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Retirada
Djordjevic.
Partido homenaje.
Djordjevic
se despidió del básket en un homenaje para la
historia.
Siete mil personas llenaron el pabellón Pionir y cincuenta
grandes jugadores de los últimos 30 años convirtieron
en un espectáculo el homenaje de Aleksandar Djordjevic,
ex jugador de Partizan, Philips Milán, Fortitudo Bolonia,
Portland, Barcelona, Real Madrid, Scavolini y Armani Jeans
de Milán.
El encuentro
fue un acontecimiento con historia, con grandísimos
jugadores y entrenadores en la pista, con un interminable
número de títulos y con un 'remake' de muchas
jugadas que los maestros, unidos esta noche en Belgrado, han
mostrado en sus brillantes carreras.
El choque,
cuyo salto inicial lo hizo Boris Tadic, presidente de Serbia,
se dividió en los cuatro periodos habituales, pero
con la originalidad de que cada uno de ellos se identificó
con un nombre.
En el
primer cuarto, denominado "Los veteranos no se rinden",
"Sasha" Djordjevic jugó con los azules, la
generación que llevó la camiseta del Partizán
cuando él entró en el primer equipo. Fue el
momento de la ovación para Goran Grbovic, Boban Petrovic,
Misko Maric, Nebojsa Zorkic y Miroslav Pecarski, entre otros.
Enfrente,
con las camisetas blancas, estaban leyendas europeas, como
Dino Meneghin, Dino Radja, Danko Cvjeticanin, Jure Zdovc,
Richard Dacoury, David Pessina o Ambrasa.
En el
segundo cuarto, llamado "Atenas para siempre", dedicado
al triunfo de Yugoslavia en el Europeo de 1995, el quinteto
inicial era Djordjevic, Danilovic, Paspalj, Savic, Divac,
hombres que se alternaron en pista con los Bodiroga, Sasha
Obradovic, Beric, Rebraca o Nikola Loncar.
Entre
los rivales estuvieron Toni Kukoc, Petar Naumoski, Antonello
Riva y Zoran Sretenovic. Kukoc se llevó las mayores
ovaciones, pues jugaba en Belgrado por primera vez después
de abril de 1991.
El tercer
cuarto llevó el nombre "Más rápido
que la bocina" y se dedicó al triunfo del Partizán
en la "Final entre Cuatro" de Estambul'92. Djordjevic
jugó con sus entonces compañeros, Zeljko Rebraca,
Slavisa Koprivica, Ivo Nakic, Predrag Danilovic, Vlada Dragutinovic,
y enfrente tuvo a hombres como Rafa Jofresa, Rodrigo de la
Fuente o Zan Tabak.
Bajo el
epígrafe "¿Hay alguien más fuerte?",
se inició la última parte, que correspondía
a sus momentos deportivos más recientes. Djordjevic
jugó con la selección yugoslava que ganó
el Mundial de Indianápolis: Pedja Stojakovic, Vlada
Radmanovic, Predrag Drobnjak, Milan Gurovic, Dejan Bodiroga,
Igor Rakocevic, Vukcevic, entre otros.
El quinteto
rival contaba en sus filas con Sarunas Jasikevicius, Jaka
Lakovic, Marko Milic, Radoslav Nesterovic y Teoman Alibegovic.
En los
banquillos, estuvieron Dusan Ivkovic, Boza Maljkovic, Zeljko
Obradovic y Svetislav Pesic, por el lado "azul",
mientras al otro lado se sentaban Sergio Scariolo, Dusan Vujosevic
y Jovica Antonoic, ex entrenador de Estrella Roja y amigo
de la infancia de Sasha Djordjevic.
Durante
el partido, Djordjevic repartió numerosos regalos,
sobre todo su camiseta con varios números: 5 para Dragan
Kicanovic, 10 para Zoran Slavnic, 14 para Drazen Dalipagic
y 11 para Dino Meneghin, dos miembros de "Salon de la
fama", 19 para el presidente Tadic.
Especialmente
emocionante fue el regalo para Boban Jankovic, malogrado amigo
de Sasha, 13 años en silla de ruedas.
A falta
de 19 segundos (un número simbólico, pues fue
el último que vistió en el Armani Jeans Milán),
el partido se paró y Djordjevic, ya vestido de calle,
pisando una camiseta enorme con el numero 19, muy emocionado,
agradeció a todo el mundo por su presencia y su apoyo.
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