Unión Azuerense de la Micro, Pequeña y Mediana Empresa
"Técnicas Artísticas del Tallado y Calado en Madera y en Cerámica"
Preparado por:
María Elena Márquez C.
Nace en la era primitiva, aunque el hombre ha obtenido efectos decorativos de toda clase, indudablemente el primer material que utilizó para satisfacer su instinto decorativo fue la madera, como más fácil de trabajar que ningún otro, sobre todo por la mediana eficacia de las herramientas primitivas, posteriormente en la era primitiva siguieron tallando o labrando en hueso y piedra, debido a que la madera era destruida por la acción del tiempo. La primera manifestación del arte entre los salvajes es: el tallado o grabado en madera, empleando para decorar flechas, remos y utensilios domésticos.
A partir de los comienzos de la Edad Moderna, la talla decayó de manera lamentable, y modernamente apenas si pasa a ser industria sin más objeto que el de romper la monotonía de alguna superficie, que de otro modo aparecería plana, y en muchos casos el antiguo trabajo del tallista se ejecuta a máquina. La aparición del contratista ha sido fatal para el arte individual de la talla, la maquinaria aplicada a la ornamentación y otros métodos más sencillos y económicos de decorar, son también algunas de las causas de la decadencia de la talla.
Desgraciadamente la mayor parte de la historia del desarrollo de la talla se ha perdido a causa de la naturaleza perecedera del material, pero los ejemplares que de la Edad Media se conservan son bastante numerosos y completos para dar idea de lo que un artista hábil puede conseguir en este sentido. Los maravillosos resultados obtenidos por los tallistas de aquella época se deben a que el tallista era a la vez el dibujante autor de la composición, trabajaba no sólo con las manos, sino con el cerebro y el corazón, y no quitaba un solito trocito de madera, sino para expresar lo que había concebido en su mente. De este modo, las tallas adquieren carácter e individualidad, cosas que desaparecieron en cuanto los tallistas se limitaron a ser artífices que reproducían ideas de otros hombres.
Hoy día los tallistas de gusto y conocimiento arqueológico, crean sus propias obras de arte; como imitan y llevan a la realidad tallas antiguas, fabricando muebles viejos que se pagan a elevadísimos precios.
Tallar en madera no sólo es más difícil, es también menos satisfactorio cuando se da el caso de la madera que tiende en rajarse, apolillarse y deteriorarse con los cambios atmosféricos.
La contextura del material resulta a veces fatal para la exposición de los rostros, especialmente en el tipo clásico de los jóvenes. Por el contrario, existen magníficos ejemplares de tallas representando rostros ancianos arrugados, pues las cejas, las arrugas y los rasgos acusados neutralizan los defectos del grano. No obstante en la talla antigua, esto no era de gran trascendencia, porque, generalmente, las superficies se pintaban. Cuando la pintura era puesta en la talla por verdaderos artistas, el efecto era sorprendente, y en tales condiciones es evidente que la tala pintada y estafada es superior a la talla sola, sin ningún efecto sobre lo que se ha tallado.
La talla existió en los Pueblos Salvajes, el Antiguo Egipto, Persia, Rusia, Asiria, Grecia, Roma, Europa, India, etc. Aún se conservan en el mundo hermosas obras de arte, tallado en estilo gótico, renacentista, bizontino, etc., obras de artes religiosas como retablos, imágenes, objetos, mobiliario, sillería, también se talló follajes, flores, tumbas, mezquitas, templos, puertos, ventanas, púlpitos, celosías, arcones, arabescos, etc.
El Tallado en Cerámica nace en tiempos muy antiguos, allá por la época medieval, especialmente en los países germánicos, donde la talla en cerámica adquirió gran importancia y extendió su primacía hasta el rococó.
Los celedones del período Sung, son las muestras más maravillosas de una perfecta armonía entre un relieve bien tallado y un esmalte con personalidad propia.
Los métodos de tallar la cerámica son múltiples y variados, desde simples líneas esgrafiadas hasta una pieza de un gran relieve.
El tallado o labrado es una de las artes más perfeccionadas en todo el Oriente. La talla intentó en algunos casos emular las superficies más ricas de esos materiales mediante pulimentos especiales o estucos que simulaban la calidad del mármol o el marfil. Sin embargo, ha sido la policromía la práctica más comúnmente asociada a la talla.
En el caso de los celedones, la acumulación del esmalte en los relieves del tallado permite dentro del típico verde celedón una gama de color que va desde el verde claro hasta el verde oliva.
El tallado debe ser suave, evitando los relieves muy pronunciados y las aristas constantes. La profundidad no debe ser excesiva para evitar el burbujeo del esmalte.
El arte de tallar la cerámica no es más que resaltar o sacar a flote la figura principal del diseño, utilizando las herramientas en forma y logrando la expresión deseada.
Tallar la cerámica no es más que desbastar dándole forma a un objeto de yeso o barro para posteriormente aplicarle barniz o color sobre el barro o yeso, así como se le aplica color a la madera. La calidad de la talla policromada alcanzó gran realismo en el Siglo XV. Los matices principalmente usados eran el rojo, azul, verde, blanco y dorado; a estos matices le llamaban laca que ponían sobre la talla.
En el arte de tallar cerámica, los tallistas chinos y japoneses no tienen rival. En las tallas japonesas se advierte un cúmulo de hojas, flores y frutos.
El perforado a mano es una de las técnicas más hermosas de la decoración cerámica. Alcanzó su máximo esplendor durante el período Ming en China.
El calado a mano se realiza sobre piezas funcionales o decorativas. La perforación o calado en cerámicas es digno de admirar.
Esta técnica se utilizó muchísimo en Persia durante el Siglo XII, China Siglo XV y Europa en el Siglo XVII. La técnica del calado-perforado requiere de pericia al utilizar las herramientas, para poder calar o perforar una pasta firme y compacta, pero no excesivamente seca, porque el objeto puede romperse.
El caldo puede realizarse con una herramienta punzante-cortante y resulta una técnica hermosa. El calado o perforado a mano es una de las técnicas clásicas de la decoración en cerámica. Alcanzó su máximo esplendor durante el período Ming en China, con los "Kuei-Kung" (trabajos al diablo).
El calado se realiza sobre piezas funcionales o decorativas. La perforación se lleva a cabo directamente sobre la pared de la pieza. En el caso de los fruteros, el aire circula por los orificios y permite mantener la fruta fresca. Las tazas de doble pared, con la pared exterior calada, permiten tener la taza en las manos mientras el interior está muy caliente.
Esta técnica en cerámica se utilizó con mucha frecuencia en Persia, durante el siglo XII, en China en el siglo XV y en Europa en el siglo XVII. Esta técnica del calado-perforado, muchas veces se acompaña de diseños estriados.
El calado permite unos efectos de luz impresionantes, debido a la luz que penetra por los pequeños orificios.
Esta técnica requiere cierta pericia con las herramientas para poder perforar una pasta firme y no excesivamente seca, que no se rompa.
El calado conocido como "granos de arroz", es una técnica clásica sobre porcelana; se hacen pequeños calados en forma de granos de arroz que posteriormente llena el esmalte, permitiendo que pase la luz en un efecto óptico muy impresionante.
Consiste en ir desbastando una pieza hasta sacar a flote la figura principal del diseño utilizando las herramientas en forma correcta y logrando la expresión deseada.
Gubia, formón, tornillo o gato, mazo y escoplos.
El proceso de la talla es el siguiente: el tallista asegura primero la madera al banco o mesa mediante el tornillo. Después bosqueja las principales líneas de la composición, indicando las flores, follajes, etc. o bien, si se trata de un dibujo geométrico muy intrincado, lo traza todo copiándolo del modelo en papel previamente dispuesto, o bien combina ambos métodos. Luego realza las partes principales, modelando los detalles, equilibrando las luces y las sombras, y después pasa a limpiar el conjunto. Cuanto más deprisa trabaja, cuánto menos veces vuelve sobre la misma parte, cuanto menos acaba los detalles, cuanto abocetadas quedan las partes secundarias, mejor es el resultado. Naturalmente que los objetos pequeños de talla pueden trabajarse en la mano, sin auxilio del banco.
Después de darle el acabado a los bordes según lo exige el diseño, lijando lo que se debe lijar, se le pone al final barniz, sellador, entonador y laca brillante, policromía si requiere un trabajo más artístico.
El banco de tallar debe ser de acuerdo a la estructura del tallador, si la persona es alta, el banco o mesa no debe ser demasiado bajo, si la persona es baja, el banco no debe ser demasiado alto. Se recomienda que la altura correcta para el tallador debe estar más o menos arriba de la cintura.
El banco o mesa del tallador es preferible que sea de madera gruesa y fuerte, para que el mismo resista y no vibre o se mueva, la vibración provoca rajadura en la pieza que se está tallando.
Si se talla de día, la luz debe ser blanca y clara. La iluminación correcta cuando se está tallando, si es de noche, debe ser con luz clara, no turbia ni debe ser amarillo, sino blanca y por dos motivos:
Calar es: agujerear, perforar, atravesar un objeto de una parte a otra atravesándola.
Las herramientas para calar-perforar en cerámica son: gubia, formones, escoplos, objetos punzantes.
Las gubias son utilizadas para realizar diferentes perforaciones o calados en cerámicas, hay gubias de punta corriente, media caña, cañón plana y rectangular, las gubias también se utilizan para tallar.
Los formones finos en algunas ocasiones se utilizan para cortar y perforar la cerámica especialmente el formón de escoplo y el de punta corriente.
Los escoplos son formones que se utilizan para tallar y algunas veces para calar y perforar la cerámica.
Objetos punzantes se puede utilizar clavos, punzones, destornilladores, etc., cualquier objeto punzante para calar o perforar la cerámica.
Una vez terminada la pieza funcional o decorativa, se perfora el objeto con orificios o con labores decorativas. Se perfora con mucha calma y requiere de mucha pericia al utilizar las herramientas, para poder perforar o calar una pasta firme y compacta, pero no excesivamente seca porque el objeto puede romperse. Seguidamente una vez terminado el calado o perforado se limpia la pieza con una esponja húmeda y se deja secar por varios días para después hornear.
El banco o mesa de calar o perforar debe estar acorde con la estatura del calador, ni muy bajo ni muy alto, la mesa debe ser de madera gruesa y fuerte que no se vibre o se mueva, para que el calador o perforador pueda trabajar el objeto en el área exacta que desea perforar y tener pericia para hacerlo. La mesa debe tener un pequeño asiento o banquillo para que el calador o perforador pueda manejarse con más comodidad, inclusive, hay calados que el perforador o calador puede hacerlos en la mano sin necesidad de utilizar la mesa.
Al igual que el tallado, la iluminación para hacer calado o perforado, debe ser una luz blanca y clara y no amarilla, si se perfora o cala de noche, pero preferiblemente si se cala o perfora de día hay mejor luz y se obtiene una trabajo en condiciones óptimas.