
Muchos de los nombres de los kata son números Chinos que simbolizan conceptos Budistas. Por ejemplo, Suparunpe (el número 108 en el Chino) tiene una importancia especial en el Budismo. Se cree que el hombre tiene 108 pasiones perversas, y es así que en los templos budistas el 31 de diciembre, al dar la medianoche, una campana se toca 108 veces para mantener lejos a esos espíritus. El número 108 en el kata Suparunpe se calcula a través de la formula de 36 X 3. El número 3 simboliza pasado, presente y futuro. El simbolismo del número 36 se da en la explicación del kata Sanseru la cual es la siguiente:
Sanseru, escrito en caracteres Chinos, es el número 36. Simbólicamente se calcula desde la fórmula 6 X 6. El primero seis representa ojo, oreja, nariz, lengua, cuerpo, y espíritu. El segundo seis simboliza color, voz, olfato, gusto, tacto, y justicia.
De igual forma Sepai, es el número 18. Se calcula desde la formula 6 X 3. El seis aquí es el segundo seis de Sanseru. El tres representa bueno, malo, y paz.
Los cuatro katas, Gekisai Shodan o Dai Ichi, Gekisai Nidan o Dai Ni, Sanchin (versión moderna), y Tensho son relativamente nuevos, fueron creados por el Sensei Chojun Miyagi. Gekisai Dai Ichi y Dai Ni fueron desarrollados con el fin de popularizar el Karate entre la gente joven. Estos dos katas, incluyen movimientos amplios, los que son relativamente fáciles de comprender.
El kata Sanchin de Sensei Chojun Miyagi conserva la esencia del kata Sanchin de Sensei Higaonna, con algunas modificaciones, que él desarrolló particularmente para dar mayor equilibrio a la forma, en cuanto se refiere al trabajo de los músculos y a la simetría de sus desplazamientos.
El propósito de los katas también varía con la época y las necesidades de las personas que los desarrollaron. Por ejemplo, en un comienzo en China, las artes marciales fueron exclusivamente patrimonio de los monjes y ellos las practicaban como un medio para fortalecer el cuerpo, la mente y el espíritu. Más tarde, esto cambió diametralmente, pues, cuando el boxeo chino pasó a manos de los laicos, el principal propósito pasó a ser la defensa personal.
El espíritu y el significado verdadero del Karate es transmitido por los katas y únicamente la práctica de ellos, puede enseñarnos a comprender sus fundamentos. Por esto, si nosotros cambiamos o simplificamos los katas, acomodándolos para el uso del principiante o para propósitos deportivos, entonces habremos perdido el significado original del Karate.
En el Karate no hay un primer ataque. Cada kata comienza con un movimiento defensivo, que ejemplifica este espíritu. También se ha establecido la importancia de evitar las peleas, pues los propósitos del arte apuntan a objetivos superiores, como por ejemplo: el desarrollo integral de la persona, en términos de lograr un mejor nivel de pensamiento, de sentimientos y de objetivos nobles en la vida. Esto es el Karate, un arte para el hombre sabio.
Para practicar los katas correctamente, se deben repetir los movimientos una y otra vez. De esta forma, la técnica puede llegar a ser una acción refleja. Afortunadamente para tal fin, el kata puede practicarse solo, a cualquier hora y en cualquier lugar. Cuando el kata es desarrollado a través de un entrenamiento serio y responsable, su poder dinámico y la belleza de sus movimientos llegan a ser casi una cualidad estética.
Casi todos los katas de Goju-ryu fueron enseñados por el Sensei Kanryo Higaonna, quien había estudiado por espacio de 13 años (1867-1880) bajo la supervisión del Sensei Ryu Ryu Ko en la provincia de Fukien, China.
Los siguientes fueron los katas que el Sensei Ryu Ryu Ko enseñó al Sensei Higaonna: Sanchin, Seyonchin, Shisochin, Sanseru, Sepai, Kururunfa, Seisan, y Suparunpe. Desconociéndose los creadores originales del estos katas.
Un kata es un modelo de movimientos que contiene una serie de técnicas de ataque y defensa, que expresan un sentido lógico y práctico. En cada kata hay un conjunto claro y predeterminado de movimientos que el estudiante puede practicar solo. Los katas fueron creados por antiguos maestros de las artes marciales, quienes llegaron a concebir estas formas después de muchos años de investigación, entrenamiento, y experiencias reales de combate.
Las aplicaciones de las técnicas de los katas han evolucionado a medida que han sido llevadas a la práctica. Por esto, los katas han ido mejorando a través del tiempo y por medio de un sinnúmero de procesos históricos, geográficos e intelectuales, han llegado a la versión que tenemos actualmente. Es muy difícil determinar cronológicamente, los cambios que éstos han experimentado y en qué circunstancias han sido modificados por la personalidad de los maestros antiguos y modernos. Sin embargo, podríamos arriesgarnos a establecer, que hoy en día nadie tiene la última palabra en lo que se refiere a la originalidad de los katas.
Los maestros antiguos estudiaron la forma de luchar de los animales y luego fueron adaptando los movimientos a la anatomía del hombre. Ellos también estudiaron la fisiología del cuerpo humano y su relación o comportamiento en el combate, para lo cual tomaron en cuenta entre otros factores la circulación de la sangre durante las veinticuatro horas del día, la vulnerabilidad de los puntos vitales (en la relación al transcurso del día), y otras leyes cíclicas de la naturaleza tal como la salida y puesta del sol y las subidas y bajadas de las mareas. Todos estos elementos fueron incorporados en los katas.