EL CASTILLO DEL CONDE DRÁCULA

El Castillo de Bran o Castillo de Vlad , en Tranlilvania, más conocido como el Castillo del Conde Drácula es, sin duda, uno de los castillos más famosos en todo el mundo y la cita obligada de los turistas, que pasan por Rumania
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(nacido como Vlad Draculea; Sighisoara, noviembre de 1431 - Bucarest, diciembre de 1476), más conocido como Vlad el Empalador (en rumano: Vlad Tepes),fue Príncipe de Valaquia (hoy el sur de Rumania) entre 1456 y 1462. Fue un gran luchador en contra del expansionismo otomano que amenazaba a su país y al resto de Europa, y también era famoso por su manera de castigar a los enemigos y traidores. Vlad era ortodoxo, aunque con posterioridad se convirtió al catolicismo. Vlad Draculea fue el personaje en el que el escritor irlandés Bram Stoker se inspiró para crear a su personaje el vampiro Conde Drácula. En la actualidad Vlad ?epes es considerado un héroe nacional en Rumanía.
Gobernante de carácter volcánico e impredecible, fue el más duro de todos los gobernantes de Europa Oriental en el siglo XV. Para algunos fue un heroico defensor de los intereses e independencia de su país y un dueño justiciero. De Vladislaus III, voivoda de Valaquia (en rumano ?ara Româneasca), se cuentan numerosas historias y leyendas. Fue rehén de los invasores otomanos hasta los diecisiete años de edad, cuando logró tomar el trono de Valaquia, del cual fue depuesto poco tiempo después. Sin embargo, en 1456, tras la Batalla de Belgrado, Vlad ascendió de nuevo al trono, tras matar a su contrincante Vladislav II, y ya no lo abandonó hasta 1462. Después vivió en el exilio hasta 1474, momento en que se lanzó de nuevo a la batalla para recuperar el cargo, lo que conseguiría en 1476. Sin embargo, en diciembre de este año caería luchando contra los turcos, rodeado de su leal Guardia Moldava. |

La leyenda negra de Vlad Tepes
Como su apodo indica, tenía predilección por el empalamiento, una técnica de tortura y ejecución que consiste en introducir un palo de aproximadamente 3,50 m de longitud , por el recto, fijarlo a la carne con un clavo y después levantarlo para que la víctima muriese lentamente.
Supuestamente, entre 40.000 y 100.000 personas murieron de esta manera, o a través de otros métodos de tortura, a manos de los hombres del Empalador, durante los siete años que duraron sus sucesivos reinados: enemigos, traidores, delincuentes de todo tipo. Vlad odiaba, más que cualquier cosa, los robos, las mentiras, el adulterio, y no perdonaba a nadie por su rango; más aún, cuanto más alto era el rango del traidor, más duro era el castigo. Consiguió acabar con los boyardos decadentes de su tiempo.
Un delegado papal en la corte húngara lo describió así:
No era muy alto, pero sí corpulento y musculoso. Su apariencia era fría e inspiraba cierto espanto. Tenía la nariz aguileña, fosas nasales dilatadas, un rostro rojizo y delgado y unas pestañas muy largas que daban sombra a unos grandes ojos grises y bien abiertos; las cejas negras y tupidas le daban aspecto amenazador. Llevaba bigote, y sus pómulos sobresalientes hacían que su rostro pareciera aún más enérgico. Una cerviz de toro le ceñía la cabeza, de la que colgaba sobre unas anchas espaldas una ensortijada melena negra.
Nikolaus Modrussa
Vlad hizo y deshizo alianzas tanto con turcos como con húngaros, siempre por los intereses de su patria, Valaquia. Durante todo su reinado se caracterizó como un auténtico patriota y siempre defendió los intereses de su pueblo ya que tanto húngaros como turcos miraban a sus territorios como región a conquistar. Casi siempre contó con un ejército reducido y muchas veces utilizó las tácticas de la guerrilla (utilizaba la táctica de tierra quemada, infectaba los pozos de agua, mandaba enfermos de tuberculosis a los campamentos turcos) para luchar contra sus enemigos
Alrededor de la figura de Vlad Tepes hay muchas cosas que son exageraciones, cosas que no fueron reales. Es verdad que su apodo de Tepes fue por su gusto por el empalamiento, una conocida técnica de tortura y ejecución, que estaba basada en introducir un palo, que medía, más o menos, 3,50 metros de longitud, por el recto, se fijaba a la carne con un clavo y, tras todo esto, se levantaba a la víctima, para que muriese, de una manera muy lenta. Se ha calculado que, de esta menara, han podido morir entre 40.000 y 100.000 personas, o entre otro tipo de torturas, a manos de los hombres que formaban parte del ejército del Empalador, durante los distintos años que durante sus respectivos reinados: enemigos, personas que le habían traicionado, delincuentes de cualquier clase, Vlad se caracterizaba por odiar, más sobre cualquier cosa en el mundo, los robos, el adulterio, que se mintiera, y no perdonaba a nadie que lo hiciera, sin tener en cuenta su rango -incluso, cuando más alto era el rango de la persona que cometía el error, más duro iba a ser el castigo-. En aquella época, logró terminar con los boyardos, que estaban en una situación de decadencia, en aquella época.