Estar siempre alerta:
Hay que anticiparse al agresor y para ello hemos de
mantenernos siempre alerta. |
| |
Conocer nuestras posibilidades:
Podemos saber defendernos
pero hemos de evaluar los posibles conocimientos del agresor
y nuestras posibilidades si intentamos eludir la agresión o reducir al
individuo. |
| |
Evitar un enfrentamiento directo:
A veces es
mejor salir corriendo (fintando, nunca en línea recta) que ofrecer resistencia o
tratar de defendernos. Pedir ayuda a gritos también funciona como método
persuasivo. |
| |
Tener seguridad
en uno mismo y en la técnica:
Una defensa aplicada con
miedo es menos efectiva que la misma defensa aplicada con
seguridad, contundencia y serenidad. |
| |
Dominar la
situación: La
misma técnica unida a
un grito intimidatorio o una actitud que nos haga parecer fuera de control ayuda
a amedrentar al agresor y la hace mas efectiva. |
| |
Aprovechar los
elementos a nuestro alcance:
Un paraguas, una carpeta, un maletín, un periódico, unas monedas,
etcétera... nos
pueden servir tanto de escudo como de arma para defendernos de una agresión.
Podemos usar alguno de estos elementos que llevemos en ese momento encima para
evitar que el agresor nos dañe con alguna arma o para mantener a este a una
distancia que nos sea segura. |