EL PARTIDO DE MORON Y LA FIEBRE AMARILLA DE 1871
Por RAFAEL BERRUTI
En el primer semestre de 1871, la ciudad de Buenos Aires, capital de la Provincia del mismo nombre y asiento de las autoridades nacionales, sufri� la peste m�s calamitosa que registra la historia de la medicina argentina.
A mediados de la presidencia de Sarmiento y de la gobernaci�n de Castro, el mort�fero flagelo de la fiebre amarilla azot� a la ciudad del leonado r�o de la Plata y se propag� por varios pueblos de campa�a, llegando a las pintorescas y salub�rrimas tierras de Mor�n.
Esa mortal enfermedad proced�a de Asunci�n del Paraguay y en la primera quincena de enero de 1871, se afincó en el tradicional barrio de San Telmo, penetrando en los inquilinatos situados en la calle Bol�var 392 (entre Cochabamba y San Juan) y en la calle Cochabamba 113 (entre Bol�var y Per�) [l].
Fueron in�tiles las medidas sanitarias precaucionales llevadas a cabo por la Municipalidad, el Consejo de Higiene Pública, la Junta de Sanidad del puerto de Buenos Aires, las comisiones parroquiales de higiene y la acci�n altruista de los benem�ritos facultativos, para combatirla y aminorar sus efectos. Prontamente la fiebre amarilla se propag� por los inquilinatos de San Telmo y hacia fines de febrero se extendi� por 9 de los 14 barrios parroquiales de Buenos Aires.
La epidemia comenz� a mediados de enero y concluy� a fines de junio; la mortandad fue excesiva, estim�ndose alrededor de 14.000 v�ctimas; la mayor parte eran inmigrantes italianos, de escasos recursos econ�micos que hab�an arribado a estas playas en busca de trabajo y de paz.
Tambi�n entre las v�ctimas se contaron 12 m�dicos, 2 practicantes de medicina, hermanas de caridad, sacerdotes, miembros de la Comisi�n Popular de Salubridad, personal de la Polic�a, guerreros del Paraguay, funcionarios civiles y algunos miembros de las familias m�s tradicionales de Buenos Aires; todos ellos fueron abatidos por la peste que, especialmente atac� a la poblaci�n menesterosa.
A principios de marzo, la gente ya no deb�a, ni pod�a, ni quer�a permanecer en la ciudad. Comenz� el �xodo a los pueblos circunvecinos; en Belgrano, San Isidro, Lomas de Zamora, Flores y Mor�n se radicaron transitoriamente gran cantidad de porte�os.
Se produjo entonces una emigraci�n masiva de los habitantes de Buenos Aires que fue aumentando diariamente, de manera que en la primera quincena de abril de 1871, la ciudad de Buenos Aires hab�a perdido su vitalidad; era una ciudad abandonada, aterrorizada, hab�an huido las dos terceras partes de su poblaci�n. Solamente permanecieron los menesterosos y sobre ellos se ensa�� el flagelo. La gente hu�a despavorida, abandonando sus hogares, en procura de salvaci�n.
El ferrocarril del oeste, que part�a de la estaci�n del Parque, hab�a abaratado las tarifas en un 25 %. El 19 de marzo de 1871 se vendieron 4.000 pasajes con destino a los pueblos del oeste, especialmente a los Pagos de Mor�n [2]. Se tem�a a la fiebre amarilla, pues se recordaban sus estragos en 1858 y en 1870.
ETIOLOGIA y SINTOMATOLOGIA DE LA FIEBRE AMARILLAAhora bien �qu� es la fiebre amarilla?
Es una enfermedad transmisible, denunciada internacionalmente, causada por un ultravirus filtrable propagado por la hembra del mosquito Aedes Aegypti, que se cr�a en pantanos y aguas corrompidas. El virus amar�lico es destruido a una temperatura de 559 y muere prontamente cuando se encuentra fuera del mosquito y del hombre. En la evoluci�n de la fiebre amarilla pueden se�alarse dos etapas fundamentales. La primera est� caracterizada por iniciaci�n s�bita, fiebre alta con paroxismos, remisi�n exigua y raquialgia. En la segunda faz de la enfermedad se produce la ictericia, la albuminuria y la nefritis, con los caracter�sticos v�mitos negros y las hemorragias estomacales, entrando el enfermo en una completa postraci�n. La sangre de los individuos contaminados, constituye la principal fuente de infecci�n, especialmente durante los 3 � 4 primeros d�as de la enfermedad. La propagaci�n de la fiebre amarilla se realiza de la siguiente forma:
- El agente transmisor se infecta al chupar la sangre del amar�lico, dentro de los 4 primeros d�as de contra�da la enfermedad. El mosquito puede ingerir varios miles de ultravirus, de tal manera que se convierte en un poderoso agente de propagaci�n.
- El agente pat�geno evoluciona en el organismo del mosquito dentro de los 10 � 12 d�as, hasta llegar a sus gl�ndulas salivales.
- Desde ese momento, cuando el mosquito clava su aguij�n inyecta algunos virus, de modo que uno solo puede transmitir la enfermedad a muchos individuos. Un mosquito infestado puede vivir hasta 200 d�as; de all� su poder de transmisibilidad de la fiebre amarilla. Lo expresado se refiere a la etiolog�a y sintomatolog�a de esa enfermedad en los tiempos actuales; pero en 1871 se desconoc�a completamente la etiolog�a y el agente de propagaci�n, de tal manera que los recursos terap�uticos eran rudimentarios, de escaso valor curativo ya veces ineficaces.
NOTICIA DEMOGR�FICA DEL PARTIDO DE MORON
Este antiguo y tradicional partido de la campa�a bonaerense se caracterizaba por su clima benigno. En un principio, hab�a formado parte del partido de la Matanza y hacia el �ltimo tercio del siglo XVIII, se fue estableciendo una peque�a poblaci�n en los alrededores de la Iglesia de Nuestra Se�ora del Buen Viaje, designando el Cabildo de Buenos Aires un alcalde de la Santa Hermandad.
A principios del siglo pasado, seg�n la estimaci�n de Azara, en el partido de Mor�n resid�an 1.100 habitantes [3].
En 1815, su poblaci�n alcanzaba a 1.822 individuos, calcul�ndose el crecimiento vegetativo en 50 personas por a�o.
A mediados del mismo siglo, en una superficie de 42 leguas cuadradas, se hab�an radicado 3.162 habitantes, es decir 76 individuos por legua cuadrada [4].
A partir del a�o 1854, al iniciarse la etapa constitucional, la Rep�blica Argentina comenz� la marcha del progreso incesante, durante las presidencias de Urquiza, Derqui, Mitre y Sarmiento, prevaleciendo el lema: “Gobernar es poblar”. Se inici� la etapa de la gran inmigraci�n y el pa�s abri� las puertas al elemento europeo, especialmente italiano, espa�ol y franc�s y recibi� una inyecci�n de vida activa la. flamante nacionalidad.
Algunos inmigrantes permanecieron en la ciudad de Buenos Aires y otros se afincaron en los pueblos de campa�a, llegando a los Pagos de Mor�n.
En el a�o 1871, el partido de Mor�n comprend�a una extensi�n de 6,88 leguas cuadradas y su poblaci�n ascend�a a 3.488 individuos, de los cuales 1.875 eran varones y 1.613 mujeres.
El detalle de la poblaci�n era el siguiente: 2.310 argentinos (1.028 hombres -1.282 mujeres) ; 625 italianos, 209 espa�oles, 218 franceses, 37 orientales, 28 alemanes, 23 ingleses, 15 suizos, 6 chilenos, 6 estadounidenses, 4 paraguayos, 2 de otros estados europeos, 1 boliviano, 1 brasile�o, 1 austr�aco, 1 portugu�s y 1 negro.
La poblaci�n argentina estaba compuesta de la siguiente manera: 2.266 porte�os, 19 cordobeses, 13 santiague�os, 3 mendocinos, 3 santafecinos, 2 entrerrianos, 1 sanjuanino, 1 puntano, 1 tucumano y 1 naturalizado.
Deb�a distinguirse la poblaci�n urbana de la rural; la primera comprend�a 1.429 individuos (712 varones y 717 mujeres), afincados en el peque�o pueblo de Mor�n.
La poblaci�n rural se estimaba en 2.059 individuos y se debe se�alar que en la campa�a resid�an grandes propietarios, mientras que variados artesanos, comerciantes y un peque�o n�mero de profesionales, estaban afincados en el pueblo de Mor�n.
A continuaci�n se citan algunos propietarios que habitaban en la campa�a moronense, se�alando la nacionalidad y la profesi�n:
Domingo Pell�n, argentino, alcalde del cuartel 5°, casado con Juana Herrera, argentina; hijos: Domingo, Diego, Luis y Desiderio.
Miguel Na�n, argentino, ex juez de paz de Mor�n, casado con Clara Rodr�guez; hijos: Ernestina, Herminia y Clotilde.
Pastor Rodriguez, argentino, propietario.
Alfonso Correa, argentino, propietario
Santiago Loza, argentino, alcalde del cuartel segundo.
Jos� Alvarez, argentino, alcalde y labrador.
Juan Rivarola, argentino, teniente de alcalde [5].Un m�dico, tres boticarios y una partera, ejerc�an su profesi�n humanitaria en el partido de Mor�n, a saber: el Dr. Jos� Mar�a Casullo, destacado y altruista facultativo que combati� en�rgicamente a la mortal enfermedad; Eduardo Cogliotti, Luigi Lanzoni e Ignacio Joanetti, boticarios de nacionalidad italiana, de 25, 22 y 36 a�os de edad respectivamente y Antonia Errozabal, partera, de nacionalidad espa�ola, viuda de 62 a�os de edad.
Profesionales:
Angel Medina, argentino, abogado, miembro de la Municipalidad de Mor�n, casado con Salom� de Medina; hijos: Angel, Delia, El�na, Enrique, Alberto y Elbio.
Antonio Candiolo, italiano, agrimensor .
Pablo Grousseti, franc�s, profesor.
Petrona Arauz, argentina, maestra de escuela.
Juan Mar�a Labinolle, oriental, preceptor.
Felice Curraga, italiano, m�sico.He aqu� la n�mina de algunos comerciantes que habitaban en el pueblo de Mor�n:
Nicol�s Reosa, italiano, panadero.
Federico Figueras, paraguayo, almacenero.
Jos� Mar�a Blanco, espa�ol, tendero.
Pedro Erasio, franc�s, carnicero.
Pascual Esponda, franc�s, carpintero.
Pedro Reoque, franc�s, herrero.
Lorenzo L�rtora, italiano, verdulero.
Se distingu�an en el partido de Mor�n distintos tipos de vivienda, a saber: 294 casas de azotea, 40 casas de madera y 508 casas con techo de paja, especialmente en las zonas rurales; en total: 842 viviendas.
LOS PRIMEROS CASOS DE FIEBRE AMARILLAA principios de marzo de 1871, los porte�os hu�an despavoridos hacia el pueblo de Mor�n. La ciudad de Buenos Aires se despoblaba r�pidamente. Los carreros explotaban a las familias que se ausentaban hacia el campo, cobr�ndoles hasta dos mil pesos por la mudanza [6].
El Vicario Capitular autoriz� a los p�rrocos de la ciudad y de la campa�a a dispensar del ayuno y abstinencia cuadragesimal en los casos necesarios a causa de la peste amar�lica.
La Municipalidad de Flores no permiti� la entrada de los enfermos, en un radio de 10 cuadras alrededor de la plaza y se estableci� un cord�n sanitario, neg�ndose la entrada a los que proced�an del barrio de San Telmo.
No obstante haber tomado estas precauciones, la fiebre amarilla penetr� en el partido de Mor�n a fines de febrero de 1871, siendo la caba�a de Santiago Amaral, el foco originario de la epidemia [7]. All� se hab�an alojado 7 familiares del general Pinto, tres de ellos con s�ntomas evidentes del mortal flagelo [8].
En un prestigioso peri�dico porte�o, bajo el t�tulo “Incuria incalificable”, se expresaba lo siguiente:
“Del pueblo de Mor�n se nos escribe, denunci�ndonos un hecho que, � ser cierto, prueba a m�s no poder, el poco celo que los que mandan, toman por sus subordinados. El hecho es este: El Juez de Paz de Mor�n, sea por descuido o negligencia, o por otras causas, ha permitido introducir � su jurisdicci�n 3 enfermos sospechosos, salidos de aqu�. Estos enfermos se hallan alojados en el punto llamado la Caba�a del Sr. Amaral. El Dr. Zapiola, m�dico de Mor�n ha asistido a estos enfermos y ha declarado que se hallan atacados de fiebre amarilla. Excusamos comentarios” [9].
De inmediato, Santiago Amaral reaccion� con energ�a mediante las siguientes expresiones que se citan textualmente a continuaci�n:
“Empezar� por negar, que la familia de mi padre pol�tico, el Sr. Pinto, que es la que se halla alojada en la caba�a, haya venido enferma, pues el Domingo �ltimo el Sr. D. Angel Mart�nez, persona bastante conocida en esa ciudad, ha almorzado en dicho establecimiento y permanecido en �l hasta las 5 1/2 de la tarde en uni�n de toda la familia que se encontraba en perfecta salud, al parecer. Apelo a su testimonio que creo muy suficiente para destruir por su base el cargo que se hace a nuestro digno Juez de Paz, al acusarlo de haber permitido la introducci�n de personas notoriamente enfermas, pues desde que llegaron el S�bado y el Domingo, almorzaron y recibieron visitas, claro est� que no se sent�an aun amagadas y mal pudo el Juez de Paz, amenos de no poseer el don de segunda visita, adivinar que a las 48 horas de su llegada al pueblo, ser�an atacadas: En cuanto al cargo que indirectamente me hace en el suelto que contesto, tengo el honor de prevenir al autor (a quien conozco) que si la familia de Pinto hubiera llegado a mi casa, no ya sana, como est� probado que vino, sino con la fiebre amarilla y todas las plagas de Egipto, habr�a sido hospedada y asistida por m�, como est� actualmente, porque debe tenerlo entendido, que yo s� transigir con los deberes que la naturaleza y la humanidad me imponen. Para tranquilidad de las familias refugiadas en la campa�a y particularmente para los que est�n en Mor�n, har� antes de concluir la observaci�n que hace 5 d�as que 4 enfermos son asistidos por 9 personas sin que �stas presenten el menor indicio de estar contagiadas. Creo que es esto una prueba de la no transmisi�n en la campa�a, donde la pureza de los aires impide la formaci�n de miasmas nocivas” [10].
De este interesante alegato en defensa del Juez de Paz de Mor�n que escribiera Amaral, se desprenden las siguientes conclusiones :
- Que el s�bado 25 de febrero, llegaron a su caba�a varios familiares de su suegro, con s�ntomas sospechosos que no hac�an suponer que fuese fiebre amarilla;
- Que la enfermedad se declar� a las 48 horas, es decir, el lunes 27 de febrero, atacando a 4 miembros de esa familia y
- Que fueron asistidos por el Dr. Guillermo Zapiola.
EL DR. GUILLERMO ZAPIOLA
Este altruista y abnegado m�dico, descendiente de una tradicional familia porte�a, naci� el 18 de febrero de 1827 en la ciudad de Buenos Aires. Era hijo de Bonifacio Zapiola y de Manuela Lista Viamonte y sobrino del general Jos� Mat�as Zapiola. Bastan estos antecedentes para certificar su se�orial estirpe. Su padre hab�a actuado en el Cabildo Abierto del 22 de mayo de 1810; su madre era sobrina del coronel Lista y su t�o el general Zapiola hab�a actuado junto al general San Mart�n en las guerras de la independencia.El Dr. Zapiola se destac� como profesional y como hombre p�blico. Form� parte de la Comisi�n m�dica de la campa�a de Pav�n; fue miembro de la Municipalidad de Buenos Aires representando a la Parroquia de la Concepci�n de la cual tambi�n se desempe�� como Juez de Paz; miembro de la Asociaci�n M�dica Bonaerense; senador de la legislatura de la Provincia de Buenos Aires; m�dico de la Casa de Exp�sitos y de la Asociaci�n Espa�ola de Socorros Mutuos.
Cuando la peste amar�lica comenz� su obra destructora en San Telmo y en la Concepci�n, envi� a su familia a la casa-quinta que alquilaba en el partido de Mor�n, donde atendi� a los primeros casos. En el desempe�o de esa humanitaria misi�n, falleci� el 1° de mayo de 1871. La licencia para la inhumaci�n del cad�ver fue firmada por Domingo Cobos, cura vicario del partido de Mor�n, seg�n el testimonio del Dr. Camelino, que fue su m�dico de cabecera [11].
LA OPINION DEL DE JOSE MARIA CASULLO
Con respecto a la aparici�n de los primeros casos de fiebre amarilla, el Dr. Jos� Mar�a Casullo, m�dico de polic�a de Mor�n, inform� a Serapio P. Villegas, inspector de la municipalidad del mismo partido, en los siguientes t�rminos:“En contestaci�n a su nota de esta fecha, en la cual se me pide, que en virtud de alarma producida � consecuencia de los casos de fiebre amarilla que existen en la Caba�a, propiedad del Sr. don Santiago Amaral; como as� mismo del enfermo, ni�o Loutes, informe � esta Corporaci�n, si esos casos importados pueden contagiar a la poblaci�n, y al mismo tiempo, informe tambi�n sobre el estado sanitario del Partido. En vista de la manifestaci�n debo decir a Ud. 1) que los casos de fiebre amarilla que existen en la Caba�a, reci�n al segundo d�a de estar all� presentan los primeros s�ntomas de la enfermedad; 2) que al d�a siguiente de recibir aviso de la Municipalidad, del se�or Loutes, cuyo ni�o se halla enfermo, me aperson� � su casa habitaci�n, en donde tuve ocasi�n de observar al paciente, y en aquel momento no presentaba. s�ntoma alguno que caracterizaba la fiebre amarilla; 3) respecto � que si esos importados pueden contajiar � la poblaci�n, es en opini�n general que la fiebre amarilla no es contagiosa fuera del foco de infecci�n; adem�s Mor�n no est� en las condiciones que son indispensables para su desarrollo; m�xime cuando se han adoptado medidas higi�nicas para evitarlo por esa Municipalidad y 4) el estado sanitario de esta poblaci�n es inmejorable pues se observa de otras enfermedades muy pocos casos. Dejando as� contestada la nota del Sr. Presidente, saluda a Ud. Jos� Mar�a Casullo”[12].
La enfermedad sigui� su curso desfavorable en dos de los cuatro individuos contaminados. Se trataba de Flora Pinto de Pico y Blas S. Pico, quienes, no obstante los meritorios y humanitarios cuidados que les prestara el Dr. Zapiola, fallecieron el 3 y el 5 de marzo de 1871, respectivamente, seg�n la licencia de inhumaci�n de sus restos mortales, depositada en la Catedral de Mor�n, siendo testigo Santiago Amaral [13]. Estos fueron los dos primeros casos de la epidemia de fiebre amarilla desarrollada en el partido de Mor�n en la misma �poca de la que azotaba a los habitantes de la capital del Plata.
LA PROPAGACION DE LA FIEBRE AMARILLA
En la primera semana de marzo continuaba la emigraci�n de la poblaci�n porte�a hacia la campa�a moronense. El Nacional, prestigioso peri�dico de Buenos Aires, propiciaba una mayor rebaja de los pasajes del ferrocarril para que pudiese emigrar la gente de menores recursos econ�micos.Un art�culo period�stico denominado “La mortalidad y sus causas”, publicado por La Naci�n, el 4 de marzo influy� psicológicamente en el �nimo de la gente y provoc� el �xodo de m�s de 1.000 familias. Diariamente llegaban a Mor�n gran cantidad de individuos y se alquilaban humildes ranchos por mucho dinero. Comenzaban pues, los inescrupulosos a traficar con las calamidades p�blicas y en los peri�dicos de Buenos Aires se publicaban avisos del tenor siguiente:
“Para evitar el contagio de la fiebre amarilla y enfermedades contagiosas compre el milagroso elixir de los 4 ladrones, preparado por el Profesor Colognato. Esmeralda 34, altos” [14].
No obstante haberse producido y comprobado los primeros casos, en Mor�n, a�n se dudaba de su autenticidad. En un �rgano de difusi�n p�blica se comentaba:
“Se dice que en algunos pueblos de la campa�a y entre ellos Mor�n, hay enfermos de fiebre amarilla; damos esta noticia sin aseverarla” [15].
De ese modo, se trataba de impedir que se expandiera el terror colectivo entre los habitantes del partido, cuyas consecuencias ser�an m�s desastrosas que la misma enfermedad.
Sin embargo, la peste amar�lica prosegu�a el camino mort�fero que se hab�a trazado en el pintoresco y salub�rrimo pueblo de Mor�n.
El 13 de marzo de 1871, el gobierno de la Provincia de Buenos Aires otorg� $ 15.000 a la Municipalidad de Mor�n para que atendiese a las medidas higi�nicas [16].
No obstante las medidas relativas a la higiene p�blica llevadas a cabo por la Municipalidad de Mor�n, tales como el blanqueo de las viviendas interior y exteriormente, el aseo y la desinfecci�n de las letrinas, las visitas domiciliarias y la limpieza de la v�a p�blica, el 14 de marzo de 1871, la fiebre amarilla volvi� a dar pruebas de su poder destructor. El tercer caso fue Ram�n Su�rez, vecino de Mor�n, atendido por el Dr. Camelino y falleci� de “fiebre maligna”, es decir de fiebre amarilla. Sus restos mortales fueron inhumados en el cementerio local, el d�a citado m�s arriba.
Desde mediados hasta fines de marzo de 1871, se produjeron casi diariamente de 1 a 2 casos amar�licos en el partido de Mor�n. Es necesario se�alar que algunos enfermos proven�an de los barrios porte�os contaminados, siendo portadores y propagadores de la enfermedad en la localidad de Mor�n y en su campa�a. A continuaci�n se expresan los 11 decesos producidos en la segunda quincena de marzo, se�al�ndose la fecha del fallecimiento, el nombre respectivo, la vecindad, el nombre del facultativo y el testigo si los indicara el documento:
Día Nombre Vecindad Médico Testigo 15Benita Sosi Morón Camelino - 21Luisa Baigorry de Velar Córdoba Casullo - 21Felipe de Santos Mor�n Casullo - 22Gregorio Delepiani Caseros - - 26Juan Tasso Mor�n Casullo - 26Carlos Arteaga Buenos Aires,
calle Florida 110 1/2 - - 27Jos� Rivaliati Mor�n Casullo - 28Juan Laballesa Mor�n - - 28Alfredo L�pez Valdivieso Buenos Aires,
calle Per� 262
Camelino - 31Mar�a Gatti Mor�n Casullo - 31Basilio Sarabint Buenos Aires - -[17]
En s�ntesis, fueron 14 decesos acontecidos en marzo de 1871; la gran tragedia que viv�an los porte�os, se repet�a en peque�a escala, en las salub�rrimas tierras de Mor�n.
EL DR. JUAN JOSE CAMELINO
Benem�rito facultativo que trabaj� empe�osamente para contrarrestar la enfermedad epid�mica desarrollada en el partido de Mor�n. Hab�a nacido en San Pedro, Provincia de Buenos Aires, el 10 de enero de 1824.Era hijo del coronel unitario Juan D�maso Camelino, que hab�a luchado contra Rosas a las �rdenes de Lavalle, y de Juana Ruiz Moreno.
Hacia 1838, fue alumno del colegio de los padres jesuitas, donde se destac� en la literatura cl�sica latina, componiendo poes�as en esa lengua.
En 1845, se gradu� de profesor de medicina, cirug�a y partos en la Facultad de Medicina de Buenos Aires, desconoci�ndose el t�tulo de la tesis [18].
Se desempe�� como m�dico de polic�a y en 1847, contrajo nupcias con Agustina Molina Varela. Ejerci� su tarea humanitaria en la batalla de Caseros y en la batalla de Pav�n. Trasladado a Corrientes, se desempe�� como farmac�utico, ministro de gobierno del gobernador Manuel Lagra�a y luego diputado nacional por la misma provincia.
Al iniciarse la guerra contra el Paraguay, el Dr. Camelino se alist� en el ej�rcito del general Paunero y fue designado director de los hospitales militares, en reemplazo del Dr. Francisco Javiez Mu�iz. Adem�s ocup� la cartera de Hacienda e Instrucci�n P�blica en la provincia de Corrientes, durante la gobernaci�n de Jos� M. Guastavino.
Al producirse los primeros casos de fiebre amarilla en la ciudad de Buenos Aires, el Dr. Camelino ofreci� sus servicios al gobierno de la provincia y fue destinado al pueblo de Mor�n, donde tuvo oportunidad de actuar a principios de marzo de 1871 -seg�n ya se ha expresado- atendiendo a los primeros amar�licos.
Se traslad� luego al pueblo de San Mart�n y finalmente se retir� a la vida privada, dedic�ndose a la traducci�n de las “Odas” de Horacio y de la “Eneida” de Virgilio.
El Dr. Camelino falleci� en Buenos Aires, a los 81 a�os de edad, el 9 de abril de 1905 [19].
EL DR. JOSE MARIA CASULLO
El Dr. Casullo hab�a nacido en la ciudad de Buenos Aires, en 1834; pero residi� durante cinco d�cadas en el pueblo de Mor�n, donde falleci� el 25 de junio de 1915. Sobresali� por su altru�smo y su filantrop�a en beneficio de los desvalidos moronenses.El Dr. Casullo hab�a cursado estudios en la Facultad de Medicina de Buenos Aires, donde se gradu� de doctor en medicina en 1860 con su tesis titulada “Accidentes que pueden presentarse en las heridas de armas de fuego” [ 20].
Fue el m�dico por antonomasia que se radic� en un pueblo de campa�a y se dedic� casi exclusivamente al apostolado de la medicina. Se hace necesario destacar la actuaci�n benem�rita y altru�sta cumplida por el Dr. Casullo en el partido de Mor�n, durante la epidemia de fiebre amarilla de 1871. Pose�a conocimientos de esta mortal enfermedad, pues en 1858, siendo practicante, hab�a combatido a la peste amar�lica desarrollada en Buenos Aires. Se desempe�� tambi�n como juez de paz del partido de Mor�n.
El Dr. Casullo se cas� con Isabel Villegas, cuya �nica hija Mar�a Isabel contrajo nupcias con Cosme Argerich, descendiente del Dr. Cosme Argerich que hab�a actuado en el Protomedicato de Buenos Aires. Durante el desarrollo de la fiebre amarilla de 1871, este galeno resid�a en el pueblo de Mor�n con su se�ora, su cu�ada Celina Villegas y su hija Mar�a Isabel. Esta tradicional familia de Mor�n era atendida por dos dom�sticas: Petrona Gallardo, soltera, Genara Morilla, y, adem�s, por el cochero El�as Bustos, argentino, soltero, de 25 a�os de edad [21].
LA EXPANSION DE LA FIEBRE AMARILLA.
EL ABRIL DE 1871.No obstante la aplicaci�n de las medidas higi�nicas dispuestas por la Municipalidad de Mor�n, de la cual formaban parte el Dr. �ngel Medina y los se�ores Lorenzo A. D�az y Adriano D�az, y la actuaci�n del Juez de Paz, Serapio P. Villegas, y de los benem�ritos facultativos citados m�s arriba, la mortal enfermedad se fue propagando lenta y continuadamente a trav�s del partido de Mor�n, en el mes de abril y en los primeros d�as de mayo de 1871.
Los enfermos de mayores recursos econ�micos eran atendidos en sus viviendas y los menesterosos en un lazareto situado en la campa�a moronense.
En abril, la peste provoc� 23 decesos, de los cuales 15 estaban afincadas en el partido de Mor�n y 8 en la ciudad de Buenos Aires, Los certificados de defunci�n eran atestiguados por el cura p�rroco, por los m�dicos citados o por el Juez de Paz de Mor�n,
He aqu� la n�mina de los amaril�cos que fueron vencidos por el flagelo [22] :
d�a nombre vecindad m�dico testigo3 Pablo Gogiojo
42 a�os, franc�s, peluqueroMor�n - -3 Agust�n Pesano Mor�n Camelino -5 Jos� Grandi Mor�n
(falleci� en el Lazareto)
-J.de Paz 7 Agust�n Crisarniano Trisaniam Mor�n
(falleci� en el Lazareto) -J.de Paz 8 Rosa Camelino Mor�n
cuartel 1°Camelino -9 Julio Pellegrini Buenos Aires,
calle Tucum�nCasullo -10 Roberto Garibaldi Mor�n Casullo -11 Enrique Soldati Buenos Aires Casullo -12 Le�n Rebollo, casado con
Margarita PazBuenos Aires,
calle PiedadCasullo y
Camelino -13 Cipriano Silveira Buenos Aires,
calle Parque 488Casullo -13 Francisco Leiva Mor�n
(falleci� en el Lazareto) -J.de Paz 13 Carlos Romani Mor�n
(falleci� en el Lazareto) -J.de Paz 14 F�lix Soturraga Mor�n - -19 Juan Bautista Durante Mor�n
cuartel 1°Casullo -19 Juli�n Rodr�guez Mor�n
(falleci� en el Lazareto) -J.de Paz 20 Francisco Ausani Mor�n -Intendente
del Partido20 Juan Sallenave Buenos Aires,
calle Sol�s 12Camelino -23 Juana Parodi Mor�n
cuartel 1°Casullo -24 Juan Luis Etcharedi Buenos Aires,
Rivadavia 333Casullo -25 Juan Charte Buenos Aires,
Rivadavia - -25 Salvador Giannello Mor�n
(falleci� en el Lazareto) -J. de Paz 27 Ram�n Buisell Buenos Aires,
calle Bol�var 149Casullo -28 Fabi�n Romero Mor�n
cuartel 1°Camelino -
Cabe se�alar que el mismo d�a del deceso de Rosa Camelino, fallec�a en Buenos Aires el sabio argentino Francisco Javier Mu�iz, que estaba descansando en Mor�n y a los 75 a�os de edad se dirigi� hacia aquella ciudad, para cooperar en la lucha contra el flagelo.
A continuaci�n se expresa textualmente una ir�nica gacetilla publicada en un peri�dico porte�o, donde se indica la declinaci�n de la epidemia:
“En Mor�n, como no sopla
El viento de la muy pilla
Se burla toda la gente
De la feroz amarillaYa la fiebre disminuye
Con rapidez admirable
Y es que gente no ha quedado
Con quien hacerse la amableVaya por Dios! Acabemos
Esta infeliz gacetilla
Dese�ndole buenas noches
A la terrible amarillaY con tanta m�s raz�n
Debemos nos saludarla
Cuanto que la muy taimada
Puede todav�a jugarlaY aunque se lleva muy pocos
En los �ltimos environes
Es necesario con ella
Tener consideracionesPorque si cada uno sigue
El capricho del vivir
Derecho a la Chacarita
Ir� el pobrete a dormir”. [23]
LOS ULTIMOS DECESOS DE FIEBRE AMARILLA
En el mes de mayo de 1871, solamente se dieron tres casos mortales, a saber: el 1° de mayo, el Dr. Guillermo Zapiola, atendido por el Dr. Camelino; el 2 de mayo, Especiosa de Oleaga, que resid�a en el cuartel 3° y fue asistida por el Dr. Casullo, y el �ltimo deceso, Carmen M�ndez, residente en la calle Montevideo de Buenos Aires y falleci� en el lazareto de Mor�n, el 9 de mayo, certificando su deceso, el Juez de Paz, Serapio P. Villegas.La fiebre amarilla abandon� definitivamente el pintoresco partido de Mor�n; la vida prosigui� su curso y la epidemia prontamente fue olvidada.
CONCLUSIONES
- La epidemia de fiebre amarilla de Mor�n fue importada de la ciudad de Buenos Aires.
- Se inici� a fines de febrero de 1871 y concluy� a mediados de mayo del mismo a�o.
- El foco inicial de la epidemia estaba ubicado en la caba�a de Santiago Amaral.
- En total, se produjeron 40 casos mortales: 14 en marzo, 23 en abril y 3 en mayo, muchos de los cuales fueron atendidos en el lazareto de Mor�n.
- Los cad�veres de los amar�licos fueron inhumados en el cementerio de Mor�n.
- En la lucha contra el flagelo se desempe�aron 3 m�dicos, a saber: Guillermo Zapiola, Juan Jos� Camelino y Jos� Mar�a Casullo.
BIBLIOGRAFIA
a) Fuentes documentales in�ditas
1.-ARCHIVO DE LA CATEDRAL DE MOR�N. Libro de Muertos. A�o 1871.
2.-ARCHIVO DE LA RECOLETA. Libro de Muertos. Hombres. A�o 1871.
3.-ARCHIVO GENERAL DE LA NACI�N. Primer Censo Argentino. A�o 1869. Poblaci�n Terrestre. Estados. Buenos Aires. Campa�a. Mor�n N° 93.
b) Fuentes documentales �ditas
4. -Registro Oficial de la Provincia de Buenos Aires. A�o 1871.
5. -UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES. Facultad de Ciencias M�dicas. Biblioteca. Cat�logo de la colecci�n de tesis.
c) Peri�dicos
La Prensa, La Naci�n, La Verdad, El Nacional, La Tribuna, de 1871.
d) Ensayos y art�culos
7.- BERRUTI, RAFAEL. “El Dr. Guillermo Zapiola, m�rtir de la fiebre amarilla de 1871”
8.- BERRUTI, RAFAEL. “La epidemia de fiebre amarilla de 1871”, en Bolet�n de la Academia Nacional de Medicina, v. 49, segundo semestre de 1971.
9. - BERRUTI, RAFAEL. “Los primeros casos de la fiebre amarilla de 1871”, en La Semana M�dica, N° 4539, 5 de julio de 1971.
10.- TRENTI ROCAMORA, J. LUIS. “Juan Jos� Camelino, ilustre m�dico, pol�tico y literato”, En Estudios de la Academia literaria del Plata, t. 78, N° 421, Buenos Aires, agosto de 1947.
NOTAS
- Se cita la numeraci�n antigua. V�anse los siguientes trabajos: BERRUTI, RAFAEL: “Los primeros casos de la fiebre amarilla de 1871”, en La Semana M�dica, N° 4539, del 5 de julio de 1971, y “La epidemia de fiebre amarilla de 1871”, en el Bolet�n de la Academia Nacional de Medicina, volumen 49, segundo semestre de 1971.
- La Prensa, Jueves 2 de marzo de 1871; La Verdad, s�bado 4 de marzo de 1871.
- Primer censo de la Rep�blica Argentina, a�o 1869, p. 14. Seg�n Azara, hacia 1801, en la ciudad de Buenos Aires y su campa�a resid�an 40.000 personas.
- Primer censo de la Rep�blica Argentina, a�o 1854, p. 18.
- ARCHIVO GENERAL DE LA NACI�N. Primer censo argentino. A�o 1869. Campa�a-Mor�n. N° 93
- La Prensa, mi�rcoles 1° de marzo de 1871.
- Santiago Amaral descend�a de una tradicional familia portuguesa radicada en Buenos Aires. Durante la presidencia de Mitre rechaz� la candidatura a senador. Fue socio fundador de la Sociedad Rural y con Olivera hab�a establecido un almac�n de ramos generales. Santiago Amaral fue propietario de un establecimiento ganadero situado en Mor�n, donde se hab�a dedicado a la cr�a de los carneros Rambouillet, de los cuales hab�a sido el primer introductor.
Contrajo nupcias con Sof�a Pinto, nieta del general Pinto. Fueron sus hijos: Santiago, que se desempe�� como secretario de la Universidad de La Plata, Juan Manuel, Carmen, Sof�a, casada con Grondona, y Flora.- La Naci�n, viernes 17 de marzo de 1871. Art�culo: La epidemia y la campa�a.
- La Naci�n, s�bado 4 de marzo de 1871.
- La Naci�n, 4 de marzo de 1871.
- BERRUTI, RAFAEL: El doctor Guillermo Zapiola, m�rtir de la fiebre amarilla de 1871.
- LaTribuna, 5 de marzo de 1871.
- ARCHIVO DE LA CATEDRAL DE MORÓN. Libro de Muertos, 3 y 5
de marzo de 1871.- El Nacional, 2 de marzo de 1871.
- La Tribuna, 4 de marzo de 1871.
- Registro Oficial de la Provincia de Buenos Aires, 1871, p. 161.
- ARCHIVO DE LA CATEDRAL DE MOR�N, Libro de Muertos, 1871.
- UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES. Facultad de Ciencias M�dicas. Biblioteca. Cat�logo de la colecci�n de tesis, p. 159.
- J. LUIS TRENTI ROCAMORA: “Juan Jos� Camelino, ilustre m�dico, pol�tico y literato”, en Estudios de la Academia Literaria del Plata, tomo 78, n 421, Buenos Aires, agosto de 1947.
- UNIVERSIDAD NACIONAL DE BUENOS AIRES. Facultad de Ciencias M�dicas. Biblioteca. Cat�logo de la colecci�n de tesis, p. 159.
- Primer censo argentino, a�o 1869. Poblaci�n terrestre. Estados- Buenos Aires-Campa�a-Mor�n, n� 93.
- ARCHIVO DE LA CATEDRAL DE MOR�N, Libro de Muertos,1871.
- La Prensa, 26 de abril de 1871. La gacetilla estaba firmada por Teseo.
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© Carlos Gustavo Maldonado
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