A PROPÓSITO CON LA CORRESPONDENCIA CON NIN[1]
Buyuk Ada, 25 de marzo de 1933
Querido camarada Lacroix:[2]
Mi correspondencia con el camarada Nin no tenía un carácter personal, sino
político. Ya que en cada nueva etapa se volvían a repetir las mismas
divergencias, he creído necesario poner a disposición de todos los miembros de
la sección española los extractos más importantes de mi correspondencia con
Nin. No va a ser posible ningún progreso de nuestra sección española sin la
formación de una opinión colectiva educada de una forma marxista.
La comunicación de esta correspondencia no tiene por objeto ayudar a
un grupo contra otro, sobre todo porque las ideas y los métodos que critiqué al
camarada Nin son también los vuestros. La lucha entre vuestros dos grupos ha
revestido un marcado carácter personal. La única forma de atenuarla e
inscribirla en el marco de una discusión normal, consiste en ligar las
divergencias actuales con las pasadas, sobre la base del método marxista. Sobre
esta base, y únicamente sobre ella, me sentiría satisfecho de colaborar, tanto
con usted, como con el camarada Nin.
Con mis mejores saludos comunistas.
Leon
Trotsky
[1] Boletín interior de la I.C.E., n.º 2, 15 de julio de 1933, p. 11
[2]
Por medio de esta carta
-cuya copia había sido enviada a Nin yy al C.E.- Trotsky impedía de hecho a Lacroix
y a sus camaradas utilizar las antiguas divergencias entre Nin y Trotsky, en
provecho propio. De esta forma respondía a una de las preocupaciones del C.E.
Señalemos, sin embargo, que el S.I. al publicar en un boletín interno los
textos de Lacroix, en los que afirmaba que Trotsky, en lo esencial, había
tenido razón contra Nin y los camaradas españoles, y al dejar de publicar los
textos enviados a este fin por el C.E. de la izquierda comunista, se exponía a
las críticas que le acusaban de hacer el juego a Lacroix, en contra de Nin y la
dirección elegida en la 3.ª Conferencia.