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Operación
Triunfo Las armas de Nika
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“Me gusta
seducir con la mirada”
Después de
declarar su amor, la chica más dura de la academia, se descubre como
una mujer sensible, tímida y muy, muy sexy
Pensaba
que no podía derrochar energía y tiempo en aquello que no fuera la música.
No contaba con que Cupido iba a cruzarse en su camino, y ahora está
pletórica.
Ni siquiera la feroz Nina ha podido
frenar lo irremediable. El amor ha entrado con fuerza en la academia y,
curiosidades del destino, por segunda vez un cuarto de baño ha vuelto a
ser el escenario más idílico. Aunque con Chenoa y Bisbal no hubo imágenes
que corroboraran aquel momento tan comentado, esta vez Nika y Hugo sí
cayeron “víctimas” de los micrófonos, y por fin, la madrileña
respondió a todas las demostraciones de amor de su príncipe azul.
“Te quiero mucho, cariño, y soy feliz gracias a ti”, le confesó al
sevillano. Ambos se habían escondido allí tras una pequeña discusión.
Este romántico y clandestino encuentro ha dejado al descubierto el alma
de la chica más “dura” de la academia. Esta guapa cantante de 22 años
se ha liberado de una coraza que tiene más que ver con su fragilidad física
que con su gran corazón. Sus problemas de alergia le han vuelto muy
temerosa; quizá por eso Nika se descubre como una mujer débil y
sensible. Sin embargo, ahora que cuenta con el incondicional apoyo de su
amado Hugo, está dispuesta a sincerarse. Sus bellos ojos oscuros
brillan más que nunca. ¡Estás guapísima, quilla!
¿Eres de verdad tan seria como aparentas?
En la tele todavía no se ha visto como soy realmente. Soy
una persona un poco tímida, sobre todo con gente a la que no conozco lo
suficiente. Dicen que me ven muy seria, pero no es cierto. Soy muy
activa, responsable y disciplinada, y creo que divertida.
Háblanos de tus gustos. ¿A qué dedicas tu
tiempo libre?
Tengo problemas de alergias y por eso no puedo estar mucho
tiempo en contacto con la naturaleza. Pero me gusta mucho el deporte. He
jugado durante muchos años al tenis, me apasiona el fútbol, he hecho
mucho aeróbic y ballet clásico, y me encanta bailar; en definitiva,
todo lo que sea movimiento.
¿Cuáles son tus puntos débiles?
¡Uf!, eso podría interpretarse de muchísimas maneras
(risas). Quizá justamente es eso, mi debilidad. En algunos momentos,
cualquier cosa puede afectarme, y no puedo evitarlo.
¿Persigues la fama o simplemente hacer lo que
te gusta?
Busco tener conocimiento y reconocimiento por mi trabajo.
Alguien nos dijo en la academia “la fama es efímera y vacía”, y
creo que tenía razón. Puedes ser famosa por cosas que no estén
relacionadas con tu trabajo, y lo estamos viendo cada día.
¿Qué es el triunfo para ti?
Conseguir tus sueños a base de esfuerzo, aprendiendo en el
camino con los momentos buenos y también los malos.
Imagínate por un momento que te conviertes en
una estrella de la canción...
Lo primero que se me viene a la cabeza es un concierto
multitudinario en el Madison Square Garden de Nueva York. O que me
invitara Sheryl Crow a cantar una canción. Éstos serían mis grandes
sueños.
¿Por qué decidiste presentarte al concurso?
Porque hoy en día Operación Triunfo es la mejor oportunidad
para entrar en el mundo de la música y también para vivir esa
experiencia.
¿Qué te hace perder los nervios?
Sin duda alguna, la impaciencia. Es algo que llevo muy mal
tanto conmigo misma como con los que me rodean.
Pasemos a los hombres. ¿De qué maneras les
seduces?
¡Jo!, es que si digo cómo lo hago, ya no tendría gracia
(risas). Sólo diré una cosa, con la mirada. Dice mucho de una persona.
Para ti el amor es...
Algo que siempre todos llevamos dentro; para mí, es
imprescindible para vivir.
Cuidas mucho tu imagen, ¿no es verdad?
De alguna forma soy una víctima de las modas. Me gusta muchísimo
ir de compras porque soy una histérica de la ropa. Creo que es una
forma de desahogarte, y lo he hecho muchas veces. Lo que más me gusta
es cuidar mi imagen física en general, sobre todo las prendas y el
maquillaje.