ES NECESARIO UNIFICAR LOS ESFUERZOS DE LOS HISTORIADORES ANADALUCES PARA RECONSTRUIR NUESTRO PASADO.
Javier Fornell
Licenciado en Historia.
La existencia de un pasado com�n la conciencia de la existencia del pueblo andaluz, unido al auge de las autonom�as ha producido un inter�s por todo lo andaluz, y dentro de este inter�s la historia ha de jugar un importante papel.
Los historiadores deben, por tanto, aunar esfuerzos para lograr el objetivo de reconstruir nuestro pasado. Para conseguir esto tienen un grave problema: la dificultad de encontrar grandes archivos referidos a Andaluc�a en su conjunto. Otras regiones espa�olas que en el pasado tuvieron mayor autonom�a con respecto a la corona no tienen, ahora, ese problema.
Para encontrar el primer intento de realizar un estudio sobre Andaluc�a hay que remontarse a 1869, y es una obra que debe enmarcarse dentro del postromanticismo. Pero esta Historia de Andaluc�a no solo es la primera, sino que ha sido la �nica hasta fechas muy recientes. Actualmente esta falta de obras esta siendo subsanada por diferentes instituciones y por la realizaci�n de diversos encuentros sobre la historia andaluza. Pero todo esto no tiene sentido si no se consigue la unidad de los historiadores a la hora de saber cual es ese pasado andaluz.
Un hecho importante a la hora de iniciar la historia de un pueblo es que este tome conciencia de si mismo, y nadie puede negar que los andaluces tienen conciencia de su existencia, como pueblo y con unas caracter�sticas que les diferencian del resto de los espa�oles. Una de las principales caracter�sticas de Andaluc�a es su diversidad: la existencia de las �dos Andaluc�a", la oriental y la occidental. Estas dos zonas muestran diferencias claras desde la Edad Media hasta la actualidad. Pero tambi�n muestran caracter�sticas comunes empezando por el aislamiento geogr�fico de la zona, claramente delimitada por accidentes geogr�ficos.
Hay que tener en cuenta que Andaluc�a no ha tenido independencia pol�tica con respecto al resto del pa�s desde la reconquista. Aunque posteriormente mantuvieron una divisi�n en reinos, cuatro para ser exactos, esta divisi�n solo tuvo connotaciones administrativas, pero en ning�n caso pol�ticas. Esto pone en manifiesto la intima relaci�n de la historia de Andaluc�a con la de Espa�a. Y es que hay que tener en cuenta que en ning�n momento se debe realizar la historia de Andaluc�a sin tener en cuenta al resto del pa�s.
Este puede ser el gran problema de la historiograf�a, el creer que se puede realizar una historia totalmente independiente del resto del Estado. Por contra, la realizaci�n de estas historias regionales permite acabar con ciertos t�picos que han acompa�ado a nuestra regi�n a lo largo del tiempo. Pero as� mismo hay que tener cuidado con las malas interpretaciones de las fuentes, para lo cual es aconsejable la uni�n de los historiadores, la realizaci�n de encuentros sobre esos mismos temas y, por supuesto, la publicaci�n de los resultados de esas investigaciones.
Por todo ello la realizaci�n de una historia de Andaluc�a es necesaria y beneficiosa para el pueblo andaluz, a la vez que es un interesante campo de investigaci�n para los historiadores. El gran problema de estos estudios es recopilar las fuentes y tener en cuenta la diversidad existente entre las provincias andaluzas. Una diversidad que por otro lado enriquece nuestra cultura y le da personalidad a la poblaci�n de esta regi�n, a la vez que la diferencia del resto de la poblaci�n espa�ola.