EL TERREMOTO Y LOS NUEVOS DUEÑOS DEL PERÚ |
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Los
terremotos producen desastres que se ensañan con la población más
pobre. Las viviendas precarias de la gente humilde
no resisten la fuerza de eventos tan destructivos y
ponen de relieve el grado de pobreza en que se
encuentra
el pueblo
de un país. Pisco casi ha desaparecido porque
era una ciudad de adobes, habitada casi en su totalidad, por gente
humilde. 1 Pero
Pisco es solo un botón de muestra de lo que es el Perú: un país que
sufre el azote de la pobreza
en forma permanente a causa de
un atraso
de carácter estructural, que es producto de una secular dominación
y explotación que nos impone el imperialismo. Ese imperialismo es dueño
de nuestros
recursos naturales, con la ayuda de una burguesía intermediaria, enemiga
de nuestro desarrollo independiente y de nuestra soberanía nacional. 2 Hubo
un tiempo en que los dueños del Perú eran los “barones del algodón y
el azúcar”: grandes latifundistas que fueron barridos por la reforma
agraria. Ahora tenemos
otros dueños de nuestra patria: son los propietarios de las
grandes empresas mineras que pertenece al capital
monopolista extranjero. Estos se llevan nuestros recursos naturales
dejándonos migajas, con la aceptación y complicidad de
gobiernos
que ellos mismos nos imponen en “elecciones democráticas” o
golpes de Estado. 3 El
año del 2006,
los nuevos dueños del Perú
obtuvieron
más de 22 mil millones de soles de sobreganancia, en un país que
tiene más
de 5 millones
de personas que viven en extrema pobreza, muy lejos
y ajenos a lo que se llama
bienestar económico. Esas sobreganancias insolentes les
permitieron
pagar sueldos de 120 mil soles mensuales a su “gerentes”, es
decir lo que ganan 200 obreros
juntos. No sabemos hasta hoy si estos millonarios se han
solidarizado con los damnificados
del terremoto que ha destruido en el Sur chico de nuestro país.
Son servidores
incondicionales de su amo: el imperialismo
que depreda nuestros recursos naturales. 4 La
burguesía intermediaria está de pláceme porque, según dicen sus
representantes,
“hoy el Perú es la nueva
niña bonita de América Latina” a causa del auge minero. Afirman
que el Perú es el mayor productor de plata del mundo, el sexto en oro y
está entre los 5 primeros en cobre, zinc y plomo. Lo que no dicen es que
toda esa riqueza se la llevan las grandes
transnacionales imperialistas
dejándonos mendrugos. 5 Un
país exportador de minerales es un país típicamente dependiente,
atrasado, sin industria propia. Exportar productos del sector primario,
sin ningún valor agregado, es propio de todos los países del denominado
“tercer mundo”, también llamados del “Sur”. A ningún peruano
bien nacido le puede alegrar
que su país sea “niña bonita” por
ser un gran exportador de minerales que ni siquiera le pertenecen
porque son de propiedad de los que han invertido capital, es decir, de las
transnacionales. 6 En
un país con
enormes sobreganancias de las transnacionales mineras, se hace propaganda
insistente a favor de una pronta suscripción del TLC con los
EE.UU., dando a entender que “SOLO EL TLC
SALVARÁ AL PERÚ”. No se quiere tener en cuenta las experiencias
de países
latinoamericanos que han firmado Tratados de Libre Comercio con el
Imperio yanqui,
y no les ha reportado ningún beneficio. Este es el caso de México
que hoy tiene que comprar maíz a EE.UU., habiendo sido gran productor y
hasta exportador de este cereal. 7 La
verdad es que los daños
del TLC que nos amenaza serán peores que los del terremoto del 15
de agosto. Sus efectos no estarán localizados en una ciudad o provincia;
será toda la población del país la que sufrirá
las consecuencias de su aplicación. Los grandes monopolios yanquis
convertirán
al Perú en parte del gran mercado
norteamericano. Se ha dicho por eso, que se producirá la misma
situación que sufren las gallinas
con la presencia de la zorra en el gallinero. El
pueblo debe ponerse de pié para rechazar el tsunami que ahora
lo amenaza: el TLC con los EE.UU. Solo la unidad combativa del
pueblo trabajador puede
impedir que esta amenaza
se convierta en realidad . No olvidemos
que el
PUEBLO UNIDO JAMÁS SERÁ VENCIDO. |