
La secretaría de Salubridad y Asistencia ADVIERTE:
Que la lectura de estas crónicas puede afectar sensiblemente sus niveles emocionales y religiosos, por tanto ni el Chronista Tunae ni los Tunos protagonistas serán responsables de lo que de la lectura devenga.
Apártense pués de estas líneas los fanáticos sectarios de cualquier religión, apártense también quienes no tengan gusto por la vida mundana y los placeres estudiantiles.
NOTA ACLARATORIA.- Por razones de mantener en la intimidad la identidad de los Tunos protagonistas (pues algo de pudor debemos tener) y a las personas que voluntaria o involuntariamente participaron en el lance, se omitirá, cuando se juzgue necesario el nombre, fecha y lugar de realización, todo esto en nombre de una moral que aún no nos presentan pero por si algún día aparece ;-P
Queda pues la fe que en este acto doy de que estos lances ocurrieron cuando debieron ocurrir.
En algún lugar de México en un mes de Agosto de este siglo. (En verso mal versificado)
De como una historia puede iniciar en la Ciudad de México y terminar a 200 kms de ahí sin que te enteres. Y de como se repite a una semana de distancia (Prosa).
Viernes 15 de Octubre de 1999, México D.F.
Invitados que no fuimos pero que si asistimos a la inauguración de un encuentro mundial de Estudiantinas Femeninas se llegó la ocasión de beber cien años (que es la marca del tequila que ingerimos). Así fué que entre copa y risa, risa y copa se llegó a los primeros 2 litros ingeridos, a tal altura "El Buru" encontrábase en su habitual estado, el estado de ebriedad (no piensen que en el Estado de Querétaro, ni el de Puebla, ni Michoacán).
Seguido que fué el festejo en casa de unos amigos al cual asistimos si invitados seguimos con la etílica ingesta, cervezas, rones y tequilas, ah! y música que se bailaba. Fué entonces que sucedió el primer acto de "desingesta" cuando el que narra olvidó haber tomado antihistamínicos, quizo entonces visitar "la porcelana" pero al encontrar ocupado el aposento buscó el primer árbol donde pudiera darse alivio, lugar que encontró al abrir la puerta de la casa, sucedió la desintoxicación por boca, nariz y ojos.
Poco a poco y unos más que otros habían sometido su espíritu a las bondades de Baco, y justo cuando el reloj marco las 5 de la mañana las chicas comenzaron a despedirse y abordaron el autobús que las llevaría a Guanajuato. Unos que decidieron quedarse, otros que también nos marchábamos, El Mudo, el Pinocho y yo (con miles de bártulos) abordamos mi auto y nos marchamos.
Ahí empezó la historia del Buru, mejor dicho ahí siguió, que al cabo de haber dormido la mona (solo unos minutos), despierta y le dice a una chica ¿me pueden dejar en el periférico? (Vialidad de ciudad de México), a lo que la chica entre confundida y sorprendida le contesta "Hector, ¡ estamos en Querétaro !, ¿Qué haces aquí?" teniendo por contestación de aquel "A mí me dijeron súbete...y pues me subí"
Así fué como el Buru despertó a 200 kms de su casa. Bueno, una equivocación puede suceder... ¿PERO DOS???
Resulta que a la semana siguiente, teniendo lugar el mismo femenil encuentro en la ciudad de Puebla, se dan cita en esa ciudad El Buru, El Mudo, Pinocho y el Torero que ahí vive, en la reunión después de las presentaciones se degustaron variados y numerosos "mata ratas" bajo los disfraces de Tequila, Brandy y Ron. Un poco cansado que me encontré y un poco que etílicas que estaban algunas Alicantinas decidimos irnos a mi casa La Flaca, La Yaya, Bola Loca (protestando sutilmente "Jodé, que a mí no me toca aquí"), El Taz (de Morelos) y yo...
Pasadas unas horas de sueño desperté y en mi casa además de los mencionados estaban Pippi, El Mudo, Pinocho y El Buru, quién en ese momento también despertaba y veía a su alrededor. Solo dijo ¿Pero qué hago yo aquí? cosa que no nos sorprendió con esa facilidad que tiene de despertar en cualquier ciudad del mundo.
Así que cuando un sábado o domingo aparezca en su casa, por favor no se espante, es inofensivo. Solo pónganos un correo electrónico y pasaremos por él.