ALCORAC SALVADOR NAVARRO |
Dirigida a las Escuelas de:
Barcelona
Mallorca CIRCULAR nº 1 Menorca
Las Palmas Llubí, 1º de Enero de 1.997
Deja que la atención quede en un lugar
donde estés visualizando un acontecimiento pasado, entonces hasta aún su forma,
habiendo perdido sus características presentes, es transformada.
Siente un objeto ante tí. Siente la
ausencia de todos los otros objetos menos este. Después, dejando de lado la
sensación del objeto y la sensación de la ausencia de los demás, medita.
Cuando un sentimiento en contra o a
favor de una persona surja, no cuestionemos a dicha persona enjuiciándola, sino
que debes permanecer centrado.
Uno de los grandes
tántricos de esta era, Gurdjief, encuentra que la identificación es el único
pecado y el primer párrafo con el que comenzamos esta Circular, primera del año
97, es referente a la centralización, a la identificación. Así que, primero
estemos conscientes sobre lo que significa identificación. Un día fuistes niño
y ahora ya no lo eres más. Alguien se hace joven y después envejece, siendo la
infancia una cosa pasada. La juventud ha pasado, pero aún seguimos
identificados con la infancia. No podemos verla como si le hubiese pasado a una
persona cualquiera; no podemos verla como un espectador. Siempre que vemos
nuestra infancia, no quedamos aparte, sino que somos uno con ella. Siempre que
alguien recuerda su juventud, se une a ella.
En verdad, ella es
sólo un sueño. Y si puedes ver tu infancia como un sueño, como una película que
pasara ante tus ojos, y no te identificas con ella, quedando sólo como un
espectador, conseguirás una percepción interior muy sutil y algunas cosas
pueden pasar. Si piensas en tu infancia, no estás en ella. La infancia no es
más que una memoria. Y tú eres como un espectador. Si puedes verla como quien
ve una película en un telón, muchas cosas pasarán.
La primera: si la
infancia es para tí como un sueño, entonces lo que tú seas ahora será un sueño
mañana. Si eres joven, tu juventud será un sueño. Si eres maduro, tu vejez será
también un sueño. Un día fuistes niño; ahora la infancia es como un sueño y
puedes observarla.
Es bueno comenzar por
el pasado: obsérvalo y no te identifiques con él, sino que te transformas en un
testigo. Después observa el futuro, sea cual sea tu imaginación con respecto a
él, siendo como un testigo de eso también. Podrás observar ahora tu presente
muy fácilmente, porque sabrás que, cualquiera que sea ahora el presente, ayer
era futuro y mañana será pasado. Pero tu observación nunca es pasado ni futuro.
Tu consciencia observadora es eterna, no pertenece al tiempo. Por eso es que
todo lo que acontece en el tiempo se transforma en un sueño.
Recuerda esto también:
cuando estás soñando durante la noche, te identificas con el sueño y no
recuerdas durante el sueño de lo que él es. Si de mañana estás despierto,
puedes saber que ha sido un sueño y no una realidad. ¿Por qué? Porque ahora
estás separado y no dentro de él. Hay un espacio y puedes ver ahora que ha sido
un sueño.
Pero, ¿que es todo
nuestro pasado? Intenta verlo como un sueño. Es un espacio. Ahora no es más que
un sueño, porque como el sueño, el pasado se ha transformado en memoria. No
puedes probar que aquello que piensas ha sido tu infancia fue real o un sueño.
Es difícil probarlo. Puede haber sido soñado, puede haber sido real. La memoria
no puede decir si fue una de las dos cosas. Los psicólogos dicen que las
personas muy mayores confunden mucho lo que soñaron con la realidad.
Los niños también se
confunden. Por las mañanas los pequeños no pueden establecer diferencias. Lo
que vieron en el sueño les parece real, pero hasta pueden sentirse tristes por
un juguete roto en el sueño. Y nosotros también, por algunos momentos, después
de un sueño interrumpido, aún somos afectados por él. Si alguien te mata
durante el sueño, aunque el sueño se haya interrumpido y acabado de despertar,
el corazón sigue latiendo fuertemente, la circulación sanguínea continúa
acelerada y seguimos transpirando el miedo. Costará algunos minutos para sentir
que era sólamente un sueño y nada más.
Si puedes sentir que
el pasado ha sido un sueño (no necesitas proyectar esto y forzar la idea de que
el pasado era sólo un sueño: es una consecuencia); si puedes observar esto, si
puedes no implicarte en el pasado, si no te identificas con él, si puedes
quedar ajeno y sólo mirar, él se tornará un sueño. Cualquier cosa que puedas
mirar serenamente, como un observador, es un sueño.
Es por eso que muchos
Maestros dicen que este mundo es como un sueño. No es que sea un sueño: ellos
no eran estúpidos ni simples para decir que este mundo es realmente un sueño.
Querían decir que se habían transformados en testigos.
Y lo mismo en relación
a este mundo que es tan real, ellos se volvieron observadores. Y una vez que tú
seas un observador de cualquier cosa, ella se transforma en un sueño. Esta es
la razón por la cual el mundo es llamado maya (ilusión). No es que sea
irreal, pero es posible ser un espectador de él. Y, una vez que eres espectador
del mundo, consciente, plenamente consciente, todo desaparece PARA TI tal como
un sueño, porque ahora hay un espacio y tú no estás identificado con él. Pero
nosotros seguimos identificados.
Hace pocos meses leía
un libro de Rousseau, titulado Confesiones. Es un libro raro. Me pareció
un libro donde el autor se desnuda totalmente. Los pecados cometidos, las
inmoralides, todo es presentado descarnadamente. Pero si alguien sintiera
curiosidad por leerlo le parecería que el autor disfruta de contarlo, que se
siente orgulloso de hacerlo. Al principio dice: "Cuando el dia del
Juicio Final llegue, le diré al Dios Todopoderoso, que no necesita molestarse
conmigo. Que lea el libro y lo sabrá todo".
Nadie antes que
Rousseau se confesó tan realmente. Y, al final del libro, dice: "Dios
todopoderoso, Dios Eterno, satisface mi único deseo. Lo he confesado todo;
ahora haz que se junte una gran multitud para escuchar mis confesiones".
Por eso, se sospecha y
con razón, de que haya confesado pecados que nunca cometió. Se sentía eufórico
gustándole hacer cosas así. Él se identificó. Y existe aún un pecado que no
admitió, el de estar identificado. Se identificó con todos los pecados que
cometió o no hizo. Y ese es el único pecado para aquellos que saben
profundamente como funciona la mente humana.
¿Quién está interesado
en tus pecados a no ser tú mismo? Nadie está interesado en tus virtudes ni en
tus pecados. El hombre es tal que queda convencido, fortalecido en su ego,
tanto con sus virtudes como con sus pecados. Después de escribir este libro,
Rousseau comenzó a considerarse un sabio o un santo, sólo porque se había
confesado. Pero el pecado básico permaneció, el de identificarse con los
acontecimientos en el tiempo. Lo que quiera haya sucedido en el tiempo es como
un sueño y, al menos que tú te distancies, no te identifiques, jamás sabrás lo
que es felicidad.
La identificación es
la miseria y el no identificarse es la gracia.
Dije en el primer
párrafo: "Deja quedar la atención en un lugar donde estés viendo
acontecimientos pasados y entonces, hasta su forma, habiendo perdido sus
características presentes, es transformada".
Tú estás recordando tu
pasado, cualquier acontecimiento ya sucedido: tu infancia, tus amores, la
muerte de un ser querido, cualquier cosa. Contempla eso, pero no te impliques
en ello. Recuérdalo como si estuvieses recordando la vida de otra persona. Y,
cuando ese acontecimiento esté siendo proyectado nuevamente, queda atento como
un espectador, distanciado. La forma pasada estará presente, pero en la
historia, en la película de la mente.
Si recuerdas un caso
de amor, estarás allá en el presente junto a la persona que amastes; tu FORMA
PASADA, estará allí con la persona amada. Si no fuera así, tú no lo
podrías recordar. Distánciate de la
forma pasada. Mira el fenómeno como si otra persona estuviese amando a alguien,
como si nada de eso te perteneciera. Tú eres un espectador, un testigo.
Esta es una técnica
muy básica. Fue muy usada por Buda. Existen muchas formas para esta técnica.
Puedes encontrar tu propio modo de practicarla. Por ejemplo: cuando estás casi
dormido, preparado para entrar en el sueño, comienza a retroceder en la memoria
de lo acontecido durante el día. No comiences a partir de la mañana. RETROCEDE.
Comienza desde el punto que llegastes a la cama y, a partir de ahí, retrocede.
Vuelve hacia atrás poco a poco, paso a paso, hasta la primera experiencia de la
mañana, cuando despertastes. Recuerda siempre no implicarte en lo sucedido.
Por ejemplo: por la
tarde alguien te ofendió. Visualíza tu forma siendo insultada por alguien, pero
tú permanece siempre como un observador. No te dejes envolver. Si quedas
nuevamente irritado es porque estás identificado. Entonces pierdes el punto de
la meditación. Essa persona no te está ofendiendo. Está insultando a la forma
que había esa tarde. Esa forma ahora ya no existe.
Tú eres exactamente
como un río fluyendo: las formas están fluyendo. En la infancia tú tenías una
forma, ahora no la tienes, ha desaparecido. Como un río, estás constantemente
mudando. Por tanto, de noche, cuando estés meditando y retrocediendo con los
acontecimientos pasados, recuerda que eres un espectador. Si alguien te elogió,
no quedes convencido. Mira para todo como si estuvieses asistiendo,
indiferente, a una película. Y el retroceso es muy útil, especialmente para
aquellos que tienen problemas en relación al sueño.
Si tienes insomnio, si
tienes dificultad para dormir, eso te ayudará profundamente. ¿Por qué? Porque
es un desenrollar de la mente. Por la mañana comenzamos a enrollar y la mente
se enrosca en muchas cosas, en muchos lugares. Inacabadas e incompletas, muchas
cosas permanecen en la mente y no hay tiempo para fijarlas en el momento exacto
en que acontecen.
Así, por la noche
vuelves hacia atrás. Este es un proceso de desenrollamiento. Y, cuando hayas
vuelto a la mañana, a la primera cosa que recuerdes te sucedió, tendrás
nuevamente la mente fresca, como la tenías a esa hora, Dormirás como un niño.
Puedes usar esta
técnica de retroceso toda tu vida. Dicen que todos nuestros males son resacas
del pasado. Si pudiéramos hacer una regresión de toda nuestra vida, muchas
enfermedades desaparecerían.
Hay personas que
sufren de una determinada enfermedad y no hay medicina para ella. La enfermedad
parece ser psicológica. ¿Qué hacer? Decir que la dolencia es psicológica no
adelanta nada. En verdad, está probado que es peor, porque el enfermo se siente
impotente.
Esta regresión es un
método original. Si retrocedes despacio, si la mente retrocede despacio hasta
el primer momento en que la enfermedad se manifestó, sabríamos que la dolencia
es básicamente un complejo de muchas otras cosas, de acontecimientos
emocionales.
Si pasamos por ese
momento, de repente serás consciente de los factores psicológicos que
contribuyeron a ella. No necesitas hacer nada: basta estar consciente de esos
factores psicológicos y continuar retrocediendo. Muchas enfermedades
desaparecen porque el complejo es roto. Estás limpio, purgado.
Esta es una catarsis
profunda. Y si puedes hacerla cada día, sentirás una nueva salud, un nuevo
frescor. Y si puedes enseñar a los niños a hacer esto cada día, ellos nunca van
a quedar cargados por el pasado. Estarían siempre en el aquí y ahora. No habría
ningún apego; nada del pasado las influenciarían.
Tú puedes hacerlos
diariamente. Repasar lo acontecido durante todo el día dará una nueva
percepción. La mente gustaría de comenzar a partir de la mañana, pero recuerda
de que entonces no habrá un desenvolver. Por el contrario, estarás haciendo
algo errado.
Existen muchas
personas que se hacen llamar maestros que sugieren eso para que reflexiones
todo el día y siempre dicen que hemos de comenzar por la mañana. Eso es
perjudicial porque entonces la trampa es más profunda. No va de la mañana para
la noche: hay que retroceder siempre. Solo entonces puedes limpiarte. A la
mente le gusta comenzar por la mañana porque es fácil. Si comienzas
retrocediendo, repentinamente sentirás que la mente salta hacia la mañana. No
hagas esto. Vete hacia atrás con toda atención.
Puedes entrenar tu
mente y andar hacia atrás con otras cosas. Vuelve hacia atrás contando a partir
de 100 - 99, 98, 97 ..... yendo hacia
atrás. Repite de 100 hasta 1, contando en regresión. Sentirás alguna
dificultad, porque la mente tiene el hábito de ir del 1 al 100, nunca del 100
al 1.
Tienes que retroceder
con esta técnica de la misma forma. ¿Qué pasará? Yendo hacia atrás,
desenrollando la mente, estarás siendo un espectador. Estarás viendo las cosas
que te ocurrieron, pero ahora no están ocurriendo. Ahora eres sólo un testigo,
y ellas están pasando en el escenario de tu mente.
Haciendo esto siempre,
de repente, un día estarás consciente durante horas, en el trabajo o en
cualquier lugar, de que eres un espectador de los hechos que están sucediendo
en el instante que ocurren. Si puedes ser un espectador de noche y mirar hacia
atrás sin quedar contrariado porque alguien te molestó o agravió, ¿por qué no
puedes hacerlo ahora por cosas que están ocurriendo en el momento?
Alguien te insulta;
¿dónde está el problema? Puedes colocarte a un lado ahora mismo y ver que
alguien te está insultando y que, aún con esto, tú eres algo diferente de tu
cuerpo, de tu mente, de lo que está siendo insultado. Puedes quedar de
espectador. Será imposible ser molestado. La rabia es posible cuando te
identificas. Cólera, ira, rabia, significa identificación.
Esta técnica dice:
mira para cualquier cosa del pasado y tu forma estará presente. Las palabras
dice tu forma, no tú. TU no estás allí. Siempre es tu forma la que está
implicada: nunca tú. Cuando me insultas, no me insultas a MI. No puedes
hacerlo. Sólo puedes insultar a la forma. La forma que soy exactamente aquí y
ahora para tí. Puedes insultar esa forma y yo puedo distanciarme de ella. No
somos ni el nombre ni la forma. Tú eres la Consciencia que conoce la forma y el
nombre, y la Consciencia es diferente, totalmente diferente.
Es difícil. Por eso
hay que comenzar por el pasado. Entonces será fácil, porque en relación con el
pasado no hay ninguna urgencia. Alguien te insultó veinte años atrás y en eso
no hay prisas. El hombre puede haber muerto y todo ha terminado. Es un muerto
en el pasado, un caso muerto. Es fácil estar consciente de esto, pero una vez
que te vuelves consciente, no hay dificultad en hacer la misma cosa con lo que
está ocurriendo aquí y ahora.
Pero comenzar con el
aquí y ahora es difícil. El problema es tan urgente y tan próximo que no hay
espacio para apartarse. Es difícil crear el espacio y apartarse del incidente.
Es por eso que digo al principio que has de comenzar por el pasado. Mira para
tu forma, distanciado, indiferente y transfórmate a través de eso.
Serás cambiado a
través de eso porque es una limpieza profunda, un desenvolver. Entonces podrás
saber que tu cuerpo, tu mente y tu vida en el tiempo no son tus realidades
básicas. La realidad sustancial es diferente. Las cosas vienen y van sin que,
al final, sean por lo menos tocadas. Tú permaneces inocente, intacto, virgen.
Todas las cosas pasan, toda la vida pasa, el bien y el mal, el éxito y el
fracaso, la gloria y el castigo, todo pasa. La enfermedad y la salud, la
juventud y la vejez, el nacimiento y la muerte, todo pasa y tú no eres tocado
por nada.
¿Pero, como conocer
esta realidad intacta dentro de tí? Este es el propósito de esta técnica.,
Comienza con el pasado. Existe un intervalo cuando miras para tu pasado. O mira
hacia el futuro. Pero hacer eso es difícil. Solo para algunas pocas personas es
fácil mirar el futuro; son los poetas, personas con gran imaginación que pueden
ver el futuro como si estuvieran viendo la realidad. Pero, de modo general, es
bueno usar el pasado: tú puedes ver el pasado. Para los jóvenes, puede ser
bueno mirar para el futuro: es más fácil para ellos, porque la juventud está
orientada en esa dirección.
Para las personas de
mucha edad, no hay más futuro que el de la muerte. No pueden mirar el futuro;
tienen miedo. Es por eso que los viejos siempre piensan en el pasado. Están
siempre vagando en sus memorias, pero cometen el mismo error. Comienzan desde
el pasado en dirección al presente. Eso es un error. Deberían retroceder.
Si pudiesen
retroceder, muchas veces, en poco tiempo sentirán todo el pasado variando
dentro de ellos. Y podrán morir sin estar presos al pasado, muriendo
conscientes; morirán totalmente conscientes. Y entonces la muerte no será una muerte;
por el contrario, será un encuentro con la inmortalidad.
Limpia tu consciencia
de las profundidades del pasado y tu ser se transformará a través de esto.
Tienes que hacerlo. No es muy difícil. Sólo necesitas un esfuerzo persistente;
no hay ninguna dificultad en ello. Es simple y tú puedes comenzar hoy mismo. En
tu cama, esta noche, retrocede en tu memoria cotidiana, y sentirás toda la
belleza y la gracia. Entonces, el día entero habrá pasado. Pero no tengas
prisas. Pasa despacio para que nada se pierda. Es una sensación extraña, porque
muchas cosas surgirán ante tus ojos internos. Tú realmente las dejastes pasar
durante todo el día, porque estabas implicado. Pero la mente lo registra, aún
cuando no estés muy consciente.
Estabas pasando por
una calle. Alguien cantaba, pero no prestabas atención. Puedes no haber sentido
que oístes un sonido cuando paseabas. Pero la mente escuchó y lo registró.
Ahora eso está preso y será una carga innecesaria para ti. Por tanto,
retrocede, pero bien despacio, BIEN DESPACIO, como si la película estuviese
siendo pasada a cámara lenta. Mira los detalles y entonces el día parecerá
largo, muy largo. Y lo es realmente, porque para la mente todo es registrado.
Retrocede ahora.
Al poco tiempo serás
capaz de saber todo lo que fue registrado por la mente. Y, cuando retrocedes,
es exactamente como una cinta grabada: ella queda limpia. Y, en el momento en
que llega la mañana, dormirás y la cualidad del sueño será diferente: será
meditativa. Entonces, otra vez por la
mañana, cuando sientas que has despertado, no abras los ojos inmediatamente.
Retrocede hacia la noche anterior.
Será difícil al
principio. Podrás retroceder un poco. Alguna parte, algún fragmento del sueño
que soñastes antes puede venir a la mente. Pero, con un esfuerzo gradual, serás
capaz de penetrar cada vez más y, despues de noventa días, conseguirás regresar
hasta el punto en que comenzastes a dormir. Si consigues retroceder
profundamente dentro del sueño, la cualidad del sueño y del despertar cambiará
completamente, porque entonces no podrás soñar; el sueño será algo sin sentido.
Si puedes volver atrás durante el día y durante la noche, los sueños no serán
necesarios.
En verdad, actualmente
los psicólogos dicen que el sueño es un desenvolver. Si has hecho esto, entonces
no hay ninguna necesidad. Todo lo que está preso en la mente, todo lo que
permanece sin realizar, incompleto, intenta completarse en el sueño.
Tú pasabas y vistes
alguna cosa, una casa maravillosa, y vino a flote un deseo sutil de poseerla.
Pero estabas yendo a tu trabajo y aquella no era la hora de soñar despierto,
por eso seguistes adelante. Ni notastes que la mente creó un deseo de poseer la
casa. Pero ahora este deseo está en alguna parte colgado, y si no lo puedes
sacar, será más problemático dormir.
Las dificultades del
dormir, básicamente, significan una cosa sola: que tu idea está aún sin
realizar en tí, y no puedes librarte de él. Estás preso. Así, de noche soñarás
que eres el dueño de esa casa y estás viviendo en ella. En el momento que sueñas
eso, la mente se descarga.
Por eso, generalmente,
las personas piensan que los sueños son perturbaciones del dormir. Eso está
completamente equivocado. Los sueños no son exactamente eso. Y no están
perturbando, sino ayudando. Sin ellos ni siquieras podrías dormir. Así como
nosotros somos, jamás dormiríamos sin sueños, porque ellos están ayudando a
completar cosas que habían permanecido sin terminar.
Y existen cosas que no
pueden ser completadas. Tu mente está siempre deseando cosas imposibles. ¿Qué hacer?
Esos deseos incompletos continúan dentro de ti y te mantienen en la esperanza,
pensando.
En el sueño puedes
poseer al hombre o a la mujer que deseas y por ello la mente es aliviada. En lo
que se refiere a la mente, no hay diferencia entre el sueño y la realidad.
¿Cuál es la diferencia? Amar a una persona en la realidad o amarla en sueños,
¿cuál es la diferencia para la mente? No hay diferencia o esta puede ser la
diferencia: el fenómeno del sueño puede ser más hermoso porque entonces la
persona no causará problemas. El sueño es tuyo; puedes hacer lo que quieras con
la persona amada y no habrán problemas. El otro está completamente ausente. Tú
estás solo.
Para la mente no hay
diferencia; la mente no puede distinguir entre sueño y realidad. Por ejemplo:
si entras en coma durante un año y soñases todo el tiempo, durante un año no
serías capaz de sentir, de ninguna de las maneras, que todo lo que estabas
viendo era sueño. Sería real y el sueño continuaría por un año.
Los psicólogos dice
que, si puedes hacer entrar a una persona en coma durante cien años, ella
soñará durante todo ese tiempo, sin sospechar ni un momento que todo lo que
hace es solo sueño. Y si muere, jamás sabrá que su vida fue un sueño, que nunca
fue real. Para la mente no hay diferencia.
Si practicas esta
técnica no habrá necesidad de soñar. La cualidad del sueño cambiará totalmente,
porque sin sueños, llegas al fondo de tu ser y quedas consciente durante el
tiempo que duermes.
Eso es lo que Krishna
dice en el Bhagava Gita, que mientras todos duermen profundamente el
yogui no duerme, está despierto. Eso no quiere decir que el yogui no duerme: él
también duerme. Pero la cualidad del sueño es diferente. Tu sueño es como una
inconsciencia drogada. El sueño del yogui es un relajamiento profundo, sin
inconsciencia. Su cuerpo está relajado, las fibras y células del cuerpo están
relajadas, sin ninguna tensión. Pero está enteramente consciente de todo el
fenómeno.
Practica esta técnica.
Comienza a partir de esta noche, y también por la mañana. Y, cuando sientas que
estás sintonizado con la técnica, después de una semana, experimenta con tu
pasado. Tómate un día de vacaciones. Vete a un lugar aislado. Sería mejor que
estuvieses en ayunas y en silencio. Acuéstate en una playa solitaria o bajo un árbol
y vete hacia tu pasado a partir de ese momento: estás acostado en una playa,
sintiendo el sol y la arena y entonces comienza a regresar. Sigue penetrando,
penetrando, y descubre hasta la última cosa que puedas recordar.
Quedarás sorprendido.
Generalmente no se pueden recordar muchas cosas y no se puede pasar de la
barrera de los cuatro o cinco años de edad. Los que tienen buena memoria
consiguen regresar hasta la barrera de los tres años, pero entonces surge un
bloqueo y todo se oscurece. Practicando esta técnica, al poco tiempo romperás
la barrera y fácilmente podrás recordar el día en que nacistes. Y eso es una
revelación.
De vuelta a tu sol y
tu playa, serás un hombre diferente. Si haces un esfuerzo mayor, podrás entrar
hasta el útero. Y tú tienes memoria de esos nueves meses dentro del vientre de
tu madre. Ese período está grabado en la mente. Cuando tu madre estaba
deprimida, lo registrabas porque también lo sentías. Estabas tan unido a tu
madre, que cualquier cosa que le ocurriera a ella, te pasaba a ti. Cuando
sentía ira tú también la sentías. Cuando ella era feliz, tú también lo eras.
Cuando ella estaba enferma, tú sentías dolor y sufrimiento.
Si puedes entrar en el
útero estarás en el camino correcto. Y, poco a poco, podrás penetrar cada vez
más y recordarlo.
Sólamente por estos
recuerdos, los Maestros pudieron decir que habían vivido vidas anteriores,
renacimientos. El renacimiento no es un principio, es una gran experiencia
psicológica. Y, si puedes recordar el momento de entrar en el útero, podrás
seguir adelante y recordar tu muerte en una vida anterior. Cuando tocas ese
punto, entonces el método está en tus manos; podrás entrar fácilmente en todas
tus vidas pasadas.
Esta es una
experiencia y el resultado es fenomenal, porque sabras cuantas vidas has vivido
y el absurdo que estás viviendo ahora. El patrón es el mismo, el formato es
igual, solo difieren los detalles. En otra vida amastes a un hombre o una mujer
cualquiera, ahora amas a quien vive contigo. Reunistes dinero: las monedas eran
de un tipo y ahora son diferentes. Pero el patrón es repetitivo.
Cuando puedes ver que
durante tantas y tantas vidas has vivido el mismo absurdo, lo estúpido de ese
círculo vicioso, de repente tú despiertas y todo se transforma en un sueño.
Eres arrojado fuera del sueño y ahora no querrás repetir más lo mismo en el
futuro.
El deseo cesa, porque
el deseo no es más que el pasado proyectado en el futuro. El deseo no es sino
tu experiencia pasada buscando nueva repetición; el deseo significa una antigua
experiencia que quieres repetir otra vez, solo eso. Y no puedes abandonar los
deseos, a menos que seas consciente del fenómeno. ¿Cómo puedes abandonarlo? El
pasado está como una gran barrera, un muro de piedras. Está sobre tu cabeza y
te empuja hacia el futuro. Los deseos son creados por el pasado y proyectados
en el futuro. Si puedes conocer el pasado como un sueño, todos los deseos serán
impotentes. Ellos se desmoronan, simplemente se desvanecen y el futuro
desaparece. En esa desaparición del pasado y del futuro, tú eres transformado.
Concluirá en la
Circular de Febrero.
PENSAMIENTOS POSITIVOS
¿Nunca
te dieron una oportunidad?
Pero,
¿has
pensado en crearla
por
ti mismo?
Quien
no puede realizar grandes cosas,
debe
recordar de que puede
mostrarse
grande en las pequeñas
cosas
que realiza.
¿Fracasastes
muchas veces? ¡Que suerte!
Debes
saber, ahora, algunas de las cosas
que
no debes hacer.
LAS AFLICCIONES
Examina la propia aflicción para que no se
convierta tu inquietud en tempestad emotiva.
Todas las aflicciones se caracterizan por
nombres especiales.
La
aflicción del egoísmo se llama egolatría.
La
aflicción del vicio se llama delincuencia.
La
aflicción de la agresividad se llama cólera.
La
aflicción del crimen se llama remordimiento.
La
aflicción del fanatismo se llama intolerancia.
La
aflicción de la huída se llama cobardía.
La
aflicción de la envidia se llama despecho.
La
aflicción de la liviandad se llama insensatez.
La
aflicción de la indisciplina se llama desorden.
La
aflicción de la violencia se llama brutalidad.
La
aflicción de la pereza se llama rebeldía.
La
aflicción de la vanidad se llama locura.
La
aflicción de la inercia se llama evasiva.
La
aflicción de la indiferencia se llama desánimo.
La
aflicción de la inutilidad se llama queja.
La
aflicción de los celos se llama desespero.
La
aflicción de la injusticia se llama crueldad.
Cada
criatura tiene la aflicción que le es propia.
Los
corazones unidos al Sumo Bien saben que soportar las aflicciones menores del
camino es evitar las aflicciones mayores de la vida y, por eso, ellos, héroes
anónimos de la lucha cotidiana, consiguen recibir y acumular en si mismos los
talentos de amor y paz reservados por el Maestro a los sufridores de la Tierra.
Si
todos tus esfuerzos
fueran
vistos con indiferencia,
no
te desanimes ...
porque
también el Sol al nacer
dá
un espectáculo muy especial
y,
mientras tanto,
la
mayoría de los espectadores
continúan
durmiendo.
LA V I D A
Vida
... ¿qué es la vida?
Vida
es el saber
que
nadie en este mundo es rico
si
no tiene salud, armonía y comprensión.
De
nada sirve tener dinero,
ni
que tengamos una buena mansión,
si
la bondad no corre por nuestro corazón.
Si
tú eres bueno, nunca guardarás rencor,
pues
aunque ayudes a un idiota,
no
te aflijas amigo mío.
El
más rudo de los enemigos
un
día podrá ser tu salvación.
Si
la persona amada te abandona ...
deja
que el destino se cumpla.
Hay
que saber ser un verdadero sufridor
porque
en este mundo
nadie
está libre de nada,
hasta
que la muerte nos alcance.
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