Psicopedagogía
del baloncesto de base.
INTRODUCCIÓN:
Importancia de la Psicología y la Pedagogía en el Baloncesto
de Base.
La
importancia de estas dos ciencias aplicadas a nuestro Baloncesto
de Base resulta capital.
De
todos es sabido que en el proceso de formación deportiva influyen
4 factores:
a)
Factor físico, que da lugar a la Preparación Física.
b)
Factor técnico, que da lugar a la Técnica Individual.
c)
Factor táctico, que da lugar a la Táctica Individual y Táctica Colectiva.
d)
Factor psicopedagógico.
Estos
cuatro factores, en conjunción, determinan tanto el rendimiento
deportivo como el desarrollo integral de los deportistas.
Así pues, si queremos ofrecer una formación integral
y completa, debemos contar necesariamente con los conocimientos
y estrategias que la Psicología y la Pedagogía ponen a nuestra
disposición (al igual que lo hacemos con las otras disciplinas).
El último factor, que es el que nos ocupa en esta sección,
resulta de una relevancia especial, por un triple motivo:
a)
Motivo psicológico.
Se
ha demostrado repetidamente y de manera científica-experimental
(no olvidar que la Psicología es una Ciencia) que los procesos
psicológicos de los deportistas influyen enormemente sobre
su rendimiento.
Sabemos que, muchas veces, la diferencia entre ganar
y perder o entre un buen jugador y una estrella, o entre un
joven jugador que llega y otro que no llega a la élite, está
en “la mente”. Los nervios, la baja autoconfianza, los pensamientos negativos,
la desadaptación a la ciudad, el estrés, la desmotivación,
etc., son factores que afectan decisivamente sobre la actuación
deportiva y el entrenamiento.
b)
Motivo pedagógico:
Es el que da coherencia y significatividad a toda la
dinámica de enseñanza-aprendizaje de las habilidades y destrezas
deportivas.
c)
Motivo psicopedagógico:
Finalmente
y, quizá de manera más importante, el factor psicopedagógico
es el que proporciona la actitud
educativa que debe regir el proceso de formación del deportista
de base.
Es
decir, es el factor que posibilita la consecución de los objetivos
educativos necesarios para proporcionar a nuestros jóvenes
deportistas una verdadera EDUCACIÓN INTEGRAL.
Todas estas consideraciones cobran una significación
mayor, habida cuenta de la situación de crisis comentada en
el capítulo anterior.
Entonces, ante la tesitura en que nos encontramos, debemos reflexionar
acerca de si, verdaderamente, queremos alcanzar los objetivo
de la Educación integral y la superación de la crisis.
Si, efectivamente, es así, no nos queda otro remedio
que ofertar a nuestros jóvenes deportistas una FORMACIÓN INTEGRAL,
que abarque todos y cada uno de los factores intervinientes
en la EDUCACIÓN DEPORTIVA INTEGRAL.
La Psicología y la Pedagogía son las piezas que encajan perfectamente
en el engranaje de la maquinaria (permítaseme este símil mecanicista)
y, sin las cuales, un verdadero entrenamiento
integral no sería posible; no sería completo.
El máximo rendimiento quedaría aún lejano.
El desarrollo del máximo potencial (deportivo y humano) sería imposible.
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