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- conocer los aspectos
técnicos y estratégicos del deporte.
- favorecer un enfoque
positivo de la enseñanza, haciendo hincapié en lo que
se hace correctamente.
- poner en marcha prácticas
educativas eficaces para el aprendizaje de destrezas.
- crear expectativas
realistas para evitar frustraciones y resultados del
entrenamiento negativos.
- mantener el carácter
activo de los entrenamientos: evitar filas o esperas
de pie.
- jugar y bromear libremente
con los deportistas.
- facilitarles tiempo
para hacer amigos.
- organizar eventos
sociales (p. ej. fiestas) fuera de los entrenamientos.
- incorporar períodos
de tiempo libre antes y durante los entrenamientos.
- concentrarse en prácticas
cortas y animadas.
- incorporar actividades
de cambio de ritmo en los entrenamientos (p.ej. futbito)
- enseñar a los jóvenes
a controlar su propia forma física.
- organizar y planificar
entrenamientos con objetivos definidos para mejorar
la forma física.
- ayudarles a definir
la victoria no sólo como derrota del contrario, sino
también como logro de los objetivos propios.
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