Fundamentos
individuales.
La defensa.
Bueno, pues
el profesor que explica esta materia, ha dejado de lado cosas
importantes en el trabajo defensivo, como pueden ser las ayudas,
o el rebote, para dedicar gran parte de tiempo a la postura
fundamental defensiva. Así que incluyo aquí los conceptos
más importantes que Antonio de Torres destaca en los apuntes
del curso, sobre este aspecto del juego defensivo.
POSTURA FUNDAMENTAL.
Todos los
fundamentos individuales en defensa deben servir al requerimiento
principal de proporcionar al jugador la mayor capacidad de
reacción posible, y con las la mayor velocidad de reacción
posible. Por lo que, al igual que en el ataque, el equilibrio
es la piedra angular de todas las evoluciones individuales,
y nace de la adecuada postura del jugador.
a) LOS PIES.
Su separación será algo más pronunciada, en general, que en la postura
básica de ataque, manteniéndose siempre una separación superior
a la anchura de los hombros del sujeto, pero no olvidando
la capacidad individual para reaccionar con rapidez (una separación
excesiva irá en detrimento de la velocidad de reacción). En
general, no se llegarán a juntar nunca ni mucho menos a cruzar.
Respecto al reparto del peso del cuerpo en la superficie de los pies,
en defensa se utilizaran más los talones en determinados momentos, como se detalla en el apartado correspondiente
a desplazamientos defensivos.
Se colocarán ambos pies a la misma altura en la mayor parte de las situaciones
defensivas, teniendo los dos igual categoría en los apoyos
y los desplazamientos. Y no tendrán que estar orientados hacia
el frente, sino que las puntas de los pies estarán
normalmente hacia fuera de una manera natural según el biotipo
del sujeto.
b) LAS
RODILLAS.
Si en los fundamentos de ataque se decía que siempre estarán
flexionadas, en defensa estos es definitivo y sin ninguna
excepción. En general, esa flexión será más acusada que en
ataque.
Según el biotipo del sujeto las rodillas se abrirán más o
menos para que el jugador esté cómodo y dispuesto a reaccionar
de forma óptima, y a diferencia de la postura de ataque, dada
su mayor flexión, la mayor separación de los pies y que éstos
estarán apuntando más hacia fuera, las rodillas "caerán"
por dentro de la separación de los pies (no sobre la punta
de los mismos como en ataque).
c) LA CADERA.
Estará más flexionada que en ataque, inclinando así los hombros
un poco más hacia delante. Al tener normalmente los dos pies
la misma categoría, la cadera se mantendrá centrada para repartir
equitativamente el peso del cuerpo sobre ambos.
d) TRONCO.
Salvo que, como queda dicho, estará algo más inclinado hacia
delante, sigue siendo aquí una norma indiscutible lo ya expuesto
para el ataque: Jugando al Baloncesto no se debe confundir
agacharse con flexionar la espalda. En especial los jugadores
más jóvenes y los más altos (y los más vagos) tienden cometer
el error de levantar la cadera y llevar los hombros hacia
delante, lo que suele constituir la razón de la mayoría los
errores defensivos.
e) LOS
BRAZOS.
Es
de aplicación lo descrito, en general, para la postura de
ataque. En defensa además, adquirirá gran importancia el adecuado
uso de las manos según las circunstancias (que se detallarán
en cada fundamento concreto). Estarán siempre activas para
intimidar el uso del balón que quieran o puedan hacer los
atacantes.
Pero
hay que cuidar que el jugador no se desequilibre al mover
los brazos. Los pies no deben seguir esos movimientos y la
flexión de rodillas y de cadera no se deben alterar de forma
significativa.
Hay
que insistir aquí en que el Reglamento de juego establece
unas restricciones a su uso y que éstas suelen cambiar cada
cierto tiempo (o su interpretación por los árbitros) por lo
que habrá que adaptar a ellas los detalles técnicos.
f) LA CABEZA.
La cabeza siempre estará erguida. Como en ataque, de ello
depende la visión. Y en defensa una visión amplia del entorno
(líneas, canastas, balón, otros jugadores,...) es un imperativo
más definitivo aún en el desarrollo del juego de equipo, dadas
las muchas e importantes referencias espaciales. Entre las
que destacan, la importancia de la adecuada ubicación en el
campo en cada situación y la capacidad de anticipación. Que
será lo que dé el toque definitivo de calidad a una defensa,
considerando que en defensa siempre hay cierta dependencia de las iniciativas tomadas por el jugador
con balón.
Aprender a focalizar la atención simultáneamente en diferentes
eventos y lugares (especialmente defendiendo a un atacante
sin balón), ver lo que se mira y, sobre todo, ver lo que no
se mira (visión periférica) es uno de los pilares de la defensa.
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