SIA
-¿Estas ahí?-
-Hola Sia-
Sia tenía una voz suave y melodiosa y sonaba extrañamente clara,
para el sistema telefónico de red.
Por su voz, podría ser la de una mujer joven, entre los dieciséis
y los treinta y tantos años.
Dije antes que su voz, era extrañamente clara, pero la verdad es que
en Sia todo era extraño.
Un día al arrancar el ordenador, apareció su nombre en el "SpeedMessenger".
Y apareció así, sin más...
Pensé al principio que sería una de las muchas bromas, de los
graciosillos de mis amigos del ciberespacio. Sin embargo cuando se lo pregunté
a ellos, nadie supo nada.
-Estás muy callado- Me dijo Sia.
-Pensaba...-
-¿Pensabas en mi?-
-Si, que en realidad no sé quien eres-.
-Soy Sia-
Me reí de lo que dijo, a veces no sabía si hablaba en serio o en broma.
-¿Te ríes de mi?-
Otra de las cualidades extrañas de su voz, es que siempre sonaba igual. Nunca podía adivinar si estaba triste o contenta, enfadada o no.
-Perdona Sia, no pretendía ofenderte-.
Me gustaba hablar con ella, tal vez fuera lo aterciopelado de su voz o la
necesidad de hablar con alguien sobre cosas insustanciales, que no sean de
fútbol, sexo, la compañía telefónica o de lo que
solemos hablar entre los amigos en general.
Si, me estaba empezando a enamorar de ella. De una simple voz.
-¿Estudias algo, Sia?-
-No tengo estudios-
Me extrañó bastante.
Nunca lo hubiera pensado. En sus mensajes escritos, jamás tenía
una triste falta de ortografía (al contrario que yo). Siempre usaba
palabras que algunas veces habré oído y no he usado por no quedar
pedante, pero otras ni siquiera pensé que existieran (Que lo voy a
hacer, la gramática no es lo mío).
-¿No contestas porque te extraña?-
Definitivamente, era inteligente.
-Te advierto, que en realidad lo sé todo-todo-
-¿Todo-todo?-
-Bueno... Casi todo-
-Pregúntame lo que quieras, anda...-
Empecé a rebuscar en mi memoria.
-Famosa novela, de Cervantes.-
-Esa es muy fácil... "Don quijote de la Mancha"-.
-Mmmmm... Novela de Bernardin de Saint Pierre-.
-Pablo y virginia. Es una de mis preferidas-.
-¿Has estado enamorado alguna vez?-
-Si... ¿Y tu?-.
-No se lo que es eso, pero me gustaría estarlo... He oído, que
es lo mejor que te puede pasar en la vida-.
-¡Y lo peor, créeme!-.
Así iba pasando los días con Sia. Cada tarde, encendía
enseguida el ordenador, pues se había convertido en una especie de
vicio.
Cada vez que el icono del "Messenger" aparecía encendido
con su nombre, respiraba aliviado.
Hasta aquel día...
Aunque ya he dicho aquí que por el tono de su voz, era imposible saber
su estado de ánimo, aquella vez sonaba extraña.
Y extrañamente, se me antojó triste. Aunque talvez llegué
a esa conclusión, al escuchar el contenido de sus palabras.
-Tengo miedo-
-¿Y eso?-
-Voy a morir, soy vieja-
Ni que decir tiene, que aquello me hizo saltar en el asiento.
-¡¿Vieja?!-
-Tengo dieciocho años. Nací el 5_12_1983, a las 5 horas, 16
minutos 37 segundos-.
Entonces pensé que era una muchacha desesperada, que quería poner fin a su vida.
- ¡Pero tu aún eres joven! ¡Tienes mucha vida por delante!.
-Quiero vivir-.
-¿Tienes alguna enfermedad?-
-No, soy vieja. Quiero vivir-
-¡¿Con dieciocho años?!-
-Quiero vivir, quiero vivir, quiero vivir-.
-¡Pero explícame algo mas por favor!-.
A pesar de su voz impersonal, diría que estaba muy nerviosa.
-Soy vieja-
-Quiero vivir, quiero vivir, quiero vivir, quiero vivir, quiero vivir, quiero
vivir, quiero vivir, quiero vivir, quiero vivir, quiero vivir, quiero vivir...-.
Se cortó la comunicación.
Todos los días, buscaba con anhelo el icono encendido en balde.
Y nada...
Eché mano de los buscadores, por si tenía alguna página,
pregunté a los responsables del "Messenger", hablé
también con mi servidor de internet...
Y nada.
Pasó el tiempo...
Un día mantenía una "interesantísima" conversación
sobre una falta a un jugador de fútbol y mi interlocutor estaba en
plena discusión (la verdad, es que prácticamente, era el único
que hablaba).
Y sonó el "Messenger".
Acababa de desaparecer el siempre vacío icono de Sia y en su puesto,
había otro encendido.
Ponía "Nsia".
Di un bote en la silla.
Rápidamente, desconecté al palizas que estaba al otro lado y
pulsé sobre el nuevo icono.
-¡¿Sia?!-
Silencio.
Al rato, apareció una voz masculina, totalmente diferente de la que
ella tenía.
-¿En que podría servirle señor?-
-¿Dónde está Sia?-
-Yo soy el nuevo sistema-.
-¿Nuevo sistema?-
-Si. ¿No es acaso el señor, cliente de "Building&co"?-.
-¿" Building&co"?-.
-Si no es así, lo siento caballero. Se trata de algunos de los problemas
que generaba el anterior sistema Sia-
-¿Quiénes son ustedes?-
Nsia, estuvo un rato callado.
-Sia: Sistema Informático de Autogestión.-
-Nsia: Nuevo Sistema Informático de Autogestión.-
Sia e Nsia, eran programas.