciones se señalaba que el “todos” se extendía a los gobiernos provinciales y municipales. Al mismo tiempo otras resoluciones tomadas expresaban “enfrentar un golpe del FMI con la huelga general”, ó un “gobierno de las Asambleas Populares, los trabajadores y los piqueteros, que convoque a una Asamblea Constituyente Soberana”.
50 La consigna “que se vayan todos”, tiene la legitimidad de haber nacido en forma espontanea entre las masas que se rebelaron en diciembre. Sin embargo sólo expresa una expresión de bronca y hartazgo frente a la degradación de los políticos del sistema. Desde un punto de vista político se puede decir, al menos, que es incompleta. Una forma de completarla podría ser algo así: “Que se vayan todos los representantes del sistema, por un gobierno de los trabajadores y el pueblo”.
51 En cuanto a la consigna de “Asamblea constituyente, libre y soberana”, se expresa como el llamamiento de un gobierno de las asambleas, trabajadores y piqueteros. A riesgo de ser pesado, se debe decir que, primero se intenta definir en la consigna un gobierno de transición entre el régimen burgués y un régimen basado en la democracia de los trabajadores y el pueblo, pero se mezclan clases sociales (los trabajadores); formas organizativas de las masas (las asambleas) y formas específicas de lucha como el piquete y por ende sus actores los piqueteros.
52 Esta confusión de conceptos, en realidad expresa la confusión con respecto a la construcción de una organización de masas plural y democrática necesaria para construir ese “gobierno de los trabajadores y el pueblo”. Es aquí donde se ve la necesidad de la construcción de una Herramienta Política de los Trabajadores y el Pueblo, que pueda darle forma organizativa a la unidad social y política de las más amplias masas populares.
53 Necesariamente, esta organización de masas deberá ser antimperialista y anticapitalista, ya que como se demostraba más arriba la crisis del sistema no deja lugar para parches, ni para humanizarlo.
Papel de la UMS
Asamblea de Constitución – Plaza Garay (AsC-PG)
54 El 11 de enero, en la biblioteca Carolina Muzilli, el núcleo de Constitución, convocó a una Asamblea Barrial. Para la mayoría de los 40 vecinos que asistieron, esa era la primera vez que se conocían. Desde el principio se vio que lo que allí nacía era diferente al resto de las asambleas, por dos razones
a) Si bien era convocada por un partido marxista, la concepción de la construcción de masas de la UMS, hizo que la relación entre los militantes y la masa del barrio fuera absolutamente opuesta a la que se generó en las otras asambleas con la izquierda tradicional.
b) Constitución no es un barrio de clase media. Allí se ha acuñado la frase, que “el que come dos veces al día es de clase media”. La población del barrio se divide drásticamente, entre la que vive en los hoteles, muchos de ellos municipales y aquellos que son trabajadores (empleados del Estado, profesionales, obreros) que tienen alguna seguridad económica y viven en edificios o vivienda propia.
55 Con el correr de las asambleas, durante el verano se realizaban en la Plaza Garay, la biblioteca se transformó en un centro político del barrio, que es referencia para una cantidad importante de personas. Los compañeros de la Asamblea han asumido como propio ese espacio, y es el centro obligado para cualquier reunión. Ya sea que estén previstas o de emergencia.
56 El núcleo organizador de la asamblea se amplió y consolidó. Junto con los tres compañeros de la UMS, participan alrededor de 20 compañeros de diferentes extracciones políticas. Peronistas, marxistas, independientes de izquierda, libertarios.
57 Paulatinamente el eje de la construcción se afirmó en las necesidades primarias de los compañeros más necesitados. Esto es, aquellos que son desocupados, viven en hoteles municipales y comen en los comedores populares de la zona. La síntesis del trabajo de la asamblea fue expresada desde las primeras marchas a Promoción Social de la CABA, en la consigna “El hambre es hoy”. Esto mucho antes que el progresismo pequeñoburgués descubriera que en la Argentina hay hambre.-
58 La contradicción entre el trabajo político atendiendo las necesidades básicas de la gente y el asistencialismo, está presente cada día en el barrio. Básicamente el precepto ha sido salimos todos juntos a la pelea. En la asamblea no somos ni funcionarios, ni punteros políticos. Frente a un gobierno que se baña de progresista todos los días pero mantiene las mismas prácticas políticas de los anteriores, la práctica de la asamblea ha sido convocar a los vecinos a organizarse para con la lucha ir arrancando mejoras para los habitantes del barrio.
59 La síntesis de este trabajo, es que la asamblea ha crecido políticamente y socialmente. Es habitualmente visitada por sectores que vienen a usarla. Sin embargo se puede decir que hay una solidez ideológica que actúa de barrera frente a los intentos de coptarla o usarla. Y en esto no es menor el trabajo de los militantes de la UMS, que son referencia invariable para todos los vecinos.
60 En la actualidad la AsC-PG se incorporó a la mesa de Enlace del Almacén. Esta mesa toma este nombre por el de la As. que la motorizó en un principio. Está compuesta por las asambleas de El Almacén, San Juan y Entre Ríos, Plaza Martín Fierro, Boedo, y Constitución- Plaza Garay. Con esta mesa de enlace se han realizado tareas comunes, como la del 23 de marzo por los DDHH, el Supermercadazo y una asamblea de asambleas el 15 de junio en donde se discutieron dos puntos: situación política nacional y hacia donde van las asambleas. Luego de esta asamblea se proyecta incorporar a este enlace a otras asambleas de la zona Sur de la CABA.
61 AsC-PG, también participa en un enlace de Parque Patricios. Acá la relación es conflictiva con los dueños de casa, el PO, que habitualmente intentan sacar rédito político usando el trabajo de las otras asambleas participantes. Sin embargo poco a poco se los ha ido neutralizando y al mismo tiempo se han tejido buenas relaciones con otras asambleas. De las acciones comunes en este enlace, que en realidad es de las Comisiones de Trabajo y Desocupados han salido la provisión de bolsones de comida para muchos compañeros de la zona. Esta, la de conseguir y repartir esos bolsones es una de las situaciones donde se pone en práctica esa contradicción entre asistencialismo y construcción política no asistencialista.
62 Alguien preguntó una vez ¿se puede construir sin repartir bolsones de comida? Mi respuesta personal es una frase de Guillermo García Ponce: “Las revoluciones sólo se justifican históricamente en la medida en que mejoren las condiciones de la población” y se refería específicamente al hambre y la miseria. Obviamente hace falta un poco más para justificar una revolución pero sin ese paso inicial cualquier construcción está condenada.
63 La línea entre el asistencialismo y el no, es muy delgada y requiere que en cada momento se discuta abordan los problemas concretos, como se encauza la lucha, como se rompe con las prácticas impuestas en los compañeros de ser clientes del que los anota en una planilla. En este punto hay discusiones teóricas, que son necesarias; pero también deben darse en el terreno práctico de todos los días. Y cada día, suma un problema más.
64 Ahora la AsC-PG, está en medio de la batalla de conseguir un predio o un edificio para un Comedor - Centro Comunitario. La cantidad de problemas que eso mete en el interior de la asamblea son incontables. Existen posturas que van desde el usufructo del Comedor como algo casi personal, pasando por la cooperativización o el concepto de que debe ser un organismo de propiedad estatal pero con control de los vecinos. Y ha esto hay que agregarle la relación con el gobierno de la ciudad, que es conflictiva desde el mismo momento en que las asambleas se constituyen, pero que por otra parte es el Estado que en este momento de asumir resolver los problemas específicos del hambre, la miseria, la desaparición de menores con destino al mercado de órganos, la desocupación, etc. Cualquier militante de la UMS, se puede percatar que las discusiones no son menores.
65 Como un punto final, una caracterización del gobierno de Ibarra. Es una variante maquillada de progresismo, del delarruismo. Es decir tan reaccionario como cualquier gobierno. En la medida que las asambleas le sirven a su proyecto político las alienta, pero en cuanto estas dejan de ser un adorno en la sala de reuniones de los Centro de Participación y Gestión, y esto es la mayoría de la veces, comienzan las confrontaciones. Cualquier área del gobierno a la que se le exijan soluciones concretas, muestra en forma inmediata la inutilidad de los funcionarios. Muchas veces aparecen exhibiendo viejas chapas de izquierda pero son incapaces de dar una sola respuesta sino es con la gente redoblando los bombos en las puertas de sus despachos. Aquellas áreas más cercanas a las necesidades concretas de la población son nefastas. Tanto Promoción Social, como Minoridad y Familia, o la Secretaría de Trabajo, son incapaces de articular alguna medida que sea progresista, aún en el marco del capitalismo. Y no es por falta de presupuesto, ya que muchas veces cuentan con presupuestos importantes que se dilapidan alegremente. (Para los compañeros que lo soliciten están a disposición los materiales elaborados por la AsC-PG).
66 La última jugada política del oficialismo, acompañada con toda decisión por el ARI, FRENAPO, CTA, es involucrar a las asambleas en la discusión del Presupuesto Participativo. La AsC-PG, ha decidido no participar ni en los Consejos Consultivos de la CABA, ni en los Comités de Crisis de los hospitales, ni en el Presupuesto Participativo. Todas estas variantes son sólo formas de intentar coptar a las asambleas para la foto de Ibarra de cara a las elecciones del 2003. El denominado Presupuesto Participativo, pone a discusión de los habitantes de los barrios sólo el 2 o 3 por ciento del presupuesto de la ciudad y acotado a temas específicos que impone el gobierno municipal.
67 A pesar de la lucha contra el gobierno municipal, todavía no existe conciencia real en la mayoría de los compañeros de la As cual es el panorama político que hay en el horizonte. Esto es realmente grave, porque día a día se agudizan los problemas sociales y al mismo tiempo se ve como el sistema abandona todas sus formas democráticas, aún disfrazándolas de democráticas. Las jornadas de discusión política, han sido importantes pero todavía no han plasmado en un salto político cualitativo, aún cuando hay conciencia en muchos de la necesidad de comenzar a construir políticamente algo que sea superador de las asambleas.
Las asambleas y las elecciones
65 A medida que se acerque la fecha del Congreso de la UMS, también nos acercaremos a las elecciones. Si las internas abiertas comienzan para septiembre como promueven algunos sectores de la burguesía, las asambleas serán atravesadas por esta problemática sin haberse afianzado organizativamente.
66 Solo en el caso, y eso no se avizora ni remotamente aún, en que los sectores populares pudieran dar forma a una herramienta política de masas, las elecciones no jugarán un papel de división de las asambleas.
67 Como lo probable es que esa herramienta no exista, los revolucionarios deberán buscar de articular políticas del tipo de frente único para evitar que los sectores electoralistas transformen a las asambleas en coto de caza. Una primera prueba de eso fue el acto del 1º de mayo, donde el PO e IU, confrontaron por el tipo de acto, produciendo una división del mismo (uno se hizo en el Obelisco, IU y mucha asambleas, el otro en Plaza de Mayo, el PO, MIJP, otros sectores piqueteros y algunas asambleas). En el fondo la disputa fue, sin duda, de tipo electoralista. A ver quien arrastraba más asambleas.
68 Al cierre de este documento el tema está abierto, y seguramente será parte del debate congresal
Conclusiones
69 Nacieron expresando la necesidad del pueblo de retomar una democracia directa y participativa. Pero con el andar se transformaron en cada barrio, en cada pueblo en un punto primitivo de unidad social. Al mismo tiempo amplios sectores de trabajadores, expresan en ellas lo que todavía no pueden expresar como clase, pero sin duda ese accionar les imprime a las asamblea un carácter distinto al que la burguesía esperaba de ellas.
70 Hasta ahora, su papel práctico ha consistido en denunciar en forma constante los abusos del poder del Estado y arrancarle a este soluciones inmediatas para resolver las situaciones más desesperadas de los sectores más marginados por el sistema.
71 Hasta aquí lo que son y no es poco teniendo en cuenta que sólo tienen seis meses de vida y son la experiencia viva de un pueblo que intenta remontar un cuarto de siglo de retroceso.
72 No serán, como señala la opción del subtítulo de este documento, las asambleas organismos de gestión comunitaria ligados al aparato del Estado capitalista. Si eso sucediera, esa sería su muerte
73 Por el contrario el futuro de las asambleas, está íntimamente interrelacionado con el papel que tenga en el futuro la clase trabajadora y fundamentalmente los sectores ligados a la producción. Su acción o inacción, son fundamentales. Su pasividad actual, es el elemento que todavía permite a la burguesía moverse para buscar reacomodarse en medio de la crisis.
74 Sin embargo, esta calma de los sectores asalariados, comúnmente atribuida por el miedo a perder el trabajo, tiene toda la potencialidad para transformarse en una fuerza activa. Nadie pone alegremente la cabeza debajo de la guillotina. Si los trabajadores ocupados, tienen direcciones sindicales en las que no se puede confiar, y más allá de su nivel político, cualquier trabajador tiene esa conciencia, no saldrán alegremente a la lucha.
75 La interrelación que se produce en las asambleas entre los distintos sectores oprimidos y explotados – trabajadores ocupados y desocupados, pequeños comerciantes arruinados, pequeños productores agrícolas, estudiantes, etc.– es una de las características esenciales de ellas.
76 Esa relación que se establece en las asambleas - y que necesariamente se da en el medio de la lucha diaria, en los distintos frentes en que se mueve el pueblo- se transformará en correa de transmisión de ideas, propuestas organizativas, hacia la totalidad de la clase trabajadora. De esa lucha, ese intercambio, ese accionar va a nacer y probarse la dirección social y política que necesita el pueblo.
77 La potencialidad de las asambleas reside en todo eso. Son nuevas formas organizativas, pero a la vez son el pueblo en acción. Dan contención y resuelven problemas cotidianos acuciantes pero al mismo tiempo son espacio de debate político. Son escuela que promueven las mejores condiciones de los seres humanos, la solidaridad, el esfuerzo colectivo, la acción decidida para cambiar. Son el lazo necesario que debe unir a los trabajadores con todos los sectores de la población.
78 Cuando todo esto tome cuerpo, cuando toda esta potencialidad se exprese en toda su plenitud, las asambleas necesariamente se transformarán en órganos desde donde los desposeídos ejercerán el poder. Para eso falta, pero quizás no tanto. Depende de muchas circunstancia, pero una de las fundamentales es la decisión con que cada uno de nosotros afronte este desafío y se comprometa en él.
79 Una última referencia al papel de la UMS, en este proceso. Como parte de la línea de masas de la organización, fue correcta la decisión de los distintos núcleos de participar en las asambleas. Sin embargo, no ha sido evaluada a fondo esa participación. Tampoco se han realizado jornadas para debatir la línea de intervención. Por otra parte hay sectores de la organización que no asumen la importancia de este fenómeno, y en algunos casos se autoexcluyen con una caracterización ultraizquierdista del papel de las asambleas. Obviamente para quien quiera ver en esta etapa del movimiento de masas a las asambleas como gérmenes de soviets, se sentirá muy decepcionado si asiste a una reunión con funcionarios en la que se discute, si la ración diaria de papas para una familia es de 50 gr. o 100 gr. Es muy dificil entrever en esos 50 gr. de diferencia a la revolución. Sin embargo sin ese paso mínimo es imposible dar los que siguen. También queda para la elaboración teórica y práctica como debe actuar una organización revolucionaria, cuyo eje estratégico es por definición la organización de los trabajadores, en un país donde el 50 por ciento de la población se encuentra debajo de la línea de pobreza. Donde los índices de desocupación son los que se señalan en el informe Nacional, donde el hambre ha dejado de se una metáfora para ser una realidad lacerante. Queda también de cara a las asambleas, y sobre todo en aquellas con un cuadro social similar al de Constitución, discutir las diferencias entre el reformismo asistencialista y la organización de las masas de cara a un proceso revolucionario. En mi opinión no se han asumido con profundidad todos los desafíos teóricos y prácticos que las asambleas han puesto en el orden del día.
22 de junio de 2002
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