Dádiva, Dadivoso
A. Nombres
1.
doma (dovma) da un mayor acento al
carácter concreto del don (véase dorea,
en DON) que a su naturaleza benéfica (Mt 7.11; Lc
11.13; Ef 4.8, traducido «don»; Flp 4.17).
2.
dosis (dovsi") denota, propiamente,
el acto de dar (Flp 4.15), refiriéndose eufemísticamente a dones u obsequios
como asunto de cuentas de crédito y de débito; luego, objetivamente, un don
(Stg 1.17, 1ª mención; véase dorema
en DON).
3.
carisma (cavrisma), un don de
gracia, una dádiva que involucra gracia (caris)
de parte de Dios como Dador. Se usa de sus libres dádivas a los pecadores,
traducido «dádiva» solo en Ro 6.23. Para una consideración de todos los
pasajes en que aparece, véase DON.
B. Adjetivo
eumetadotos
(eujmetavdoto"), bien dispuesto a impartir (eu,
bien; meta, con;
didomi, dar.
Se usa en 1 Ti 6.18: «dadivosos».
Dado Al Vino
paroinos
(pavroino"), adjetivo, lit.: entreteniéndose en
el vino (para, en;
oinos, vino): «dado al vino» (1 Ti
3.3 y Tit 1.7), es probable que tenga un sentido secundario, que haga
referencia a los diversos efectos de la embriaguez; esto es, alborotador.
Dador
1.
dotes (dovth"), relacionado con
didomi. Se usa en 2 Co 9.7 de aquel
que da alegremente, y que es por ello amado por Dios.
2.
nomothetes (nomoqevth"), legislador
[véanse LEY, nomothesia
(nombre) y nomotheteo (verbo)].
Aparece en Stg 4.12, de Dios como el único legislador, traducido «Dador de
la Ley»; por ello, criticar a la Ley es pretender tomar su lugar, con la
presunción de poder promulgar una ley mejor.
Danza, Danzar
A. Nombre
coros
(corov"), cf. con el vocablo castellano coro.
Denotaba en primer lugar un recinto para la danza; de ahí una compañía de
bailarines y de cantantes. La suposición de que este vocablo está
relacionado con orqueo por metátesis
(esto es, cambio de lugar de las letras c y o) parece carecer de fundamento.
Esta palabra se usa en Lc 15.25.
B. Verbo
orqueomai
(ojrcevomai), cf. con el vocablo castellano
orquesta. Probablemente significaba originalmente
levantar, de los pies; de ahí, saltar con un movimiento regular. Siempre se
usa en la voz media (Mt 11.17; 14.6; Mc 6.22; Lc 7.32). La ocasión en que la
hija de Herodías danzó es el único caso de danza artística, forma esta
procedente de las costumbres griegas.
Dar a Luz
1.
apokueo (ajpokuevw), dar nacimiento,
dar a luz (de kueo, estar encinta).
Se usa metafóricamente del nacimiento espiritual mediante la Palabra de Dios
(Stg 1.18), y de la muerte como resultado y descendencia del pecado (v. 15;
aparece en los más acreditados textos).
2.
gennao (gennavw), engendrar, y en la
voz pasiva, ser nacido. Se usa principalmente de hombres engendrando niños
(Mt 1.2-16); más raramente de mujeres dando nacimiento a niños (Lc 1.13:
«dará a luz»; Jn 16.21).
3.
tikto (tivktw), dar a luz (Mt
1.21,23,25, del nacimiento del niño; Lc 1.31; 2.7; Jn 16.21; Gl 4.27; Heb
11.11; Ap 12.4, primera mención; en la segunda se traduce como «nacistes»;
también vv. 5,13). Se traducen todos ellos como «dar a luz»; en Stg 1.15,
metafóricamente, también «dar a luz», se usa de la concupiscencia dando a
luz al pecado.
Dar En
Casamiento
1.
gamizo (gamivzw), dar en casamiento.
Se usa en la voz pasiva en Mt 22.30 (2ª cláusula); algunos mss. tienen aquí
el Nº 3; Mc 12.25, Nº 2 en algunos mss.; Lc 17.27, Nº 3 en algunos mss.;
20.35, pasiva, Nº 2 y 4 en algunos mss.; en la voz activa Mt 24.38, los Nº.
2 y 3 en algunos mss.; además, de dar a una hija en casamiento (1 Co 7.38,
dos veces; Nº 3 en algunos mss.) que, mayormente, puede aceptarse como el
significado que allí tiene. En esta parte de la epístola, el apóstol estaba
dando respuesta a una cantidad de preguntas acerca de temas que le había
hecho la iglesia en Corinto, y con respecto a esto es cosa sencilla la
transición desde el casamiento en general a dar la hija en casamiento. Es
lógico que las costumbres orientales involucraran la inclusión de esto
último en una pregunta y en la respuesta.
Dar
Testimonio
1.
martureo (marturevw) denota: (I) ser
mártir (véase martus, en
TESTIGO), o dar testimonio de, algunas veces traducido
testificar. Se usa de dar testimonio: (a) de Dios el Padre respecto a Cristo
(Jn 5.32,37; 8.18b; 1 Jn 5.9,10); con respecto a otros (Hch 13.22; 15.8; Heb
11.2,4, dos veces, 5,39); (b) de Cristo (Jn 3.11,32; 4.44; 5.31; 7.7;
8.13,14,18a; 13.21; 18.37; Hch 14.3; 1 Ti 6.13; Ap 22.18,20); del Espíritu
Santo, acerca de Cristo (Jn 15.26; Heb 10.15; 1 Jn 5.7,8, que correctamente
debería omitir la segunda parte del v. 7, puesto que se trata de una glosa
marginal que llegó a introducirse en el texto original: véase
TRES; no halla apoyo en las Escrituras); (c) de las Escrituras,
acerca de Cristo (Jn 5.39; Heb 7.8,17); (d) de las obras de Cristo acerca de
sí mismo, y de las circunstancias relacionadas con su muerte (Jn 5.36;
10.25; 1 Jn 5.8); (e) de profetas y apóstoles, acerca de la justicia de Dios
(Ro 3.21); acerca de Cristo (Jn 1.7,8,5,32,34; 3.26; 5.33; 15.27; 19.35;
21.24; Hch 10.43; 23.11; 1 Co 15.15; 1 Jn 1.2; 4.14; Ap 1.2); acerca de la
doctrina (Hch 26.22, en algunos textos, véase Nº 3); acerca de la Palabra de
Dios (Ap 1.2); (f) acerca de otros, con respecto a Cristo (Lc 4.22; Jn 4.39;
12.17); (g) de creyentes, unos a otros (Jn 3.28; 2 Co 8.3; 2 Co 8.3; Gl
4.15; Col 4.13; 1 Ts 2.11, en algunos textos, véase Nº 3; 3 Jn 3,6,12b); (h)
del apóstol Pablo con respecto a Israel (Ro 10.2); (i) de un ángel, a las
iglesias (Ap 22.16); (j) de incrédulos acerca de nosotros (Mt 23.31); con
respecto a Cristo (Jn 18.23); con respecto a otros (Jn 2.25; Hch 22.5;
26.5); (II) dar un buen informe, aprobar (Hch 6.3; 10.22; 16.2; 22.12; 1 Ti
5.10; 3 Jn 12a); algunos pondrían aquí a Lc 4.22.
2.
summartureo (summarturevw) denota
dar testimonio juntamente con (sun),
(Ro 2.15; 8.16; 9.1, en todos ellos «dar testimonio»); en Ap 22.18 aparece
en algunos mss. (tr: «testifico»).
3.
marturomai (martuvromai), que
estrictamente quiere decir llamar como testigo, significa afirmar
solemnemente, conjurar. Se usa solo en la voz media. Se traduce protestar en
Hch 20.26: «yo os protesto»; 26.22: «dando testimonio»; aparece en los
textos más acreditados, véase Nº 1 (e); Gl 5.3: «testifico»; Ef 4.17:
«requiero»; 1 Ts 2.11, en los mss. más acreditados.
4.
diamarturomai (diamartuvromai),
testificar, o protestar solemnemente. Forma intensiva del Nº 3. Se traduce
«da testimonio» en Hch 20.23; «dar testimonio», en v. 24;
Dar Vida
1.
zoogoneo (zwogonevw) denota
preservar la vida (de zoos, vivo, y
ginomai, venir a ser, ser hecho); en
Lc 17.33: «la salvará», esto es, su vida; cf. los paralelos
sozo, salvar, en Mt 16.25, y
fulasso, guardar, en Jn 12.25; en
Hch 7.19: «propagasen», en forma negativa, de los esfuerzos del faraón para
destruir a los recién nacidos de Israel; en 1 Ti 6.13, según los mejores
mss. (algunos tienen zoopoieo, hacer
vivir): «da vida» (al margen de la Versión Revisada Inglesa se dice:
«preserva con vida», que es traducción preferible).
2.
zoopoieo (zwopoievw), vivificar,
hacer vivir, dar vida (de zoe, vida,
y poeio, hacer). Se usa de la
siguiente manera: (a) de Dios como dador de todo tipo de vida en el universo
(1 Ti 6.13; zoogoneo, preservar con
vida, es la lectura alternativa adoptada por la mayor parte de los editores;
véase Nº 1); y particularmente de la vida de resurrección (Jn 5.21; Ro
4.17); (b) de Cristo, que es también el dador de la vida de resurrección (Jn
5.21b; 1 Co 15.45; cf. v. 22); (c) de la resurrección de Cristo en su cuerpo
de gloria (1 P 3.18); (d) del poder reproductivo inherente en la semilla,
que presenta una cierta analogía con la resurrección (1 Co 15.36); (e) de la
mudanza o transformación de los cuerpos de los vivientes, que se corresponde
con, y tendrá lugar simultáneamente con, la resurrección de los que han
muerto en Cristo (Ro 8.11); (f) de la otorgación de vida espiritual, y de la
comunicación de sustento espiritual en general (Jn 6.63; 2 Co 3.6; Gl 3.21).
(De Notes
on Galatians, por Hogg
y Vine, pp. 154, 155).
3.
su(n)zoopoieo (suzwopoievw),
vivificar juntamente con, dar vida con. Se usa en
Ef 2.5; Col 2.13, de la vida espiritual con Cristo, impartida a los
creyentes en el momento de su conversión.
Dardo
1.
belos (bevlo", 956), relacionado con
balo, arrojar. Denota una arma que
se arroja, una jabalina, un dardo, etc. (Ef 6.16).
2.
bolis (boliv"), dardo. Se halla en
algunos textos en Heb 12.20 (tr).
Debajo
1.
katacthonios (katacqovnio"), bajo
tierra, subterráneo (kata, abajo;
cthon, la tierra; de una raíz que
significa lo profundo). Se usa en Flp 2.10: «debajo de la tierra».
2.
jupokato (uJpokavtw), es un adverbio
que se usa como preposición, y que se traduce «debajo» en Mc 6.11; 7.28; Lc
8.16; Jn 1.50; Ap 5.3,13; 12.1.
Decoroso
1.
eusquemon (eujschvmwn), relacionado
con euschemosune, véase artículo
anterior, DECORO, elegante de figura, bien formado,
donoso. Se usa en 1 Co 12.24: «decoroso», de las partes del cuerpo; en 1 Co
7.35: «decente»; Mc 15.43: «noble»; Hch 13.50: «distinguidas»; 17.12: «de
distinción».
2.
kosmios (kovsmio"), ordenado, bien
dispuesto, decente, modesto (relacionado con
kosmos, en su sentido primario como disposición armoniosa,
adorno; cf. kosmikos, mundano, que
se relaciona con kosmos en su
sentido secundario como mundo). Se usa en 1 Ti 2.9 de la ropa con que se
debieran vestir las mujeres cristianas (rv: «modesto»); y en 3.2 (rvr77:
«ordenado»; rvr: «decoroso»; rv: «compuesto»), de una de las calificaciones
esenciales para un obispo o supervisor. «El ordenamiento no se refiere solo
a su vestido y comportamiento, sino a la vida interna, ciertamente
pronunciándose y expresándose de una manera manifiesta en el comportamiento
externo»
3.
asquemon (ajschvmwn), informe, o
sea, sin forma (a, negativo;
squema, forma), lo opuesto a
eusquemon, donoso, bien formado. Se
usa en 1 Co 12.23.
Dedicar,
Dedicación
A. Verbo
tasso
(tavssw), disponer, señalar, establecer. Se
traduce «han dedicado», de la familia de Estéfanas, dándose al servicio de
los santos.
B. Nombre
enkainia
(ejgkaivnia), similar a
enkainizo, véase
INSTITUIR, y hallado frecuentemente en la lxx en el sentido de
dedicación. Vino a usarse en particular de la fiesta anual, de ocho días de
duración que comenzaba el 25 de Quisleu
(a mediados de diciembre), instituida por Judas Macabeo, el 164 a.C., para
conmemorar la purificación del templo de las poluciones de Antíoco Epífanes;
de ahí que fuera llamada la Fiesta de la Dedicación (Jn 10.22). Esta fiesta
se podía celebrar en cualquier lugar. El encendido de las lámparas era una
característica principal; de ahí la descripción «la Fiesta de las Luces».
Westcott sugiere que Juan 9.5 se refiere a esto.
Defraudar
1.
apostereo (ajposterevw) significa
robar, despojar, defraudar (Mc 10.19; 1 Co 6.8; 7.5, de lo que es debido a
la condición de la relación natural de marido y mujer); en la voz media, de
dejarse defraudar (1 Co 6.7); en la voz pasiva: «privados» (1 Ti 6.5), con
referencia a la verdad, con la sugerencia de ser retributivamente robado de
la verdad, a causa de la corrompida condición de la mente. Algunos mss.
tienen este verbo en Stg 5.4 en lugar de
afustereo, retener fraudulentamente.
2.
afustereo (ajfusterevw), retener,
privar [apo, de (partitivo);
justereo, carecer]. Se usa en Stg
5.4: «el cual no les ha sido pagado» (vha: «les ha sido defraudado»). En
algunos mss. hay apostereo,
defraudar, véase Nº 1. Afustereo se
halla en un papiro del 42 d.C., acerca de un baño insuficientemente
calentado (Moulton y Milligan, Vocabulary). La Ley demandaba el
pronto pago al trabajador (Dt 24.15).
3.
nosifizo (nosfivzw), poner aparte,
quitar. Significa, en la voz media, poner aparte para sí mismo. Se traduce
«defraudando» en Tit 2.10 (rv, rvr); «sustrajo» y «sustraer» en Hch 5.2 y 3
(rv: «defraudó» y «defraudases»), del acto de Ananías y su esposa al retener
parte del precio de la tierra con engaño.
4.
sukofaneo (sukofantevw), acusar
falsamente (Lc 3.14), presenta su otro significado, cobrar fraudulentamente
(Lc 19.8: «he defraudado»).
Deidad
1.
theiotes (qeiovth"), divinidad. La
traducción en la rv en Ro 1.20 (rvr: «deidad») se deriva de
theios (véase DIVINO),
y debe distinguirse de theotes
(véase Nº 2) en Col 2.9: «Deidad». En Ro 1.20 el apóstol «está declarando
cuánto de Dios puede ser conocido por la revelación de sí mismo que Él ha
dado en la naturaleza, a partir de aquellos vestigios de sí mismo que los
hombres pueden distinguir por todas partes en el mundo a su alrededor. Pero
no es por estos medios que se puede llegar a conocer a Dios de una manera
personal; de esta manera solo puede ser conocido por la revelación que Él ha
hecho de sí mismo en su Hijo; pero en el segundo pasaje (Col 2.9), Pablo
declara que en el Hijo mora toda la plenitud de la absoluta deidad; no se
trataba de meros rayos de gloria divina que le dieran su brillo, iluminando
su persona por un tiempo y con un esplendor que no le perteneciera; sino que
Él era, y es, el Dios absoluto y perfecto; y el apóstol usa
theotes para expresar esta Deidad
esencial y personal del Hijo». Theotes
indica la esencia divina de la Deidad, la personalidad de Dios;
theiotes, los atributos de Dios, su
naturaleza y propiedades divinas.
Demonio,
Demoníaco, Endemoniar
A. Nombres
1.
daimon (daivmwn), demonio.
Significaba entre los griegos paganos una deidad inferior, tanto si era
buena como mala. En el NT, denota un espíritu malo. Se usa en Mt 8.31.
Los hay que derivarían este vocablo
de una raíz da–, significando
distribuir. Es más probable que provenga de una raíz similar
da–, que significa conocer, y de ahí
significaría uno que conoce.
2.
daimonion (daimovnion), no un
diminutivo de daimon, Nº 1, sino
neutro del adjetivo daimonios,
perteneciente a un demonio. Se traduce demonios en todos los pasajes en que
aparece, a excepción de Hch 17.18, donde denota una deidad pagana inferior.
Los demonios son los agentes espirituales que actúan en toda idolatría. El
ídolo en sí no es nada, pero cada ídolo tiene un demonio asociado que induce
idolatría, con su adoración y sacrificios (1 Co 10.20,21; Ap 9.20; cf. Dt
32.17; Is 13.21; 34.14; 65.3,11). Diseminan errores entre los hombres, y
tratan de seducir a los creyentes (1 Ti 4.1). Como espíritus seductores
engañan a las personas a la suposición de que a través de mediums (los que
poseen «espíritus familiares», Lv 20.6,27, p.ej.) pueden tener
comunicaciones con seres humanos fallecidos. De ahí el destructivo engaño
del espiritismo, prohibido en las Escrituras (Lv 19.31; Dt 18.11; Is 8.19).
Los demonios tiemblan ante Dios (Stg 2.19); reconocían a Jesús como Señor y
como su futuro Juez (Mt 8.29; Lc 4.41). Cristo los echaba fuera de los seres
humanos con su propio poder. Sus discípulos lo hacían en su nombre, y
ejerciendo fe (p.ej., Mt 17.20).
Actuando bajo la autoridad de
Satanás (cf. Ap 16.13,14), se les permite a los demonios afligir con
enfermedades físicas (Lc 13.16). Siendo impuros, tientan a los seres humanos
con pensamientos impuros (Mt 10.1; Mc 5.2; 7.25; Lc 8.27-29; Ap 16.13; 18.2,
etc). Difieren en grados de maldad (Mt 12.45). Instigarán a los gobernantes
de las naciones al final de esta edad a que hagan guerra en contra de Dios y
de su Cristo (Ap 16.14). Véase DIABLO.
3.
pneuma (pneu`ma) primariamente
denota viento (relacionado con pneo,
respirar, soplar); también aliento; luego, especialmente el espíritu, que,
como el viento, es invisible, inmaterial y poderoso. Se traduce como
«demonios» solo en Mt 8.16 (rv, rvr, rvr77, vm, donde la vha traduce
correctamente «espíritus»).
B. Adjetivo
daimoniodes
(daimoniwvdh") significa procedente de, o
parecido a, un demonio: «demoníaco». Se traduce en la rv, rvr, rvr77 y vm
como «diabólica».
C. Verbo
daimonizomai
(daimonivzomai) significa estar poseído por un
demonio, actuar bajo el control de un demonio. Los que se hallaban así
afligidos expresaban la mente y conciencia del demonio o de los demonios que
moraban en ellos (p.ej., Lc 8.28). Este verbo se halla en Mateo y Marcos (Mt
4.24; 8.16,28,33; 9.32; 12.22; 15.22; Mc 1.32; 5.15,16,18; también en Lc
8.36 y Jn 10.21).
Denario
denarion
(dhvnarion), moneda romana,
denarius, algo menor que el valor de
la dracme griega (véase
DRACMA). Se estima que equivalía a casi 4 gramos de
plata, el salario diario de un jornalero en la época de nuestro Señor.
Aparece en singular (p.ej., Mt 20.2; 22.19; Mc 12.45; Ap 6.6); y en plural
(p.ej., Mt 18.28; Mc 14.5; Lc 7.41; 10.35; Jn 12.5)
Derecho (Opuesto
a Izquierdo), Mano Derecha, Diestra
dexios
(dexiov"), adjetivo. Se usa: (a) de lo derecho
en oposición a lo izquierdo (p.ej., Mt 5.29,30; Ap 10.5: «mano derecha», vm;
la rvr traduce solo «mano»); en relación con una armadura, figuradamente (2
Co 6.7); con un en, seguido del
dativo plural (Mc 16.5); con ek, y
el genitivo plural (p.ej., Mt 25.33,34; Lc 1.11); (b) de dar la diestra de
comunión (Gl 2.9), conllevando la pública expresión de aprobación por parte
de líderes en Jerusalén acerca del curso seguido por Pablo y Bernabé entre
los gentiles; este acto era frecuentemente señal de una prenda o garantía
(p.ej., 2 R 10.15; 1 Cr 29.24; Esd 10.19; Ez 17.18); figuradamente (Lm 5.6);
se usa frecuentemente en los papiros en este sentido; (c) metafóricamente,
de poder y autoridad (Hch 2.33); con ek,
significando «sobre», seguido del genitivo plural (Mt 26.64; Mc 14.62; Heb
1.13); (d) similarmente de un puesto de honor en el reino mesiánico (Mt
20.21; Mc 10.37).
Derramamiento,
Derramar
A. Nombre
jaimatekcusia
(aJimatekcusiva) denota derramamiento de sangre
(Heb 9.22 (jaima, sangre;
ekcuno, derramar, verter).
B. Verbos
1.
balo (bavllw), arrojar. Se usa de
derramar líquidos (Mt 26.12: «derramar» un perfume; Jn 13.5: «puso» agua).
2.
kataqueo (katacevw), derramar hacia
abajo sobre (kata, abajo;
queo, derramar). Se usa en Mt 26.7
(cf. Nº 1 en el v. 12) y en Mc 14.3, de ungüento.
3.
ekqueo (ejkcevw), derramar afuera (ek,
afuera). Se usa: (a) del acto de Cristo en cuanto a los cambistas de dinero
en el templo (Jn 2.15: «esparció»); (b) del Espíritu Santo (Hch 2.17,18,33;
Tit 3.6); (c) del vaciamiento del contenido de las copas de la ira divina
(Ap 16.1-4,8,10,12,17); (d) del derramamiento de la sangre de los santos por
parte de los enemigos de Dios (Ap 16.6: «derramaron»); (e) del derramarse
del vino de odres rotos (Mt 9.17, y en algunos mss., Mc 2.22); algunos mss.
también presentan este vocablo en Hch 22.20.
4.
ekcun(n)o (ejkcuvn(n)w), forma
helenística del Nº 3. Se usa de la voluntaria entrega por parte de Cristo de
su vida con el derramamiento de su sangre en la crucifixión como sacrificio
de expiación (Mt 26.28; Mc 14.24; Lc 22.20); estos pasajes no se refieren al
efecto de ser traspasado en su costado, lo cual tuvo lugar después de su
muerte; del asesinato de siervos de Dios (Mt 23.35; Lc 11.50; Hch 22.20, en
los textos más acreditados, otros tienen el Nº 3); del amor de Dios en los
corazones de los creyentes por el Espíritu Santo (Ro 5.5); del derramamiento
del Espíritu Santo mismo (Hch 10.45); también se usa en Lc 5.37, del vino
derramándose de odres rotos; de la muerte de Judas Iscariote (Hch 1.18); y
de los que se lanzan por lucro en el error de Balaam (Jud 11).
5.
spendo (spevndw), derramar como una
libación, ser hecho una libación. Se usa figuradamente en la voz pasiva en
Flp 2.17: «sea derramado en libación». En 2 Ti 4.6: «ya estoy para ser
sacrificado», refiriéndose el apóstol a su muerte inminente, sobre el
sacrificio de su ministerio. Este uso de la palabra queda ejemplificado en
los escritos en los papiros.
Desamparar
1.
aniemi (ajnivhmi), (ana,
atrás y iemii, enviar), denota
dejar, soltar. Se traduce «no te desampararé» (Heb 13.5).
2.
enkataleipo (ejgkataleivpw), (de
en, en, y
kataleipo, forma intensiva de
leipo, dejar). Denota dejar atrás, abandonar, dejar en apuros. Se
dice de Cristo (Mt 27.46; Mc 15.34; Hch 2.27,31,
kataleipo en algunos mss.); de hombres (2 Co 4.9; 2 Ti
4.10,16).
3.
ekluo (ejkluvw).
Se traduce «desamparadas» en Mt 9.36 (tr).
Descendencia,
Descendientes, Descender
A. Nombre
sperma
(spevrma), relacionado con
speiro, sembrar; cf. los términos
castellanos esperma, espermático, etc. Tiene los siguientes usos: (a)
agrario y botánico (p.ej., Mt 13.24,27,32; 1 Co 15.38; 2 Co 9.10); (b)
fisiológico (Heb 11.11); (c) metafórico y por metonimia, se usa de la
descendencia, de la posteridad: (1) de la descendencia natural (p.ej., Mt
22.24,25: «descendencia»; Jn 7.42: «linaje»; 8.33: «linaje»; v. 37:
«descendientes»; Hch 3.25: «simiente»; Ro 1.3; 4.13, 16,18; 9.7, dos veces,
8,29; 11.1: «descendencia»; 2 Co 11.22; Heb 2.16: «descendencia»; 11.18:
«concebir», lit.: «concebir simiente«; Ap 12.17: «descendencia»; Gl
3.16,19,29); En Gl 3.16: «No dice: Y a las simientes, como si hablase de
muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo», citando de la
lxx en Gn 13.15 y 17.7,8; hay un especial énfasis en la palabra «simiente»,
como refiriéndose a un individuo (aquí, Cristo) en cumplimiento de las
promesas hechas a Abraham (un uso insólito del singular). Mientras que la
forma plural «simientes» no hubiera sido más natural en hebreo ni en griego
que en castellano (no se usa así en las escrituras de descendencia humana;
su forma plural está en 1 S 8.15, de cosechas), sin embargo si la intención
divina hubiera sido la de referirse a los descendientes naturales de
Abraham, se hubiera podido seleccionar otra palabra en forma plural, como
«hijos». Sin embargo, todas estas palabras fueron dejadas de lado,
seleccionándose «simiente» como la que podría usarse en forma singular, con
el propósito de mostrar que la «simiente» era el Mesías. Algunos de los
rabinos ya habían considerado que la «simiente» (p.ej., en Gn 4.25 y en Is
53.12), se refería a aquel que había de venir. Le fueron dados descendientes
a Abraham por medios distintos a los naturales a fin de que viniera el
Mesías a través de él, y el punto que argumenta el apóstol es que ya que el
cumplimiento de las promesas de Dios queda asegurado solo por Cristo, solo
aquellos que están «en Cristo» pueden recibirlas; (2) de la descendencia
espiritual (Ro 4.16,18; 9.8); aquí «los hijos de la promesa son contados
como descendientes» señala, en primer lugar, a que el nacimiento de Isaac no
sucedió siguiendo el curso ordinario de la naturaleza, sino por la promesa
divina, y, en segundo lugar, por analogía, el hecho de que todos los
creyentes son hijos de Dios por el nacimiento espiritual (Gl 3.29).
Con respecto a 1 Jn 3.9: «la
simiente de Dios permanece en Él», es posible entender esto como
significando que los hijos de Dios (su simiente) permanecen en Él, y no se
dedican a hacer (practicar) el pecado. Como alternativa, la simiente
significa el principio de la vida espiritual impartido al creyente, que
permanece en Él sin posibilidad de eliminación ni de extinción; el hijo de
Dios permanece eternamente relacionado con Cristo, el que vive en pecado
nunca ha obtenido esta relación, no posee este principio vital dentro de sí.
Este significado concuerda con el contexto y con el tenor general de la
epístola.
Notas:
(1) Osfus, se traduce
«descendencia» en Hch 2.30 (lit.: «del fruto de sus lomos»; (2)
sarkikos se traduce «descendencia»
en Heb 7.16; (3) sarkinos aparece en
los mss. más acreditados en Heb 7.16, en lugar del anterior; (4)
teknon, se traduce «descendencia» en
Lc 20.31.
B. Verbos
1.
katabaino (katabaivnw), ir abajo (kata,
abajo; baino, ir), se utiliza para
varios tipos de movimiento sobre el terreno (p.ej., venir, bajar). Se
traduce generalmente como descender, p.ej., del Espíritu (Mt 3.16); de la
lluvia (7.25); de Zaqueo descendiendo del árbol (Lc 19.6); del Señor, que
descendió del cielo (Jn 6.33,38,41, etc.); del diablo (Ap 12.12); de fuego
del cielo (20.9); de la nueva Jerusalén (21.2).
2.
katercomai (katevrcomai), venir o ir
abajo. Se traduce descender en Lc 4.31; 9.37; Hch 8.5; 11.27; 12.19; 13.4;
15.30; Stg 3.15.
3.
apobaino (ajpobaivnw), ir desde. Se
traduce «habiendo descendido» en Lc 5.2; Jn 21.9: «descender».
4.
sunkatabaino (sugkatabaivnw), ir
abajo con. Se usa en Hch 25.5, traducido «desciendan conmigo».
Notas:
(1) Embaino, se traduce como
«descender» en Jn 5.4; (2) ercomai,
se traduce «descender» en Hch 15.30 (tr); (3)
epipipto, se traduce «descender» en Hch
8.16.
Desnudar,
Desnudez, Desnudo
A. Verbos
1.
ekduo (ejkduvw), sacar fuera,
desnudar. Se usa especialmente de vestidos. Se traduce desnudar en Mt 27.28
(algunos mss. tienen enduo, vestir),
y Mc 15.20; figuradamente (2 Co 5.4, voz media), de desprenderse del cuerpo
en muerte. El estado de desnudez del creyente no se refiere al cuerpo en la
tumba, sino al espíritu, que espera el «cuerpo de gloria» en la
resurrección. En Mt 27.31: «le quitaron» (rv: «desnudaron»); Lc 10.30:
«despojaron» (rv, rvr).
2.
gumniteuo (gumniteuvw), estar
desnudo, o poco vestido. Se relaciona con C. Se usa en 1 Co 4.11. En los
escritos en koine (véase prefacio al
Vol. l) se usa de estar armado con armas ligeras.
B. Nombre
gumnotes
(gumnovth"), desnudez. Se relaciona con C. Se
usa: (a) de la carencia de vestido suficiente (Ro 8.35; 2 Co 11.27); (b)
metafóricamente, de la desnudez del cuerpo, dicho de la condición de una
iglesia local (Ap 3.18).
C. Adjetivo
gumnos
(gumnov"), significa: (a) desvestido (Mc
14.52); en el v. 51 se usa como nombre, lit.: «sobre su desnudez», no
existiendo en el original la palabra «cuerpo»; (b) escasa o pobremente
vestido (Mt 25.36,38, 43,44, Hch 19.16, con vestidos rotos; Stg 2.15); (c)
vestido solo con la túnica interior, quitada la externa (Jn 21.7, véase
ROPA); (d) metafóricamente: (1) de una semilla desnuda
(1 Co 15.37); (2) del alma sin el cuerpo (2 Co 5.3); (3) de cosas expuestas
a la escudriñadora mirada de un Dios que todo lo ve (Heb 4.13); (4) de la
condición carnal de una iglesia local (Ap 3.17); (5) del estado similar de
un individuo (16.15); (b) de la desolación de la Babilonia religiosa
(17.16).
Desobedecer,
Desobediencia, Desobediente
A. Verbo
apeitheo
(ajpeiqevw), rehusar ser persuadido, rehusar la
creencia, ser desobediente. Se traduce «desobediente», con el verbo ser
desobediente (Ro 11.30,31; 1 P 2.8); con el verbo desobedecer (Jn 3.36; Heb
3.18; 1 P 3.20); como «no creer» (Hch 14.2; 17.5, aquí está ausente en los
mss. más acreditados; 19.9; 1 P 2.7, donde los más acreditados mss. tienen
apisteo, descreer; 3.1); como no
obedecer se traduce en Ro 2.8; 1 P 4.17; con el adjetivo «rebelde» se
traduce en Ro 10.21; 15.31; y con el adjetivo «desobediente» se traduce en
Heb 11.31.
B. Nombres
1.
apeitheia (ajpeivqeia), lit.:
condición de ser impersuadible (a,
negativo; peitho, persuadir). Denota
obstinación, rechazo obstinado de la voluntad de Dios; de ahí:
«desobediencia». Aparece en Ro 11.30,32; Ef 2.2; 5.6; Col 3.6; Heb 4.6,11,
hablando de Israel en el pasado y en el presente.
2.
parakoe (parakohv), primariamente,
oír impropiamente (para, a un lado;
akouo, oír), y por ello significa un
rechazo a oír; de ahí, un acto de desobediencia (Ro 5.19; 2 Co 10.6; Heb
2.2). Se debe distinguir del Nº 1, como acto frente a una condición, aunque
el término parakoe mismo da el
efecto, en transgresión, de la condición de dejar de oír, o de rehusar
hacerlo. La actitud descuidada es precursora de la desobediencia final. En
el AT se describe frecuentemente la desobediencia como un continuo rechazo a
oír (p.ej., Jer 11.10; 53.17; cf. Hch 7.57).
C. Adjetivos
1.
apeithes (ajpeiqhv"), relacionado
con B, Nº 1. Significa mal dispuesto a ser persuadido, menospreciador de la
fe, desobediente (Lc 1.17: «rebeldes»; Hch 26.19: «rebelde»; Ro 1.39:
«desobedientes»; 2 Ti 3.2: «desobedientes»; Tit 1.16: «rebeldes»; 3.3).
2.
anupotaktos (ajnupovtakto"),
insubordinado, no sometido (a,
negativo; n, eufónico;
jupo, bajo;
tasso, ordenar). Se traduce
«desobediente» en 1 Ti 1.9 (rv, rvr; rvr77: «insumisos»).
Despertar
1.
egeiro (ejgeivrw), se usa: (a) en la
voz activa, de despertar a una persona de su sueño; en Mt 8.25, del acto de
los discípulos al despertar al Señor; en Hch 12.7, del despertar de Pedro:
«le despertó»; (b) en la voz pasiva, con un significado medio, de las
vírgenes, al levantarse de su sopor (Mt 25.7); en Ro 13.11, y Ef 5.14,
metafóricamente, de despertarse de un estado de sopor moral.
2.
diegeiro (diegeivrw), se usa de
despertar del sueño natural (Mt 1.24; Mc 4.38); del acto de los discípulos
al despertar al Señor (Lc 8.24; cf. egeiro,
en Mt 8.25); metafóricamente, de despertar la mente (2 P 1.13; 3.1).
3.
exupnizo (ejxupnivzw), (de
ek, fuera de, y
jupnos, sueño), sacar a la persona
de su sueño. Se usa metafóricamente en Jn 11.11: «despertarle».
4.
diagregoreo (diagrhgorevw), (dia,
intensivo; gregoreo, vigilar), se
usa en Lc 9.32: «permaneciendo despiertos» (rvr77: «cuando estuvieron bien
despiertos»).
Nota
:
El adjetivo exupnos aparece en Hch
16.27 traducido como verbo en la rvr: «despertando» (lit.: «despierto»).
Desposada,
Desposar
A. Nombre
numfe
(nuvmfh), de donde procede el vocablo
castellano ninfa; desposada o joven esposa (Jn 3.29; Ap 18.23; 21.2,9;
22.17). A la novia se la adornaba a menudo con bordados y joyas (véase Ap
21.2), y era llevada velada desde su hogar hasta el hogar del novio. De ahí
el significado secundario de nuera (Mt 10.35; Lc 12.53). Para la relación
entre Cristo y una iglesia local, bajo esta figura, véase 2 Co 11.2; con
respecto a toda la iglesia, véase Ef 5.23-32; Ap 22.17.
B. Verbos
1.
armozo (aJrmovzw), ajustar, unir (de
armos, unión, unir; la raíz
jar–, que significa ajustar, se
halla evidente en varios lenguajes; cf.
arthron, articulación, arithmos,
número, etc.). Se usa en la voz media, de casarse o de dar en casamiento; en
2 Co 11.2 se traduce «he desposado», metafóricamente, de la relación
establecida entre Cristo y la iglesia local, siendo el apóstol el
instrumento. El pensamiento puede ser el de ajustar o unir a un esposo,
expresándose con la voz media el interés del apóstol, o su deseo al así
obrar.
2.
mnesteuo (mnhsteuvw), cortejar y
ganar, desposar o prometer en casamiento. Se usa en la voz pasiva en Mt
1.18; Lc 1.27; y 2.5, todos estos pasajes en referencia a la virgen María, y
traducido «desposada». La rvr77 da en el margen de Mt 1.18 la aclaración
«comprometida para casarse».
Destruir,
Destructor, Destrucción
A. Verbos
1.
apolumi (ajpovllumi), forma
intensificada de ollumi. Significa
destruir totalmente; en la voz media, perecer. La idea que comunica no es la
de extinción, sino de ruina; no del ser, sino del bienestar. Esto queda
claro basado en el uso que se le da, como, p.ej., de la rotura de los cueros
de vino (Lc 5.37); de la oveja perdida, esto es, perdida para el pastor, lo
que es metáfora de la destitución espiritual (Lc 15.4,6, etc.); el hijo
perdido (15.24); de la comida que perece (Jn 6.47); del oro (1 P 1.7). Así
también de las personas (Mt 2.13: «matar»; 8.25: «perecemos»; 22.7; 27.20);
de la pérdida de bienestar en el caso de los perdidos en el más allá (Mt
10.28; Lc 13.3,5; Jn 3.16, v. 15 en algunos mss.; 10.28; 17.12; Ro 2.12; 1
Co 15.18; 2 Co 2.15: «los que se pierden»; 4.3; 2 Ts 2.10; Stg 4.12; 2 P
3.9). Cf. B, II, Nº 1.
2.
airo (ai[rw), levantar, llevarse,
quitar. Se usa en muchas ocasiones con su significado literal. Se traduce
«destruirán» en Jn 11.48 (rv: «quitarán»).
3.
diaftheiro (diafqeivrw), véase
CORROMPER.
4.
kathaireo (kaqairevw), arrojar
abajo, derribar con fuerza, etc. Se traduce destruir en Hch 13.19; 19.27,
donde la rvr77 traduce con toda propiedad «despojada de su majestad».
5. luo
(luvw), desatar, deshacer, separar, quebrantar,
derribar. Se traduce con el verbo destruir en Jn 2.19, del templo del cuerpo
del Señor.
6.
kataluo (kataluvw), (kata,
abajo, intensivo, y el Nº 5), destruir totalmente, derribar totalmente. Se
traduce «abrogar», de la Ley (Mt 5.17, dos veces); con el verbo derribar,
del templo (Mt 24.2; 26.61; 27.40; Mc 13.2; 14.58; 15.29), y con el verbo
destruir (Lc 21.6); en Hch 6.14, de Jerusalén; en Gl 2.18, de la Ley como
medio de justificación; en Ro 14.20, del daño producido al bienestar
espiritual de alguien (en el v. 15 se usa
apollumi, Nº 1, en el mismo sentido); en Hch 5.38 y 39 del
fracaso de los propósitos; en 2 Co 5.1, de la muerte del cuerpo.
7.
olothreuo (ojloqreuvw),
destruir, especialmente en el sentido de matar degollando. Se halla en Heb
11.28: «el que destruía», donde la rvr77 traduce el participio presente con
el artículo mediante el nombre «exterminador». Véase B, Nº 1, más abajo.
Este verbo aparece con frecuencia en la lxx, p.ej., Éx 12.23; Jos 3.10;
7.25; Jer 2.30; 5.6; 22.7.
B. Nombres
(I) Personal: «Destructor».
olothreutes
(oJloqreuthv"), destructor. Se halla en 1 Co
10.10.
Nota
:
El nombre apoleia, véase más abajo,
II, Nº 1. Se traduce «destructor» como adjetivo: «herejías destructoras»
(Bover-Cantera: «de perdición»), en 2 P 2.1.
(II) Abstracto: «Destrucción».
1.
apoleia (ajpwvleia),
indica una pérdida de bienestar, no de ser.
Se usa: (a) de cosas, significando su desperdicio, o ruina; de ungüento (Mt
26.8; Mc 14.4); de dinero (Hch 8.20: «perezca»); (b) de personas,
significando su perdición espiritual y eterna (Mt 7.13; Jn 17.12; 2 Ts 2.3,
donde «hijo de perdición» significa el destino apropiado de la persona
mencionada); metafóricamente de hombres que persisten en el mal (Ro 9.22,
donde «preparados» está en voz media, indicando que los vasos de ira se
prepararon a sí mismos para destrucción); de los adversarios del pueblo del
Señor (Fil 1.28: «perdición»); de profesos cristianos, en realidad enemigos
de la cruz de Cristo (Fil 3.19: «perdición»); de los que son sujetos de
deseos necios y dañosos (1 Ti 6.9: «perdición»; para la palabra precedente
traducida «destrucción», véase Nº 5 más abajo); de profesos adherentes
hebreos que recaen en la incredulidad (Heb 10.39: «perdición»); de los
falsos maestros (2 P 2.1,3); de hombres impíos (3.7); de los que tuercen las
Escrituras (3.16); de la Bestia, la cabeza final del imperio romano redivivo
(Ap 17.8 ,11); (c) de cosas impersonales, como herejías (2 P 2.1, donde
«herejías destructoras» es, lit.: «herejías de destrucción»); en el v. 2 los
mss. más acreditados tienen aselgeiais:
«lascivias», en lugar de apoleiais.
2.
kathairesis (kaqaivresi"),
relacionado con A, Nº 3, tomar abajo. Se usa tres veces en 2 Co; y se
traduce como «destrucción» en todos los pasajes (10.4; 10.8 y 13.10).
3.
katastrofe (katastrofhv),
lit.: girar abajo (kata, abajo;
strofe, giro; cf. el término
castellano, catástrofe). Se usa: (a) literalmente (2 P 2.6); (b)
metafóricamente (2 Ti 2.14: «perdición»), esto es, derruyendo la fe.
4.
olethros (o[leqro"),
ruina, destrucción. Se traduce destrucción en
todos los pasajes excepto uno. Se usa en 1 Co 5.5, del efecto sobre la
condición física de un creyente errado, con el propósito de que redunde en
su provecho espiritual; en 1 Ts 5.3 y 2 Ts 1.9, del efecto de los juicios
divinos sobre los hombres en la introducción del Día del Señor y de la
revelación del Señor Jesús; en 1 Ti 6.9, de las consecuencias de complacer a
la carne, referidas a la destrucción física, y posiblemente la de todo el
ser, en tanto que la siguiente palabra apoleia
(véase el Nº l) acentúa el carácter final, eterno e irrevocable de la ruina.
5.
fthora (fqorav).
Denota la destrucción que viene con la corrupción. Se usa dos veces
en 2 P 2.12, traducidas respectivamente «destrucción» y «perdición»; en Col
2.22 se traduce como verbo: «todas se destruyen» (lit.: «todas para
destrucción»).
Devoción,
Devoto
eusebes
(euvsebhv"), (de
eu, bien; sebomai,
reverenciar, significando la raíz seb
sagrada reverencia llena de admiración exhibida especialmente en las
acciones), reverencia y contemplación maravillada bien dirigidas. Entre los
griegos se usaba, p.ej., de la piedad práctica hacia los padres. En el NT se
usa de una actitud piadosa hacia Dios (Hch 10.2: «piadoso»; v. 7: «devoto»;
en algunos mss., aparece también en 22.12; 2 P 2.9).
Día
jemera
(hjmevra), día. Se usa: (a) del período de luz
natural (Gn 1.5; Pr 4.18; Mc 4.35); (b) lo mismo, pero de forma figurada, de
un período de oportunidad para el servicio (Jn 9.4; Ro 13.13); (c) un
período en que se alternan la luz y las tinieblas (Gn 1.5; Mc 1.13); (d) un
período de duración indefinida marcado por ciertas características, como «el
día de las pequeñeces»; de angustia y de dolor (Is 17.11; Abd 12-14); de
prosperidad y de adversidad (Ec 7.14); de prueba (Sal 95.8); de salvación
(Is 49.8; 2 Co 6.2; cf. Lc 19.42); de mal (Ef 6.13); de ira y revelación del
juicio de Dios (Ro 2.5); (e) un tiempo señalado (Ec 8.6; Ef 4.30); (f) una
notable derrota en el campo de batalla, etc. (Is 9.4; Sal 137.7; Ez 30.9; Os
1.11); (g) por metonimia, equivale a «cuando», «en el tiempo en que»: (1)
del pasado (Gn 2.4; Nm 3.13; Dt 4.10); (2) del futuro (Gn 2.17; Rut 4.5; Mt
24.50; Lc 1.20); (h) un juicio o condenación (Job 18.20); (i) de un tiempo
de vida (Lc 1.17,18: «años»). (De Notes on Thessalonians, por Hogg y
Vine, pp. 150,151.)
Así como el día arroja luz sobre
las cosas que han estado en tinieblas, la palabra se asocia a menudo con el
pronunciamiento de juicio sobre circunstancias. En 1 Co 4.3: «el tribunal
humano», lit.: «el día humano», denota el juicio meramente humano sobre
asuntos («humano» traduce el adjetivo
anthropinos), juicio que se ejerce en el presente período de la
rebelión humana contra Dios; probablemente por ello el «Día del Señor» (Ap
1.10, donde se usa similarmente un adjetivo,
kuriakos) sea el día de su juicio abierto sobre el mundo.
Las frases «el día de Cristo» (Fil
1.10; 2.16); «el día de Jesucristo» (1.6); «el día del Señor Jesús» (1 Co
5.5; 2 Co 1.14); «el día de nuestro Señor Jesucristo» (1 Co 1.8), denotan el
tiempo de la parusía de Cristo con sus santos, después del arrebatamiento (1
Ts 4.16,17). En 2 P 1.19 esto es simplemente mencionado como «el día»
De todo ello se tiene que destacar
la frase «el día del Señor»; en el AT se refiere a un tiempo de
interposición victoriosa por parte de Dios para el aplastamiento de los
enemigos de Israel (p.ej., Is 2.12; Am 5.18); si Israel transgredía en la
soberbia de sus corazones, el día del Señor sería un tiempo de tinieblas y
de juicio. Pero para sus enemigos, sin embargo, vendría «el día grande y
espantoso de Jehová» (Jl 2.31; Mal 4.5). Aquel período, todavía futuro, verá
el derrumbamiento total del poder gentil y el establecimiento del reinado
del Mesías (Is 13.9-11; 34.8; Dn 2.34,44; Abd 15; cf. Is 61.2; Jn 8.56).
En el NT, el «día del Señor» se
menciona en 1 Ts 5.2 y en 2 Ts 2.2, donde la advertencia del apóstol es que
la iglesia en Tesalónica no debiera dejarse engañar a pensar que «el día del
Señor ha llegado (rvr77; aquí, la rv y la rvr traducen equivocadamente:
«está cerca», y la vm: «como si estuviese inmediato»). El tenor general de
la enseñanza del Nuevo Testamento es, que el día del Señor está cerca,
inminente. Aquí, el apóstol indica que no ha llegado, que no vivimos en él.
Este período no tendrá comienzo hasta que se den las circunstancias
mencionadas en los vv. 3 y 4.
Notas:
(1) aurion, mañana, se traduce «día
de mañana» en Mt 6.34 (dos veces); «otro día» en Lc 10.35; «día siguiente»
en Hch 4.3,5; (2) deuteraios se
traduce en Hch 28.13 como «segundo día»; (3)
jeorte, fiesta, se traduce «día de la fiesta» en Mt 27.15; Mc
15.6; Col 2.16; (4) epaurion, que
denota mañana, se traduce en casi todas las ocasiones en que aparece en la
rvr como «al día siguiente»; en tres casos se traduce como «al otro día» (Mt
27.62; Mc 11.12; Jn 1.29,35, 43; 6.22; 12.12; Hch 10.9,23,24; 14.20; 20.7;
21.8; 22.30; 23.32; 25.6,23); (5) epiousios;
(6) efemeros; (7)
eco se traduce en Hch 21.26 como «al
día siguiente» como traducción de te ecomenei,
donde jemera, día, se sobreentiende;
(8) nucthemeron, adjetivo que denota
duración de un día y una noche (de nux,
noche, y jemera, día), se usa en 2
Co 11.25; (9) oktaemeros, octavo
día; (10) orthrios aparece en
algunos mss. (tr), en Lc 24.22, de las mujeres en el sepulcro; los mss. más
acreditados tienen la forma orthrinos,
lit.: tempranas; (11) sabbaton,
sábado, se traduce en la rvr casi siempre como día de reposo; (12)
semeron, se traduce como «día de
hoy» (Mt 11.23; 27.8; 28.15; Ro 11.8; 2 Co 3.14,15), como traducción de la
frase compuesta con el artículo determinado, je
semeron.
Día de Reposo
sabbaton
(savbbaton), o
sabbata; esta última, forma plural, era forma transliterada de la
palabra aramea, que erróneamente se consideró como plural; de ahí que la
forma singular, sabbaton, se derivó
de ella. La raíz significa cesar, desistir (hebreo
sabat; cf. el vocablo árabe
sabata, interceptar, interrumpir); la doble b tiene una fuerza
intensiva, implicando cesación completa o hacer cesar, probablemente lo
anterior. No da la idea de relajamiento ni descanso, sino de cesación de
actividad.
La observancia del séptimo día de
la semana, ordenada a Israel, era una «señal» entre Dios y su pueblo
terrenal, fundamentada en el hecho de que después de seis días de
operaciones creativas reposó (Éx 31.16,17, con 20.8-11). Las normativas del
AT fueron desarrolladas y sistematizadas hasta tal punto que se llegó a
imponer una pesada carga sobre el pueblo (que por otra parte se regocijaba
por el reposo así provisto) y llegó a ser esto un refrán de lo
extravagantemente absurdo. Dos tratados de la Mishna (el
Sabat y el
Erubin) se ocupan enteramente de regular la observancia;
igualmente sucede con las discusiones en la Gemara u opiniones rabínicas. El
efecto sobre la opinión de su tiempo explica el antagonismo suscitado por
las curaciones efectuadas por el Señor en día de sábado (p.ej., Mt 12.9-13;
Jn 5.5-16), y explica el hecho de que en sábado los enfermos le fueran
llevados a ser curados después de la puesta del sol (p.ej., Mc 1.32). Según
las ideas rabínicas, los discípulos, al recoger espigas de trigo (Mt 12.1;
Mc 2.23), y frotarlas en las manos (Lc 6.1), quebrantaban el sábado en dos
puntos; porque arrancar era segar, y frotar era trillar. La actitud del
Señor hacia el sábado fue la de librarlo de estas vejatorias acrecencias
tradicionalistas, por las cuales el sábado llegaba a convertirse en un fin
en sí mismo, en lugar de ser un medio para un fin (Mc 2.27).
En las Epístolas, las únicas
menciones directas que se hallan están en Col 2.16: «días de reposo» (rvr77:
«sábados»), donde en realidad debería aparecer en singular (véase el primer
párrafo de este artículo), donde se relaciona con las cosas que eran «sombra
de lo que ha de venir» (esto es, de la era que tiene su inicio en
Pentecostés), y en Heb 4.4-11, donde se señala el
sabbatismos perpetuo para los creyentes (véase
REPOSO); se hallan referencias indirectas en Ro 14.5 y en Gl 4.9-11.
Durante los tres primeros siglos de la era cristiana nunca se confundió el
primer día de la semana con el sábado; la confusión de las instituciones
judaica y cristiana se debió a un alejarse de la enseñanza apostólica.
Notas:
(1) En Mt 12.1 y 11, donde se usa el plural, la rvr (al igual que la
rv,rvr77 y vm) traduce correctamente en singular: «día de reposo» (todas las
demás versiones: «sábado»); en el v. 5, la rvr es la única que tiene el
singular en la primera y segunda mención; las demás versiones tienen la
primera en plural (véase más arriba). En cuanto al uso u omisión del
artículo, la omisión no siempre demanda la traducción «un sábado»; se halla
ausente, p.ej., en Mt 12.2. (2) En Hch 16.13: «un día de reposo» (rv: «un
día de sábado») plural en el original. (3) Para Mt 28.1,
(4) Para «primer día de la semana» (Hch 20.7).
Diablo
diabolos
(diavbolo"), acusador, calumniador (de
diaballo, acusar, calumniar), es uno
de los nombres de Satanás. De ella se deriva la palabra castellana «diablo»,
y debiera aplicarse exclusivamente a Satanás, como nombre propio.
Daimon, demonio, es otro tipo de
ser, aunque vulgarmente se aplique a Satanás. Hay un solo diablo; hay muchos
demonios. Como maligno enemigo de Dios y del hombre, acusa al hombre ante
Dios (Job 1.6-11; 2.1-5; Ap 12.9,10), y a Dios ante el hombre (Gn 3). Aflige
a los hombres con sufrimientos físicos (Hch 10.38). Estando él mismo lleno
de pecado (1 Jn 3.8), instigó al hombre a pecar (Gn 3), y lo tienta a que
haga lo malo (Ef 4.27; 6.11), alentándole con engaños a hacerlo (Ef 2.2). Al
haber sido introducida la muerte en el mundo a causa del pecado, el diablo
tenía el poder de la muerte, pero Cristo, por su propia muerte, ha triunfado
sobre él, y lo anulará totalmente (Heb 2.14); su poder sobre la muerte queda
implicado en su lucha contra Miguel ante el cuerpo de Moisés (Jud 9). Judas,
que se entregó al diablo, quedó tan identificado con él, que el Señor lo
describió como tal (Jn 6.70; véase 13.2). Así como el diablo se levantó en
su rebelión contra Dios y cayó bajo condenación, por ello los creyentes son
exhortados en contra de caer en un pecado similar (1 Ti 3.6); pone redes a
los creyentes (v. 7), tratando de devorarlos como león rugiente (1 P 5.8);
los que caen en su lazo pueden ser liberados de él para que hagan la
voluntad de Dios (2 Ti 2.26). Los comentaristas, como afirma la rvr77 en la
columna central, difieren en cuanto al sujeto en este pasaje. Si los
creyentes lo resisten, huirá de ellos (Stg 4.7). Su furia y malignidad serán
ejercidas de una manera especialmente virulentas al final de la era actual
(Ap 12.12). Su destino final es el lago de fuego (Mt 25.41; Ap 20.10). El
nombre es aplicado a los calumniadores, falsos acusadores (1 Ti 3.11; 2 Ti
3.3; Tit 2.3).
Diaconado,
Diácono, Diaconisa
(I) «Diaconado».
Nota
:
El verbo diakoneo, servir, se
traduce «ejercer el diaconado» en 1 Ti 3.10,13.
(II) «Diácono, Diaconisa».
diakonos
(diavkono"), de donde proviene el vocablo
castellano diácono, denota en primer lugar a un siervo, tanto si está
efectuando un trabajo servil como si se trata de un asistente que da
servicio de buena voluntad, sin referencia particular al carácter de este
servicio. Esta palabra está probablemente relacionada con el verbo
dioko, apresurarse en pos, perseguir
(quizás utilizado originalmente de los corredores). «Aparece en el NT de
siervos domésticos (Jn 2.5,9); del magistrado civil (Ro 13.4); de Cristo (Ro
15.8; Gl 2.17); de los seguidores de Cristo en relación con el Señor de
ellos (Jn 12.26; Ef 6.21; Col 1.7; 4.7); de los seguidores de Cristo en
relación los unos con los otros (Mt 20.26; 23.11; Mc 9.35; 10.43); de los
siervos de Cristo en la obra de la predicación y enseñanza (1 Co 3.5; 2 Co
3.6; 11.23; Ef 3.7; Col 1.23,25; 1 Ts 3.2; 1 Ti 4.6); de aquellos que sirven
en las iglesias (Ro 16.1, usado únicamente en este pasaje, en todo el NT, de
una mujer; Fil 1.1; 1 Ti 3.8,12); falsos profetas, siervos de Satanás (2 Co
11.15). En una ocasión se usa diakonos
donde, aparentemente, se quiere designar a ángeles (Mt 22.13); en el v. 3,
donde se quiere designar a hombres, se usa
doulos» (de Notes on Thessalonians, por Hogg y Vine, p.
91).
Diakonos
debe de distinguirse, hablando generalmente, de
doulos, esclavo; diakonos
contempla al siervo en relación con su obra;
doulos le considera en relación con su dueño. Véase, p.ej., Mt
22.2-14; aquellos que traen a los huéspedes (vv. 3,4,6,8,10) son
douloi; aquellos que cumplen la
sentencia pronunciada por el rey (v. 13) son
diakonoi.
Nota
:
En cuanto a términos sinónimos, leitourgos
denota a uno que lleva a cabo deberes públicos;
misthios y misthotos,
a un siervo asalariado; oiketes, a
un siervo doméstico; juperetes, a un
funcionario subordinado a disposición de su superior (originalmente, un
remero subalterno en una galera de guerra);
therapon, uno cuyo servicio es de libertad y de dignidad.
A los denominados siete diáconos en
Hch 6 no se les menciona mediante este nombre, aunque el tipo de servicio al
que estaban dedicados era del encomendado a los diáconos.
Diadema
diadema
(diavdhma), se deriva de
diadeo, atar alrededor. Era el
ornato regio para la cabeza y se usaba especialmente de la banda azul
marcada con blanco, usada para ligar el turbante o la tiara de los reyes de
Persia. Fue adoptada por Alejandro Magno y por sus sucesores. Entre los
griegos y romanos era la marca distintiva de condición regia. Diocleciano
fue el primer emperador romano en usarla constantemente. Esta palabra se usa
en Ap 12.3; 13.1; 19.12, simbolizando en todos estos pasajes,
respectivamente, el gobierno del Dragón, de la Bestia y de Cristo. En la
lxx, Est 1.11; 2.17; en algunos mss. en 6.8 y 8.15; también en Is 62.3. En
cuanto a la distinción entre diadema
y stefanos.
Diezmar, Diezmo
A. Verbos
1.
dekatoo (dekatovw), (de
dekatos, décimo), en la voz activa,
denota recibir diezmos de (Heb 7.6: «tomó de Abraham los diezmos»); en la
voz pasiva, pagar diezmos (7.9: «pagó el diezmo»). En la lxx, Neh 10.37.
2.
apodekatoo (ajpodekatovw), denota:
(a) diezmar [apo, de (partitivo);
dekatos, décimo], (Mt 23.23; Lc
11.42; en Lc 18.12, donde los textos más acreditados tienen la forma
alternativa apodekateuo: «doy
diezmos»); (b) recibir diezmos de (Heb 7.5).
3.
apodekateuo (ajpodekateuvw), dar
diezmos (Lc 18.12, algunos textos tienen el Nº 2).
Nota
:
Heb 7.4-9 evidencia la superioridad del sacerdocio de Melquisedec sobre el
levítico, por cuanto: (1) Abraham, el antecesor de los levitas, pagó el
diezmo a Melquisedec (Gn 14.20); (2) Melquisedec, cuya genealogía se halla
fuera de la de los levitas, tomó los diezmos de Abraham, que era quien había
recibido las promesas divinas; (3) en tanto que la muerte es la suerte
natural de aquellos que reciben los diezmos, no se registra la muerte de
Melquisedec; (4) los levitas que recibían diezmos los pagaron, virtualmente,
a Melquisedec a través de Abraham.
B. Nombre
dekate
(dekathv), gramáticamente, forma femenina de
dekatos (véase DÉCIMO),
con meris, parte, en elipsis. Se usa
como nombre, traducido «diezmo» en Heb 7.2,4, 8,9; lit.: «una décima parte»
Difunto
thnesko
(qnhvskw), morir; en tiempo perfecto, estar
muerto. Se usa siempre de la muerte física, excepto en 1 Ti 5.6, donde se
usa metafóricamente de la pérdida de vida espiritual. El nombre
thanatos y el verbo
thanatoo (véase MORIR,
MUERTE) están relacionados. La raíz de este grupo de
palabras tenía posiblemente el significado de exhalar por última vez. Se
traduce «difunto» en Lc 7.12, lit.: «el que había muerto».
Dinero
1.
argurion (ajrguvrion), propiamente,
una pieza de plata. Denota: (a) plata (p.ej., Hch 3.6); (b) una moneda de
plata, a menudo en forma plural, «piezas de plata» (p.ej., Mt 26.15);
igualmente en 28.12, donde el significado es «muchas (jikanos)
piezas de plata»; (c) dinero; tiene este significado en Mt 25.18,28; 28.15;
Mc 14.11; Lc 9.3; 19.15,23; 22.5; Hch 8.20.
2.
crema (crh`ma), lit.: una cosa que
uno usa; similar a craomai, usar; de
ahí: (a) riquezas (Mc 10.23,24; Lc 18.24); (b) dinero (Hch 4.37, traducido
«precio»), del singular usado aquí, una suma de dinero; plural en 8.18,20;
24.26, y por consiguiente traducido dinero.
3.
calkos (calkov"), cobre. Se usa, por
metonimia, de monedas de cobre, y se traduce dinero en Mc 6.8; 12.41. Cf. el
término técnico castellano, calcolítico, que denota lo perteneciente al
cobre.
Dios
theos
(qevo"). (A) En el politeísmo de los griegos,
denotaba a un dios o deidad (p.ej., Hch 14.11; 19.26; 28.6; 1 Co 8.5; Gl
4.8).
(B) (1) De ahí, la palabra fue
tomada por los judíos y retenida por los cristianos para denotar al Dios
único y verdadero. En la lxx theos
traduce, con pocas excepciones, a las palabras hebreas Elohim y Jehová,
indicando la primera su poder y preeminencia, y la segunda su existencia
inoriginada, inmutable, eterna y autosustentante.
En el NT se afirman estos y todos
los otros atributos divinos. A Él se ascriben, p.ej., su unidad o monismo
(p.ej., Mc 12.29; 1 Ti 2.5); existencia propia no originada (Jn 5.26);
inmutabilidad (Stg 1.17); eternidad (Ro 1.20); universalidad (Mt 10.29; Hch
17.26-28); poder infinito (Mt 19.26); conocimiento infinito (Hch 2.23;
15.18; Ro 11.33); poder creador (Ro 11.36; 1 Co 8.6; Ef 3.9; Ap 4.11; 10.6);
santidad absoluta (1 P 1.15; 1 Jn 1.5); justicia (Jn 17.25); fidelidad (1 Co
1.9; 10.13; 1 Ts 5.24; 2 Ts 3.3; 1 Jn 1.9); amor (1 Jn 4.8,16); misericordia
(Ro 9.15,18); veracidad (Tit 1.2; Heb 6.18).
(2) También se afirman o indican
los atributos divinos de Cristo de una manera patente (p.ej., Mt 20.18-19;
Jn 1.1-3; 1.18; 5.22-29; 8.58; 14.6; 17.22-24; 20.28; Ro 1.4; 9.5; Flp 3.21;
Col 1.15; 2.3; Tit 2.13; Heb 1.3; 13.8; 1 Jn 5.20; Ap 22.12,13).
(3) También del Espíritu Santo
(p.ej., Mt 28.19; Lc 1.35; Jn 14.16; 15.26; 16.7; Ro 8.9,26; 1 Co 12.11; 2
Co 13.14).
(4)
Theos se usa: (a) con el artículo definido; (b) sin él. «La
lengua castellana puede tener necesidad o no del artículo en la traducción.
Pero esto no es así en la lengua griega. Así, en Hch 27.23 («el Dios de
quien yo soy», lit.), el artículo señala al Dios especial al que Pablo
pertenece, y tiene que ser preservado en castellano. En el versículo que
sigue de inmediato a este (jo theos)
no precisamos de este artículo en castellano» (adaptado de A. T. Robertson,
Grammar of Greek, N.T., p. 758).
En cuanto a esto último, es usual
emplear el artículo con un nombre propio, cuando se menciona por segunda
vez. Hay, naturalmente, excepciones a ello, como cuando la ausencia del
artículo sirve para acentuar o para precisar, el carácter o la naturaleza de
lo que se expresa en el nombre. Un caso notable de ello se halla en Jn 1.1,
«y el Verbo era Dios»; habiendo aquí un doble énfasis sobre
theos, por la ausencia del artículo
y por la posición enfática en la estructura de la oración. Traducirlo
literalmente como «un dios era el Verbo» es totalmente engañoso. Además, el
hecho de que «el Verbo» es el sujeto de la oración ejemplifica la norma de
que el sujeto debe ser determinado por su posesión de artículo cuando el
predicado carece de él. En Ro 7.22, en la frase «la ley de Dios», ambos
nombres tienen el artículo; en el v. 25, ninguno de ellos lo tiene. Esto
está de acuerdo con una norma general de que si hay dos nombres unidos por
el caso genitivo (el caso posesivo, «de»), o bien ambos nombres poseen el
artículo, o ambos carecen de él. Aquí, en el primer caso, ambos nombres,
«Dios» y «la ley», son definidos, en tanto que en el v. 25 la palabra «Dios»
no es simplemente titular, destacando la ausencia del artículo su carácter
de dador de la Ley.
Allí donde se aplican dos o más
calificativos a la misma persona o cosa, por lo general un artículo sirve
para los dos (siendo la excepción cuando un segundo artículo destaca
diferentes aspectos de la misma persona o sujeto; p.ej., Ap 1.17). En Tit
2.13 se traduce correctamente «gran Dios y Salvador Jesucristo». Moulton (Prol.,
p. 84) muestra, a base de escritos en papiros de la temprana era cristiana,
que entre los cristianos de habla helénica esta era una «fórmula corriente»
aplicada a Cristo. Igualmente sucede en 2 P 1.1 (cf. 1.11; 3.18).
En los siguientes títulos Dios es
descrito por ciertos de sus atributos; el Dios de gloria (Hch 7.2); de paz
(Ro 15.33; 16.20; Flp 4.9; 1 Ts 5.23; Heb 13.20); de amor y paz (2 Co
13.11); de paciencia y consolación (Ro 15.5); de toda consolación (2 Co
1.3); de esperanza (Ro 15.13); de toda gracia (1 P 5.10). Estos le
describen, no en distinción de otras personas, sino como la fuente de todas
estas bendiciones; de ahí el empleo del artículo determinado. En frases como
«el Dios de una persona» (p.ej., Mt 22.32), la expresión marca la relación
que aquella persona tiene con Dios, y Dios con él.
(5) En los siguientes pasajes se
usa el caso nominativo en lugar del vocativo, y siempre con el artículo: Mc
15.34; Lc 18.11,13; Jn 20.28; Hch 4.24 en algunos mss.; Heb 1.8; 10.7.
(5) La frase «las cosas de Dios»,
traducida literalmente, o de otras maneras, se usa: (a) de sus intereses (Mt
16.23; Mc 8.33); (b) de sus consejos (1 Co 2.11); (c) de cosas que le son
debidas (Mt 22.21; Mc 12.17; Lc 20.25). La frase «lo que a Dios se refiere»
(Ro 15.17; Heb 2.17; 5.1), describe, en los pasajes en Heb el servicio
sacrificial del sacerdote; en el pasaje en Ro, el ministerio del evangelio
como ofrenda a Dios.
(C) Esta palabra se usa de los
jueces divinamente designados en Israel, como representantes de la autoridad
de Dios (Jn 10.34, citado del Sal 82.6), lo cual indica que el mismo Dios
juzga a aquellos a los que Él ha designado.
Discernir,
Discernimiento
A. Verbos
1.
anakrino (ajnakrivnw), distinguir, o
separar con el fin de investigar (krino)
examinando exhaustivamente (ana,
intensivo) objetos o particularidades. Significa, de ahí, examinar,
escudriñar, interrogar, celebrar una sesión judicial preliminar anterior al
juicio propio. Este primer interrogatorio, que implica que ha de haber más a
continuación, se halla presente a menudo en el uso no legal de la palabra
(p.ej., Lc 23.14); figuradamente (1 Co 4.3); se traduce con el verbo
discernir en 1 Co 2.14, de discernir o determinar la excelencia o defectos
de una persona o cosa.
2.
diakrino (diakrivnw), significa
separar, discriminar; después, aprender discriminando, determinar, decidir.
Se traduce «discernir»’ en 1 Co 11.29, haciendo referencia a la
participación en el pan y la copa de la Cena del Señor de una manera
indigna, al no discernir lo que representan.
B. Nombre
diakrisis
(diavkrisi"), cf. A, Nº 2, distinción,
discriminación clara, discernimiento, juicio. Se traduce «discernimiento» en
1 Co 12.10, de discernimiento de espíritus, juzgando por la evidencia si es
que son malvados, o de Dios. En Heb 5.14, se traduce «discernimiento» la
frase formada con pros y este
nombre, lit.: «hacia un discernimiento», diciéndose de aquellos que pueden
discernir entre el bien y el mal. En Ro 14.1 la palabra tiene su otro
sentido de decisión o juicio, y la frase «contender sobre opiniones» (vm:
«disputas de opiniones dudosas») es, lit.: «juicios de razonamientos»
(Biblia de Reina, 1569, «no en contiendas de disputas»); esto es, no actuar
como jueces de los escrúpulos del hermano débil.
C. Adjetivo
kritikos
(kritikov"), significa aquello que se relaciona
con juicio (krino, juzgar), adecuado
para juzgar, habilidoso para ello (castellano, crítico). Se halla en Heb
4.12, de la Palabra de Dios, que «discierne los pensamientos»; lit.:
«crítica de los pensamientos»; esto es, que es discriminante y que pasa
juicio sobre los pensamientos y los sentimientos
Disciplinar,
Disciplina, Que Disciplina
A. Verbo
paideuo
(paideuvw), instruir a niños, enseñar. Se
traduce «fue enseñado» en Hch 7.22 (rv, rvr; rvr77: «fue instruido»);
«corrija» en 2 Ti 2.25 (rv, rvr, rvr77: «enseñando»; Tit 2.12 (rv, rvr,
rvr77). Este verbo se usa de disciplina familiar, como en Heb 12.6,7,10; cf.
1 Co 11.32; 2 Co 6.9; Ap 3.19. En 1 Ti 1.20, voz pasiva, se traduce
«aprendan»; lit.: «sean enseñados» (rv, rvr, rvr77), pero, «sea como sea que
se comprenda este pasaje, es evidente que lo que se tiene en mente no es el
impartir conocimiento, sino una severa disciplina. En Lc 23.16,22, Pilato,
habiendo declarado que el Señor era inocente de la acusación de que había
sido hecho objeto, y por ello no pudiendo castigarle, ofreció débilmente,
como concesión a los judíos, «castigarle,
paideuo, y soltarle» (de Notes on Galatians, por Hogg y
Vine, p. 165).
Este sentido de
paideuo queda confirmado en Heb
12.6, donde se une (en una cita de la lxx, Pr 3.12) con un látigo o azote.
Cf. la escena en El Progreso del Peregrino,
donde uno de los seres resplandecientes con un látigo de cuerdas «castigó
severamente» a los peregrinos que de una manera insensata se dejaron atrapar
en la red del adulador, y les dijo, «a los que amo reprendo y disciplino» (paideuo).
B. Nombres
(I) «Disciplina».
paideia
(paideiva), denota la formación dada a un niño,
incluyendo la instrucción; de ahí, disciplina, corrección; en Ef 6.4:
«disciplina» (rv, rvr, rvr77, vm), sugiriendo la disciplina cristiana que
regula el carácter; igualmente en Heb 12.5,7,8,11; en 2 Ti 3.16:
«instrucción».
(II) «Que Disciplina» (Lit.:
«Disciplinador»).
paideutes
(paideuthv"), relacionado con A, denota: (a)
instructor, maestro (Ro 2.20: «instructor»; rv: «enseñador»; rvr77:
«maestro»); (b) uno que disciplina, corrige (Heb 12.9: «que nos
disciplinaban»; rv, «por castigadores»; lit.: «correctores»). En (a) se
tiene a la vista la disciplina de la escuela; en (b) la de la familia.
Discípulo,
Discípula
A. Nombres
1.
mathetes (maqhthv"), lit.: aprendiz
(de manthano, aprender; de una raíz
math–, indicativa de pensamiento
acompañado de esfuerzo), en contraste a
didaskalos, maestro; de ahí, denota a uno que sigue la enseñanza
de uno, como los discípulos de Juan (Mt 9.14); de los fariseos (Mt 22.16);
de Moisés (Jn 9.28); se usa de los discípulos de Jesús: (a) en un sentido
amplio, de los judíos que vinieron a ser partidarios suyos (Jn 6.66; Lc
6.17), algunos de ellos siéndolo en secreto (Jn 19.38); (b) de manera
especial de los doce apóstoles (Mt 10.1; Lc 22.11, p.ej.); (c) de todos los
que manifiestan que son sus discípulos permaneciendo en su Palabra (Jn 8.31;
cf. 13.35; 15.8); (d) en Hch, de los que creían en Él y confesaban su nombre
(Hch 6.1,2,7; 14.20,22,28; 15.10; 19.1, etc.).
Un discípulo no es meramente uno
que aprende, sino un partidario; de ahí que se les mencione como imitadores
de su maestro; cf. Jn 8.31; 15.8.
2.
mathetria (maqhvtria), discípula, en
femenino. Se dice de Tabita (Hch 9.36).
B. Verbo
matheteuo
(maqhteuvw), se usa en la voz activa,
intransitivamente, en algunos mss., en Mt 27.57, en el sentido de ser el
discípulo de alguien. Aquí, sin embargo, los mejores mss. tienen la voz
pasiva, lit.: «había sido hecho discípulo», como en Mt 13.52: «todo escriba
que ha sido hecho discípulo del reino de los cielos» (rvr77; rv y rvr:
«docto»). Se usa en este sentido transitivo en la voz activa en 28.19 y en
Hch 14.21.
Dispensación
oikonomia
(ojikonomiva), significa primariamente el
gobierno de una familia, o de los asuntos de una familia (oikos,
casa; nomos, ley); luego, el
gobierno o administración de la propiedad de otros y se usa por ello de
mayordomía (Lc 16.2,3,4). Fuera de ahí, se usa solo en las Epístolas de
Pablo, quien lo aplica: (a) a la responsabilidad que le ha sido encomendada
de predicar el evangelio (1 Co 9.17: «comisión»; rv: «dispensación»); (b) de
la administración que le fue entregada, para que anunciara «cumplidamente la
palabra de Dios», siendo este anuncio efectuado cumplidamente la revelación
de la plenitud del ciclo dispuesto e impartido de verdades que son
consumadas en la verdad relacionada con la iglesia como el cuerpo de Cristo
(Col 1.25; rvr: «administración»; «dispensación»); igualmente en Ef 3.2, de
la administración que le fue dada de la gracia de Dios (rv: «dispensación»)
con respecto al mismo «misterio»; (c) en Ef 1.10 y 3.9 se usa de la
disposición o administración de Dios, por la cual en «el cumplimiento de los
tiempos» (o eras) Dios reunirá todas las cosas de los cielos y de la tierra
en Cristo. En Ef 3.9 algunos mss. tienen
koinonia: «comunión», en lugar de
oikonomia: «dispensación». En 1 Ti 1.4
oikonomia puede significar una administración en el sentido de
(a), o bien una dispensación en el sentido de (c). No se debe aceptar la
lectura oikodomia: «edificación»,
que consta en algunos mss.
Nota
:
Una dispensación no es un período ni una época (uso común, pero erróneo de
la palabra), sino un modo de tratar, una disposición o administración de los
asuntos. Cf. oikonomos, mayordomo; y
oikonomeo, ser mayordomo,
administrar. No obstante, sí es cierto que las diversas épocas del pasado
han visto diversos modos de gobierno, y han quedado marcadas en sus
características por el modo de administrar Dios sus tratos con los hombres
en el curso del tiempo.
Doctrina
1.
didaque (didachv), relacionado con
el Nº 1 en DOCTOR, denota enseñanza, bien: (a) aquello
que se enseña (p.ej., Mt 7.28: «doctrina»; Tit 1.9: «conforme os ha sido
enseñada», rv: «conforme a la doctrina»; Ap 2.14,15,25: «doctrina»), o (b)
el acto de enseñar, de dar instrucción (p.ej., Mc 4.2: «doctrina»); la tiene
«enseñanza» en Hch 17.19 (rv: «doctrina»).
2.
didaskalia (didaskaliva), denota, al
igual que el Nº 1 (término del cual, sin embargo, se ha de distinguir): (a)
aquello que es enseñado, doctrina (Mt 15.9; Mc 7.7; Ef 4.14; Col 2.22; 1 Ti
1.10; 4.1,6; 6.1,3; 2 Ti 4.3, traducido en todos como «doctrina»; Tit 1.9c:
«enseñanza», véase también Nº 1; 2.1,10); (b) enseñanza, instrucción (Ro
12.7: «enseñanza», rv: «doctrina»; 15.4: «enseñanza»; 1 Ti 4.13:
«enseñanza»; v. 16: «doctrina»; 5.17: «enseñar»; 2 Ti 3.10: «doctrina’’, rv,
rvr; v. 16: «enseñar», rv, rvr; Tit 2.7: «enseñanza», rv: «doctrina»).
Nota
:
En tanto que didaque se usa solo dos
veces en las Epístolas Pastorales (2 Ti 4.2 y Tit 1.9),
didaskalia aparece en quince
ocasiones. Ambas se usan en los sentidos activo y pasivo (esto es, el acto
de enseñanza y lo que se enseña). La voz pasiva es la predominante en
didaque, la activa en
didaskalia. La primera destaca la
autoridad, la segunda el acto (Cremer). Aparte del apóstol Pablo, otros
escritores usan solo didaque,
excepto en Mt 15.9; Mc 7.7 (didaskalia).
3.
paradosis (paravdosi"), pasar de
mano de uno a la mano de otro; relacionado con
paradidomi, pasar a otra mano, entregar. Denota tradición, y, por
metonimia: (a) las enseñanzas de los rabinos, interpretaciones de la ley,
que por ellas quedaba prácticamente invalidada; (b) de la enseñanza de los
apóstoles (1 Co 11.2: «instrucciones», rv, rvr), de instrucciones
concernientes a la reunión de los creyentes; en 2 Ts 2.15, traducido
«doctrina» (rv, rvr), se usa de la doctrina cristiana en general, donde el
uso que hace el apóstol de la palabra constituye una negación de que lo que
él predicaba se hubiera originado en él mismo, siendo en cambio una
afirmación de autoridad divina para su enseñanza (cf.
paralambano, recibir, 1 Co 11.23;
15.3); en 2 Ts 3.6 se traduce «enseñanza» (rv: «doctrina»), de instrucciones
respecto a la conducta en la vida diaria. Véase .
Nota
:
El verbo heterodidaskaleo se traduce
en 1 Ti 1.3 «no enseñen diferente doctrina»; 6.3: «enseña otra cosa».
Don
1.
doma (dovma), destaca el carácter
concreto del don más que su naturaleza benéfica (Mt 7.11; Lc 11.13; Ef 4.8;
Flp 4.17).
2.
dorea (dwreav), denota don libre,
acentuando su carácter de gratuito. En el NT se usa siempre de un don
espiritual o sobrenatural (Jn 4.10; Hch 8.20; 11.17; Ro 5.15; 2 Co 9.15; Ef
3.7; Heb 6.4). En Ef 4.7: «conforme a la medida del don de Cristo», el don
es el dado por Cristo. En Hch 2.38: «el don del Espíritu Santo», la cláusula
es epexegética, siendo el don el mismo Espíritu Santo; cf. 10.45; 11.17, y
la frase: «el don de la justicia» (Ro 5.17).
3.
dorema (dwvrhma), que se traduce
«don» en Stg 1.17, se distingue así, como aquello que es dado, de la palabra
precedente en el versículo, dosis,
el acto de dar: «dádiva». Se usa también en Ro 5.16. Se debe distinguir
también de doron, palabra
generalmente usada para don.
4.
doron (dw`ron), relacionado con
didomi, dar. Se usa: (a) de los
dones presentados como expresión de honor (Mt 2.11: «presentes»); (b) de
dones o donativos para el sostenimiento del templo y las necesidades de los
pobres (Mt 15.5; Mc 7.11: «ofrenda»; Lc 21.1,4: «ofrendas»); (c) de las
ofrendas ofrecidas a Dios (Mt 5.23,24; 8.4; 23.18,19; Heb 5.1; 8.3,4; 9.9;
11.4); (d) de la salvación por la gracia, como el don de Dios, y traducida
«don» (Ef 2.8); (e) de presentes para la mutua celebración de una ocasión
(Ap 11.10).
5.
enkrateuomai (ejgkrateuvomai), (en,
en; kratos, poder, fuerza), se
traduce «no tiene don de continencia» (1 Co 7.9); «se abstiene», 9.25.
6.
pneuma (pneu`ma), véase , se traduce
«dones» en 1 Co 14.12, lit.: «puesto que estáis ávidos de espíritus».
7.
carisma (cavrisma), don de gracia,
don que involucra gracia (caris) de
parte de Dios como el dador. Se usa: (a) de su libre don a los pecadores (Ro
5.15,16; 6.23; 11.29); (b) de sus dones a los creyentes por las operaciones
del Espíritu Santo en la iglesia (Ro 12.6; 1 Co 1.7; 12.4,9,28,30,31; 1 Ti
4.14; 2 Ti 1.6; 1 P 4.10); (c) de aquello que es impartido mediante
instrucción humana (Ro 1.11); (d) del don natural de la continencia,
consiguiente a la gracia de Dios como creador (1 Co 7.7); (e) de
liberaciones bondadosas concedidas en respuesta a las oraciones de hermanos
en la fe (2 Co 1.11).
Doncella
1.
agamos (a[gamo"), (a,
negativo; gameo, casarse), aparece
en 1 Co 7.8,11,32,34.
2.
parthenos (parqevno"), se usa: (a)
de la virgen María (Mt 1.23; Lc 1.27); (b) de las diez vírgenes de la
parábola (Mt 25.1, 7,11); (c) de las hijas de Felipe el evangelista (Hch
21.9); (d) de aquellas acerca de las cuales el apóstol da instrucciones con
respecto al matrimonio (1 Co 7.25,28,34). El tema pasa al de «vírgenes
(hijas)», que casi ciertamente constituía uno de los temas acerca de los
cuales la iglesia en Corinto escribió al apóstol para recibir sus
instrucciones. Una dificultad se refería al descrédito que pudiera recaer en
un padre, o tutor, si permitía que su hija o ahijada envejecieran sin
casarse. La interpretación de que este pasaje se refiere a un hombre y a una
mujer ya en algún tipo de relación por casamiento espiritual, y viviendo
juntos en un voto de virginidad y de celibato es insostenible, tan solo
considerando la fraseología del pasaje; (e) figuradamente, de una iglesia
local en relación con Cristo (2 Co 11.2); (f) metafóricamente, de personas
castas (Ap 14.4).
Dormir
1.
katheudo (kaqeuvdw); ir a dormir. Se
usa principalmente del dormir natural, y se halla con la mayor de las
frecuencias en los Evangelios, especialmente en Mateo y Lucas. Con
referencia a la muerte, se halla en la afirmación del Señor acerca de la
hija de Jairo (Mt 8.24; Mc 5.39; Lc 8.52). En las Epístolas de Pablo se usa
como sigue: (a) del dormir natural (p.ej., 1 Ts 5.7); (b) de indiferencia
carnal a las cosas espirituales de parte de los creyentes (Ef 5.14; 1 Ts
5.6,10, como en Mc 13.36), una condición de insensibilidad a las cosas
divinas involucrándose en ello en conformación al mundo.
2.
koimaomai (koimavomai), se usa del
dormir natural (Mt 28.13; Lc 22.45; Jn 11.12; Hch 12.6); de la muerte del
cuerpo, pero solo de aquellos que son de Cristo; sin embargo, nunca del
mismo Cristo, aunque Él es «primicia de los que durmieron» (1 Co 15.20); de
los santos que partieron antes de que Cristo viniera (Mt 27.52; Hch 13.36);
de Lázaro, mientras Cristo estaba aún sobre la tierra (Jn 11.11); de los
creyentes desde la ascensión (1 Ts 4.13,14,15; Hch 7.60; 1 Co 7.39; 11.30;
15.6,18,51; 2 P 3.4).
Nota
:
«Este uso metafórico de la palabra dormir es apropiado, por la similitud de
apariencia entre un cuerpo dormido y un cuerpo muerto; por lo general lo que
caracteriza a ambos es el reposo y la paz. El objeto de la metáfora es el de
sugerir que, así como el que duerme no deja de existir mientras su cuerpo
duerme, de la misma manera la persona que ha muerto sigue existiendo a pesar
de su ausencia de la región en la que los que permanecen se pueden
comunicar, y que, así como se sabe que el sueño es cosa temporal, lo mismo
sucederá con la muerte del cuerpo.
Que es el cuerpo lo único que está
a la vista en esta metáfora es evidente: (a) de la derivación de la palabra
koimaomai, echarse, tenderse, yacer
(cf. anastasis, resurrección, de
ana, «arriba» e
istemi, hacer estar de pie); cf. Is
14.8, donde para «yaciste» la lxx traduce «dormiste»; (b) del hecho de que
en el NT la palabra resurrección se usa solo del cuerpo; (c) de Dn 12.2,
donde a los físicamente muertos se les describe como « los que duermen (lxx
katheudo, como en 1 Ts 5.6) en el
polvo de la tierra», lenguaje este inaplicable a la parte espiritual del
hombre; además, cuando el cuerpo vuelve allí de donde provino (Gn 3.19), el
espíritu retorna a Dios que lo dio (Ec 12.7).
Cuando la estructura física del
cristiano (la casa terrena de nuestro tabernáculo, 2 Co 5.1) se disgrega y
vuelve al polvo, la parte espiritual de su sumamente complejo ser, el
asiento de su personalidad, parte para estar con Cristo (Flp 1.23). Y ya que
el estado en el que el creyente, ausente del cuerpo, está en el hogar con el
Señor (2 Co 5.6-9), es descrito como «mucho mejor» que el estado presente de
gozo en comunión con Dios y de feliz actividad en su servicio, que por todas
partes queda reflejado en los escritos de Pablo, es evidente que la palabra
«dormir», allí donde se aplica a los cristianos que han partido, no tiene en
absoluto la intención de comunicar la idea de que el espíritu se halle en
estado de inconsciencia.
Los primeros cristianos adoptaron
la palabra koimeterion, que era
usada por los griegos para denominar a una casa usada para alojar a
forasteros, para designar el lugar de sepultura de los cuerpos de los suyos
que habían dejado esta escena; de ahí proviene la palabra castellana
«cementerio», «el lugar de dormir» (de Notes on Thessalonians, por
Hogg y Vine, p. 172).
3.
afupnoo (ajfupnovw), dormirse (apa,
afuera, intensivo). Se usa del sueño natural (Lc 8.23), del Señor durmiendo
en la barca en el lago de Galilea
Dracma
1.
dracme (dracmhv),
dracma. En primer lugar, un peso
ático, tanto como se puede aguantar en la mano (relacionado con
drassomai, asir con la mano, tomar,
prender, 1 Co 3.19); luego, una moneda, casi idéntica en valor al
denarius romano. Se translitera
«dracma/s» en Lc 15.8, dos veces .
2.
didracmon (divdracmon, 1323), dos
dracmas. Se usa en Mt 17.24, dos veces.
Dragón
drakon
(dravkwn), denotaba un monstruo mítico, un
dragón; también una gran serpiente, así denominada debido a su agudeza
visual (de una raíz derk–, que
significa ver). Se usa en doce ocasiones en el libro de Apocalipsis para
denominar al diablo (12.3,4,7,9,13,16,17; 13.2,4,11; 16.13; 20.2).