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PUEBLO NORTEAMERICANO DICE |
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G.W.
Bush ha recibido el castigo que merecía en las últimas
elecciones legislativas de EE.UU. El pueblo norteamericano ha dicho
No a la administración del sucesor de Hitler y su ocupación militar
de Afganistán e Irak; ha rechazado la política contra los inmigrantes y
el muro de la vergüenza que se construye en los límtes fronterizos
con México. 1 La
población latinoamericana ha jugado un rol de gran importancia en la
derrota del partido de Bush. Es sabido que el 1 de mayo del presente
año esa población realizó grandes movilizaciones de masas para
condenar y rechazar la política antiinmigracionista de la administración
Bush y su muro que simboliza la exclusión y el racismo, al mismo tiempo
que la debilidad del imperialismo norteamericano. 2 La
política exterior de Bush ha sufrido un serio revés, en las
últimas elecciones. Es imposible negar que la población de los
EE.UU. ha rechazado la política guerrerista y aventurera de la actual
administración de su país. El pueblo no acepta y
rechaza las agresiones yanquis en el Medio Oriente. No está
de acuerdo con la ocupación militar de Afganistán e Irak; tampoco
está de acuerdo con su condena al denominado “eje del mal”
conformado, según Bush y sus halcones por Irán, Irak y Corea del
Norte. 3 La derrota de los republicanos también ha sido calificada como un merecido castigo a la corrupción. En este sentido ha sido un plebiscito moral, porque el pueblo dijo NO “a la demencial conducta mantenida por Bush desde su ocupación del sillón presidencial, con la complicidad de la mayoría parlamentaria que ahora se le esfuma”. Más del 60% de los electores manifestaron su descontento por la gestión presidencial. 4 La
derrota del partido de Bush es, ante todo, la derrota de los
“halcones” yanquis, representados por Ronald Rumsfeld. Este es el
primer “halcón” que ha caído, pero debe ser el inicio de una
revisión a fondo de la política norteamericana en el Medio Oriente. Debe
terminar de una vez por todas el apoyo a la política fascistoide
y genocida de Israel que ha convertido a Palestina en una zona de ocupación
y a Gaza en un verdadero campo de concentración. Deben cesar de inmediato
las matanzas y los crímenes incalificables de Israel y poner fin a
su ocupación de Palestina. 5 La
derrota electoral republicana tiene importancia porque ha servido
para hacer conocer el verdadero sentir y pensar del pueblo
estadounidense sobre la administración Bush y su política
desastrosa, tanto interna como internacional. Sin embargo, no debe
perderse de vista que en el Imperio del Norte gobiernan, ante
todo y sobre todo, las grandes transnacionales, las multinacionales
imperialistas más poderosas del mundo. Son estos gigantescos monstruos
los que, en última instancias, deciden los destinos de la superpotencia
que ha globalizado la economía mundial. 6 En
la América Latina, los seguidores incondicionales de los dictados de la
administración Bush, sufrirán las consecuencias de la derrota
republicana. Ya están lloriqueando por las casi seguras
observaciones que los legisladores norteamericanos harán al TLC, para
cuya segura aprobación contrataron a “lobystas”, como Hernando de
Soto. No se debe olvidar que un senador demócrata ya calificó a los TLC
como “TRATADOS INMORALES”, porque no permitirían a millones de
pacientes el acceso a medicinas genéricas.
7 Mientras
que el Apra insiste en que el TLC sea suscrito sin cambios y lo más
rápido posible, los demócratas norteamericanos, ganadores en las
últimas elecciones legislativas, han hecho una observación que debe
avergonzar a nuestros defensores de los “trabajadores manuales e
intelectuales”, como se autodenominan los apristas. 8 La
observación de los demócratas norteamericanos al TLC se refiere al
aspecto laboral de este Tratado. Dicen que el TLC con el Perú debe
ser revisado, entre otros motivos, por la cuestión laboral, hasta
que el Perú adopte los principios y normas laborales de la OIT
(Organización Internacional del Trabajo). Duro golpe a reaccionarios y
apristas. |
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