Uno de los núcleos sociales descrito en la obra es el de los campesinos pobres del interior del país,que representa a la mayoría de la población chilena.
Angel Quintana
En cuanto a la trama, tenemos que destacar que la acción se desarrolla enlomo a 3 núcleos, bien diferenciados entre sí, que nos muestran las distintas facciones
de la sociedad chilena contemporánea.
El primero de estos, lo conforman los habitantes de voluntad de Dios. Esta era una residencia de ancianos, montada por una familia rica vida a menos, los Beltrán. Beatriz es la cabeza de familia. Se vio en la obligación de montar el local, por que su marido, vividor y mujeriego hombre de negocios, se había fugado al Caribe después de unos turbios negocios de carne animal, llevados con jeques árabes. Esta señora se dedicaba a la vida en sociedad, ante sus amigas justificó que había erigido el geriátrico, por caridad hada los ancianos.
La ama de casa de la mansión era mamila Encarnación, una mulata que fue la que en realidad crió a Irene Holirán, nuestra protagonista. Hila era la hija de Beatriz. Dcsc u adraba con el talante aristocrático de la madre porque era una chica rebelde.
Sin embargo, durante su niñez fue mimada como única hija. Vivía en una burbuja y no se daba cuenta de la crueldad del régimen militar en el que vivían porque su familia lo apoyaba, lo veían como algo normal. Su madre, se apresuró a ennoviarla con un militar de alta graduación. Gustavo Morante. Este era militar científico, que estaba en el Polo en una misión. Estaba prometida y llevaban varios años de noviazgo. Irene trabajaba en una revista de prensa amarilla como rodadora, algo en el límite de lo permitido para las chicas de su clase, pues rozaba lo que se consideraba como trabajo manual.
El otro foco social representado, es el de las clases medias. La familia local, había venido desde España exiliada por la guerra civil, eran de ideología izquierdista. El profesor Leal, era el cabeza de familia, se dedicaba a dar clases particulares, a ejercer el magisterio. Tenía una impronta clandestina en su cocina desde donde lanzaba panfletos contra el régimen. El matrimonio Leal tenía varios hijos: uno casado que se terminará suicidándose por el paro. José, que era cura obrero y Francisco, el coprotagonista de esta historia.
Francisco era psicólogo, había completado sus estudios en el extranjero y monto un bufete, con el que no le fue nada bien. También ayudaba a escapar a los opositores del régimen militar en el que vivían, y era opositor activo del mismo. Tenía como afición la fotografía, y decidió buscar trabajo en la revista de Irene.
El tercer núcleo social descrito en la obra es el de los campesinos pobres del interior, que representa a la mayoría de la población chilena. Nos referimos a la familia de los Hanquileo, cuyo cabeza dedicaba al circo ambulante, el resto de la familia, se ganaba la vida en el campo. Tenían varios hijos: Evangelina y Pradelio eran los que destacaban.
La primera tenía quince años y era rubia, no indígena como su familia, ya que la habían cambiado por la verdadera hija de los Ranquilco en el hospital, en realidad pertenecía a los Flores, familia que se llevaba en relación de compadreo con los Ranquileos. Evangelina protagonizará hechos paranormales y será el centro de peregrinación de toda la comarca. Pradelio se metió, para subsistir, en el ejercito.
A Francisco lo contrataron en la revista, sería compañero de Irene. El primer reportaje juntos fue dedicado a los fenómenos milagrosos de Evangelina. Viajaron
en moto hasta los Ristos. Allí observaron a una multitud que estaba congregada entorno a Evangelina, en extasis, en pleno ataque epiléptico. Cuando estaban haciendo el reportaje, llegaron un grupo de militares,
mire los que estaba el hermano de Evangelina. Comenzaron a disparara para que se dispersara la multitud, entonces Evangelina agredió, con una fuerza descomunal al teniente. Este se retiró, sin mas, pero en el ambiente se percibía la venganza. Francisco e Irene terminaron enamorándose uno del otro. Al compartir muchas experiencias en un tiempo limitado.
Una noche Evangelina desaparece. Los militares se la llevaron. La madre, desesperada, llamo a Fransico y a Irene, para que la ayudase en la búsqueda de su hija.
El sargento de la tenencia sabía lo que había ocurrido y se lo contó a Pradelio que deserto y a los protagonistas. Al poco tiempo fue asesinado. El sargento Ilivora les contó que el teniente Ramírez, había secuestrado a Evangelina y la había violado. Después la mato y la llevo a una mina donde los militares enterraban a todos los desaparecidos...La pareja denunció el hecho a través del obispo de la región, ya que José, el hermano cura de Francisco tenía amistad con él. Hicieron fotos escalofriantes a la mina, donde se encontraron al cuerpo de Evangelina junto a una veintena de cadáveres más.
El asunto salió en la prensa internacional. El obispo fue el encargado de enseñar el hallazgo a la prensa congregada para la ocasión.
A los pocos días, Irene fue tiroteada a la salida del trabajo. Se debatió entre la vida y la muerte y al final sobrevivió. La pareja programó su exilio. Gustavo, con el que había cortado Irene, se personó en el hospital y se solidarizó con la causa, se desengañó del ejército, del régimen para el que trabajaba. Más tarde, protagonizaría una intentona golpísta, acabando fusilado por este motivo.
El libro es una denuncia contra el régimen pinochetista. Isabel Allende, sin decirnos nunca el país donde se desarrolla la acción, da a entender que el listado de terror, al que se refiere en toda la obra, es el Chile de Pinochet, general que acabó con la democracia izquierdista de su tío. Salvador Allende, con el que no tuvo contacto durante su niñez, pero al que le debe su crianza, gracias a las ayudas económicas que les aportó a su familia.
El libro es rico en descripciones, como cuando hacen el amor los protagonistas, que es la más sensual descripción del acto que he leído en mi vida. Otras descripciones destacables son las del físico y el carácter de Irene, donde creo que la autora se ve fielmente reflejada, así como los paisajes de la frontera serrana de Chile, como también, el ambiente rural de los Riscos: casas de adobe y caña, sin luz eléctrica...
La obra esta escrita mitad en prosa, con ramalazos poéticos, lo que nos recuerda mucho al estilo de Pablo Neruda.