o sapfeiros (savpfiro"
o savpfeiro"), se menciona en Ap 21.19 como el segundo de los
cimientos de la Jerusalén celestial (cf. Is 54.11). Era una de las piedras
en el pectoral del sumo sacerdote (Éx 28.18; 39.11). Como indicación de su
valor, véase Job 28.16; Ez 28.13. Véase también Éx 24.10; Ez 1.26; 10.1. El
zafiro tiene varios matices de azul y tiene una dureza solo inferior al
diamante.
(bavto"), el término denota un zarzal, como en
Lc 6.44. En Mc 12.26 y Lc 20.37 la frase «en el pasaje acerca de la zarza»
es, lit., «en la zarza», siendo correcta la ampliación dada en la
traducción, por cuanto «la zarza» se da como título del pasaje que trata de
la zarza. Véase también Hch 7.30, 35.