Cementerio de San Isidro

 

Como ya saben, hemos empezado nuestra sección “Sepulcro”, con un artículo sobre el inicio o el porqué de los cementerios ilustrado con fotos del camposanto de Comillas, que fueron tomadas por Isa Diez. Ahora nos toca continuar con esta iniciativa y lo hemos hecho con el cementerio más representativo de Madrid: el comúnmente llamado cementerio de San Isidro.

Cuando decidimos visitarlo, nos planteamos que no sólo haríamos fotos, sino algunas pruebas de campo: detección de campos magnéticos, grabaciones de sonido y fotografías tanto digitales como químicas.

La verdad he de decir que tras analizar las grabaciones y las fotos digitales no encontramos nada, igualmente ninguna perturbación magnética, y aunque aun no hemos podido analizar las fotografías químicas, estamos casi seguros que no contendrán sorpresas, ya que normalmente los fenómenos paranormales cuando se manifiestan, suelen venir acompañados de perturbaciones magnéticas, y como he dicho antes, no hemos registrado nada.

Hay muchos que afirman que los cementerios no son lugares adecuados para realizar este tipo de experiencias, ya que allí no ha ocurrido ningún hecho traumático y que lo único que yace es el cascarón de lo que hubo. Tal vez tengan razón, sin embargo, creemos que este es un trabajo que no se ha realizado con anterioridad en los cementerios de la capital y que debe hacerse.

Por otro lado, además de registrar datos “paranormales” sobre los cementerios, también vamos a contar un poco de la historia de éstos, nada muy profundo, pero lo necesario para saber dónde estamos:

Construido como ampliación del Cementerio de la Sacramental de San Pedro y San Andrés, recibe en la actualidad el nombre completo de Cementerio de la Sacramental de San Isidro, San Pedro y San Andrés. Siendo propiedad de la Archicofradía del Santísimo Sacramento, San Isidro Labrador y Ánimas del Purgatorio.

La Sacramental de San Pedro y San Andrés, fue el segundo camposanto que se construyó por R. O. de 9 de marzo de 1811, habiendo sido el primero: el Cementerio General del Norte (llamado vulgarmente de la Puerta de Fuencarral), pero el primero de las Sacramentales, de los cementerios que se construyeron fuera del casco urbano ante la prohibición del rey José Bonaparte de enterrar a los difuntos en el interior de las iglesias. Se construyó en 1811.


La ermita, la Sacramental y los terrenos colindantes fueron confirmados en su posesión a la Sacramental por el rey Fernando VII en 18 de septiembre de 1814.

Durante el siglo XIX se convirtió en el cementerio de calidad de Madrid, siendo el preferido por la aristocracia, los políticos, los grandes burgueses y los artistas, lo que nos ha legado, entre sus siete patios, un conjunto de panteones de gran calidad arquitectónica y artística dentro del monumento funerario. Los arquitectos empleaban todos los recursos disponibles, enriqueciendo sus trabajos con elementos escultóricos y la presencia de oficios artísticos de cantería, forja, vidrieras y esmaltes. Estando considerado uno de los cementerios más interesantes de Europa. Está catalogado como Bien de Interés Cultural en la categoría de Conjunto Histórico.

De los siete patios que conforman el cementerio los tres más antiguos son también los tres más interesantes. Estos son rectangulares, de forma claustral, en la que se encuentran los nichos, que es la parte más sobria.

El más antiguo de los patios es el de San Pedro (1811), diseñado por Rafael Isidoro de Hervias y en él se pueden encontrar las sepulturas de Antonio Fraseri (médico de Fernando VII), de Bernardo Conde (director de la Fábrica de Cerámica del Buen Retiro), Campomanes, la familia Madrazo. Es de señalar también, que desde este patio se tienen unas panorámicas espectaculares de Madrid.
En el patio de San Andrés de 1829 y obra de José Llorente, descansan entre otros el general Diego de León y el conde de Toreno.

El patio de San Isidro es obra de José Alejandro Álvarez construido en 1842 y en él descansan personajes como Leandro Fernández de Moratín, Ramón de Mesonero Romanos, Antonio Maura, José Canalejas, Consuelo Bello (la Fornarina), Manuel Montes de Oca...

 

A mediados del siglo XIX se hace necesaria una nueva ampliación, construyéndose el patio de la Concepción, de estructura neoromana de columnatas y torreones, que encierra un formidable conjunto de panteones con todos los estilos del siglo XIX.
Los recintos posteriores ya no alcanzan la calidad de los cuatro anteriores.
Los cementerios son sin duda alguna parte de nuestra historia, y éste cumple con ello a rajatabla.

 

Sarcófago Suspendido

 

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Página elaborada por Manuel Rodaños

 

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