De todos es sabido que cuando nos ponemos a hacer dieta, lo primero que nos quitan (o al menos, lo primero que limitan) es el consumo de alcohol, pues este tipo de bebidas engorda muchísimo. Hoy muchas chicas jóvenes se dedican a pasar el día en ayunas, sin ingerir ningún tipo de alimento, para compensar el número de calorías ingeridas por el consumo de alcohol. En estos casos se juntan dos problemas en uno: la obsesión por estar delgada y la necesidad de aceptación social que crea el hecho de beber cuando se sale.
|