|
LA SENTENCIA DE LA CORTE DE SAN JOSÉ |
La “clase política” y sus partidos, que gobiernan el país, han pegado el grito al cielo por el fallo de la Corte Interamericana de San José, en el caso de las ejecuciones extrajudiciales perpetradas en el Penal Castro Castro, durante el gobierno de Fujimori. 1 Entre los días 6 y 9 de mayo de 1992, la Policía y el Ejército, con más de 660 efectivos, tomaron por asalto los pabellones ocupados por presos políticos, acusados de terrorismo, en el Penal Castro Castro. Este operativo fue planeado y ordenado por el propio Fujimori, después de haber clausurado el Congreso de la República. 2 En el operativo se usaron armas de guerra, para someter a detenidos desarmados e indefensos. Como consecuencias de tan brutal intervención, al final, 41 de los acusados por terrorismo, resultaron pasados por las armas, como si se tratara de una sentencia de pena de muerte. Fue un caso típico de ejecuciones extrajudiciales practicadas por el TERRORISMO DE ESTADO. 3 La ultraderecha fascistoide y sus voceros más caracterizados, vienen eructando su fobia pestilente contra una sentencia que, según dicen, pone al Perú en el banquillo de los acusados y le exige que levante un monumento a los terroristas. Todo esto es farsa, mentira descarada. Lo que el fallo de la Corte de San José condena son las ejecuciones extrajudiciales, es decir, la matanza criminal de 41 detenidos indefensos. 4 Es pertinente recordar que la propia Sala Nacional para el Terrorismo de la Corte Suprema, ha señalado que “los internos de los pabellones 1ªA y 4B no se encontraban amotinados, ni llevando a cabo un acto de fuerza alguna que hubiera justificado una intervención de la fuerza pública, de las características de Mudanza 1”. Características propias de una verdadera masacre de internos desarmados e indefensos, asesinados fría y cruelmente uno por uno. 5 Por principio, rechazamos y condenamos toda forma de terrorismo. La ejecución extrajudicial es terrorismo de Estado, que solo reaccionarios ultraderechistas, fascistas de la peor especie pueden aprobar. En la campaña contra la sentencia de la Corte de San José, se han puesto en evidencia los medios de comunicación más reaccionarios, al exigir que desaparezca“El Ojo que Llora” porque, según dicen, es un monumento al terrorismo. 6 En base a una grosera falsificación del contenido de la sentencia de la Corte de San José, se pretende crear una corriente de opinión, que apruebe el retiro del Perú de esa Corte. ¿A quién conviene ese retiro? A los que deben rendir cuentas por las masacres del Frontón, la Cantuta y otras matanzas. Entre ellos, y en primer lugar Fujimori y Alan García, representantes típicos del terrorismo de Estado. 7 Se puede y se debe tomar una posición crítica frente al fallo de la Corte de San José. Sin embargo descalificarla en su totalidad y rechazarla porque supuestamente“favorece a los terroristas”, constituye un perverso disparate propio de reaccionarios incorregibles. El asunto es concreto: fueron asesinados cobardemente 41 presos “acusados de terrorismo” que tenían derecho a ser juzgados y sentenciados. 8 Que la masacre del Penal Castro estuvo planeada, lo demuestra el hecho de que no se aceptó una solución negociada con los detenidos. Tampoco se permitió la intervención de la Cruz Roja Internacional, ni de la Comisión Episcopal ni de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. 9 La cuestión es concreta. :¿Quién debe responder por las ejecuciones extrajudiciales perpetradas en el Penal Castro Castro entre el 6 al 9 de mayo de 1992?. Al rechazar la sentencia de una Corte internacional competente, recaída en este caso, lo que se pretende es que este monstruoso crimen quede impune, igual que los de la Cantuta y el Frontón. Pretensión tan aberrante es rechazada por el pueblo peruano. |