Ada Menéndez Blanco

Volver a poetas seleccionados

 

 

Imperfecto pretérito

Leo la misma carta mil veces
Buscando esa respuesta no escrita

Quizá no supe preguntarte
Cómo vendrás a vestirme
Si me has conocido desnuda

 

 

 

Horizonte

Con mis ojos multiplicados veo morir naranjas en línea, las que nacieron en tus manos y 
se fundieron entre mis dedos, hasta crecer independientes para perderse de mis bolsillos,
huyendo hacia una recta hinchada en curvas silenciosas.

 

 

 

Hoja de Muel I

Deberías sumar hasta cero
Ser arena en reloj
Masticar veinte veces antes de tragar
Componer el fa después del mi
Trazar campo habiendo dibujado el girasol
Partir a pie

Pero restas

 

 


Onírico purgatorio

No quiero formar parte de la comparsa
Tampoco espero me recojas con cable
O sin él
Ni escalar hasta arrancarme las uñas
Incrustándolas
Entre huesos
Entre cartílagos
De tus bufones
Sobre la mesa agoniza un ramo de colmillos
Apestan sus carótidas
No palpitan los moribundos
Aún jóvenes
Aún despiertos
Calaveras de espinas incorruptas
Déjame respirar tierra
Ahogarme
Flotar por encima del escudo desprotegido
Sintiendo ese aliento
Sólido
Pegajoso
Cuando sé que hay pocas horas
Un reloj embutido en alquitrán
Ahogarme
Permitir ciertas licencias
A los cuervos
Que se alimentan de lo que tú no comes
De lo que yo desprecio
De panes enmohecidos y vellosos
Mientras revientan por gula
Confesando renacer

 

 

 

Los dos menos una

Necesito esconderme bajo la alfombra
Ahí se anulan los ruidos
De tus vaivenes
Los que me recuerdan
Cómo fregar los platos a un gigante
Hilaré una alfombra gruesa
Donde tampoco deslices tu nuca
Pegada contra mi nariz
Y no pueda aspirar cada gramínea
Soldada con capricho alrededor de tu celofán
Inventaré una alfombra repelente
Que me expulse del santuario excomulgado
Como si fuera un zapato sin suela
Desgastada por tus cactus
De cactus en tu jaula
Cactus en jaula parida
Jaula parida por fantasmas
De tus erizos fantasmas clavados en mi zapato
Mi zapato desnudo
Pintaré una alfombra alegre
Anfitriona aún sin comensales
Y me presentará camuflada e invisible
Ante un público hambriento
Retardado por su ilógico reloj

 

 

 

Ada Menéndez Blanco. Nació en Gijón el 18 de Diciembre de 1972, aunque reside en Madrid desde el año 2000. Escribe narrativa y poesía desde niña y actualmente disfruta de un par de años sabáticos para dedicarse en exclusividad a la escritura. En el 2006 ha ganado el primer premio de Jóvenes Escritores "Jose María Franco Delgado" y también ha sido finalista en diferentes certámenes literarios. Pertenece a la Red de Arte Joven de la Comunidad de Madrid, dando una serie de recitales poéticos por centros culturales, bibliotecas, etc. Es también miembro del colectivo Poetas del Mundo. Acaba de terminar el poemario largo "El desvestir del pulgar".

Contaco:[email protected] 

 

Volver atrás

II Antología digital de Poesía
"Una voz en el abismo"
2007