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LA LUZ DEL ALMA (Su ciencia y Efecto) Paráfrasis de los aforismos de la Yoga de Patanjali con Comentarios de Alice A. Bailey |
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"ANTES DE QUE EL ALMA PUEDA VER, DEBE LOGRARSE LA ARMONÍA INTERNA, Y LOS OJOS DE LA CARNE DEBEN ESTAR CIEGOS A TODA ILUSIÓN."
"ANTES DE QUE EL ALMA PUEDA OIR, LA IMAGEN (EL HOMBRE) DEBE ESTAR SORDA A LOS RUGIDOS Y A LOS MURMULLOS, A LOS BRAMIDOS DE LOS ELEFANTES Y A LOS ARGENTINOS ZUMBIDOS DE LA DORADA LUCIÉRNAGA"
"ANTES DE QUE EL ALMA PUEDA COMPRENDER Y RECORDAR, DEBE UNIRSE A QUEL QUE HABLA EN SILENCIO, ASÍ COMO LA MENTE DEL ALFARERO SE UNE PRIMERO A LA FORMA QUE LE DARÁ A LA ARCILLA."
"ENTONCES EL ALMA OIRÁ Y RECORDARÁ."
"Y ENTONCES HABLARÁ LA VOZ DEL SILENCIO AL OIDO INTERNO".
La Voz del Silencio |
CONSIDERACIONES PRELIMINARES
La Ciencia de Raja Yoga o "Ciencia Soberana del Alma", tal como la presenta su exponente principal Patanjali, con el tiempo hallará su más amplia demostración en Occidente, lo cual se debe a que de acuerdo a la ley cíclica, la quinta raza raíz (en su quinta subraza) debe inevitablemente alcanzar su punto culminante. Tal punto, en la economía de la raza, está ejemplificado en el correcto empleo de la mente y su utilización por el alma, para lograr los objetivos grupales y el desarrollo de la conciencia grupal en el plano físico. Hasta ahora, la mente ha sido deificada o prostituida para, alcanzar fines materiales. Mediante la ciencia de Raja Yoga, la mente será conocida como el instrumento del alma y el medio por el cual el cerebro del aspirante se iluminará y adquirirá el conocimiento de los asuntos concernientes al reino del alma.
De acuerdo a la ley de la evolución, la quinta raza raíz debe ocuparse íntimamente de la mente, por ser el quinto principio y su correspondiente quinta subraza debe hacerlo más estrechamente que ninguna otra. Los estudiantes harían bien en tener presente las siguientes analogías: 1. La quinta raza-raíz......................................aria 2. La quinta su braza......................................anglosajona. 3. El quinto principio......................................ente o manas. 4. El quinto plano............................................el mental. 5. El quinto ra yo.............................................conocimiento concreto.
(Nota : Cuando se habla de raza aria etc. se quiere dar a entender un estado de conciencia,de tal manera que un estado de conciencia propio de la raza llamada aria, y subraza anglosajona, puede darse en lo más profundo de las selvas, o en los más escondidos rincones de los desiertos. No tiene nada que ver con el color de la piel o el lugar de nacimiento)
Las diversas yogas han tenido su lugar en el desenvolvimiento del ser humano. En la primera raza, puramente física, denominada lemuriana, la yoga impuesta en ésa época a la infantil humanidad fue Hatha Yoga, la yoga del cuerpo físico, que enseña el empleo y la manipulación consciente de los diversos órganos, músculos y partes de la estructura física. El problema de los adeptos de esa época, fue enseñar a los seres humanos (que era poco más que animales) el propósito, significado y empleo de sus diversos órganos, para poder controlarlos conscientemente y comprender el significado simbólico de la figura humana. Por lo tanto , en esos primitivos días, los seres humanos llegaban al portal de la iniciación gracias a la práctica de Hatha Yoga. En aquel entonces, la tercera iniciación, cuyo resultado era la trasfiguración de la personalidad era la más elevada que el hombre podía alcanzar.
En la época atlante, el progreso de los hijos de los hombres se lograba mediante la imposición de dos yogas. Primero, la conocida con el nombre de Laya Yoga, la Yoga de los centros, que produjo la estabilización del cuerpo etérico y de los centros en el hombre, y el desarrollo de la naturaleza astral y síquica. Más tarde el Bhakty Yoga, resultado del desarrollo del cuerpo emocional o astral, fue incorporado al Laya Yoga, sentándose las bases de ese misticismo o devoción, que ha sido el incentivo fundamental de nuestra particular raza raíz aria. El objetivo, en esa época, era la cuarta iniciación. El tema de estas grandes iniciaciones está tratado con mayor extensión en el libro Iniciación Humana y Solar
En la actual raza aria, la subyugación del cuerpo mental y el control de la mente se logran por la práctica de Raja Yoga, y la meta para la humanidad en evolución, es la quinta iniciación, la del adepto. Toda yoga ha ocupado su lugar y ha servido a un propósito útil, y resultará evidente que cualquier retorno a las prácticas de Hatha Yoga, o esas que se ocupan específicamente del desarrollo de los centros, por medio de los distintos tipos de prácticas de meditación y ejercicios respiratorios, constituyen, desde cierto aspecto, un retroceso. Hallaremos que mediante las prácticas de Raja Yoga y asumiendo una posición que ejerza un control directriz (que descubrirá quien centre su conciencia en el alma), los otros tipos de yoga resultan innecesarios, por cuanto los resultados de la yoga superior incluyen automáticamente a las inferiores, aunque no a sus prácticas.
Cuando las prácticas de yoga sean estudiadas, se evidenciará que recién ahora ha llegado el día de la oportunidad. Oriente nos ha preservado las reglas desde tiempo inmemorial. Uno que otro oriental ( y unos pocos adeptos occidentales) se han valido de estas reglas y se han sometido a la disciplina de esta exigente ciencia. Así se ha conservado, para la raza, la continuidad de la doctrina secreta, la Sabiduria Eterna, y también se ha reunido el personal de la Jerarquía de nuestro planeta. En la época de Buda, gracias al estímulo que Éste produjo, tuvo lugar una gran reunión de Arhats, los cuales alcanzaron la liberación por el esfuerzo autoiniciado. Dicho período marcó , en nuestra época aria, la culminación para Oriente. Desde entonces la oleada de vida espiritual ha afluido constantemente hacia Occidente, y podemos esperar la correspondiente culminación que llegará a su cenit entre los años 1965 y 2025. Para tal fin los adeptos de Oriente y Occidente trabajan conjuntamente, pues acatan siempre la Ley.
Este venidero impulso como en los tiempos de Buda, es de segundo rayo, el cual no tiene relación con ningún impulso de primer rayo, como el que trajo a H.P. Blavatsky. Los impulsos de primer rayo surgen en el primer cuarto de cada siglo y alcanzan su culminación, en el plano físico, en el último cuarto. El interés demostrado ahora por el Raja Yoga, interés que se irá demostrando cada vez más, y el estudio de esta ciencia y de las reglas que proporciona para el desenvolvimiento del hombre, indican la tendencia general de este creciente impulso de segundo rayo. Así llegará el día de la oportunidad.
Tres libros deberían estar en manos de todo estudiante: El Bhagavad Gita, El Nuevo Testamento y Los Aforismos de Yoga, porque contienen el cuadro completo del alma y su desenvolvimiento.
Los dieciocho capítulos del Gita describen el alma, Krishna, el segundo aspecto, en su verdadera naturaleza como Dios en manifestación, culminando en ese maravilloso capítulo donde Él se revela a Arjuna, el aspirante, como el alma de todas las cosas y el punto de gloria oculto tras el velo de toda forma.
En El Nuevo Testamento, donde se describe la vida de un Hijo de Dios en plena manifestación, cuando libre de todo velo, el alma en su verdadera naturaleza camina sobre la tierra. Al estudiar la vida de Cristo, nos damos cuenta de lo que significa desarrollar los poderes del alma, alcanzar la liberación y llegar a ser un Dios en toda su gloria, caminando sobre la tierra.
Los Aforismos de Yoga contienen las leyes de ese devenir, y las reglas, métodos y medios que hacen al hombre, cuando se los sigue, "perfecto, como nuestro Padre en los cielos es perfecto". Paulatinamente despliega ante nosotros un sistema graduado de desenvolvimiento, que lleva al hombre, desde la etapa del hombre bueno común, a través de las de aspirante, iniciado y maestro , hasta el excelso punto de evolución en que se halla ahora Cristo. Juan, el discípulo amado, dijo:"seremos igual a Él, pues le veremos tal como es", y cuando el alma se revela al hombre en el plano físico produce siempre una gran transformación. Cristo dijo: "Cosas más grandes que yo aho, haréis", prometiéndonos "el Reino, el poder y la gloria", siempre que nuestra aspiración y persistencia sean suficientes para conducirnos por el espinoso camino de la cruz y nos permita hollar ese sendero que conduce "al camino ascendente", hasta la cima del Monte de la Trasfiguración.
¿Cómo se produce este gran cambio? ¿ De qué manera el hombre, víctima de sus deseos y naturaleza inferior, se convierte en el hombre victorioso que triunfa sobre el mundo, la carne y el demonio? Esto sucede cuando el cerebro físico del hombre encarnado llega a ser consciente del yo, el alma; pero esta percepción consciente sólo es posible cuando el verdadero yo puede "reflejarse en la sustancia mental". El alma está inherentemente libre de los objetos, y permanece siempre en estado de unidad aislada. Sin embargo, el hombre en encarnación, debe alcanzar, en la conciencia del cerebro físico, la comprensión de estos dos estados del ser. Debe liberarse conscientemente de todos los objetos del deseo y mantenerse, como un todo unificado, desapegado y liberado de todo velo y forma en los tres mundos. Cuando el estado consciente del ser, tal como lo conoce el hombre espiritual, sea también una condición de la conciencia del hombre en encarnación física, entonces se habrá alcanzado la meta. El hombre ya no es la víctima del mundo como cuando se ha identificado con el cuerpo físico. Camina libre " con faz resplandeciente" (Co.), y la luz de su rostro se proyecta sobre todo cuanto encuentra. Sus deseos ya no ponen la carne en actividad, por eso el cuerpo astral no lo subyuga ni lo vence. Por medio del desapasionamiento y equilibrio de los pares de opuestos, se libera del temperamento, sentimientos, anhelos, deseos y reacciones emocionales, característicos de la vida del hombre común, y alcanza el punto de paz. El demonio del orgullo, la personificación de la naturaleza mental mal empleada y las deformadas percepciones de la mente, han sido dominadas y queda liberado en los tres mundos. La naturaleza del alma, las cualidades y actividades inherentes a la naturaleza de amor del Hijo de Dios, y la Sabiduría que se manifiesta cuando amor y actividad (segundo y tercer aspectos) se unen, caracterizan su vida en la tierra y puede decir como Cristo: "Consumado es".
La fecha del nacimiento de Patanjali es desconocida; existe mucha controversia sobre ello. La mayoría de los autores occidentales la fijan entre los 820 y 300 a.C., aunque uno o dos la fijan d.C.; los inudúes, que se supone saben algo al respecto, fijan una fecha muy anterior, algunos hasta 10.000 años a.C.. Patanjali recopiló las enseñanzas que, hasta la época de su advenimiento, habían sido transmitidas oralmente durante muchos siglos. Fue el primero en transcribir la enseñanza para los estudiantes, por eso se lo considera fundador de la Escuela Raja Yoga. Sin embargo, el sistema se ha aplicado desde los principios de la raza Aria. Los Aforismos de la Yoga son la enseñanza básica de la Escuela Trashimaláyica, a la cual pertenecen la mayoría de los Maestros de Sabiduría. Muchos estudiosos sostienen que los Esenios y otras Escuelas místicas de entrenamiento y pensamiento, íntimamente relacionadas con el fundador del cristianismo y con los cristianos primitivos, están basadas en el mismo sistema y que sus Instructores fueron preparados en la gran Escuela Trashimaláyica. Los aforismos, tal como los presentamos, han sido dictados y parafraseados por el Tibetano; los comentarios han sido escritos por mí, pero sometidos a su revisión e indicaciones. Se observará que la traducción no es literal ni una definición exacta de cada uno de los términos sánscritos originales. Es un intento de verter al ingles, en forma clara y comprensible, el significado exacto, hasta donde es posible hacerlo en un idioma poco elástico e imaginativo. Al estudiante le será útil, cuando estudie estos aforismos, comparar la versión dada aquí con las distintas traducciones disponibles. Alice A. Bailey Nueva York, mayo de 1927.
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ÍNDICE POR TEMAS LIBRO I. EL PROBLEMA DE LA UNIÓN.
LIBRO II. LOS PASOS HACIA LA UNIÓN.
LIBRO III. LA REALIZACIÓN DE LA UNIÓN Y SUS RESULTADOS.
LIBRO IV. LA ILUMINACIÓN.
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LOS AFORISMOS DE LA YOGA DE PATANJALI
LIBRO PRIMERO EL PROBLEMA DE LA UNIÓN:
1. AUM. La siguiente instrucción concierne a la Ciencia de la Unión.
2. Esta Unión (o yoga) se alcanza mediante la subyugación de la naturaleza síquica y la sujeción de la mente (chitta).
3. Obtenido esto, el yogui se conoce a sí mismo, tal y como es en realidad.
4. Hasta ahora el hombre interno se ha identificado con sus formas y con las modificaciones activas de éstas.
5. Los estados de la mente son cinco, están sujetos al placer y al dolor, y son dolorosos o no.
6. Estas modificaciones (actividades) son: correcto conocimiento, incorrecto conocimiento, fantasía, pasividad (sueño) y memoria.
7. La base del conocimiento correcto es percepción correcta, deducción correcta y testimonio correcto o (evidencia exacta).
8. El conocimiento incorrecto se basa en la percepción de la forma y no en el estado del ser.
9. La fantasía descansa sobre imágenes que no tienen existencia real.
10. La pasividad (sueño) está basada en el estado pasivo de los "vrittis" ( o en la no percepción de los sentidos).
11. La memoria es retención de lo conocido.
12. El control de estas modificaciones del órgano interno, la mente, se logra mediante incansable esfuerzo y desapego.
13. El esfuerzo incansable es empeño constante para restringir las modificaciones de la mente.
14. Cuando el objetivo a alcanzar es valorado suficientemente, y los esfuerzos para lograrlo continúan persistentemente y sin interrupción, se asegura la estabilidad de la mente (restricción de los vrittis).
15. Desapego es liberarse de la apetencia de los objetos deseados, ya sean terrenos o tradicionales, aquí y en el más allá.
16. La consumación de este desapego da por resultado el exacto conocimiento del hombre espiritual, liberado de las cualidades o gunas.
17. La conciencia de un objeto se obtiene concentrándose en su cuádruple naturaleza:
18. Se alcanza otra etapa de samadhi, cuando, mediante el pensamiento enfocado en una sola dirección, se aquieta la actividad externa. En esta etapa la sustancia mental o chitta, responde únicamente a impresiones subjetivas.
19. El samadi descrito no va más allá de los límites del mundo fenoménico; tampoco va más allá de los dioses ni de quienes se ocupan del mundo concreto.
20. Otros yoguis alcanzan samadhi y llegan a la discriminación del espíritu puro a través de la creencia, seguida de energía, memoria, meditación y correcta percepción.
21. Aquellos cuya voluntad está intensamente activa, alcanzan rápidamente la etapa de conciencia espiritual.
22. Quienes emplean la voluntad difieren también, porque su empleo puede ser intenso, moderado o suave. Respecto al logro de la verdadera conciencia espiritual existe todavía otro camino.
23. Por la intensa devoción a Ishvara se alcanza el conocimiento de Ishvara.
24. Ishvara es el alma, a ésta no le afectan las limitaciones y está libre del karma y del deseo.
25. En Ishvara, el Gurudeva, el germen de todo conocimiento, se expande al infinito.
26. Ishvara, el Gurudeva, como no está limitado por el factor tiempo, es el instructor de los Señores primitivos.
27. La palabra de Ishvara es AUM (u OM). Ésta es el Pranava.
28. Mediante la emisión de la Palabra y la reflexión sobre su significado, se descubre el Camino.
29. Por esto llega el conocimiento del yo (el alma) y la eliminación de todos los obstáculos
30. Los obstáculos para el conocimiento del alma son:
31. Los resultados de los obstáculos sobre la naturaleza síquica inferior son:
32. Para superar los obstáculos y sus derivados, se requiere intensa aplicación de la voluntad a alguna verdad o principio.
33. La paz de la sustancia mental o chitta, se puede alcanzar practicando la simpatía, la ternura, la firmeza de propósito y el desapasionamiento, respecto al placer y al dolor, o a todas las formas del bien y del mal.
34. Además la paz de chitta se alcanza mediante la regulación del prana o aliento de la vida.
35. La estabilidad mental puede obtenerse mediante esas fórmulas de concentración, relacionadas con la percepción sensoria.
36. Meditando sobre la luz y el resplandor, se puede llegar al conocimiento del espíritu y alcanzar la paz.
37. La mente (chitta) se estabiliza y queda liberada de la ilusión, a medida que se purifica la naturaleza inferior y ya no se satisface.
38. La paz (estabilización de la sustancia mental o chitta) puede lograrse meditando sobre el conocimiento que proporcionan los sueños.
39. La paz también se alcanza concentrándose en lo que el corazón más aprecia.
40. Así su comprensión se extiende desde lo infinitamente pequeño hasta lo inifinitamente grande, y su conocimiento se perfecciona desde annu (el átomo o partícula) hasta atma (o espíritu).
41. Aquel que ha controlado totalmente sus "vrittis" (modificaciones de la sustancia mental), llega a un estado de identificación y similitud con lo que ha conocido. El conocedor, el conocimiento y el campo del conocimiento se convierten en uno; así como el cristal toma los colores de lo que refleja.
42. Cuando el perceptor mezcla la palabra, la idea (el significado) y el objeto, esto es denominado estado mental de razonamiento sensato.
43. Se llega a la percepción sin un razonamiento sensato cuando la memoria ya no controla, entonces la palabra y el objeto son trascendidos y sólo la idea está presente.
44. Ambos procesos de concentración, con o sin la acción sensata de la mente, pueden ser aplicados también a cosas sutiles.
45. Lo denso conduce a lo sutil; lo sutil lleva, por etapas sucesivas, al estado del ser espiritual puro llamado Pradhana.
46. Todo esto es meditación con simiente.
47. Cuando se ha alcanzado este estado supercontemplativo, el yogui adquiere la comprensión espiritual pura, por medio de la quietud equilibrada de la sustancia mental o chitta.
48. Su percepción es ahora infaliblemente exacta, o su mente revela únicamente la Verdad.
49. Esta percepción particular es excepcional y revela lo que la mente razonadora, mediante el testimonio, la inferencia y la deducción, no puede revelar.
50. Es hostil a las demás impresiones o las reemplaza.
51. Cuando este estado de percepción se ha refrenado o es reemplazado, se alcanza el estado puro de samadhi.
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LOS AFORISMOS DE LA YOGA DE PATANJALI
LIBRO SEGUNDO
LOS PASOS HACIA LA UNIÓN.
1.La yoga de acción, que conduce a la unión con el alma, es:
2. La finalidad de aspiración ardiente, lectura espiritual y devoción a Ishvara, consiste en obtener la visión del alma y en eliminar los obstáculos.
3. Los obstáculos que traen dificultad son:
4. Avidya (ignorancia) es la causa de las demás obstrucciones, ya sean latentes, en proceso de eliminación, de superación o en plena actividad.
5. Avidya es la condición en que se confunde lo permanente, puro, bienaventurado y el yo, con lo transitorio, impuro, doloroso y el no-yo.
6. El sentido de lo personal se debe a que el conocedor se identifica con el instrumento del conocimiento.
7. El deseo es apego a los objetos de placer.
8. El odio es aversión a cualquier objeto de los sentidos.
9. El apego es intenso deseo por la existencia sensoria, inherente a toda forma; es la propia perpetuación, y es conocido hasta por los más sabios.
10. Cuando estos cinco obstáculos son sutilmente conocidos, pueden ser superados mediante la actitud mental opuesta.
11. Las actividades de los obstáculos deben cesar por el proceso de la meditación.
12. El Karma tiene sus raíces en estos cinco obstáculos y debe fructificar en esta vida o en una posterior.
13. Mientras existan las raíces (o samskaras), fructificarán como nacimiento, vida y experiencias , y su resultado será placer o dolor.
14. Las simientes (o samskaras) traen placer y dolor, si sus causas originantes fueron el bien o el mal.
15. El hombre iluminado considera que toda existencia (en los tres mundos) es dolor, debido a las actividades de los gunas. Estas actividades son tres, produciendo consecuencias, ansiedades e impresiones sublimadas.
16. El dolor puede ser evitado antes de producirse.
17. La ilusión de que el Perceptor y lo percibido son una y la misma cosa, es la causa (de los efectos que producen dolor) que debe evitarse.
18. Lo que se percibe tiene tres cualidades: sattva, rajas y tamas (ritmo, movimiento e inercia), y está compuesto de elementos y órganos sensorios. Su empleo produce experiencia y eventualmente liberación.
19. La división de los gunas (o cualidades de la materia) son cuatro: lo específico, lo no específico, lo insinuado y lo intocable.
20. El vidente es conocimiento puro (gnosis). Aunque puro, observa la idea presentada, valiéndose de la mente.
21. Todo lo que es, existe para bien del alma.
22. Para el hombre que ha alcanzado la yoga (unión), ya no existe el universo objetivo. No obstante, sigue existiendo para quienes aún no se han liberado.
23. La asociación del alma con la mente y con todo cuanto la mente percibe, produce la comprensión de la naturaleza de lo percibido y también la del Perceptor.
24. La causa de esta asociación es ignorancia o avidya, y esto debe superarse.
25. Cuando la ignorancia llega a su término, debido a la no asociación con las cosas percibidas, se obtiene la gran liberación.
26. El estado de esclavitud se supera manteniendo una perfecta discriminación.
27. El conocimiento (o iluminación) alcanzado es séptuple y se obtiene progresivamente.
28. Cuando los métodos de la yoga han sido practicados con constancia y se ha vencido la impureza, tiene lugar el esclarecimiento, que conduce a la plena iluminación.
29. Los ocho métodos de yoga son: los mandamientos o yama, las reglas o nijama, la postura o asana, correcto control de la fuerza vital o pranayama, abstracción o pratyahara, atención o dharana, meditación o dhyana y contemplación o samadhi.
30. Inofensividad, veracidad, no hurtar, continencia, no ser avaro, constituyen yama o los cinco mandamientos.
31. Yama constituye el deber universal, sin tener en cuenta raza, lugar , tiempo o emergencia.
32. La purificación interna y externa, gozo, ardiente aspiración, lectura espiritual y devoción a Ishvara, constituyen nijama (o las cinco reglas).
33. Cuando se tienen pensamientos contrarios a la yoga, deben cultivarse los opuestos.
34. Los pensamientos contrarios a la yoga son: ofensividad, falsedad, hurto, incontinencia y avaricia, ya sean cometidos personalmente, obligando a otros a cometerlos o aprobarlos, o surgidos de la avaricia, la ira o el engaño (ignorancia). Por esta razón deben cultivarse los pensamientos opuestos.
35. Frente a quien ha perfeccionado la inofensividad, cesa toda enemistad.
36. Quien se perfecciona en ser veraz, observa inmediatamente la eficacia de sus palabras y actos.
37. Cuando la abstención de hurtar es perfecta, el yogui puede tener cuanto desea.
38. Cuando se practica la continencia, se adquiere energía.
39. Cuando la abstención de la avaricia es perfecta, se llega a la comprensión de la ley de renacimiento.
40. La purificación interna y externa produce aversión a la forma, tanto a la propia como a las demás formas.
41. Por la purificación llega también la quietud del espíritu, la concentración, el dominio de los órganos y la capacidad de ver al yo.
42. El gozo trae por resultado la bienaventuranza.
43. Por la ardiente aspiración y la eliminación de toda impureza, se perfeccionan los poderes del cuerpo y de los sentidos.
44. La lectura espiritual trae como resultado el contacto con el alma o el divino Uno.
45. Por la devoción a Ishvara se alcanza la meta de la meditación o samadhi.
46. La postura adoptada debe ser estable y cómoda.
47. La estabilidad y la comodidad de la postura se deben lograr mediante un ligero y persistente esfuerzo y la concentración de la mente en lo infinito.
48. Cuando se ha realizado esto, los pares de opuestos ya no limitan.
49. Cuando se ha adoptado la correcta postura (asana), le sigue el correcto control del prana y la adecuada inhalación y exhalación del aliento.
50. El correcto control del prana ( o de las corrientes de vida) es externo, interno o inmóvil; está sujeto a lugar, tiempo y número, siendo también prolongado o breve.
51. Hay una cuarta etapa que trasciende a las que conciernen a las fases interna y externa.
52. A través de esto, lo que oscurece la luz va desapareciendo gradualmente.
53. Y la mente está preparada para la meditación concentrada.
54. Abstracción o pratyahara, es la subyugación de los sentidos por el principio pensante, y su abstracción de lo que hasta ahora ha sido objetivo.
55. Como resultado de estos métodos se obtiene la total subyugación de los órganos sensorios.
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| LOS AFORISMOS DE LA YOGA DE PATANJALI LIBRO TERCERO REALIZACIÓN DE LA UNIDAD Y SUS RESULTADOS
1. La concentración consiste en fijar la sustancia mental (chitta) en un objeto determinado. Esto es dharana.
2. La concentración sostenida (dharana) es meditación (dhyana).
3. Cuando chitta es absorbida por la realidad (o idea incorporada en la forma) y ya no es consciente de la separatividad o del yo personal, esto es contemplación o samadhi.
4. Cuando concentración, meditación y contemplación, constituyen un acto consecutivo, se alcanza sayama.
5. Como resultado de sayama, llega el resplandor de la luz.
6. Esta iluminación es gradual; se desarrolla etapa tras etapa.
7. Estos tres últimos métodos de la yoga tienen un efecto subjetivo más íntimo que los anteriores.
8. Sin embargo, estos tres aún no corresponden a la verdadera meditación sin simiente (o samadi), la cual no está basada en un objeto. Está libre de los efectos que produce la naturaleza discriminadora de la sustancia mental o chitta.
9. La secuencia de los estados mentales es la siguiente: la mente reacciona a lo que ve; luego llega el momento en que la mente es controlada. Sigue otro en que la sustancia mental o chitta responde a ambos factores. Finalmente desaparecen y rige totalmente la conciencia perceptora.
10. Cultivando este hábito mental se alcanzará la estabilidad de la percepción espiritual.
11. El establecimiento de este hábito y la sujeción de la mente para apartarla de la tendencia a crear formas mentales, traen como resultado, en su oportunidad, el poder de constante contemplación.
12. Cuando el control ejercido por la mente y el factor controlador están equilibrados, entonces se produce la concentración unilateral.
13. Mediante este proceso se conocen los aspectos de cada objeto; entonces sus características (o forma), su naturaleza simbólica y su uso específico en la condición de tiempo (etapa de desarrollo) son conocidos y comprendidos.
14. Las características de cada objeto se adquieren: están en manifestación o latentes.
15. La etapa de desenvolvimiento es responsable de las variadas modificaciones de la versátil naturaleza síquica y del principio pensante.
16. La meditación concentrada en la triple naturaleza de cada forma, otorga la revelación de lo que ha sido y será.
17. El sonido (o palabra), lo que éste denota (el objeto) y la esencia espiritual corporificada (la idea), son confundidos generalmente por la mente del perceptor. Por la meditación concentrada en estos tres aspectos, se logra la comprensión (intuitiva) del sonido, emitido por todas las formas de vida.
18. Cuando se adquiere el poder de ver las imágenes mentales se pueden conocer las encarnaciones anteriores.
19. Por la meditación concentrada, se perciben las imágenes mentales en las mentes de otras personas.
20. Debido a que el objeto de tales pensamientos no se manifiesta al perceptor, éste sólo ve el pensamiento y no el objeto. Su meditación excluye lo tangible.
21. La meditación concentrada en la diferencia que existe entre la forma y el cuerpo, permite rechazar o retirar las propiedades del cuerpo que lo hacen visible al ojo humano, y el yogui puede hacerse invisible.
22. Karma o efecto, es de dos tipos: karma inmediato o karma futuro. La meditación perfectamente concentrada en éstos, permite al yogui conocer la duración de su experiencia en los tres mundos. Este conocimiento también lo adquiere por medio de signos.
23. La unión con los demás se obtiene por la meditación centralizada en tres estados del sentimiento -compasión, ternura y desapasionamiento.
24. La meditación centralizada en el poder del elefante, despertará esa fuerza o luz.
25. La meditación perfectamente concentrada en la luz despertada, nos hará conscientes de lo sutil, oculto y remoto.
26. La meditación centralizada en el sol, traerá conciencia ( o conocimiento ) de los siete mundos.
27. La meditación centralizada en la Luna, otorga el conocimiento de todas las formas lunares.
28. La concentración en la Estrella Polar proporcionará el c conocimiento de las órbitas de los planetas y las estrellas.
29. Fijando la atención en el centro denominado plexo solar, se obtiene un conocimiento acerca de la condición del cuerpo.
30. Finado la atención en el centro laríngeo, se aplaca el hambre y la sed.
31. Fijando la atención en el conducto o nervio situado debajo del centro laríngeo, se logra el equilibrio.
32. Enfocando la luz en la cabeza se puede ver a quienes han alcanzado el dominio de sí mismos y establecer contacto con ellos. Dicho poder se desarrolla por la meditación unilateral.
33. Todas las cosas pueden ser conocidas a la vívida luz de la intuición.
34. Por la meditación enfocada en el centro cardíaco, se alcanza la comprensión de la conciencia mental.
35. La experiencia (de los pares de opuestos) se adquiere por la incapacidad del alma para distinguir entre el yo personal y purusha (espíritu). Las formas objetivas existen para uso (y experiencia) del hombre espiritual. Meditando sobre esto, surge la percepción intuitiva de la conciencia mental.
36. Como resultado de esta experiencia y meditación, se desarrollan los sentidos superiores: oído, tacto, vista, gusto y olfato, que otorgan el conocimiento intuitivo.
37. Estos poderes constituyen obstáculos para la comprensión espiritual superior, pero sirven como poderes mágicos en los mundos objetivos.
38. Al liberarnos de las causas de la esclavitud, mediante su debilitamiento y el conocimiento del método para transferirlas (retiro o entrada), la sustancia mental (o chitta) puede introducirse en otro cuerpo.
39. Subyugando la vida ascendente (udana), nos liberamos del agua, del sendero espinoso y de la ciénaga, y se obtiene el poder de ascensión.
40. Mediante la subyugación de samana, la chispa se convierte en llama.
41. La meditación concentrada en la relación existente entre el akasha y el sonido, desarrolla un órgano para oír espiritualmente.
42. La meditación concentrada en la relación existente entre el cuerpo y el akasha, otorga la ascensión fuera de la materia (de los tres mundos) y el poder de viajar en el espacio.
43. Cuando aquello que vela la luz desaparece, se alcanza ese estado de ser, llamado desencarnado (o incorpóreo), liberado de las modificaciones del principio pensante. Éste es el estado de iluminación.
44. La meditación concentrada en las cinco formas que adopta cada elemento, otorga el dominio sobre todos los elementos. Estas cinco formas son: la naturaleza grosera, la forma elemental, la cualidad, la penetrabilidad y el propósito básico.
45. Mediante este dominio se obtiene la máxima pequeñez y los otros siddhis (o poderes), así como la perfección corporal y la liberación de todos los entorpecimientos.
46. Simetría de forma, belleza de color, dureza y densidad del diamante constituyen la perfección corporal.
47. El dominio sobre los sentidos se obtiene por la meditación concentrada en su naturaleza, atributos y peculiaridades, egotismo, penetrabilidad y propósito útil.
48. Como resultado de esta perfección se obtiene rapidez de acción como la de la mente, la percepción independiente de los órganos y el dominio sobre la sustancia raíz.
49. El hombre que puede discriminar entre alma y espíritu, alcanza la supremacía sobre todas las condiciones y llega a ser omnisciente.
50. La desapasionada actitud hacia esta realización y todos los poderes del alma, hace que quien esté libre de las semillas de la esclavitud, alcance el estado de unidad aislada.
51. Debe haber rechazo absoluto de las tentaciones de todas las formas, incluso la celestial, pues aún es posible la repetición de contactos malignos.
52. El conocimiento intuitivo se desarrolla por el empleo de la facultad discriminadora, cuando hay concentración enfocada en los instantes y su continua sucesión.
53. De este conocimiento intuitivo, nace la capacidad de distinguir (entre todos los seres) y de conocer su especie, sus cualidades y el lugar que ocupan en el espacio.
54. Este conocimiento intuitivo, el gran liberador, es omnipresente y omnisciente y abarca el pasado, el presente y el futuro, en el Eterno Ahora.
55. Cuando las formas objetivas y el alma han logrado igual pureza, se alcanza la unificación, que trae como resultado la liberación.
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lLOS AFORISMOS DE LA YOGA DE PATANJALI LIBRO
CUARTOLA
ILUMINACIÓN
1. Los siddhis ( o poderes) superiores e inferiores, se obtienen durante la encarnación; o por las drogas, las palabras de poder, el deseo intenso o la meditación.
2. La trasferencia de la conciencia, de un vehículo inferior a otro superior, es parte del gran proceso creador y evolutivo.
3. Las prácticas y métodos no son la verdadera causa de la trasferencia de la conciencia, sólo sirven para eliminar obstáculos, de manera similar a como el agricultor prepara la tierra para la siembra.
4. La conciencia del "yo soy" es responsable de la creación de los órganos mediante los cuales se disfruta del sentido de individualidad.
5. La conciencia es una, no obstante, produce las variadas formas de los muchos.
6. Entre las formas que la conciencia asume, sólo las que resultan de la meditación están libres de karma latente.
7. Las actividades del alma liberada están libres de los pares de opuestos. Las de otras personas son de tres tipos.
8. De estos tres tipos de karma emergen las formas necesarias para la fructificación de los efectos.
9. Existe idéntica relación entre la memoria y la causa productora de efectos, aún cuando estén separadas por la especie, el tiempo y el lugar.
10. Por ser eterno el deseo de vivir, las formas creadas por la mente carecen de principio conocido.
11. Estas formas las crea y las mantiene unida el deseo, la causa básica; la personalidad, el resultado efectivo; la vitalidad mental o voluntad de vivir, y el apoyo de la vida u objetivo exteriorizado. cuando éstos cesan de atraer, entonces las formas dejan igualmente de existir.
12. El pasado y el presente existen en realidad. La forma asumida dentro del concepto de tiempo presente, es el resultado de características desarrolladas, conteniendo latentes las simientes de la cualidad futura.
13. Las características estén latentes o en potencia, participan de la naturaleza de los tres gunas (o cualidades de la materia).
14. La manifestación de la forma objetiva se debe a la centralización de la causa que produce efectos (la unificación de las modificaciones de la sustancia mental o chitta)
15. Ambas, conciencia y forma, son distintas y están separadas; aunque las formas sean similares, la conciencia puede funcionar en diferentes niveles del ser.
16. Las numerosas modificaciones de la mente una, producen las diversas formas que, para subsistir, dependen de esos numerosos impulsos mentales.
17. Estas formas son conocidas o no, de acuerdo a las cualidades latentes en la conciencia perceptora.
18. El Señor de la mente, el perceptor, es siempre consciente de la constante actividad de la sustancia mental, causa productora de efectos.
19. Debido a que la mente puede ser vista o conocida, resulta evidente que no es la fuente de la iluminación.
20. Tampoco la mente puede conocer dos objetos simultáneamente, ella y lo que está fuera de ella.
21. Si el conocimiento de la mente (chitta) es postulado por otra mente lejana, se inferirá que existe un número infinito de conocedores , y las consecutivas reacciones de la memoria tenderán a confundir grandemente.
22. Cuando la inteligencia espiritual, que permanece sola y libre de los objetos, se refleja en la sustancia mental, entonces se obtiene la percepción del yo.
23. Así la sustancia mental, reflejando al conocedor y lo conocible deviene omnisciente.
24. La sustancia mental, reflejando como lo hace, una infinidad de impresiones de la mente, se convierte en instrumento del yo y actúa como agente unificador.
25. El estado de unidad aislada (absorbido en la verdadera naturaleza del yo) es la recompensa del hombre capaz de discriminar entre la sustancia mental y el yo, u hombre espiritual.
26. Entonces la mente tiene a la discriminación y al acrecentamiento de la iluminación, respecto a la verdadera naturaleza del yo uno.
27. Sin embargo, por la fuerza del hábito, la mente reflejará otras impresiones mentales y percibirá los objetos de percepción sensoria.
28. Estos reflejos tienen el carácter de obstáculos , y el método para vencerlos es el mismo.
29. El hombre que cultiva el desapego, hasta en su aspiración por iluminación y unidad aislada, oportunamente llega a ser consciente, mediante la práctica de la discriminación, de la influyente nube de conocimiento espiritual.
30. Cuando se alcanza esta etapa, se superan los obstáculos y el karma.
31. Cuando se han eliminado los obstáculos y purificado las envolturas, se dispone de todo el conocimiento, entonces nada le queda al hombre por hacer.
32. Las modificaciones de la sustancia mental (o cualidades de la materia), mediante la naturaleza inherente a los tres gunas, llegan a su fin, pues han cumplido ya su propósito.
33. El tiempo, secuencia de las modificaciones de la mente, también llega a su término, cediendo su lugar al Eterno Ahora.
34. El estado de "unidad aislada" es posible cuando las tres cualidades de la materia (los tres gunas o potencias de la naturaleza , A.A.B.) ya no aferran al yo. La conciencia espiritual pura se retrotrae en el Uno.
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LOS AFORISMOS DE LA YOGA DE PATANJALI
LIBRO PRIMERO EL PROBLEMA DE LA UNIÓN
a.
Definición de las naturalezas superior e inferior. Tema: La versátil naturaleza psíquica.
AUM, es la palabra de Gloria; significa el Verbo hecho carne, y la manifestación del segundo aspecto de la divinidad en el plano de la materia. Este resplandeciente surgimiento ante el mundo de los hijos de la rectitud, se alcanza siguiendo las reglas dadas aquí. Cuando los hijos de los hombres hayan demostrado que también son Hijos de Dios, análogamente el cósmico Hijo de Dios brillará con acrecentada intensidad de gloria. El gran iniciado Pablo tuvo la visión de ello cuando dijo: "toda la creación entera gime a una, y a una está con dolores de parto. . . esperando la manifestación de los Hijos de Dios". (Ro. 8:22)
El estudiante hallará de utilidad las triplicidades detalladas más abajo, especialmente si tiene en cuenta que la columna central contiene los términos aplicables al alma o segundo aspecto. La unión que debe alcanzarse es la del tercer aspecto con el segundo. Esto se logra en la tercera iniciación (la Transfiguración, en terminología cristiana). Posteriormente se sintetizan los aspectos tercero y segundo, unidos con el primero:
Espíritu
Alma Cuerpo
Quien trata de obtener la unión tiene que hacer dos cosas: 1.
Obtener el control de la "versátil naturaleza síquica". Ambas otorgan el control del cuerpo emocional, y por lo tanto del deseo, y también del cuerpo mental, manas o mente inferior. El estudiante debe recordar que el deseo incontrolado y la mente desordenada obstruyen la luz del alma y rechazan la conciencia espiritual. La unión es imposible mientras existan barreras, por consiguiente, el Maestro dirige la atención del estudiante (al comenzar sus instrucciones) hacia el trabajo práctico, a fin de liberar esta luz, para que pueda "brillar en un lugar oscuro", es decir, en el plano físico. Debe tenerse presente que, esotéricamente hablando, cuando ha sido controlada la naturaleza inferior puede manifestar la superior. Cuando el segundo aspecto del yo personal inferior, el cuerpo emocional, haya sido subyugado o trasmutado, entonces se verá la luz del Cristo, el segundo aspecto egoico. Posteriormente, en Su luz, la Mónada, el Padre, el Uno, será revelado. En forma similar, cuando el primer aspecto del yo personal inferior, el cuerpo mental, haya sido refrenado, el aspecto voluntad del alma podrá ser conocido, y mediante sus actividades conocerse el propósito del Logos mismo. En la vida espiritual hay ciertas líneas de menor resistencia por las cuales se liberan ciertas fuerzas o energías: a.
Emocional ....... intuicional o búdica ....... monádica
........... al corazón del aspirante. Por lo tanto al estudiante se le otorga la PALABRA de sujeción o control, como clave de todos sus esfuerzos. Chitta es mente o sustancia mental, el cuerpo mental, la facultad de pensar y de crear formas mentales, la suma total de los procesos mentales. Es el material, regido por el ego o alma, con el cual se construyen todas las formas mentales. La naturaleza psíquica es deseo-mente (kama-manas), el cuerpo emocional o astral posee un ínfimo vestigio de mente; es el material que reviste todos nuestros deseos y sentimientos, por el cual se expresan. Estos dos tipos de sustancia tienen que seguir su propia línea de evolución, y la siguen. De acuerdo al plan logoico, los espíritus o chispas divinas son aprisionados por ella; primeramente son atraídas por la mutua interacción: espíritu y materia. Mediante el control de estas sustancias y el refrenamiento de sus actividades instintivas, dichos espíritus adquieren experiencia y oportunamente la liberación. Así se realiza la unión con el alma, unión conocida y experimentada en el cuerpo físico, en el plano de manifestación más densa, gracias al control consciente e inteligente de la naturaleza inferior.
Este aforismo se puede expresar de la siguiente manera: El hombre que conoce las condiciones y las ha cumplido, como se indica en el aforismo precedente: 1.
Ve al yo. En los tres aforismos que anteceden se describe el método y la meta en términos claros y veraces, y se prepara el camino para una instrucción más detallada. El aspirante encara su problema; se le da la clave para la solución, y mantiene, ante su ojo investigador, la unión con el alma como recompensa. El siguiente aforismo abarca brevemente el pasado.
Estas formas son las modificaciones mencionadas en diversas traducciones, que trasmiten la verdad sutil respecto a la infinita divisibilidad del átomo; las envolturas que velan y las transformaciones rápidamente cambiantes, impiden que se manifieste la verdadera naturaleza del alma; constituyen las exteriorizaciones que obstaculizan el resplandor de la luz del Dios interno de las cuales se dice en lenguaje oculto que "proyectan una sombra ante la faz del sol". La naturaleza inherente a las vidas que constituyen estas formas versátiles y activas, ha sido hasta ahora demasiado fuerte para el alma (el Cristo interno, como dice el cristiano) y ha impedido la plena expresión de sus poderes. Los poderes instintivos del "alma animal", o la capacidad que posee el conjunto de vidas que constituyen las envolturas o cuerpos, aprisionan al hombre real y limitan sus poderes. Estas vidas son unidades inteligentes que se hallan en el arco involutivo de la evolución, las cuales trabajan para obtener la autoexpresión. Sin embargo, su objetivo es distinto del que persigue el hombre interno, y dificultan su progreso y la autorrealización. Éste se "enreda en las actividades de aquéllas” y debe liberarse, para recibir como herencia el poder, la paz y la bienaventuranza. No puede alcanzar "la medida de la estatura de la plenitud de Cristo" (Ef. 4:13) hasta que no se produzcan modificaciones y las formas se hayan trasformado, sus actividades aquietado y su desasosiego tranquilizado. Se le urge al estudiante tener en cuenta la naturaleza de este aspecto de la evolución, que prosigue paralelamente a la suya. Si capta correctamente este problema, vendrá la comprensión del trabajo práctico a realizar, y el yogui en embrión podrá comenzar su trabajo. Las formas inferiores están constante e incesantemente activas, asumiendo interminables formas de deseos impulsivos o formas mentales dinámicas; sólo a medida que es controlada la apropiación de formas y se aquieta la turbulencia de la naturaleza inferior, la entidad regente interna puede liberarse de la esclavitud e imponer su vibración sobre las modificaciones inferiores. Esto se alcanza mediante la concentración, el esfuerzo concentrado del alma por mantener firmemente la posición del observador o percibidor, y del vidente. Una vez que puede hacer esto, se desvanece el "espectáculo" inferior del deseo y de las formas mentales que cambian rápidamente; entonces se puede ver y hacer contacto con el reino del alma, el verdadero campo del conocimiento del alma.
En el original, no aparece la palabra "placer"; la idea que imparte es más técnica y, generalmente, se la traduce como "no doloroso". Sin embargo, la idea subyacente obstaculiza su comprensión, cuya causa son los pares de opuestos. El estudiante debe recordar que en este aforismo se considera la sustancia mental o chitta, con las modificaciones sufridas mientras su versatilidad y actividad constituyen los factores controladores. Tampoco debe perder de vista que se está tratando con la naturaleza psíquica inferior, término ocultamente aplicado a los procesos de la mente inferior, y también a las reacciones astrales o emocionales. Toda actividad de la naturaleza inferior es resultado de kama-manas, o la mente matizada por el sentimiento, la voluntad-deseo del hombre inferior. El sistema de Raja Yoga tiene como objetivo reemplazar tales impulsos por la acción inteligente del alma u hombre espiritual, cuya naturaleza es amor, cuya acción es inteligente (esotéricamente entendido) y cuyo móvil es el desarrollo grupal. Por lo tanto, las reacciones denominadas dolor y placer deben ser trascendidas, porque ambas dependen de la identificación con la forma, debiendo ser reemplazadas por el desapego. Es interesante observar que las modificaciones del órgano interno, la mente, son cinco. Manas o mente, el principio activo de la sustancia mental o chitta, el quinto principio, similarmente, como todo lo demás en la naturaleza, se manifiesta como dualidad. Esta dualidad es: 1.
La mente concreta inferior, manifestándose como actividad del cuerpo
mental. En el microcosmos u hombre, esta dualidad se convierte en modificación triple en el plano mental; tenemos así una reproducción, en miniatura, de la manifestación macrocósmica. Las tres modificaciones son: 1. El átomo permanente mental, el aspecto inferior de la Tríada espiritual o del alma. 2. El cuerpo egoico, el cuerpo causal o el karana sarira. 3. El cuerpo mental, el aspecto más elevado del no-yo, o yo personal inferior. El cuerpo mental tiene cinco modificaciones o actividades, siendo en consecuencia reflejo o analogía del quinto principio, cuando se manifiesta en el quinto plano, el mental. Las modificaciones son el reflejo inferior de manas (o mente, en la manifestación microcósmica), y dicha mente lo es a su vez de mahat (mente universal), la mente manifestándose en el macrocosmos. Esto es un gran misterio, pero será revelado al hombre que supere las cinco modificaciones de la mente inferior; quien por el desapego a lo inferior se identifica con lo superior, resuelve así el misterio de "Makara", y recorre el Camino de los Kumaras. Aquí se halla oculto un indicio para los estudiantes más avanzados de esta ciencia, respecto al problema esotérico de Makara, insinuado en "La Doctrina Secreta" por H. P. Blavatsky.
Existe un vasto campo de conocimiento que el vidente alguna vez debe conocer. Generalmente los psicólogos ocultistas aceptan la existencia de tres métodos de captación: 1. Conocimiento directo, por medio de los sentidos; cada sentido pone, a quien lo utiliza, en contacto con una destacada gama de vibraciones, que aparecen como manifestaciones de la forma. 2. Deducción o inferencia, el empleo, por parte del conocedor, de la facultad razonadora de la mente, en relación con lo que no se percibe directamente. Para el estudiante ocultista es la aplicación de la Ley de Correspondencia o Analogía. 3. Conocimiento directo del yogui o vidente, centrado en la conciencia del yo, el ego en su propio plano. Se alcanza mediante el correcto empleo de la mente, como órgano de visión y transmisión. Patanjali dice: "El vidente es puro conocimiento (gnosis), Aunque puro, contempla la idea presentada, valiéndose de la mente". (Libro II, Af. 20). La deducción no es un método seguro para comprobar el conocimiento. Las demás modificaciones se refieren principalmente al empleo erróneo de la facultad de formar imágenes (imaginación), a la pasividad autoinducida de la mente (una condición de semitrance) y a la retención de formas mentales dentro del aura mental, por medio de la memoria. Patanjali trata cada una de estas modificaciones en distintos aforismos.
Uno de los conceptos revolucionarios a que debe ajustarse el estudiante de ocultismo es la aceptación de que la mente constituye el medio por el cual se adquiere el conocimiento. Por lo general en Occidente se tiene la idea de que la mente es la parte del mecanismo humano que utiliza el conocimiento. El proceso de "dar vueltas y vueltas a una idea", de esforzarse en resolver problemas mediante una intensa tarea mental, nada tiene que ver con la función del desenvolvimiento del alma. Es sólo una etapa preliminar, y debe ser reemplazada por otro método. Quien estudia raja yoga debe comprender que la mente está destinada a ser un órgano de percepción; sólo así comprenderá correctamente esta ciencia. El proceso a seguir, en relación con la mente, podría describirse más o menos como: 1.
Correcto control de las modificaciones (o actividades) del principio pensante. Una vez estudiado y seguido este proceso, el hombre, en el plano físico, se da cuenta cada vez más, de las cosas del alma y de los misterios del reino del alma o del "Reino de Dios". Se le revela todo cuanto atañe al grupo, y descubre la naturaleza de la conciencia grupal. Se observará que estas reglas, incluso ahora, son consideradas premisas esenciales,, cuando se necesita un testimonio exacto, respecto a los asuntos mundiales. Si estas reglas se aplican al mundo de actividad psíquica (inferior y superior) conseguiremos simplificar la actual confusión. En un antiguo libro, escrito para discípulos de cierto grado, aparecen las palabras dadas a continuación, de valor para los discípulos probacionistas y aceptados. La traducción es libre pero imparte el sentido. "Quien mira hacia afuera, debe tener cuidado de que a través de la ventana pase la luz del sol. Si lo hiciera antes del amanecer (de su esfuerzo A. A. B.), debe recordar que el orbe aún no ha salido, no puede percibir los claros perfiles y los espectros y sombras, los espacios sombríos y áreas oscuras todavía confunden su visión." Al final de este párrafo tenemos un símbolo curioso, que imparte a la mente del discípulo esta idea: "Guarda silencio y reserva tu opinión".
Este aforismo es algo difícil de explicar. Su significado es: Conocimiento, deducción y decisión, basados en las cosas externas y en la forma, a través de la cual la vida se expresa en cualesquiera de los reinos de la naturaleza, constituyendo para el ocultista un conocimiento falso y no veraz. En la actual etapa del proceso evolutivo no hay forma alguna que esté a la altura de la vida inmanente, ni es una expresión adecuada de la misma. Ningún verdadero adepto juzga una expresión de la divinidad por medio del tercer aspecto. Raja yoga entrena al hombre para actuar en el segundo aspecto y por su intermedio ponerse en armonía con la "verdadera naturaleza" latente en toda forma. El "ser" es la realidad esencial y todos los seres se esfuerzan por alcanzar esta expresión real. Por lo tanto, todo conocimiento adquirido por medio de las facultades inferiores, basado en el aspecto forma, es conocimiento incorrecto. Sólo el alma percibe correctamente; sólo el alma tiene el poder de ponerse en contacto con el germen o principio budi (el principio crístico, en terminología cristiana) que reside en el corazón de cada átomo, ya sea el de la materia, investigado en el laboratorio del científico; el átomo humano, en el crisol de la experiencia diaria, el átomo planetario, dentro de cuyo círculo infranqueable todos nuestros reinos de la naturaleza están contenidos, o el átomo solar, Dios en manifestación por medio de un sistema solar. Cristo “sabía lo que había en el hombre", en consecuencia, pudo ser un Salvador. 9. La fantasía descansa sobre imágenes que no tienen existencia real. Esto significa que tales imágenes, sin existencia real, son conjuradas por los hombres mismos, construidas en sus propias auras mentales y energetizadas por su voluntad o deseo y se desvanecen en cuanto se dirige la atención a otras cosas. ”La energía sigue al pensamiento" es uno de los principios básicos del sistema de raya yoga, e incluso es aplicable a las imágenes de la fantasía, las cuales pueden dividirse en tres grupos, que el estudiante hará bien en considerar: 1. Las formas mentales que él construye, de vida efímera, que dependen de la calidad de sus deseos, por no ser buenas ni malas, superiores ni inferiores, pueden ser vitalizadas tanto por las tendencias inferiores como por las aspiraciones idealistas y todas las etapas intermedias que existen entre estos extremos. El aspirante debe cuidarse de no confundirlas con la realidad. Una ilustración cabría aquí, respecto a la facilidad con que las personas creen haber visto a alguno de los Hermanos o Maestros de Sabiduría, sin embargo, todo lo que han percibido es una forma mental de uno de Ellos, debido a que el deseo es el padre del pensamiento, son víctimas de ese tipo de percepción incorrecta, que Patanjali denomina "fantasía". 2. Las formas mentales creadas por la raza, la nación, el grupo u organización y las formas mentales grupales de cualquier tipo (desde la forma planetaria, hasta la de un grupo de pensadores), constituyen la suma total de la "Gran Ilusión". Aquí hay un indicio para el estudiante sensato. 3. Esa forma mental creada por el hombre, cuando apareció por primera vez en forma física, fue denominada el "Morador en el Umbral”. Al ser creada por el yo personal inferior y no por el alma, es perecedera y se mantiene unida por la energía inferior del hombre. Cuando el hombre empieza a actuar como alma, la "imagen", creada por su fantasía o por reacción a la ilusión, se disipa mediante un supremo esfuerzo. Termina su existencia real cuando nada en el aspirante la nutre; la comprensión de esto permite liberarse de tal esclavitud. Este aforismo, aunque aparentemente breve y sencillo, tiene un significado muy profundo; es estudiado por los altos iniciados que están aprendiendo a conocer la naturaleza del proceso creador del planeta y se ocupan de disipar el maya planetario. 10. La pasividad (sueño) está basada en el estado pasivo de los "vrittis" (o en la no percepción de los sentidos). Quizás sea necesario explicar la naturaleza de los "vrittis”; son esas actividades de la mente cuyo resultado es la relación consciente entre el órgano del sentido empleado y lo percibido. Aparte de cierta modificación del proceso mental o afirmación del "yo soy yo", los sentidos pueden estar activos y, no obstante, el hombre ser inconsciente de ello. Se da cuenta de que ve, gusta u oye; dice “yo veo", "yo gusto", "yo oigo". La actividad de los "vrittis" (o las percepciones mentales que tienen relación con los cinco sentidos) le permiten conocer este hecho. Abstrayéndose de la percepción activa de los sentidos, no utilizando la conciencia "dirigida hacia afuera", sino llevándola de la periferia al centro, puede producir un estado de pasividad -la carencia de percepción que no es el samadhi del yogui ni el logro de la centralización a que aspira el estudiante de yoga, sino una especie de trance. Este aquietamiento autoimpuesto no sólo es un entorpecimiento para llegar a la yoga más elevada, sino que, en muchos casos, es excesivamente peligroso. Los estudiantes deben recordar que la meta de la yoga es la actividad correcta de la mente y su correcto empleo, y que el estado denominado "mente en blanco" y la receptividad pasiva en la cual está interrumpida o atrofiada toda relación sensoria, no forman parte del proceso. El sueño a que se refiere el aforismo no es el adormecimiento del cuerpo, sino el de los "vrittis". Es la negación del contacto de los sentidos, sin que el sexto sentido, la mente, los haya reemplazado en su actividad. En esta condición de sueño el hombre es propenso a las alucinaciones, impresiones erróneas, obsesiones y al engaño. Hay varios tipos de sueño, pero en este comentario sólo puede hacerse una breve enumeración: 1. El sueño común del cuerpo físico, cuando el cerebro no responde a contacto alguno de los sentidos. 2. El sueño de los vrittís, o esas modificaciones de los procesos mentales que correlacionan al hombre con su medio ambiente, a través de los sentidos y la mente. 3. El sueño del alma, que (hablando esotéricamente) abarca esa parte de la experiencia del hombre, que data desde su primera encarnación humana hasta que despierta al conocimiento del plan y se esfuerza por alinear al hombre inferior con la naturaleza y la voluntad del hombre espiritual interno. 4. El sueño del médium común, donde el cuerpo etérico es parcialmente proyectado fuera del cuerpo físico y también separado del cuerpo astral, produciéndose una condición muy peligrosa. 5. El samadhi o sueño del yogui, producido por el hombre real que se retira científica y conscientemente de su triple envoltura inferior, a fin de actuar en niveles superiores, antes de prestar un servicio más activo en los niveles inferiores. 6. El sueño de los Nirmanakayas, un estado espiritual de concentración y enfoque tan intenso en el cuerpo átmico o espiritual, que se retira la conciencia externa, no sólo de los tres planos del esfuerzo humano, sino de las dos expresiones inferiores de la Tríada espiritual. A los propósitos de su peculiar y específico trabajo, el Nirmanakaya "está dormido" en todos los estados, menos en el plano átmico. 11. La memoria es retención de lo conocido. La memoria concierne a distintos tipos de comprensión, ya sean activos o latentes; se refiere a la acumulación de ciertos factores conocidos que pueden ser enumerados como: 1. Las imágenes mentales de lo tangible u objetivo, que el pensador ha conocido en el plano físico. 2. Las imágenes karna-manásicas (o de deseo-mente inferior) de deseos pasados y su satisfacción. Esta "facultad de crear imágenes" del hombre común, está basada en sus deseos (elevados o bajos, enaltecedores o degradantes, en su sentido descendente) y la satisfacción conocida de los mismos. Esto atañe a la memoria de un glotón, por ejemplo, y su imagen latente de una suculenta comida, o la de un santo ortodoxo, basada en las imágenes creadas de un beatífico cielo. 3. La actividad de la memoria, resultado del entrenamiento mental; la acumulación de datos adquiridos, consecuencia de la lectura o la enseñanza, lo cual no está basado exclusivamente en el deseo, sino en el interés intelectual. 4.
Los diversos contactos que la memoria retiene y reconoce, procedentes
de las percepciones de los cinco sentidos inferiores. 6. Finalmente (no es necesario enumerar subdivisiones más intrincadas), la memoria incluye el conjunto de experiencias acumuladas por el alma en el transcurso de muchas encarnaciones y depositadas en la verdadera conciencia del alma.
1. El órgano interno es la mente. Los pensadores occidentales deben recordar que el ocultista oriental no considera a los órganos como físicos. Su razón estriba en que el cuerpo físico, en su forma densa concreta, no es considerado un principio, sino simplemente el resultado tangible de la actividad de los verdaderos principios. Los órganos (esotéricamente hablando) son centros de actividad, como la mente, los diversos átomos permanentes y los centros de fuerza de las diversas envolturas. Todos tienen sus "sombras" o resultados objetivos y, estas emanaciones resultantes, son los órganos físicos. El cerebro, por ejemplo, es la "sombra" u órgano externo de la mente; el investigador descubrirá que el contenido de la cavidad cerebral tiene una analogía en el plano mental con los aspectos del mecanismo humano. Debe hacerse hincapié sobre esta última frase, pues contiene un indicio para quienes son capaces de aprovecharla. 2. Incansable esfuerzo significa literalmente práctica constante, incesante repetición, esfuerzo reiterado, para imponer un nuevo ritmo sobre el antiguo y extirpar hábitos y modificaciones profundamente arraigados, reemplazándolos por las impresiones del alma. El yogui o Maestro es el resultado de la paciente persistencia; su éxito es el fruto del constante esfuerzo, basado en la apreciación inteligente del trabajo a realizar y de la meta a alcanzar y no de entusiasmos esporádicos. 3. Desapego es lo único que, con el tiempo, permite que todas las percepciones de los sentidos ejecuten sus legítimas funciones. Por el desapego hacia esos tipos de conocimiento, con los cuales los sentidos ponen al hombre en contacto, pierden continuamente su aferramiento a él y llega el momento en que se libera y es el amo de sus sentidos y de todo contacto sensorio. Esto no implica un estado de atrofiamiento o inutilización de los sentidos, sino que el yogui los utiliza cuando y como quiere, para acrecentar por ejemplo su eficiencia en el servicio grupal y en empresas grupales.
Resulta muy difícil traducir el verdadero significado de este aforismo. La idea implicada es el esfuerzo persistente que el hombre espiritual hace para restringir las modificaciones o fluctuaciones de la mente y controlar la versátil naturaleza psíquica inferior, a fin de expresar plenamente su propia naturaleza espiritual. Sólo así, el hombre espiritual puede vivir cada día la vida del alma en el plano físico. Charles Johnston, al traducir este aforismo, trata de darnos este significado en las palabras: "el correcto empleo de la voluntad constituye un constante esfuerzo por mantenerse en el ser espiritual". La idea implicada es imponer a la mente (considerada como sexto sentido) las mismas restricciones a que están sujetos los cinco sentidos inferiores: la exteriorización de sus actividades es detenida, evitando que respondan a la atracción o tirón de su propio campo de conocimiento. 14. Cuando el objetivo a alcanzar es valorado suficientemente y los esfuerzos para lograrlo continúan persistentemente y sin interrupción, se asegura la estabilidad de la mente (restricción de los vrittis). Todos los que practican el Raja Yoga deben ser primordialmente devotos. únicamente el amor intenso del alma y todo lo que implica ese conocimiento del alma, puede conducir al aspirante firmemente a su meta. El objetivo en vista, unión con el alma y, por lo tanto, con la Superalma y con todas las almas, debe valorarse con justeza; debe juzgarse correctamente la razón para lograrlo, y desearse (o amar) ardientemente los resultados a obtener, antes de que el aspirante decida hacer el arduo esfuerzo que le proporcionará el control de las modificaciones de la mente y, en consecuencia, de toda su naturaleza inferior. Cuando esta valoración sea suficientemente exacta y el aspirante pueda persistir sin interrupción en el trabajo de controlar y subyugar, llegará el momento en que sabrá, acrecentada y conscientemente, el significado - de restringir las modificaciones. 15. Desapego es liberarse de la apetencia de los objetos deseados, ya sean terrenos o tradicionales, ahora y en lo sucesivo. El desapego puede ser definido como "carencia de sed". Éste es el exacto sentido oculto, porque implica la idea dual del agua, el símbolo de la existencia material y del deseo, cualidad del plano astral, cuyo símbolo también es el agua. En forma curiosa tenemos aquí la idea de que el hombre es el "pez". Este símbolo, como sucede con todos, tiene siete significados, y dos de ellos son aplicables aquí: 1. El pez es el símbolo del aspecto Vishnu, el principio crístico, el segundo aspecto de la divinidad, el Cristo en encarnación, ya sea el Cristo cósmico (expresándose mediante un sistema solar) o el Cristo individual, el salvador potencial en cada ser humano, el "Cristo en tí esperanza es de gloria" Co. 1-27. Si el estudiante analiza lo referente al pez Avatar de Vishnu, aprenderá mucho más. 2. El pez nadando en las aguas de la materia, ampliación de la misma idea, ha sido reducido a su expresión actual más evidente, el hombre como personalidad. Donde no hay anhelo por un objeto ni deseo de renacer (consecuencia del anhelo por "expresarse en una forma" o manifestación material), se obtiene la verdadera "carencia de sed"; el hombre liberado vuelve la espalda a todos las formas de los tres mundos inferiores y se convierte en un verdadero Salvador. En el Bhagavad Gita encontramos las iluminadoras palabras siguientes: "Los poseedores de la sabiduría, unidos en la misma visión egoica, que renuncian a los frutos de sus obras, libres ya de la esclavitud del renacimiento, llegan al hogar donde no existen tristezas." "Cuando tu alma haya ido más allá de la selva de la ilusión, ya no pensarás qué se debe enseñar o qué se ha enseñado". "Cuando te hayas alejado de la enseñanza tradicional, tu alma se mantendrá constante y firme en la visión del alma, entonces alcanzarás la unión con el alma". (Gita 2: 51, 52-, 53) J. H. Woods aclara esto en su traducción del comentario de Veda Vyasa, que se incluye aquí: “ Desapasionamiento es ser consciente que es Maestro aquel que ya no está Sediento por objetos visibles o revelados". “ La sustancia mental (chitta) -si ya no está sedienta por objetos visibles como mujeres, alimento, bebida o poder, ni tampoco por el objeto revelado (en los Vedas), tal como: alcanzar el cielo, la desencarnación o la disolución en la materia primaria, aunque esté estando en contacto con objetos supernormales o no, por virtud de su elevación será consciente de lo inadecuado de los objetos, llega a tener conciencia de ser Maestro". La palabra "tradicional" aleja el pensamiento del estudiante de lo que comúnmente se considera objeto de percepción sensoria, y lo lleva al mundo de las formas mentales, a la "selva de la ilusión", construida por las ideas que tiene el hombre acerca de Dios, del cielo o del infierno. La sublimación de todo esto y su expresión más elevada, en los tres mundos, es el "devachan", meta de la mayoría de los hijos de los hombres. La experiencia devachánica debe trasformarse, con el tiempo, en comprensión nirvánica. Será de valor que el estudiante recuerde que el cielo, objeto del deseo aspiracional, consecuencia de las enseñanzas tradicionales y de las formulaciones de los credos doctrinales, tiene para el ocultista varios significados. A fin de obtener una mayor comprensión, serán útiles las siguientes definiciones: 1. El cielo, ese estado de conciencia en el plano astral, concreción de los anhelos y deseos del aspirante por descanso, paz y felicidad. Se basa en las formas que adopta el goce". Es una condición de gozo sensorio, y es construido particularmente por cada individuo para sí, y tan variado como personas participen de él. Para alcanzar el cielo se debe practicar el desapego. Existe la creencia de que es disfrutado por el yo inferior y por el hombre despojado sólo de su cuerpo físico, antes de pasar del cuerpo astral al plano mental. 2. El devachan, ese estado de conciencia en el plano mental, al cual pasa el alma desprovista de su cuerpo astral, actúa en su cuerpo mental o está limitada por él. Es de orden superior al cielo común; la bienaventuranza que en él se disfruta es más mental de lo que entendemos comúnmente por esa palabra; no obstante, se halla todavía en el mundo inferior de la forma y será trascendido una vez practicado el desapego. 3. El Nirvana, esa condición a la cual pasa el adepto, cuando los tres mundos inferiores ya no están "apegados" a él, en razón de sus inclinaciones o karma, y lo experimenta después que a.
ha pasado ciertas iniciaciones, Estrictamente hablando, los adeptos que han obtenido el desapego, pero han decidido sacrificarse y morar entre los hijos de los hombres, a fin de prestarles servicio y ayuda, no son técnicamente nirvánicos, sino Señores de Compasión, comprometidos a “sufrir" y someterse a ciertas condiciones, análogas (aunque no idénticas) a las que rigen a los hombres apegados aún al mundo de la forma.
El estudiante debería recordar algunos puntos cuando considere este aforismo. 1. Que el hombre espiritual es la mónada. 2. Que el proceso evolutivo, llevado a su culminación, no sólo libera al alma de las limitaciones de los tres mundos, sino también al hombre espiritual, de todas las limitaciones, incluso la del alma misma. La meta es el estado amorfo, o la liberación de la manifestación objetiva y tangible. Su significado real se hace evidente a medida que el estudiante recuerda que espíritu y materia son uno en manifestación, por ejemplo, nuestros siete planos son los siete subplanos del plano cósmico inferior, el físico. En consecuencia sólo en el "momento del fin" y en la disolución del sistema solar, quedará revelado el verdadero significado del estado amorfo. 3. Los gunas son las tres cualidades de la materia; los tres efectos producidos cuando la energía macrocósmica, la vida de Dios que sobrevive independientemente de la apropiación de la forma, activa o energetiza la sustancia. Estas tres cualidades o gunas, son: 1.
Sattva .......... Energía del Espíritu ......... Padre ..........
Ritmo o vibración armónica. 2.
Raja ............. Energía del Alma ............. Hijo ............
Movilidad o actividad. 3.
Tamas ......... Energía de la materia ......... Espíritu
Santo ..... Inercia. Las tres corresponden a la cualidad de cada uno de los tres aspectos que expresan la Vida una. En tan breve comentario no es posible extenderse sobre el tema, pero se obtendrá una idea de lo que significa la culminación del desapego aplicado al macro o al microcosmos. Se han utilizado los tres gunas; se ha adquirido plena experiencia por el empleo de la forma; se ha desarrollado conciencia, percepción o comprensión, mediante el apego a un objeto o forma; se han utilizado todos los recursos, y al hombre espiritual (logoico o humano) ya no le sirven ni los necesita. Por lo tanto queda liberado de los gunas, de tomar forma, como resultado del apego, y puede entrar en un nuevo estado de conciencia, acerca del cual es inútil especular.
Será evidente por lo tanto que la afirmación, "Como un hombre piensa, así es él" (Pro. 23: 7) está basada en hechos ocultos. Toda forma, de cualquier tipo, posee un alma; tal alma o principio consciente, es idéntica a la de la forma humana; idéntica en su naturaleza, aunque no en su grado de desarrollo y alcance. Esto atañe también a las grandes Vidas o Existencias superhumanas, en las cuales el hombre "vive, se mueve y tiene su ser" (Hc. 17:28) y cuyo estado de desarrollo el hombre aspira alcanzar. Cuando el aspirante selecciona con cuidado los "objetos" sobre los cuales va a meditar, construye por su intermedio una escalera, mediante la cual llega oportunamente a lo sin objeto. A medida que su mente asume progresivamente la actitud meditativa del alma, el cerebro también va siendo subyugado por la mente, así como la mente lo es por el alma. De esta manera el hombre inferior se identifica gradualmente con el hombre espiritual, quien es omnisciente y omnipresente. Esta actitud meditativa se alcanza por un cuádruple proceso: 1. Meditación sobre la naturaleza de una forma determinada. A medida que cavila sobre la fórmula, comprende que es sólo el símbolo de una realidad interna, pues todo mundo objetivo tangible está construido de formas de algún tipo (humanas, subhumanas y superhumanas), las cuales expresan la vida de una legión de seres sensibles. 2. Meditación sobre la cualidad de cualquier forma particular, a fin de llegar a apreciar su energía subjetiva. Debe tenerse en cuenta que la energía de un objeto puede ser considerada como el color de ese objeto, de allí que son iluminadoras las palabras de Patanjali (1V.17) y sirven de comentario a este segundo punto, al cual se lo denomina "participación discriminadora", y por su intermedio el estudiante llega a conocer la energía en sí misma, que es una con el objeto de su meditación. 3.
Meditación sobre el propósito de cualquier forma particular.
Esto implica la consideración de la idea que reside detrás
de cualquier forma de manifestación o que subyace en ella, y el
despliegue de energía. Esta comprensión lleva al aspirante
hacia un conocimiento de esa parte del plan o propósito del Todo,
factor motivador de la actividad de la forma. Así por medio de
la parte se establece contacto con el Todo, y tiene lugar una expansión
de conciencia, que implica beatitud o gozo. La beatitud sigue siempre
a la realización de la unidad de la parte con el Todo. Al meditar
sobre los tattvas, las energías o principios, o sobre los tammatras,
o elementos componentes de espíritu-materia, se obtiene conocimiento
del propósito o plan para las manifestaciones micro o macrocósmicas,
y con este conocimiento llega la beatitud. 4. La meditación sobre el alma, sobre el Uno que utiliza la forma, que la energetiza hasta entrar en actividad y actúa de acuerdo al plan. Siendo esta alma, una con todas las almas y con la Superalma, se subordina al plan uno y es consciente del grupo. Así, mediante estas cuatro etapas de meditación sobre un objeto, el aspirante llega a su meta, al conocimiento del alma y de los poderes de la misma. Se identifica conscientemente con la realidad una, y lo hace en su cerebro físico. Descubre que él mismo es esa verdad, verdad oculta en cada forma y en todo reino de la naturaleza. Así obtiene oportunamente (una vez alcanzado el conocimiento del alma) el conocimiento de la Omnialma y llega a ser uno con ella. 18. Se alcanza otra etapa de samadhi, cuando, mediante el pensamiento enfocado en una sola dirección, se aquieta la actividad externa. En esta etapa la sustancia mental o chitta, responde únicamente a impresiones subjetivas. La palabra "samadhi" está sujeta a varias interpretaciones, y se aplica a las distintas etapas de realización yogui. Esto dificulta al estudiante común el análisis de los distintos comentarios. Quizás uno de los modos más fáciles para comprender su significado es recordar que la palabra "sama" se refiere a la facultad que posee la sustancia mental (chitta) de tomar forma o modificarse, de acuerdo con las impresiones externas. Éstas llegan a la mente por conducto de los sentidos. Cuando el aspirante a la yoga puede controlar sus órganos de percepción sensoria, de manera que no trasmiten a la mente sus reacciones a lo percibido, se producen dos cosas: a.
El cerebro físico se tranquiliza y aquieta. Ésta es una de las primeras etapas de samadhi; pero no es el samadhi del adepto, sino un estado de intensa actividad interna, en vez de externa, una actitud de concentración en un solo sentido. Sin embargo, el aspirante responde a impresiones de reinos más sutiles y a modificaciones originadas por percepciones aún más subjetivas. Se da cuenta de un nuevo campo de conocimiento, aunque todavía no sabe qué es. Comprueba la existencia de un mundo que no puede ser conocido por medio de los cinco sentidos, pero que le será revelado por el correcto empleo del órgano de la mente. Llega a percibir lo que subyace detrás de las palabras de un aforismo posterior, tal como lo tradujo Charles Johnston, que expresa esta idea en términos particularmente claros: "El vidente es pura visión. Ve a través de la vestidura de la mente" (Libro 11. Af. 20). El aforismo anterior trató de lo que puede denominarse meditación con simiente o con un objeto. Sugiere la etapa siguiente, meditación sin simiente o sin lo que el cerebro físico reconocería como un objeto. Sería oportuno mencionar aquí las seis etapas de meditación tratadas por Patanjali, pues proporcionan la clave de todo el proceso de desenvolvimiento, del cual se ocupa este libro: 1.
Aspiración. Sería de valor observar que el estudiante empieza por aspirar a lo que está más allá de su conocimiento, y termina siendo inspirado por lo que ha tratado de conocer. La concentración (o enfoque intenso) se convierte en meditación y la meditación florece como contemplación.
Debería notarse que los resultados logrados en el proceso descrito en los Afs. 17 y 18, sólo conducen al aspirante al borde del reino del alma, al nuevo campo de conocimiento, del cual ha llegado a ser consciente. Está aún confinado a los tres mundos. Lo único que ha conseguido es aquietar las modificaciones del cuerpo mental, de manera que por primera vez el individuo (en el plano físico y en su cerebro físico) llega a conocer lo que está más allá de esos tres mundos, es decir, el alma, su campo de visión y conocimiento. Todavía debe reforzar su vínculo con el alma (del cual tratan los Afs.23-28); después de haber transferido su conciencia a la del hombre real o espiritual, debe empezar a trabajar desde un nuevo ángulo o punto de vista más ventajoso. La idea ha sido expresada por algunos traductores como la condición donde el aspirante es consciente de la "nube de cosas cognoscibles”. La nube no se ha precipitado suficientemente para que el agua descienda de las alturas celestiales al plano físico, o para que las "cosas cognoscibles” sean conocidas por el cerebro físico. Se percibe la nube como resultado de intensa concentración y del aquietamiento de las modificaciones inferiores; pero hasta que el alma o Maestro no asuma el control, el conocimiento del alma no puede afluir al cerebro físico por medio del sexto sentido, la mente. La ciencia de la yoga es una ciencia real; sólo cuando el estudiante se acerque a ella, mediante etapas correctas, empleando métodos científicos, alcanzará el verdadero samadhi o realización.
Los yoguis, de los cuales ya nos hemos ocupado anteriormente, limitaban su percepción al mundo fenoménico, y por ello debe entenderse que abarcaban sólo los tres mundos: la percepción mental, la percepción astral y los sentidos físicos. Se establece contacto entre éstos y se conocen las energías que producen concreción y la fuerza motriz del pensamiento, al producir efectos en el plano físico. Sin embargo, aquí el yogui se traslada a regiones más sutiles y espirituales y es consciente de lo que el yo, en su verdadera naturaleza, percibe y conoce. Penetra en el mundo de las causas. Podríamos considerar que el primer grupo comprende a todos los que huellan el sendero del discipulado, y abarca desde el momento de entrada en el sendero de probación hasta recibir la segunda iniciación. Él segundo grupo comprende a los discípulos de grado superior, que habiendo controlado y trasmutado la naturaleza inferior, hacen contacto con su mónada, espíritu o "Padre en el Cielo", y disciernen lo que la mónada percibe. El primer conocimiento llega a quienes están en proceso de sintetizar los seis centros inferiores en el centro coronario, mediante la trasmutación de los cuatro inferiores en los tres superiores, y luego el cardíaco y el laríngeo en el coronario. El segundo grupo -por el conocimiento de la ley- trabaja con todos los centros trasmutados y purificados. Sabe cómo alcanzar el verdadero samadhi, o estado de abstracción oculta, en virtud de su capacidad de abstraer las energías en el Loto de mil pétalos de la cabeza, y de ahí abstraerlas por medio de los otros dos cuerpos sutiles, hasta centrarlas y enfocarlas en el cuerpo causal, el karana sarira, el loto egoico. Patanjali dice que se lleva a cabo en cinco etapas. Los estudiantes deben tener presente que estas etapas se relacionan con las actividades del alma, el conocimiento egoico, y no con las reacciones del hombre inferior y del cerebro físico. 1. Creencia. El alma, en su propio plano, ensaya una condición análoga a la creencia del aspirante acerca del alma o aspecto crístico, pero en este caso, el objetivo es conocer aquello que el Cristo o alma trata de revelar, el espíritu o Padre en el Cielo. Primeramente el discípulo llega a conocer al ángel de Su Presencia, el ángel solar, ego o alma. Esto es la realización del grupo anterior. Entonces más tarde hace contacto con la Presencia misma, la cual es espíritu puro, el Absoluto, el Padre del Ser. Este grupo de iniciados ha conocido el yo y el no-yo. Ahora la visión del no-yo se desvanece y desaparece, y se conoce únicamente el espíritu. La creencia debe ser siempre la primer etapa. Primeramente la teoría, luego el experimento y finalmente el conocimiento. 2. Energía. Una vez comprendida la teoría, se percibe la meta, entonces se inicia la actividad -esa correcta actividad y empleo de la fuerza que acercará a la meta y convertirá la teoría en realidad. 3. Memoria o correcta recordación. Éste es un factor importante en el proceso, porque implica correcto olvido, es decir, eliminar de la conciencia del yo todas esas formas que hasta entonces han velado lo Real. Dichas formas son elegidas o creadas, por uno mismo. Esto lleva a la verdadera captación o habilidad de registrar correctamente lo que el alma ha percibido, y al poder de transferir esta correcta percepción al cerebro del hombre físico. A esa memoria se hace referencia aquí. No se refiere específicamente al recuerdo del pasado, sino que abarca el punto de comprensión y su trasferencia al cerebro, que debe registrarlo y oportunamente recordar a voluntad. 4. Meditación. Debe meditarse sobre lo que se ha visto y registrado en el cerebro, lo cual emanó del alma, y así entretejerlo en la trama de la vida. Por medio de la meditación las percepciones del alma llegan a ser reales para el hombre en el plano físico. Esta meditación, de orden muy elevado, viene después de la etapa contemplativa y constituye la meditación del alma a fin de eliminar el vehículo en el plano físico. 5. Correcta percepción. La experiencia del alma y el conocimiento del espíritu, o aspecto Padre, comienza a formar parte del contenido cerebral del Adepto o Maestro. Éste conoce el plan, tal como existe en las esferas superiores, y está en contacto con el Arquetipo. Es que, si puedo expresarlo de esta manera, este tipo de yogui ha alcanzado la etapa en que puede percibir el plan, tal como existe en la mente del "Gran Arquitecto del Universo". Ha logrado la armonía con Él. El otro tipo de yogui ha llegado a la etapa donde puede estudiar los anteproyectos del gran plan y así colaborar inteligentemente en la construcción del Templo del Señor. La percepción mencionada es de orden tan elevado, que resulta casi inconcebible para quien no es discípulo avanzado; pero, con la apreciación de las etapas y grados, el aspirante no sólo llega a la comprensión de cuál es su problema inmediato y del punto donde se encuentra, sino también a la apreciación de la belleza de todo el esquema.
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| Con la colaboración de NAMASKAR |
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