Darling Elena Arias Jiménez

Volver a poetas seleccionados

 

 

 

Imagen infértil

Renuncié a tu silueta para asirme a tu cuerpo,
a tu sombra para encadenarte.
Marqué tu frente
até tus manos
te perdí.

¿En realidad perdí?
Perdí espejismos en mi cama,
pesadillas disfrazadas de sueños,
frases hipócritas en amargos labios,
caricias líbidas de manos vacías.

Solitaria
esclava de una voz silenciosa;
no tu voz, no mi voz.
Presa de sevicias miradas,
de tus miradas sin tiempo ni espacio.

En el silencio de gritos
en el rastro de tu cuerpo quedé olvidada.

Me observo,
veo mi imagen reflejada en el espejo
en tus oscuros ojos
en la proyección de infértiles recuerdos
en el esquema roto del cadáver de mi cuerpo.

Me observo
no me reconozco.
No soy yo,
eres tú.







Augurio

 

Menciono tu nombre,
tu nombre que se escapa
que se filtra en espiral que me succiona y vomita
que no me deja asirme a ti.

Retorno a dudas
aguijonazos rencorosos en mi cóncavo pensamiento
a enigmas,
inevitables torturas diurnas.

Y es tu sombra,
tu frío tacto el que eriza mi piel;
es augurio,
presagio del inevitable viaje sin regreso.

Eres mito,
hoy eres cadáver en intransigentes horas
ácido que corroe mi cuerpo
despojo inservible de mí.

Aguardo,
mi espera inconsciente se torna eterna.
minutos se ahogan,
horas se decapitan;
el tiempo muere.
el tiempo suicida me relega al plano
donde perpendicular soy línea,
línea que se extiende
y sin límite se desvanece.

Escucho tu voz,
susurro que me ata a suplicios
veneno que quema
en el que ardo
en el que soy yo,
y tú,
tú ya no existes.

Te busco,
no te encuentro.
Vuelves hacia no sé donde
Me relegas al infierno
a llamas
al olvido
a la condena de la mortalidad.

Te busco,
trato de hallarte en osamentas
armar con ellas replicas de ti
enterrarlas en abismos.

Soy Todo,
Todo se destruye,
Todo es nada
Nada eres tú.








Del amor y sus imprecisiones

 

Redundo inmóvil sobre la cama,
ahí sueños y desvelos fornican.
En esta cama en que soy materia inerte
inerte materia en olvido,
un feto abortado sin precisión
un coagulo de ayeres sin memoria.

Me levanto
Ando disímil a mi misma.
Soy una extraña,
mi cuerpo no me pertenece.
Este cuerpo que fue tuyo,
Este cuerpo que es el despojo de tus manos saciadas.

Tus guillotinas hirieron mi carne,
Me desangraron.
Sigo el rastro seco de esas gotas
vuelvo a tropezar conmigo misma.

Regreso a la cama
Santuario de dudas indescifrables.
Escucho voces
Morbosos reclamos de las cicatrices
de la piel sanada que anhela guillotinazos
de esta dermis que herida era feliz.







A nuestra historia olvidada

 

Es tortura este momento.
En el silencio no caben recriminaciones,
tus ofensas; heridas a mi cuerpo.
¿No basta ignorarme,
hacerme dueña de tu desdén y tu ira
ser pecadora sin serlo?
Mi crucifixión acerca tu regreso.

Hoy imponente te alzas
tu mundo trata gobernar el mío,
la verdad, tu verdad única e indescifrable
pisotea en cieno mi orgullo,
me llama,
me lanza a un abismo sin fin.

Mueren ahogados minutos
cuando nuestra historia se escribía con otra tinta
cuando era yo
cuando eras tú.

Estoy acorralada.
En el limbo entre el infierno y el paraíso
hundiéndome en rencor
en falsas predicciones.

Es tortura este momento
En el silencio no caben recriminaciones
No caben más palabras
No cabe nada más.



 

 

Ignota historia

 

En oscuro abismo te encuentro
no has salido, no puedes salir.
Lejano, perdido
ermitaño moderno en cueva de concreto.

Me ves
tu mirada es compás encadenado
tu voz un inconstante vaivén de reproches.
Tú; esclavo inseguro del miedo,
hombre ignoto en el crepúsculo de mi vida,
sombra difusa de recuerdos
de cadáveres sobre mi piel árida,
cubierta de tactos desfallecientes
y de tu mano que invisible
sigue paseándose en mí.

Vítreas lágrimas cortan mis mejillas,
aproximándote,
alejándote,
atándome a eterno suplicio.

Te veo
emula mi rostro una sonrisa,
rictus hipócrita en labios condenados.

Nos observamos,
con celeridad apartamos la mirada.

En oscuro abismo vuelves a perderte
sin camino sigo andando
hacia la delgada línea
del nunca más.


 

Darling Elena Arias Jiménez. Nació en Managua, Nicaragua, el 30 de Noviembre de 1987. Se comienza a interesar en el oficio de las letras a la edad de 13 anos y no muy tarde empieza a cosechar los frutos de su vocación literaria. Actualmente asiste a los talleres impartidos por el poeta Iván Uriarte y forma parte del grupo literario VOCES NOCTURNAS.

Contacto:[email protected]

 

Volver atrás

II Antología digital de Poesía
"Una voz en el abismo"
2007