Cuentos criollos
Hispanoamérica tenía hasta principios del siglo pasado un modo de pensar, de sentir y de obrar propio, que se fue formando de esa fusión de razas que fue el criollo americano. Los valores eran muy diferentes a los actuales. Se le daba primacía a la persona y no al dinero, al contrario de lo que ocurre en la actualidad, como consecuencia de la penetración ideologica a que hemos sido sometidos con el solo fin de dominarnos.
Respecto a la forma de pensar, sentir y obrar del criollo argentino, transcribo cinco cuentos que los grafican muy bien:
CUENTOS SELECTOS
LA PARTIDA
(Relato)
(Envío de Amelia Van de Linde)
-Güeno, mi tata; ha llegao el momento e dirse...
-Ansina es, m'hijo.
-Si pa un decir ... no güelvo, deme su bendición.
-Ya iba'dársela, m'hijo. Pero antes, átese al corazón estos consejos; llévese'e su tata un poco del criollo viejo que a usté todavía se le asentó en el trote ... ¿Sabe pa qué va'peliar?
-Sí, tata. La patria ha llamao a los varones... pa difenderla, pa hacerla libre.
-Mesmo, la patria. Y usté... ¿sabe lo que es patria? Yo se lo vi'a explicar, m'hijo; prieste atención: Patria es, la tierra donde uno ha nacido, ande uno tiene sus afetos. El pedacito'e campo que a usté lo vido hacerse mozo y a mí viejo, eso es patria; patria es aquí y atrás el monte y la lomada; tuita la pampa es patria. Pero también es algo más, muchacho ¿Ve este rancho que yo mesmo he levantao a juerza'e sudarla'e firme? Güeno este rancho, va al decir, no es mío: es de la patria, es otro pedazo'e patria.. Allá en el monte ande echan raices los talas, ,'ahí es patria ... En el camposanto ande duerme su mama áhi tamién es patria... Yo mesmo que lo dejo dir y de puro viejo no lo puedo acompañar, yo que al verlo dirse se me achura el corazón, yo tamién soy patria; y es patria el tordillo que lo lleva y patria es tuito el camino que se hace filo en el horizonte, las florcitas que crecen en la orilla ... Pero no sirve querer a la patria por eso solo; dir a peliar pa difender el suelo, las pilchas o el ganao, no dice nada. Vas a dirte áura, pensando que llaman a peliar pa difender algo más grande: tu orgullo'e varón argentino, tu libertá´e varón. Y si peliás tamién por el rancho, m´hijo, no es por el rancho mesmo, no. Es por aquello que queda adentro en prenda de afeto y tranquilidá pa la. vida. ¿Comprendés, muchacho? Recordalo: Patria es tuito ... gobierno, derecho, igualdá, ripresentaos en la bandera azul y blanca.
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EL DESINTERES DEL GENERAL SAN MARTIN
(Envío de Delfor Juárez)
Poco tiempo después de haberse hecho cargo del puesto de gobernador intendente de Cuyo, el general D. José de San Martín resolvió enviar a su esposa a casa de sus padres en Buenos Aires, porque la escasez de su sueldo no le permitía solventar los gastos de su hogar en Mendoza
Llegado a conocimiento del Cabildo aquel propósito del general y la razón del mismo, y sabiéndose que el jefe de Granaderos había hecho donación al gobierno de la mitad de su paga, se reunió el cuerpo a fin de considerar la forma de evitar el viaje de doña Remedios Escalada de San Martín.
Tras un leve cambio de ideas, el Cabildo dictó la siguiente resolución ...
"Siendo un deber de este Cuerpo velar por el honor de su pueblo y al mismo tiempo reconocer y premiar los desvelos de quienes luchan por la causa de la libertad y proveen al engrandecimiento de Cuyo, resuelve: Abonar de los recursos municipales el Sueldo íntegro que corresponde al benemérito general don José de San Martín, rogandole acepte esta contribución como prueba de afecto de este vecindario"
Conocida que fué esta resolución por el que habría de ser el Libertador de América contestó en estos términos: Mis necesidades están suficientemente llenadas con la mitad del sueldo que gozo. Sí ese honorable Cabildo desea testimoniar el afecto de este vecindario hacía mi persona y retribuir de alguna manera los servicios que presto a la causa de la Patria, nunca lo podrá hacer de manera mejor que suspendiendo todo procedimiento que signifique aumento de sueldo o inversiones de dineros públicos para otros fines que aquellos para los cuales el pueblo ha oblado. Por otra parte, es propósito inflexible del suscripto no aceptar jamás dádivas ni retribuciones que representen valores, por los servicios que presto a mi patria en el cuniplimiento de mis deberes".
EN LA MALA
por
JOSE CANEPA
Los Cardales, 15 'e febrero 'e 1900
Al señor Fulgencio Morales en l¹ estancia "La Margarita",
camino a Dos Ñanduses.
Tata:
Siempre me anduve acordando ´e sus palabras cuando me vine pa el poblao a poner boliche: "Si andás en la mala, m´ hijo, mandameló a decir. Escribime que pa eso está tu tata. Y no te olvidés que aquí tenés tu rancho si alguna ocasión querés pegar la guelta'' ... Sí, mi tata. Me acordé ´el tendal de veces, porque tuito jue llegar y abrir tranquera, pa que dentraran atropellando las disgracias. En este boliche que paré estaquiao con esperanzas, si alguno se arrima es pa llevarse plata, nunca pa dejarla. Me han arruinao y vi'a contarle como jué.
Dende el primer día vide que los parroquianos cáiban, observaban y se diban, con pocos tragos y con menos güeltas. ¿ Qué será?, me dije a mí mesmo. La caña que les sirvo es de marca, mesmo la yerba y en precio estoy. ¿Tendré la cara fiera pa despachar? Tampoco. Usté sabe, tata, que allá en el pago, la Felisa supo mirarme con güenos ojos v ansina como nuembro a la Felisa, aura ricuerdo a la Rosaura, la Jacinta y tantas otras. Toditas mozas dínas de un cumplido y tanto que muchos se hubieran peliao por cualisquiera d´ ellas. No es que yo quiera alabanciarme, tata, no vaya creer, pero es la verdá. A más los parroquianos, que le digo no eran hembras. Varones, ¿sabe? Pa ellos colijo que no hacen falta, caras lindas en los boliches. Mejor, modales guenos. Y esos me anduvieron sobrando pa atenderlos. ¿Qué pasaba, al cabo? Un día me alcanzó la rispuesta un mozo léido l´ único que no le hacía ascos a mi boliche pobre: "--Veia, don, - me dijo- Si quiere adelantar y que la gente venga, compre naipe. Ponga mesa 'e juego. Con la coima nomás usté va'ver que se levanta al poco. Lo anduve pensando y calculé ganancias. Mirao ansina dende el catre, el negocio diba a risponder en mucho. Y compré los naipes. Puse la mesa y arriba una carpeta verde, que, dicen qu'es el color de ´l esperanza De tallador se encargó aquel mozo. Y jueron pasando los días y se llenó el boliche. ¡De gente! Plata no se véia.
-¿Y la coima aquella 'e que me habló, aparcero? le pregunté una noche, al tallador.
--!Ah! La coima, rispondió. Tenga pacencia, amigazo. Me olvidé avisarle que a los principios hay que arreglarlo al comesario. ¿Compriende? L autoridá pa consentir el juego pide plata; pa dentro 'e poco va'tener su parte, pierda cuidao. Pierda cuidao y tenga pacencia, me acomodó otra vez. Jué lúnico acomodo que pude sacarle. Y cuando se me acabó la pacencla, me di cuenta, tarde, que mi tallador coimeaba pa él. Lo saqué a rempujones. No dijo "esta boca es mía", que de no, ahí mesmo le cobro la deuda. ¡Faltaba más! Y me puse a tallar yo con el rnazo.
Será verdá, mi tata, aquello que dice: "Ajortunao en amores disgraciao en el juego"? Perdía. Noche a noche, mano sobre mano. Y ansina juí perdiendo lo que me quedaba, qu'era poco y lo que no tenía, qu'era mucho. No quise escribirle enantes. Me daba no sé lo qué- ¿Vergüenza? ¡A lo mejor! Tal vez pa no amargarlo, tata. Pero aura tengo una deuda grandota: Mil patacones. Deuda de juego, sobre palabra. ¿Me los empriesta, tata? No tengo a naide pa pedirle esa platita, Y ahi tiene que, apenao, !llegó el momento de agarrarme a su promesa!... . . "Si andás en la mala, m'hijo" ... ¡ Ando en la mala, sí señor! Con el propio que le lleva esta carta, puede usté mandarme esos pesos. Es hombre 'e confianza. Yo no puedo dir pa no desatender el boliche, Su hijo que lo aprecea:
Lisandro
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Los Ñanduses, estancia, "Las Margaritas", 17 'e febrero de 1900.
Señor Lisandro Morales, priesente.
M,hijo:
Aquí te mando aljunto los mil patacones que has dao en pedirme emprestaos. No te aflijás por la deuda que contráis conmigo. Yo no puedo emprestarte esa plata: te la doy, es tuya. A mí, vos no me debés nada. Y no me olvido que te dije eso 'e tu mención pa cuando andaras en la mala. !Pucha si lo siento! Lo siento, es claro y te cumplo la promesa. Sólo que has olvidao ande empezaba el trenzao de mis palabras. Jueron éstas: "Vos no sos hombre pa negocios d´ esa laya". Eso te dije. Y cuando vide que te dibas lo mesmo, ricién entonces enanqué las otras: "Si andás en la mala, m'hijo". ¿,Te acordás? No es pa echártelo en cara, no señor. Pero los tiempos están malos y los campos secos, con la hacienda flaca. Estos mil patacones me ha costao conseguirlos. Pagá tu deuda y cumplí con tu palabra. Es de criollo. Pero cuidate, m´ hijo ¿.Me acetás otra alvertencia? Vendé el boliche, por lo que te dean, y venite al campo pa´ cinchar conmigo. Cuasi ando por decirte que me hacés falta. Entre los dos vamos a cin char parejo y a repechar de lo lindo. Volvéte, m'hijo. Esto es pa vos, y no el poblao.
Tu tata que te quiere:
Fulgencio Morales.
----------------------------Los CardaIes, 15 'e marzo 'e 1900.
Al señor Fulgencio MoraIes en Dos Ñanduces estancia "Las Margaritas"
Tata
¡Si supiera, viejo, lo arrepentido que ando 'e no haberle hecho caso! ¡Pucha si me lo repriende la concencia' Pero ahura es tarde y m'embarré de nuevo. ¿ Tiene plata, tata ? Mandemé, al pronto, tuita la que pueda. Esta güelta la cuestión es fiera, la deuda brava. ¡No tengo suerte, malhaya!
!Cinco mil patacones, tata! ¡Cinco mil que debo risponder sin falta! Haga una Juercita. Consigalós, le pido. Pago, vendo el boliche, y me voy a su lao, al campo, a trabajar de firme. Esta vez es cierto. Y perdonemé el dijusto que le doy. Su hijo:
Lisandro
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Dos Ñanduces, 17 'e marzo 'e 1900. Señor Lisandro Morales, priesente.
M´hijo:
Los cinco mil que me pedís, áhi van, justitos, bien contaos. ¡Emparbarlos tuitos me costó un trabajo! Y güeno, no li hace. Vos sos m´hijo y andando en la mala había que ayudarte. ¿Vas a vender, dijiste? ¿Querés pegar la güelta? T'espero. Sólo que ahura, al venir, no agarres el camino 'e Dos Ñanduses. Ya no estoy más en "Las Margaritas". Pa verme, tres leguas al sú de ande tenía mi campo, preguntá por L´ estancia 'e los Méndez. Ahi trabaja 'e pión, tu tata que te quiere:
Fulgencio Morales.
POR MAMA
por
JOSE CANEPA
Sauce Amarillo, octubre 20 de 1900.-
A la señora Martina Viuda'e Cárdenas.
Palo Santo, camino a Chacra Andrada.
Mama
No puedo dír yo mesmo pa 1levarle este recao, que aquí en l´estancia por la disgracia'el patrón que se le murió la gurisa y tuvo que largarse a la siudá, me han dejao a cargo 'e las casas y es juerza que me quede, Yo espero que don Cosme estea'e güelta pa'el fin el mes y en cuantito llegue, ensillo y me largo a su lao. ¡Le juro, mama! ...Si tengo unas ganas grandotas'e darle un abrazo. Y eso que ando medio enojao con usté. Una carta atrá'e l'otra que l´escribo y usté déle contestarme que andaba mejorando, que la custión no era pa fligirme y qu'el dotor decía que no era nada ´e cuidao. M´engañó, mama y jué pa'mal; usté no anda bien con su salú, se ha descuidao mucho, asigún colijo aura, por falta'e plata. No, yo no lo vi'a consentir.
Caigo en cuenta, mi vieja, que tal vez la culpa es mía, que apenas si le mandaba un pucho'e los jornales; ¡que quiere mama! Yo nunca diba pensar que usté m'engañara pa dejarme tranquilo y pudiera emparvar esa platita que me hace falta pa casarme con la Inés. Pero usté debió'e mandarme decir que los pesos no alcanzaban ni pa bo!iar un rimedio. Dispués 'e todo, mama primero es su salú y hay que cuidarla. Yo me´entero riciencito por boca 'e Prudencio, que anduvo 'e pasada por aquí, que usté se cura a lo pobre ... ¡qu'es mesmo como no curarse! ¡Ah, no, mi vieja! ... No lo puedo almitir'e ningún modo. Y mire mama; agarrese estos pesos que le mando; son quiníentos'e lo ahorrao por mi. Uste me le paga al. dotor pa que la atienda como es debido y se me compra todito lo que le haga falta pa ponerse guena.
¡Faltaba más! ... ¡Miren a mi mama sin plata! ...Dende el recibo´e la priesente, me hace caso a mí, a su hijo ... Dimasiao tironiar'e la'orejas tuve que aguantarle cuando era gurí. Aura soy grande y es lay que me tome
una revancha ¿Hase? 'E modo que aura mando yo y usté va´obedecerme ¿ Compriende? Y no me haga. la soncera'e no acetarme esta plata, que de no le juro vieja me vi ´enojar´e verdá.
Ni falta que hace que le diga que la quiero mucho, que usté es pa mi la vida tuita y que si usté por no cuidarse me llega a faltar a que Dios no permita! nada me va ´consolar en l ´aflisión. Reciba hasta más ver, un juerte abrazo'e su hijo:
Lisandro
Sauce Amarillo, octubre 20 de 1.900
A la señorita Inés QuirogaEstancia L´Estrella - Sierras Bayas
Novia:
Cuando un criollo da en prienda su palabra es lay que la cumpla. Anoche mesmo yo le prometí a su tata, adelante suyo, que pal fin 'el mes, diba acoyararme con usté como Dios manda.
¡Tiene que creerme novia! ... Yo l´iba cumplir; era mi gusto, era el suyo. Tanto tiempo anduvimos los dos acariciando l ´esperanza que un día tenía'e ser. Usté sabe, el motivo'e tanto plazo. Con la pobre mama siempre enferma, nunca anduve en punto pa'tener la plata que hacía falta. No merecía mi novia un catre caido´e patas,una mesa y un candil; no le podía ofrecer cualisquier cosa. Nada'e lujos, cierto, que nunca usté me los pidió. Pero era custión 'e llevarse al rancho'e los dos, algo decente, algo dino'e su presencia güena y a mi lao.
Novia, a usté le costa que trabajé firme y parejo ¡pero que vamos'hacerle!. . .La suerte'taba, emperrada conmigo. Primero la ´enfermedá e´ la vieja; dispués yo, me caigo 'el zaino igualito que ricién nacido y me quiebro la'pierna; mas luego 'e nuevo mama. Y al pesar 'el todo, nunca me vido quejarme cierto, novia? ... Había goluntá. Por part'e los dos... Usté me ayudaba a subir el repecho en este flete mañero ´e mi esperanza. Que aura me caigo y aura me levanto. Y siempre anduvimos los dos diciendo . . . "Y güeno.. . algún momento va´ser!"
Dios no quiere novia. Mama sigue enferma. . . Acabo'e mandarle a las casas, esos pesitos que tenía ahorraos. La pobre, sabiendo que yo trabajaba pa usté y pa ella diba entreteniendo l´enfermedá como si estas cosas esperaran. No quería decírmelo. Siguro allá, solita, andaba sufriendo pa'no amargarme l´esistencia. . . Sabe que a causa d´ella anduvimos estirando fechas Y le mandé la plata. No me queda un cobre.¿Hice bien o hice mal? Se lo mandé pa que se cure. Hice bien, no es cierto, novia? Usté es guena y compriende.
Pero yo no puedo seguir entreteniéndola a usté, abusando su bondá y su paciencia. He pensao una cosa. La dejo en libertá. Ya está visto que lo que Dios no quiere, nosotros no lo vamos a rimediar. Yo la quiero mucho Inés... Con todita l'alma ... Si pudiera hacerme en dos pa trabajar el doble, trabajaba. Uno juntaba pa mama, otro pa usté.
No hay caso. Soy solo, pobre ... de aquí a tener'e nuevo unos pesos, vi´estar viejo.. Mire novia, Usté merece alguno que la haga feliz. Hubo un tiempo que supo arrastrarle l'ala el hijo 'e don Nicasio. Entuavía la quiere; es rico, guen mozo, derecho. Criollo, mesmo. A su lao tendría todo lo que yo no puedo ofrecerle. Olvidemé. Yo ví´a estar contento'e saber que usté es feliz. El cariño es cosa linda cuando hay siquiera un almuhada pa descansar la cabeza. Yo, ni eso tengo aura pa ofrecerle. No estoy desanimao, no crea. L´único que me falta es coraje pa pedirle que me siga esperando. . . Taba escrito; olvidemé. Alguna güelta el tiempo, novia, si nos dencontramos, vamos a pensar que los dos juimos honraos. Usté conmigo y yo con usté y con mama. E la felicidá pasada, quedará un ricuerdo santo ... un hilito'e lús. Una pena. Olvidemé, mi novia.
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Estancia "La. Estrella", Sierras Bayas, octubre 21 de 1900.
Al señor Lisandro Cárdenas, en Sauce Amarillo.
Lisandro:
Recibí tu carta; no te puedo escribir mucho porque ando muy atariada nigociando unas cosas con el turco, Tenés razón; no te espero más. Vendo todito lo comprao pa nuestro casorio. Vestidos, anillo, hasta la cadenita´e oro que un día me quisiste regalar, todito se lo lleva el turco. Y ái va la plata. Comprá ese catre con las patas cáidas, como vos decís, una mesa y un candil. Suebran. Y esperáme, Vi'a dir a tu lao, pa quedarme ni'anque sea a escondida´e Dios. El sabrá perdonar. Vi'a cuidar'e tu mama. Un varón como vos, no se encuentra tuitos los días. Y yo no te pierdo. Por güeno, porque te quiero.
Tuya
Inés
LOS YUYOS
(Por Javier de Viana Envío de, M. Andrada)
En el momento de encerrar los terneros en el chiquero, uno de ellos, juguetón más que rebelde, obliga al peón a perseguirlo, por entre el yuyal del antiguo basurero. Flagelados sus desnudos pies por las espinas de cepacaballo y la cáustica pelusa de las ortigas, al volver al galpón lamentábase así:
-¡Malditos yuyos! ... ¿Pa qué habrá criado Dios semejante sabandija?
Y el anciano filósofo campesino enseñó:
-Dios no ha criado esa cosa inútil. Culpa es de la desidia, de la incapacidad o el orgullo del hombre que algunas lo dañen en -vez de servirle. Yuvos fueron las más bellas plantas que el cultivo ha transformado en encanto de los jardines, en materia industrial y en defensor de nuestra salud. También es un yuyo cada niño, y continuará siendo un yuyo inútil y perjudicial, si el hombre no lo transforma por medio del cultivo intelectual y moral ...
FIN