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... pero como convertirlo en menos. |
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He
recibido esta mañana la propuesta elaborada por el Partido Socialista
de Euskadi titulada Más Estatuto. Es la oferta que los socialistas
vascos han decidido lanzar a la sociedad en contra-oposición al
proyecto del Lehendakari (del cual también he recibido copia en casa,
pero íntegra). Después de reuniones y debates internos –se supone, y
la clásica foto de familia y tal y como habían anunciado, la citada
oferta ha llegado a mi buzón. Se
trata de un tríptico a todo color en euskera y castellano. El texto que
se incluye no alcanza un folio y afirma rotundamente que el “Estatuto
de Gernika es la única propuesta valida como método de convivencia que
pone de acuerdo a toda la sociedad vasca”. Y se quedan tan panchos. No
es que pueda parecer insultante que contra el pacto que propone el
Gobierno Vasco los socialistas respondan ante la sociedad con un mísero
folio de oferta: es que probablemente andando como andan las aguas en el
partido y teniendo que contentar a nacionalistas tipo Ibarra es a lo más
que puedan llegar; no es que pidan más estatuto a la vez que reconocen
que existen transferencias pendientes: es que quieren hacernos olvidar que gobernaron en Madrid dos lustros y medio e
hicieron bien poco por que éste se desarrollase al 100%; no es que
pretendan que ahora se les crea: es que resultan increíbles; no es que
parezca del todo imposible ver a Zapatero en Moncloa impulsando el
desarrollo de esta Ley Orgánica y haciéndolo “Mas”: es que saben
que el Partido Popular jamás va a permitir un mayor desarrollo autonómico,
aquí y allí; no es que…: es que. Lo
más grave, “esques” a parte, es que insisten, siguiendo la doctrina del PP, que ellos
saben y conocen lo que realmente necesita la sociedad vasca, y lo que es
peor, lo que ésta reclama
y se apuntan a afirmaciones como la anteriormente señalada “el único
modo de convivencia…, pone de acuerdo a la sociedad vasca”. No hay más ciego que el que no quiere ver. En la política vasca los grandes partidos funcionan completamente jerarquizados cual empresas privadas con ánimo de lucrarse con el voto de los ciudadanos para lucrarse ellos mismos, y tienen sus propios estadistas, analistas y se supone dirigentes políticos profesionales y no se entiende que califiquen al Estatuto de Gernika como única propuesta válida como método de convivencia entre los vascos cuando más del 60% de los vascos eligen democráticamente en las urnas a partidos políticos que claramente manifiestan lo contrario. |
Esa
es una realidad tangible y contable voto a voto. Realidad que obvian
porque esa es la única manera de poder justificar sus propuestas,
olvidando que todo partido que trabaja en contra de los intereses
mayoritarios de la población ante la que debe dar cuenta, fracasa. Todo
partido que basa su discurso en una
mentira fracasa. El PSOE los últimos ocho años, no ha hecho
sino fracasar y con ellos el PSE gracias, entre otros, a Nico el hijo
del de la naval que así le fue: expulsado por los propios militantes de
la secretaría del partido y con Mayor Oreja como mayor amigo político;
menuda manera de hacer oposición cuando los telediarios se ocupan más
de mostrarles juntitos en la presentación de un libro que de las
propuestas políticas de los propios socialistas. El PSE por
perder ha perdido hasta la hegemonía en la
margen izquierda del Nervión donde únicamente en Baracaldo se
mantienen como fuerza más votada. ¡Y eso que saben muy bien lo que
quiere y conviene a la sociedad vasca¡ ¿Qué
les queda? Donosita o lo que es lo mismo: Odón Elorza, el socialista más
odiado por la prensa española y más querido por la población
vasca, el amigo de Maragall, aquel al que Ibarra jamás invitaría
a un mitin conjunto. ¿”Más”
Estatuto? Así
pues el PSE se ha apuntado
al carro de que lo único que importa es, a toda costa, salvaguardar la
unidad patria, pase lo que
pase o diga lo que diga la sociedad vasca; la única sociedad que
importa es aquella que deposita su voto fuera de la comunidad autónoma
y que, debidamente manipulada por el gobierno del PP vota paradójicamente
en función de “el problema que no existe” o, como otros lo
conocemos: “el problema político vasco”. Este el es descarado juego de los dirigentes del Partido Popular al negar la existencia de un problema político. Pero al PP le importa poco fracasar en Euskadi, y bien saben que jamás podrían gobernar esta tierra sin el apoyo socialista. Los socialistas vascos sin embargo, arraigados en esta tierra, con sentimientos profundos hacia lo vasco, se han vendido por un puñado de votos en el estado sin medir los riesgos de que compiten contra quien les lleva la delantera y les marca el camino a seguir. En definitiva lo que ha llegado a mi casa es un proyecto de más seguidismo a la política de los populares que proponen Estatuto, Estatuto y únicamente Estatuto; ese al que hace 25 años negaron su voto y que incumplen y recortan sistemáticamente, al que los socialistas en un intento de parecer ellos mismos han añadido un singular “Más” poco creíble y que jamás tendrán oportunidad de poner en práctica mientras permiten que cada día sea un poco “menos”. Un saludo desde Getxo, a 2 de diciembre de 2003. |
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