La Calidad de la Enseñanza

La Ley de Calidad de Enseñanza representa el maquillaje de un sistema fracasado.


Olga Bueno
Doctorando en Historia.

" Ley de calidad de enseñanza", creo que es necesario empezar este artículo analizando el nombre que se le ha dado a la nueva reforma que pretende llevar a cabo el gobierno para así intentar edulcorar el fracaso escolar que está sufriendo nuestro país. Por lo visto, hay que crear una nueva ley para asegurar la "calidad", pero…¿de qué?. ¿De un sistema en el cual el fracaso ha hecho mella nada mas implantarse?. ¿De un sistema heredado de sociedades en las que la violencia y el analfabetismo están latiendo en cada manual?. Modificar, arreglar, …¿el que?, ¿unos planes de estudios en los cuales las bajas por depresión entre los docentes, aumentan estadísticamente en proporciones alarmantes?. Seamos serios, señores. Es imposible arreglar un edificio que se derrumba intentando adornar el tejado. El problema no se soluciona con una criba aún mayor para la afortunada minoría que logra llegar a la difícil meta de la universidad. Cierto es, que los jóvenes no llegan suficientemente preparados a los estudios universitarios, que los niveles están bajo mínimos y que no se puede mantener el que esto vaya en detrimento de la calidad de la enseñanza superior, pero no creo que sea solución el hacer un doble examen, de reválida primero y de acceso después, ya que con ello sólo se conseguiría reducir el número de graduados e incrementar el fracaso de una educación que tiende desgraciadamente hacia el elitismo. Debemos subrayar un punto que podría resultar positivo si no fuese por el planteamiento inicial: la necesidad de un cambio. La necesidad de eliminar unas pautas que no han sido efectivas, tales como la promoción automática. Si bien, no sirve absolutamente para nada el seleccionar errores cuando todo es fallido en una utopía que nunca, desde su imposición, ha sido viable. ¿De que sirve que los alumnos repitan, si va a seguir relegándose a segundo plano la educación de los mismos?, y con el término "educación" quiero decir conocimientos, preparación, en definitiva todo eso que se ha visto mermado con unos planes que sólo se ocupan de mantener registrado a un colectivo que está derivando a la desesperanza, a la apatía más absoluta. Quien escribe pertenece a una generación en la cual los exámenes tenían máxima importancia, en donde se repetía con más de dos "cates", en donde había una selectividad nada selecta, en donde podías darte el lujo de matricularte en tres o más carreras sin la limitación de tener que preparar tres o más exámenes… No es correcto relajar la enseñanza para endurecer el acceso a la universidad o a un titulo de bachiller, pero tampoco es correcto pensar que alguien pueda traumatizarse por repetir un curso que no se ha aprovechado, por tomarse en serio un examen o por ser consciente del valor que tiene lo que se está recibiendo. El privilegio de la cultura, de la enseñanza, de la educación, es algo con lo que no se debe frivolizar, y es esto lo único que se está haciendo intentando maquillar un sistema de estudios fallido, inútil y ridículo que no enriquece a nadie, ni a quien lo imparte, ni a quien lo recibe.

VOLVER
Hosted by www.Geocities.ws

1