Alfredo Lavergne

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La soledad en el huevo de Colón

 

 

 

Bajo el cielo contaminado de América

Un error de la chatarra

Carga hacia la izquierda su volante

Se desliza entre un camión y un autobús

Acelera hacia la derecha para alcanzar la limosina

Que va adelante

Decidida a continuar

Con la posesión

Del lujo   De la Panamericana   De las tres vías.

 

En este continente han cumplido cinco siglos

Los transterrados.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

TRANSTERRADO

 

 

 

Como me siento lejos de donde estoy

O porque me empujan hacia donde no iré

Camino

Y con un hábil golpe del lápiz

Que resume las imágenes   Que lleva de viaje

Subo al tren.

 

Me devuelvo donde no deben ignorarme

Retorno porque lo anterior va conmigo

Regreso a mi ciudad y llego a otra.

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

MELANCOLÍA

 

 

 

Retorno a mi país y llego a otro.

 

Soy el condenado a buscar...

Esa tierra que especifica mi alma

Esa raíz que no cambia de personalidad

Ese azote de los ojos al cerebro

Ese tiempo testimonial   Esa gente que existe en mí

Y mi desesperación

Pasa por calles que tienen su sirena y sirenas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


EL PEREGRINO Y LA VELOCIDAD

 

 

 

Cuando viajo

De festival en festival

Por rutas   Senderos   Caminos

De señal en señal

De pista en pista

De aldea en aldea

De capital en capital

Leo.

 

Saco la cabeza

Por la ventana del vehículo

Y el camino se simplifica

De luces   De sombras

Y la memoria recibe las sabrosas pinceladas

De los árboles.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


NI ABRIGO   NI TECHO   NI ESPERANZA

 

 

 

 

Los emigrantes son actores que abandonan

Su memoria viva   Su himno universal   Su fiesta

Los robots   Las turbinas   Los motores

Su modernidad   Su diversidad   Su excelencia

Y otras dosis de energía

En las veredas públicas de la cultura

O en los caminos de los propietarios de la estructura

De los rompecielos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


COMEDIA ILUSTRADA

 

 

 

 

Ni soledad   Ni muerte   Ni culpable

Porque nacemos para distinguirnos

Porque nos resbalan las influencias impersonales

De nuestros anteriores manuscritos

Y las viejas aclaraciones que creímos nuevas:

 

"La poesía no es a la palabra

Ni rito   Ni culto   Ni ruina".

 

Las bravas mezquindades    Los bravos necesitados

Serán los errores de ortografía en esta futura cima

En esta escalera de la estructura que conduce al dolor.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


 Y DE LA VIDA. Y DE LA MUERTE

 

 

 

 

¿Qué somos...

La autobiografía de América

Su memoria institucional

La palabra de sus chozas

O el discurso del abrazo electrónico?

Con el olvido que me es permitido

No sé cuanto llovió anoche

Ni los meses que nevó este año en tu país

O la razón de la sequía de la tierra que no he leído

O si mis sentidos y los actos son efectos de un final

O si el hombre que pasa a mi lado dejó su origen.

Sólo sé

Que anoche escribí pateando un tapón de botella.

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

María de Iquique

 

 

 

De ella recuerdo su olor a ala marina

y su canto de desierto. Amén

 

1, 2, 3. Tal vez esta otra mujer se quede una noche más

 

Es la soledad que viene de la Puerta del dolor

El saudage que interviene en nuestras palabras

Es el fuego que se hizo luz en lámpara ajena

El despertar de una mañana que es tarde

Es la partitura de todos mis techos en un muro

 

La soledad es un movimiento que va hacia María

 

Ocurre solamente en los sueños

En el cartílago del pabellón confidente

En una célula del meñique

En una atado de diarios de vida

En las estrellas que nos paraguan

En los trazos que no alcanzaron la línea

En las lenguas que humedecen el lóbulo del prejuicio

En el listado opúsculo de los encuentros

 

Tal vez esta mujer se quede para un poema

y mi María reaparezca mañana.

 

 

 

 

 

 

Alfredo Lavergne. Poeta chileno, Valparaíso 1952. Emigra a Canadá el año 1976, país en el que reemprende su tarea literaria y publica en diferentes medios literarios, donde logra dar a conocer su obra en extenso. Se radica en Québec, Montreal. Se suma al estudio de la obra huidobriana (creacionismo), al haiku (poesía japonesa) y a la creación literaria. Colabora en revistas especializadas, festivales y periódicos. Retorna a Santiago de Chile en 2005. Su obra ha sido incluida en diversas antologías y revistas. Ha publicado siete libros de poesía en castellano y tres bilingües en idiomas castellano-francés. Actualmente Alfredo Lavergne reside en Santiago, Chile.

Contacto:[email protected] 

 

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II Antología digital de Poesía
"Una voz en el abismo"
2007