Un mito que se desviste
Para averiguar qué tan cierto es que hay
una pinta distintiva de los estudiantes de
Entre 40 mil viandantes, propios y ajenos,
sobresale un gorro tejido de unos
Hoy estás vestida con pinta de la nacho ,
sugiere alguien a su compañera de trabajo. Una anécdota que habla de la
existencia de un estilo característico en el ropero de los estudiantes de
La mochila, que todavía cae bien a la
identidad del indígena Kogui, tres décadas atrás fue uno de los símbolos que
configuraron el traje estereotipo del estudiante de
Antes que signo de la sinrazón vanidosa,
la moda testimonia el poder del género humano para cambiar e inventar la propia
apariencia , afirma el autor del libro El imperio de lo efímero, Gilles
Lipovetsky.
Al mismo tiempo, la tendencia a la
policromía, la influencia del Arte Pop en las formas no convencionales de
mezclar los colores y los jeans tinturados a parches, fue parte de la herencia
de Mayo del 68. El cabello muy largo, barba descuidada, representaron el look
naturalizado del movimiento hippie , seguido por los jóvenes de
Si bien variaciones de estas dos modas
persistieron sólo hasta la década del 80, este estereotipo quedó impreso en el
imaginario que aún suele asociar lo hippie y lo bohemio con el aspecto de los
nachos . Tras una explosión de pluralismo en la moda agenciada por la industria
cultural, lo cierto es que ya no se puede identificar al estudiante de
La facultad de lucirse:
El gel y la cartera ponen un toque de
formalidad a quienes transitan por los pasillos de Economía; la camisa de
cuadros o rayas, ya sea por dentro o por fuera, es una prenda frecuente en la
plazoleta de Ingeniería y Matemáticas; en contraste, la falda y los colores
vivos estampados rondan los talleres de Artes; en tanto a la entrada del
edificio de Humanas, se agolpa una abigarrada mezcla de modas que van desde lo
rasta y lo punk hasta lo grunge .
Cachuchas en días grises y bufandas en
mañanas calurosas hablan de cómo éstas han perdido su uso original para
convertirse en accesorios.
A pesar de que estas tendencias parecen
características de ciertos espacios, no se pueden encasillar los estilos de las
facultades. En ellas dominan los atuendos normales , que expertos, e incluso
quienes portan una pinta muy definida, los llaman anónimos.
La forma de vestir, al igual que muchas
otras manifestaciones, son un texto de las personas e incluso de los grupos ,
dice Fernando, un joven lingüista. Algo que se puede verificar en la formalidad
que implica para los economistas el rol empresarial. El uso de tacones,
pantalones de prenses y de tela, chaqueta, colores pastel elementos escasísimos
en otras facultades predicen el ambiente
laboral para el que se están preparando. Portafolios, cabellos engominados en
ellos o cepillados en ellas y, sobre todo ropa de marca, los han hecho
acreedores a la fama de ser los más ‘pupi’ de
Para Óscar, estudiante de Antropología, la
ropa crea ciertas lecturas erradas sobre las personas. “A mí me molesta que a
la gente traten de decirle lo que es por la forma como se viste, muchos la usan
como un disfraz”, dice. Sin embargo, las influencias de la música se dejan ver
en algunos metaleros, punkeros y raperos, casados con la propuesta estética de
sus bandas predilectas. Lo mismo sucede con estilos de vida, explícitos, por
ejemplo en ciertas mujeres que usan falda de tela hindú o los cabezarrapada (skinhead).
Mientras en el movimiento hippie las
variaciones en la moda eran inventadas por los jóvenes, hoy las industrias
culturales las imponen. Pero los anónimos suelen resistirse a ello.
Un mechudo camina vestido de negro,
exhibiendo bajo un botatubo sus punteras; una mujer luce minifalda con un
pantalón debajo, un joven se para a conversar luciendo una chaqueta pequeña con
ganchos de pañal y el pantalón con el ruedo hacia arriba, un estudiante lee sus
copias ataviado de jean , camiseta y tenis, en fin… un inventario difícil de
describir, pues en el corredor de Ciencias Humanas estalla el sincretismo de lo
que los expertos llaman la estética de fin y principio de siglo, cuando hacen
crisis las estéticas hegemónicas.
Contrario al prototipo nerd achacado a los
ingenieros y los matemáticos, lo único que sobrevive de esa idea generalizada
son las camisas a cuadros o a rayas, que ya no llevan juiciosamente por dentro
del pantalón, sino abierta con una camiseta debajo. La gorra y la camiseta de
un equipo de fútbol en especial de Juventus, Argentina, Manchester y Real
Madrid develan su afición por este deporte , dice Andrés, de segundo semestre
de Ingeniería Eléctrica.
La sensibilidad musical compartida con un
grupo, lleva a los jóvenes a exteriorizar sus gustos, casi como un estilo de
vida.
Lo anterior no excluye cabellos largos en
los hombres, pintas góticas, pearcing y tatuajes. Desafiando las leyes de la
gravedad con la ayuda del gel, los jóvenes empinan las puntas del pelo en lo
que popularmente se llama peinado guanábana , identificado con el neo punk ,
propio de grupos como Simple Plan y Blink 182. Con este estilo convive el de
los metachos (metaleros de
A menudo los atuendos de Artes son más
corrientes de lo que se cree, pero cuando son atrevidos, su excentricidad
agrede hasta la retina del más liberal. Jean , camiseta, tenis, se repite
invariablemente en la vestimenta de muchos, pero puede ocurrir también que las
medias veladas de lana rotas, cuyo destino normalmente es la basura, se
conviertan en una particular blusa, como uno de los tantos reciclajes de
prendas que inventan los artistas. Igual ocurre con los usos múltiples de los
accesorios, cuando una bufanda es cinturón y una correa, collar. Los sanalejos
de la abuela, la tía o la mamá son un bargueño exquisito de prendas: los
zapatos exóticos de la mamá, las gafas tipo mosco de la tía, los sacos del
abuelo con bolsillitos adelante, cobran otro significado al ser combinados con
telas sintéticas, manillas de piñata infantil y botas estampadas.
La búsqueda de una estética personal, hace
que los futuros artistas transformen su guardarropa en otra pieza de
originalidad. En Artes, como en toda
En un campus donde impera la informalidad,
la elegancia parece estar "en el lugar equivocado".
Onda NN
Seguramente usted no se siente identificado
con ninguno de los anteriores estilos y es comprensible que así sea. Aunque
muchas indumentarias parecen descubrir la afiliación a lo que el sociólogo
Michel Maffesoli llama tribus urbanas, no son la mayoría. Así como la ropa
puede dar pistas de gustos musicales y estilos de vida, otras veces los oculta.
A través de las bandas, los seguidores de cierto género musical no se preocupan
por verse como la industria cultural lo determina. Ocurre con las metachas:
Muchas veces es más la pinta que el gusto por el metal, y a quienes realmente
les gusta este género no se preocupan por hacerlo notar , indica Óscar.
En efecto, el grueso de la población
estudiantil hace parte de los anónimos , que suelen ser informales en su vestir
y que combinan desprevenidamente elementos de diferentes modas. El morral, el
jean , los tenis, colores planos y tonos oscuros en blusas, camisas, chaquetas
y zapatos son la constante de la moda universitaria, en la que prima la
comodidad. No observo mucha ostentación en el vestir, todas son pintas casuales
o muy sencillas; ‘discretas’ es la palabra , comenta David, un antropólogo.
Aunque el anonimato puede interpretarse
como indefinición, también puede ser visto como una forma de resistirse a la
moda; una elección personal más que la imposibilidad de consumir las propuestas
del mercado. Allí, la funcionalidad aparece como el mayor valor de la ropa, por
encima de un medio para alcanzar visibilidad social.
Las evidencias señalan que está pasado de
moda hablar de una pinta de
Autor : Paula
Grisales - María Claudia Rojas
Sección:
Crónica
Fecha : Marzo
de 2007