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LA SEGUNDA FASE DE LA GLOBALIZACIÓN |
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Las
ruinas de las “torres gemelas” (11 de septiembre del 2001), han
servido al imperialismo norteamericano para montar una estrategia de
dominación mundial. Esta es la segunda fase
de la globalización, aceptada y alabada
por
todos los reaccionarios peruanos y sus partidos políticos. 1 El
terrorismo de Estado y
la psicosis de la guerra bacteriológica, se utilizan en forma
premeditada y “planificada” por el imperialismo,
con el fin de aterrorizar a las masas populares
y justificar sus agresiones militares en cualquier parte del
mundo. 2 El
imperio yanqui necesita mantener bajo el terror y el miedo a la misma
población de EE.UU.,
para defender
las criminales
agresiones militares cometidas contra Afganistán, Irak, y el Líbano
utilizando a Israel. Y seguirá
aterrorizando a su propia población porque
se propone imponer un control estratégico
militar en todo el mundo. 3 La
estrategia económica aplicada por las grandes transnacionales
norteamericanas
durante los años 90 del siglo XX, fracasó rotundamente y fue una
rémora para
los países
latinoamericanos: entregaron sus empresas públicas rentables a los
grandes monopolios imperialistas, multiplicaron su deuda interna y externa
en beneficio
del capital especulativo extranjero; no han podido impulsar su
desarrollo independiente y han visto aumentar la pobreza de su
población
en forma alarmante. 4 Al
Imperio no le basta tener los controles económicos y financieros
utilizando como instrumentos el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la
Organización Mundial del Comercio (OMC). Para tener el control total,
utiliza la ONU
y a los gobiernos, especialmente del “tercer mundo”. A esto
agrega el control
militar de las fuentes de petróleo y de las zonas
geopolíticas estratégicas, como el Medio Oriente, donde se
encuentran los países más ricos en este
preciado
recurso energético
5 El
Imperio tiene a su favor
la debilidad
política y militar de los países árabes, y alimenta y estimula
sus pugnas entre ellos. Pero tiene en su contra el odio que ha despertado
y la religión musulmana
que se ha convertido en un factor de unificación en su lucha
contra la explotación y dominación imperialista. 6 La
industria de guerra o industria militar, tiene un peso determinante en la
economía norteamericana la causante de las guerras de Corea y Viet Nam,
también es la responsable del lanzamiento de las bombas atómicas que
destruyeron
Hiroshima y Nagasaki. Es la que mantiene el embargo criminal contra
Cuba, de la agresión y ocupación de Afganistán y el Líbano. Ahora
se prepara para agredir Irán. 7 Para
el Imperio la guerra es necesaria porque con ella consigue sus objetivos
siniestros: la dominación del mundo entero y la explotación de todos los
pueblos, especialmente
de los pueblos de Asia, Africa y la América Latina. La fortaleza
del Imperio depende del atraso y subdesarrollo
de estos
pueblos. 8 El
Imperio utiliza la psicosis de “la amenaza
del terrorismo musulmán” para unificar al país y
prepararlo para la guerra. No pierde de
vista que dentro de poco la República Popular China será la
primera potencia mundial. La India y la misma Federación Rusa se
proyectan también como futuras grandes potencias. 9 En
el camino que viene recorriendo el imperialismo norteamericano son
inevitables el terrorismo de Estado, la invasión de la privacidad, la
censura, la violación de los derechos de la persona, la ocupación
militar de las ciudades, la militarización. Este es el precio que ya está
pagando el pueblo norteamericano, en cuya formación -especialmente de la
clase media-
influyen el racismo fascista, el fanatismo de las sectas religiosas
desde la
época de la colonización del país, agregando a todo esto el orgullo de
pertenecer a
“la única superpotencia del mundo”.
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