Comenzando con las enfermedades

 

Nuestros peces, como cualquier otro ser vivo, tarde o temprano tendrán padecimientos que les impidan desenvolverse adecuadamente en su entorno. Las enfermedades en los peces tienen muchas causas y suelen remediarse sin cobrar victimas cuando se tratan adecuadamente y a tiempo.

Uno de los grandes errores que llegamos a cometer es buscar inmediatamente algún medicamento (e incluso las gotas que nos venden junto con el acuario que no nos dicen para que son) para aplicarlo pero esto puede provocar otros padecimientos en el pez afectado, o puede provocar padecimientos a los peces sanos.

Lo primero que debemos saber es el comportamiento normal de nuestros peces, y en base a esto, debemos analizar si tiene una conducta extraña o algún signo anormal en el cuerpo que pueda significar el inicio o de una enfermedad. Dicho de otra forma, el primer paso para obtener un buen diagnostico es conocer a nuestros peces y saber detectar las anormalidades que presenten en determinado momento.

Hemos observado que algo anda mal, ahora analicemos los últimos cambios de nuestro acuario… la llegada de un nuevo pez, un cambio de agua mal realizado, la caída accidental de algún limpiador o material extraño al acuario o un problema con el suministro eléctrico se encuentran entre las causas mas comunes de una enfermedad. Todo esto, junto con otra larga lista de causas se reducen en una sola palabra: “ESTRÉS”. Después de que detectamos anomalías, hay que ver que está causando el estrés en uno o varios ejemplares para saber por donde atacar el problema.

Si ya hemos detectado el problema, y tenemos una causa probable, es tiempo de describir la sintomatología del o de los afectados para consultar con alguien que nos brinde soporte. Una buena observación se debería hacer con una lupa y una buena luz, a modo de poder observar con detalle las escamas (en caso de que la especie cuente con estas).

Los síntomas se describen de tal manera de que quien pretende diagnosticar tenga una imagen bien clara del problema, para esto hay que observar 4 puntos importantes:

**La piel: ¿Su aspecto es normal? Puede presentar ulceras sangrantes, manchas, puntos, distintas texturas e incluso cambios de color.
Aletas: ¿Su aspecto es normal? Pueden encontrarse plegadas, deshiladas, muy oscurecidas, con “venas” aparentes, con puntos, con manchas e incluso sangrantes.

**Ojos y boca: ¿Su aspecto es normal? Hay que ver en los ojos la posición y apariencia, en la boca hay que ver si presenta restos de sangre, manchas, tejido suelto y si se encuentra en su lugar.

**Respiración: ¿El pez respira normalmente? Debemos observar muy bien si presenta dificultades para respirar, si “boquea” mucho o si la zona del opérculo esta enrojecida.

Como punto extra, hay que ver la facilidad que presenta para nadar, si es que se encuentra reposando en el fondo, si casi ha perdido e conocimiento y no tiene equilibrio o si busca estar en la superficie la mayor parte del tiempo.

Sabiendo que hay anomalías, teniendo causas probables del problema y una buena descripción de los síntomas tenemos la mitad de la batalla ganada. Es tiempo de consultar en el foro de Tu Acuario, en la tabla de enfermedades, o con algún experto que nos diagnostique una enfermedad. Debemos remarcar que el uso de medicamentos no será siempre la mejor alternativa y sobre todo, que el mejor tratamiento contra cualquier enfermedad (aplica también en humanos) es la prevención.

La tabla de enfermedades nos dice en base a los síntomas como debemos tratar al afectado, la encontramos en el índice de artículos de peces de Tu Acuario. Como dato general, podemos decir que ante cualquier síntoma o anomalía en el acuario hay que actuar con un cambio parcial que no nos afecte la temperatura del mismo ya que el 50% de los casos de enfermedad es por las condiciones del agua y el 20% presenta mejora sin tratamiento alguno con esta medida tan sencilla que nos toma unos minutos.

 

Luis Herrera Morales

Mayo de 2008

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