

Estimados amigos, con sorpresa descubro la belleza de esta especie de cíclidos a quienes han calificado de forma absurda como plaga en algunos países y algunos acuaristas califican de extremadamente agresivo y territorial, claro esta es un ser vivo que lucha por espacio es su forma de ser "es un CICLIDO".
Me disgusta lo manera de pensar de muchos amigos acuaristas aquí en bogota que rechazan los peces que salpican y se mueven, que comen y que se la pasan todo el día jugando, por favor son seres vivos, eso es lo lindo, son nuestros hermosos prisioneros querámoslos como son, bueno a lo que vinimos ,
Lejos de todos estos comentarios me logre hacer a una pareja de nigrofasciatus con sus concebidas diferenciaciones sexuales (macho gran tamaño 15 a 20 cm. y protuberancia frontal), hembra (mas pequeña 5 cm. y vientre rojo) por favor no se dejen engañar solo las hembras lo tienen.
Tras un corto cortejo se formo una pareja la cual a temperatura de 27 °C inicio con la selección de un nido excavado en la arena cercano a piedras, este primer inicio de nido, aunque produjo postura de alrededor de 200 huevos, no fructifico con todo y que era fuertemente custodiado y finalmente fue comido por la madre, a los 20 días aproximadamente se produjo una nueva postura en distinto lugar en este caso dentro de un caracol marino el cual había roto con anterioridad formando una pequeña cueva, en esta ocasión la postura se realizo casi de inmediato con un mayor numero de huevos, he de anotar que esta relación de pareja es muy fuerte y no separan, al cabo de 4 días pensé que no se produciría eclosión y al quinto día note la desaparición de los huevecillos.
Sin embargo el nido no era abandonado y al contrario altamente custodiado lo que me hizo pensar lo contrario, luego de una semana de observación y, contrario a lo leído con otros autores en Internet, apareció dentro del caracol un extraño montículo de arena y en su interior se notaban pequeños alevines "muertos". Este dato es importante, después de mucho observar note que estos alevines nacen inmaduros y se mueven muy poco ,la cabeza va hacia el suelo y la cola parece flotar hacia los lados, al cabo de unos días el alevín "reacciona" a los estímulos de la madre como el abanicamiento con las aletas para brindarles aire.
En esta etapa la madre cava un segundo y hasta un tercer escondite a no mas de 10 cm. del agujero original trasportándolos de agujero en agujero dependiente de la hora del día, la hembra lleva alimento en descomposición y estiércol de otros peces enseñándoles a comer a los pequeños, en esta etapa no debemos de descuidar la temperatura del acuario estable en 28°C y en lo posible mantener un PH de 7, pero si realizar cambios parciales de agua. Sugiero la aplicación de acriflavina en el acuario comunitario en dosis de 1 a 2 gotas por galón (aprox. 4 litros) ya que la aparición de minúsculas algas y hongos en las aletas de los padres durante esta época se hace visible, además la alimentación de los padres se descuida por la tarea de la vigilancia. Cabe decir que el nigrofasciatus es un padre a todo dar, lo he visto combatir con un oscar de casi el doble de tamaño por defender el nido y salir victorioso.
Luego de casi 13 días los alevines realizan incursiones a nivel de tierra por los alrededores de la cueva, no en nubes como muchos comentan, ya que al hacerlo serian fácil presa en un acuario comunitario.
Por ultimo, recomiendo
sacar los alevines y su madre a un acuario alterno y vacío sin descuidar los
datos de PH y temperatura a fin de acelerar el crecimiento, un dato
importante es que he puesto a una sola madre a criar diversas crías de otras
madres con excelentes resultados contrario a lo pensado no las daña y aunque
se encuentren en diversas etapas de maduración se encarga de cada una con la
misma paciencia, se debe suministrar tetramin(alimento) molido el cual
empezaran a ingerir casi de inmediato.
En síntesis, los nigrofasciatus son padres amorosos, no generan un alto grado de cuidado por parte del acuarista y pueden enseñarnos mucho sobre el manejo de los cíclidos.
Escrito por : Franky Ramírez
Julio de 2007
Edición de: Luis Herrera