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AUMENTAN PRESIONES PARA APROBACIÓN DEL TLC: TRANSNACIONALES E INTERMEDIARIOS GRANDES BENEFICIARIOS |
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La
prisa por aprobar
el TLC, obedece a las presiones del imperialismo yanqui y sus
intermediarios. Son las grandes transnacionales las que saldrían
beneficiadas, convirtiendo a nuestro país en una semicolonia de la
superpotencia norteamericana. 1 El
pueblo peruano está en pié de lucha contra el TLC porque
sabe que ese Tratado leonino
perjudicará al Perú
y al pueblo peruano. Solo servirá para que una pequeña capa de
grandes compradores
se enriquezca, en íntima alianza
con las grandes transnacionales norteamericanas. 2 La
aprobación del TLC convertiría al Perú en un exportador de hortalizas a
cambio de la
importación de todos los cereales
y hasta algodón y azúcar. Nuestra agricultura se arruinaría
para beneficiar a la subsidiada agricultura norteamericana.
3 Es
imposible que
el Apra se
oponga a la aprobación del TLC. El triunfo electoral
de Alan García se debe al apoyo
descarado
de yanquilandia. En realidad es
un presidente norteamericano del Perú, y como tal
acatará todo lo que ordenen la Casa Blanca y el Departamento de
Estado USA. 4 Todo
hace pensar que los movimientos
de Alan García están dirigidos a formar un eje
antiChávez, y la prensa reaccionaria lo dice abiertamente. La
denominada “clase política”
domesticada
para servir los intereses
de los grandes monopolios imperialistas,
es enemiga
jurada del movimiento latinoamericano por
nuestra liberación nacional y social que encabeza la Venezuela
Bolivariana de Hugo Chávez. 5 El
pueblo peruano
jamás olvidará
el dilema
que el Apra le puso
en su campaña electoral: Hugo Chávez o Alan García.
El dilema era otro: Ollanta Humala o George W.Bush. En otras
palabras el
Perú o el
Imperio yanqui. Ganó este, valiéndose de sus millones y su ejército
de lacayos. 6 Todo
alubión arrastra basura, y cuando el alubión es de masas en un proceso
electoral,
la basura
que arrastra son los oportunistas sin principios ni bandera,
dispuestos a
cualquier traición. Son tránsfugas de nacimiento y enemigos de lo
que llaman la “radicalidad”. Es imposible que puedan militar
en movimientos llamados a realizar grandes cambios. Son los que
juran por
la Plata y prenden una vela a Dios y otra al Diablo. 7 La
derecha, reaccionaria y proimperialista, pide a
gritos “concertación”. Exige que
las grandes masas populares que dieron su voto
por verdaderos
“grandes cambios”,
esperen pasivas y tranquilas
que esos cambios
se realicen
en un ambiente de “gobernabilidad”. Esa derecha es enemiga de
las movilizaciones populares y de las protestas
de los trabajadores de la ciudad y el campo. Pero la vida enseña
que nada ha
conquistado el pueblo sin lucha. 8 Ningún
“Eje” reaccionario como el que se proyecta (Bogotá- Lima-Santiago)
podrá detener la marcha de la historia. En la América Latina ha surgido
un movimiento de liberación nacional incontenible que solo los sirvientes
y lacayos del
imperialismo pueden condenar. No hay que olvidar el triste fin del Eje
Roma-Berlín-Tokio. 9 La
experiencia histórica
enseña que en todo movimiento que se propone realizar
grandes cambios
económico sociales, siempre surge una corriente de
derecha que defiende posiciones conciliadoras y hasta opuestas
a los objetivos y la línea general
aprobados. Se le llama “ala derecha”.
El movimiento nacionalista
de Ollanta Humala
ya tiene su ala derecha y es mejor zanjar
posiciones
claramente
desde un principio, con claridad y firmeza. Los que tienen miedo a
los grandes cambios y prefieren la concertación deben irse al lugar que
les corresponde y convivir pacíficamente con
los partidos tradicionales. UNA VEZ MAS: NO AL TLC |
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