Inicio > Tecnología Todo sobre la firma electrónica y la factura telemática para su empresaA
diferencia de las prácticas que nos son habituales en el mundo físico,
como por ejemplo, concertar una reunión para firmar las copias, la
firma electrónica debe además satisfacer la necesidad de firmar un
documento por parte de personas que pueden encontrarse a miles de
kilómetros y que realizarán la firma sin coincidir en el tiempo Por: Jordi Albareda, de Tradise, para COELCO Aspectos básicos de la firma electrónicaEl
objetivo básico de la firma electrónica es aportar al mundo de los
documentos electrónicos la misma funcionalidad que aporta la firma
manuscrita a un documento impreso, es decir, identificar al autor del
mismo y, en el caso de documentos compartidos entre diferentes
entidades o personas, fijar el contenido del documento mediante el
cruce de copias firmadas por todas las partes implicadas. A
diferencia de las prácticas que nos son habituales en el mundo físico,
como por ejemplo, concertar una reunión para firmar las copias, la
firma electrónica debe además satisfacer la necesidad de firmar un
documento por parte de personas que pueden encontrarse a miles de
kilómetros y que realizarán la firma sin coincidir en el tiempo. Los retos que debe atender la
firma electrónica son garantizar la identidad del firmante y garantizar
que el documento no ha sido modificado tras ser firmado. El concepto de identidad debe ser complementado con el de no repudio que describiremos con detalle más adelante. Para
garantizar la identidad del firmante se emplea la tecnología de par de
claves vinculada a los datos identificativos del titular del
certificado. De este modo, cuando se firma un documento se emplea un
número único que sólo pertenece al firmante. El receptor del documento
verifica la firma con la parte pública de la clave, de este modo, si el
proceso de validación es positivo, debe concluirse que el firmante del
documento es el titular del certificado. La
integridad del documento no se refiere al hecho de validar el
contenido, sino de garantizar que el documento no ha sido modificado
tras su firma. Para garantizar esto no es necesario que un tercero
custodie una copia del documento sino que se realiza generando un
código único del documento a partir de su estructura interna en el
momento de ser firmado. Cualquier alteración del contenido del
documento provocará que al aplicar de nuevo la función de generación de
código único sea imposible reproducir el original, por tanto, quedará
rota la integridad del contenido. Hemos comentado
anteriormente que la firma electrónica avanzada demandaba la propiedad
de no repudio, que jurídicamente implica que el firmante no pueda negar
haber firmado. Entre otros, los elementos que garantizan el no repudio
son los siguientes: a. La clave privada
vinculada al certificado y que confiere unicidad a los documentos
firmados sólo esté en posesión del firmante desde el mismo momento de
generar dichas claves y vincularlas a sus datos identificativos. b. El certificado y los dispositivos de firma
empleados deben basarse en tecnologías y procesos seguros que eviten el
uso o sustracción de la clave por parte de terceros y que se encuentren
homologados por la Autoridad de Certificación emisora del certificado
empleado. c. Que el certificado esté activo
en el momento de ser empleado. Esto equivale al estado de las tarjetas
de crédito que también pueden ser revocadas por el interesado y caducar
con el tiempo d. Que los receptores de
documentos firmados dispongan de un instrumento de verificación seguro
que no permita suplantar identidades del firmante o de la Autoridad de
Certificación que realiza la validación En este
artículo nos hemos centrado en los conceptos básicos de la firma
electrónica, sin embargo, sin olvidar estos, lo que realmente determina
que un sistema de firma electrónica sea empleado con éxito es que los
aspectos de seguridad se combinen con ventajas ciertas para el usuario
y el cuidado de los aspectos funcionales para evitar costes
innecesarios e incidencias. En futuros artículos se comentarán con
detalle este tipo de cuestiones. Evolución de la firma electrónica en la empresaLa
aprobación de la segunda ley de firma electrónica en España y el
establecimiento de un nuevo marco fiscal para la factura telemática han
reabierto el debate sobre las ventajas y retos que plantea el uso de
documentos electrónicos como soporte definitivo de las relaciones entre
empresas y también entre éstas y los ciudadanos con la administración. Sobre
el papel, las ventajas son evidentes, pero si de algo ha servido la
experiencia acumulada hasta la fecha es para tomar conciencia de que
hace falta algo más que una normativa para que las empresas y los
ciudadanos utilicen la firma electrónica y se beneficien al hacerlo. Las Autoridades de Certificación
deben prestar servicios más orientados a la realidad de las empresas.
Si desean permanecer en el mercado deberán ofrecer sus certificados en
dispositivos económicos y que puedan ser empleados en cualquier
ordenador sin necesidad de realizar instalaciones y sin renunciar a la
máxima seguridad. Adicionalmente, deben
complementar el proceso de emisión de certificados con servicios de
validación en origen para que el receptor de un documento firmado
electrónicamente no deba incrementar la complejidad y coste de sus
procesos administrativos. En este escenario la evolución que realizaron
los sistemas de tarjetas de crédito, validando las transacciones en
origen, resulta suficientemente ejemplarizante. Los
profesionales dedicados a prestar servicios de asesoramiento a las
PYMES y autónomos, entre los que destacan los gestores administrativos
y empresas proveedoras de soluciones informáticas, deberán asumir la
responsabilidad de atender las necesidades de estos colectivos a la
hora de activar y emplear soluciones de firma electrónica ya que se
combinan los aspectos fiscales y legales con las necesidades
tecnológicas. En el ámbito de las empresas
tecnológicas será necesario un esfuerzo para que sus equipos de
desarrollo se formen en el uso integrado de la firma electrónica en sus
aplicaciones comerciales con el objeto de evitar costosos proyectos
personalizados al cliente final que difuminan las ventajas y ahorros de
la firma electrónica. No se puede pretender que el
empresario centrado en su día a día procese toda la información sobre
los aspectos fiscales, legales, funcionales y tecnológicos y desarrolle
una solución asumiendo la inversión, dedicación y riesgos que esto
supone. El nuevo marco fiscal sobre la factura
telemática potenciará sin duda la información e interés sobre el uso de
la firma electrónica, pero los perfiles profesionales más cercanos a la
empresa deben analizar las posibles líneas de servicio que, facilitando
la labor al usuario final, les permitan generar una nueva línea de
negocio. La factura telemática en la PYMELa
factura telemática es el primer documento mercantil de uso masivo que
se beneficiará de la definición de un marco fiscal y legal sobre su
desmaterialización. Gracias al reconocimiento de la firma electrónica
avanzada como un instrumento capaz de acreditar la identidad del emisor
y la integridad, es decir, no modificación posterior, del documento
firmado, actualmente es posible emitir y recibir facturas únicamente en
soporte electrónico. Durante los últimos meses se
ha escrito mucho sobre las ventajas y ahorros de la factura telemática
para las empresas, sin embargo, para que su implantación no sea un
generador de coste e incidencias tanto técnicas como administrativas,
deben contemplarse los siguientes factores: Disponibilidad de soluciones que garanticen el ahorro inmediato.
La premisa básica de la factura telemática es el ahorro de costes y el
incremento de la eficacia. Para que este objetivo sea cierto en todos
los perfiles de empresa, deben emplearse soluciones que garanticen
dicho ahorro desde la primera factura emitida o recibida y sin requerir
inversiones iniciales. Actualmente existen soluciones que permiten
incluso contratar el servicio de emisión con todas las garantías
legales y fiscales para emisor y receptor mediante el envío de un
mensaje SMS. Uso de soluciones integradas en las aplicaciones de gestión.
El usuario final, y más teniendo en cuenta la proporción de PYMES de
nuestro país, debe encontrar las soluciones de factura telemática
integradas en su aplicación de gestión, contemplando así un modelo que
integre los aspectos fiscales, funcionales y tecnológicos.
Alternativamente, podrán emplearse soluciones de edición de facturas
interoperables que permitan el pago por uso, garantizando el ahorro
desde la primera factura. Uso de estándares internacionales.
Para que la factura telemática aporte ventajas tanto en origen como en
destino resulta imprescindible que el documento con los datos de la
factura se base en estándares internacionales, de este modo, el sistema
de gestión del receptor podrá automatizar el proceso de introducción de
los datos en su sistema de información y beneficiarse de la recepción
de facturas en formato electrónico más allá del ahorro en el
almacenamiento. Uso de modelos de firma intervenida.
El uso de la factura como un documento justificativo de deducción
fiscal recae en el receptor de la misma, por tanto, éstos se inclinarán
por soluciones que permitan la emisión de factura previa comprobación
del estado del certificado, de este modo, se garantiza la validez de la
firma electrónica vinculada al documento Modelos asimétricos emisor-receptor.
El nuevo marco fiscal establecido para la factura telemática permite
que el receptor del documento pueda beneficiarse de las ventajas que
aporta sin necesidad de realizar ninguna inversión. Del mismo modo, en
el caso de que sea el cliente quien desea recibir la factura pueden
plantearse escenarios gratuitos para el pequeño proveedor que no puede
asumir la inversión. Esta capacidad de focalizar el proyecto únicamente
en una de las partes implicadas, emisor o receptor según sea el perfil
de la empresa motivada por la obtención de ahorro, permite garantizar
el éxito de la factura telemática tanto en la gran empresa como en la
PYME e incluso en cliente residencial. Recursos de formación y difusión positiva.
Resulta obvio que todas las partes implicadas, autoridades de
certificación, empresas titulares de aplicaciones de gestión, perfiles
profesionales responsables de asesorar fiscalmente a las empresas,…
deberán potenciar el desarrollo y difusión de recursos informativos y
formativos que faciliten una decisión acertada por parte de las
empresas interesadas en emitir o recibir factura telemática. |