La Arqueología Medieval en España (II)

Por otro lado, a medida que pasa el devenir histórico, los restos materiales se devalúan en favor de los vestigios textuales que se incrementan cuantitativamente.


Angel Quintana

En este sentido, otro tema a Icner en cuanta es que la oposición restrictiva a los estudios post-clásicos, no sólo vendría de la mano de arqueólogos annegados. Sino también de historiadores exclusivistas, que ven en las fuentes escritas la única posibilidad de investigación seria. Se rechazaba así la documentación material y el encontronazo con los arqueólogos fue irremediable.
Inicialmente el debate se planteo en el seno de la Edad Media, pero pronto alcanzó épocas más recientes. La Edad Media, y los periodos posteriores han dejado un gran número de documentación escrita. Para Eslevez, "el estudio de algunas épocas, como por ejemplo los siglos XVIII y XIX, resulta poco productivo utilizar la ciencia arqueológica...".
Es así "como se plantea la afronta registro arqueológico-documento escrito, que tanto atañe al desarrollo de la arqueología del medievo en nuestro país. Guichard en este sentido, indicaría que el arqueólogo tiene que producir sus datos en la excavación o en la prospección, lo que significa una considerable inversión en tiempo y en dinero, respecto al estudio de los textos como fuente histórica.
Por otro lado, a medida que pasa el devenir histórico, los restos materiales se devalúan en favor de los vestigios textuales que se incrementan cuantitativa y cualitativamente-, los propios arqueólogos, han primado antihistóricamente la disciplina incrementando su labor en aquellos periodos de nuestra historia que han carecido de este tipo de fuentes. Con esta perspectiva, se entiende que muchos han considerado a la propia arqueología como ciencia auxiliar de la historia.
Pero este es un asunto que no nos atañe ahora. Lo que tcnrnius que destacar en cuestión, relacionado con la arqueología medieval, es que las dos fuentes, tanto las textuales como las arqueológicas. se complementan, y en ocasiones ofrecen información distinta y no comparables, (Barceló).Este enfrentamiento natural entre textos, y la preeminencia de estos en el medievo, y los restos arqueológicos, es lo que en nuestro país, ha condicionado el desarrollo tardío de la arqueología medieval.
Otras causas, como bien nos indican tas actas aquí estudiadas pudieron ser: la identificación inicial de la arqueología con la búsqueda de objetos valiosos, siendo estos escasos en la pobreza de los materiales del medievo; también podíamos destacar los derroteros historiográficos por donde ha pasado la propia historia medieval. Con el desarrollo excesivo de temas ramo el feudalismo en donde poco puede decir aparentemente la arqueología.
Finalmente la Edad Media peninsular. cuenta con una complejidad y peculiaridad cultural comparable únicamente en Europa a la Italia medieval. Esto hace que el arqueólogo del medievo en España se tenga que especializar minuciosamente, lo que no está al alcance de todos, debido a la escasez de medios académicos de los que se disponía hasta hace poco, De ésta variedad cultura] de la España de la Edad Media, se derivan tres campos de investigación bien diferenciados entre sí y con desigual grado de desarrollo: la arqueología visigoda, la de los reinos cristianos del norte y la andalusí.
En un principio el sector imperante fue el de la arqueología visigoda, imbuida por las aportaciones de la escuela alemana de Kossina. que consideraba a la arqueología como la más importante de todas las ciencias y a los pueblos germanos como los sujetos más nobles de estudiar. Esta visión se refleja en importantes estudios desde los años 30. Destacándose figuras de Campos, Sania Olalla y Taracena. Sus estudios se centraron por entonces en el valle del Duero. Para el caso de los reinos cristianos, el interés es menor porque en especial esta época cuenta con gran profusión literaria.

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