Cementerio de Valparaíso
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El cerro Panteón es uno de los cerros más desconocidos, pequeño y antiguo de Valparaíso. Es una colina que alberga a tres necrópolis: el Cementerio General Nº 1, que hasta 1833 estaba destinado solo a la sepultación de la población porteña de religión católica; y frente a este, el cementerio inglés, destinado a la población extranjera de fe protestante. Ambos cementerios fueron fundados en 1825. El cementerio Nº 2 es el último que abrió sus puertas en 1848. Al recorrer estos cementerios, se descubre la historia inmediata del pasado de Valparaíso. Están sepultados allí grandes personalidades nacidas en esta tierra, como así los nacidos en el extranjero, que unieron su corazón y esfuerzos, que soñaron con días mejores, que llegaron jóvenes, que se hicieron viejos, y que murieron con corazón de Chilenos y de porteños, sin dejar de añorar su tierra lejana que jamás volvieron a ver. Antes de la existencia de cualquier cementerio en el puerto de Valparaíso, se enterraba a los muertos en las iglesias según las costumbres coloniales, y a las personas menos pudientes o pueblo en general, en hoyos en las quebradas deshabitadas del puerto, y a los extranjeros que aumentaban en número, se enviaban al fondo del mar.¿Que hacer con los restos mortales? Una pregunta difícil de contestar ya que no existían sitios de enterramientos protegidos, tampoco carros fúnebres, menos pompas fúnebres. Sepultar a los difuntos era un asunto de la iglesia y de la familia donde el estado se mantenía al margen, y los problemas de salubridad eran serios. |
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En Valparaíso, según consta en las actas Municipales del 3 de diciembre de 1821 se presenta por primera vez el proyecto para la Fundación de un panteón. El lugar elegido para el cementerio fue una pequeña colina en ese entonces en las afueras de la ciudad y que alberga actualmente a tres cementerios que son el Nº 1 o General, al de Disidentes o Inglés, y por último al Nº 2. Según Vicente Martín y Manero en su Historia Eclesiástica de Valparaíso, la idea de la construcción de un cementerio para la ciudad provino del Gobernador José Ignacio Zenteno, quién se preocupó no sólo del traslado de cadáveres, sino además de aires puros y no contaminados. Indica además que debía situarse el Panteón en un sitio distante de la población donde los aires de cualquiera clase no puedan penetrar el poblado. El sitio destinado para el cementerio católico o principal de la ciudad quedó justo frente al primer cementerio Disidente, aspecto que no agradó a las autoridades eclesiásticas de Valparaíso de la época. “No hubo bastante previsión en el Municipio para permitir el establecimiento (cementerio disidente) junto al católico, por cuanto se daba ocasión a que la curiosidad de unos y la malicia de otros penetraran en él y tomaran parte de las ceremonias religiosas de las sectas” (Ibíd. p. 493) |
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ANTECEDENTES SOBRE EL CEMENTERIO Nº 1 La fecha precisa en que el cementerio Nº 1 entra en funcionamiento no se ha podido precisar, pero existen antecedentes que acreditan su existencia desde 1825. Se ha constatado que los libros de defunciones que existen en el propio cementerio son cuatro y son copias de los originales que datan de 1832.Los libros constan de un índice alfabético, donde se registran la fecha de adquisición de la sepultura; número de la sepultura y el cuartel. Posee además una hoja individual donde se indica fecha de sepultación, reducción y una sección de “extraños” que indica las personas sepultadas no emparentadas con el propietario de la sepultura. Otro aspecto que se registra es la causa de muerte. En el siglo XIX se moría de fiebre, de pulmonía, de neumonía, de inflamación, calambre, constipado y además se moría por sobreparto y empacho. Los antiguos límites del cerro Panteón son la Quebrada Elías (actualmente calle Ricardo Cumming) hasta la confluencia con la calle Dinamarca. Por el otro lado se ubicaba la Quebrada San Juan de Dios (actual avenida Ecuador) que se unía con la actual Plazuela Ecuador y calle Condell hasta donde se extendía el nombre de San Juan de Dios. En el recinto del cementerio existió una sala de autopsia, un jardín, baños y una capilla levantada en 1839. Actualmente el cementerio presenta el mismo plano que el de principios del siglo XIX pero su deterioro es evidente. Han desaparecido la capilla, la torre del reloj, la sala de autopsias, los hornos, los jardines, los baños han sido trasladados de una esquina a otra. Bajo la administración de Arturo Aninat, se efectuaron en junio de 1922 diferentes obras de adelanto en el cementerio Nº 1. Entre ellas se construyó el nuevo pórtico de estilo Revival neoclásico construido por el arquitecto Suizo Augusto Geiger, que luce hasta hoy, y se instaló la imagen réplica del descendimiento, (la Pietá de Miguel Ángel) que está situada al lado derecho del atrio. Esta obra fue donada por Juan Brown Caces y traída desde Roma. El 16 de agosto de 1906 un terremoto no sólo derrumbó el cementerio, sino a la ciudad de Valparaíso. Las imágenes de destrucción eran elocuentes y las pérdidas fueron invaluables: la torre del reloj perdida, así como también el mausoleo que guardaba el corazón de Diego Portales, y la gran capilla del cementerio, de la cual solo se pudo obtener la fotografía de su destrucción. ANTECEDENTES DEL CEMENTERIO DE DISIDENTES Los residentes ingleses más el Comandante de la fuerza S.M.B. en el Pacífico y los comerciantes ingleses en Santiago y Valparaíso elevaron al Director O ' Higgins la siguiente solicitud en la cual exponían: “(…) de que en los varios casos en que han muerto sus hermanos protestantes en la ciudad de Santiago han sido inducidos en la última extremidad, y cuando ya les habían faltado sus facultades físicas y mentales, a abjurar su religión para ser enterrados cristianamente; y que los restos de otros de su creencia que se habían mantenido por conciencia firme en sus dogmas habían sido perturbados después del entierro, i expuestos en el puerto de Valparaíso. Por consiguiente, ellos consideran que es un deber suyo solicitar la intercesión de V. E: para impedir a vuelvan a incurrir actos semejantes que chocan a los sentimientos de la humanidad, y suplican a V. E. se sirva concederles permiso para comprar en las inmediaciones de esta ciudad, y también en el puerto de Valparaíso, un pedazo de tierra a propósito para los ritos fúnebres.” (El Mercurio. Junio 8 de 1883) El Director Supremo Bernardo O ' Higgins, en conocimiento de las situaciones tan penosas que debían pasar los protestantes, accedió a la petición de permitir la compra de un terreno para los residentes no católicos del país el 14 de diciembre de 1819. La autorización de un cementerio de disidentes abarcaba la ciudad de Valparaíso y Santiago, pero por causas que desconocemos, no se construyó ninguno en la capital, y los cadáveres de protestantes santiaguinos fueron traídos al único cementerio no católico del país por más de 30 años. |
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ANTECEDENTES DEL CEMENTERIO N º 2 Es el cementerio que da la bienvenida al Cerro Panteón, y a sus futuros habitantes. Es el más conocido de los tres cementerios existentes en la particular colina del cerro Panteón, ubicándose a la vista de los porteños que transitan hacia el cerro Cárcel. Su elegante y vistosa entrada es monumental. A un costado del cementerio nace la única calle que rodeará a los tres cementerios existentes allí: la calle Dinamarca. En 1840, meses después que la familia Venegas vendiera al Municipio los terrenos de la Quebrada Elías, apegado a la loma del cerro, comenzó a operar el Cementerio Nº 2, nada menos que como una fosa común autorizada para sepulturas bajo tierra. Su fundación data de 1845. Con el inicio de sus sepultaciones, se constituyó el primer reglamento de sepulturas de perpetuidad, que fue la base para todas las normas de los restantes cementerios. Los personajes más destacados que se encuentran sepultados allí son: Mateo Clark, quién junto a su hermano llevaron a cabo la construcción del ferrocarril trasandino. Dr. Enrique Deformes, fundó en 1899 la revista de Medicina e Higiene práctica. Por iniciativa suya la junta benéfica de Valparaíso inició en 1901 un curso de formación de enfermeras. Dr. Carlos Van Buren, fue un gran filántropo, ayudando con su fortuna al Cuerpo de Bomberos, Gotas de Leche y la Sociedad de Instrucción Primaria. Ayudó a reconstruir el Hospital San Juan de Dios, destruido por el terremoto de 1906. |
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ASPECTOS ARTÍSTICOS Y ARQUITECTÓNICOS Los tres cementerios del cerro Panteón, son más que mausoleos, tumbas y epitafios repartidos en una colina. Son un museo de obras de arte, especialmente de mármol. Se pueden identificar diversos estilos como el Neogótico, el Neoclásico y estilos más modernos y vanguardistas, y también se encuentran un sin número de vitrales de estilo francés e italiano. La fachada del cementerio Nº 2 fue diseñada por el arquitecto Geiger el mismo diseñador del pórtico del cementerio Nº 1, en que se manifiesta el estilo clásico de columnas dóricas. |
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Todas las fotografías contenidas en este artículo, han sido tomadas por nuestro amigo y colaborador |
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Página elaborada por Manuel
Rodaños |