CAPITULO
IV
LOS VICÚS |
Quien hasta antes de 1960 viajaba de Piura a Lima, iba
bordeando el
Gran despoblado piurano y desde antes del km 50 corría
un buen trecho paralelamente al río Piura, pero sin tenerlo a la vista.
El río en su parte
alta, era en realidad el límite entre el desierto y los primeros contrafuertes
de los Andes.
La negra pista de asfalto, avanzaba sobre el arenal
haciendo tedioso el viaje.
Al llegar al km 50 un desvío de
En el Alto Piura, hay una
serie de pequeños poblados y lugares que en determinado momento han tenido gran
importancia o en ellos se han producido hechos que han conmovido a la región.
Frías, Chalaco, Poclús, Ñómala,
Tras del reglamentario alto en el km 50, el
viajero prosigue su camino sobre el arenal y nada lo hace pensar que a poca
distancia, ha existido en el pasado una civilización, que aún permanece en el
misterio.
Sólo su cerámica y orfebrería nos hablan de la
existencia de esos pueblos. No hay vestigios de construcciones.
Entre los
Dentro de ese cuadrilátero, hay un caserío y un cerro
denominado Vicús, y otros poblados y promontorios denominados Huasimal,
Tierras Negras, Loma Verde, Ovejero, Yécala, Loma de
En esos lugares es donde se han encontrado los principales
vestigios de esos antiguos piuranos.
¿
Fuera de este núcleo arqueológico hay que considerar un poco más al Sur Talanquera y Zapotal, próximos a Morropón.
En la localidad de Frías, en las nacientes del río
Charanal y en los contrafuertes occidentales de los Andes, se encuentra otro
Centro arqueológico vinculado culturalmente a Vicús. Lo constituyen Santa Rosa
y Mostrante.
Pero Vicús no puede considerarse como una
manifestación cultural aislada. Se la tiene que relacionar con otros centros
como Illescas, con los grupos humanos que se asentaron en el Valle del Chira y
de Tumbes.
Bajo las arenas del desierto y en 1as sierras
piuranas, es posible que existan vestigios y restos arqueológicos, que sólo la casualidad podrá
poner al descubierto.
En Vicús se han encontrado piezas
de arcilla y de metal, similares a las halladas en el Sur del Ecuador y en
Colombia.
De igual manera, muchos de los túmulos de tierra o
pequeñas lomas que parecen accidentes
naturales, son sitios en donde hay tumbas. Esto se observa también
en Lambayeque, sobre todo en Illimo.
En realidad no hay nada
concreto en cuanto a la antigüedad de
Lo extraordinario es que tales huacos, no pertenecen a
un determinado período, no obstante encontrarse en los mismos lugares.
Se pueden establecer hasta tres clases de piezas
diferentes:
-
Vicús negativo
representado por cerámicas de tosca fabricación, con una coloración en que el
negativo y el blanco se aplicaban sobre el rojo. Se nota influencia de
Cupisnique, aplicada a asuntos regionales. Fueron contemporáneos de Chavín de
Huantar y cronológicamente pertenecieron al Período Horizonte temprano y a la
Época Formativo Temprano, entre 900 y 500 años antes de la era Cristiana.
En esta etapa de formación, se aprecia
influencia del Sur, es decir de Salinar y de Virú-Chavín de Huantar
estaba en su apogeo.
Vicús-Vicús, representa una época de asentamiento,
que se considera es el periodo de máximo esplendor. Hay un estilo propio
y todos los motivos son regionales. La cerámica es de la más alta calidad.
Correspondería cronológicamente al Período Intermedio Temprano y a la Época del
Florecimiento Regional que se desarrolló entre los año 200 antes de Cristo y
800 después de la era cristiana. Por esta
época existían centros Poblados en Pariñas y en el Chira, sobre todo en
el área de Colán. Al sur del Perú florecía Nazca y por esa época se supone
también la fundación de Tumbes y la aparición de Naylam.
Vicús-Mochica, es una época del apogeo de la cultura
Mochica que hace sentir su influencia en la región de Piura. El departamento de
Piura se puebla y en
Sobre el hombre de Vicús,
no se conoce nada más de lo que muestran sus cerámicas. El arqueólogo
ecuatoriano Emilio Estrada que estudió
las culturas que se desarrollaron en las Costas de su país como la de Valdivia,
a las que supone influenciadas por China y Japón, cree que me se irradiaron al
Sur y alcanzaron el Perú.
Con la fase de Valdivia se
inicia en el Ecuador el período cerámico, habiendo el radio carbono dado cinco
mil a las piezas de cerámica.
No se descarta por lo tato
que los hombres de Vicús procedieran del sur del Ecuador, teoría que
comparten los arqueólogos
norteamericanos Clifford Evans y Betty
Meggers. Tal opinión la habría compartido Domingo Seminario Urrutia
terrateniente que fuera del Alto Piura y, que logró reunir una de las
colecciones más valiosas de
Es
precisamente en la interesante obra denominada “E1 Arte y
En
la misma obra se mencionan otras dos vasijas. Una de ella representa lo que
Podríamos decir la cabeza de un árabe, con turbante, cubre nuca y rasgos
fisonómicos diferentes a los de los antiguos peruanos. Hay igualmente otra
vasija con un personaje que Lumbreras, asegura
tiene un gran parecido a tipos raciales negros del norte de África, pero que también podrían pasar por judíos,
dada la forma de la nariz y el vestido.
Aparte del posible origen
ecuatoriano, de
Por último, y de acuerdo
al criterio que tiene Tello con relación a los pobladores de la costa, los
habitantes de Vicús habrían llegado de la sierra y recibido la influencia de
los Mochicas.
Oficialmente, fue el 1ro.
de Febrero de 1963, cuando se principió hablar de Vicús pero sin darle aún este
nombre. El diario "
Vicús era comprensión de
la entonces extensa Hacienda Pabur, uno de cuyos propietarios era don Domingo
Seminario Urrutia. Era este bisnieto de uno de los próceres de
La depredación de las
tumbas de Vicús se inició por los años de
l956-l960. Los huaqueros excavaban sólo pocos metros, no más de 4 ó 5
pero pronto se dieron cuenta de que a mayor profundidad habían piezas más
valiosas, no sólo en cerámica, sino también en oro y piedras preciosas.
Por los años de 1957
fueron a trabajar a la hacienda especialmente contratados por el
propietario dos expertos huaqueros de Lambayeque. Se aseguraba que ellos habían
intervenido en el hallazgo del famoso “peje grande”, que fue encontrado en la
hacienda Batán Grande del distrito de Illimo. EI tesoro hallado consistía en
una cantidad fabulosa de piezas de oro artísticamente trabajadas, y 1as tumbas
de donde había sido extraídas, podían identificarse por pequeñas lomas que
aparentemente eran naturales, al igual que en Vicús.
Bien pronto cundió una fiebre de huaquearía en Vicús.
Los campesinos dejaban las tareas agrícolas y provistos de 1ampa y pico se
dieron afanosamente a la tarea de abrir tumbas. Los hacendados lo hicieron con
tractores.
Como cabe suponer, una enorme cantidad de piezas
cerámicas fueron destruidas en ese afán de sacar las piezas de oro. Pero tal
cosa no importaba a los huaqueros, que
preferían las joyas antiguas a los
huacos. Bien pronto fueron sin embargo los huacos objeto de gran demanda y de
alta cotización por intermediarios de coleccionistas nacionales y extranjeros.
La información de “
El primer enviado que llegó a Chulucanas en los
primeros meses del año 1963 fue el arqueólogo Ramiro Mattos Mendiola. Por ese
entonces y según el diario “
Según relata el Doctor Lumbreras, Mattos recorrió en compañía
de Florentino Gómez, el sector, durante diez días, visitando 28 zonas
arqueológicas, comprendiendo Vicús, Yécala y Frías.
Al retornar Mattos a Lima, emitió un informe que más
tarde (1965) fue publicado en el Tomo XXXIV
de
En los
primeros meses de l964, el Gobierno envió al arqueólogo Carlos Guzmán Ladrón de
Guevara y al Técnico José Casafranca, los que exploraron la zona de Yécala
conjuntamente con el arqueólogo Toribio
Mejía Xesspe.
Casafranca presento al Patronato Nacional de
Arqueología, un informe de 28 páginas mecanografiadas. El arqueólogo Federico
Kauffmann Doig, de Chiclayo, en su obra “El Perú Antiguo” muestra dibujos de
las tumbas Vicús diseñados por Casafranca, y los compara con otros muy
parecidos, hechos por Wassén que corresponden a hallazgos arqueológicos en el
valle colombiano de Cauca.
Fue en
Yécala en donde se encontró la cerámica más fina.
Pedro Felipe Cortazar, en su obra Documental Perú, en
el tomo dedicado a Piura al ponderar la cerámica Vicús por su belleza, colores,
técnica y acabado, dice que nada tiene que envidiar a los jarrones chinos de la
dinastía Ming.
Toda la revelación de lo que fue Vicús y de su propia
existencia, se ha logrado obtener de los cementerios. Estos generalmente se
ubicaban en lomas, como las de Vicús, el
Ovejero o Yécala, Loma Negra, Loma de
Las
tumbas consistían en pozos tubulares de profundidad y diámetro variable. Al
final del pozo hay un ensanchamiento que da al conjunto la forma de bota.
La
profundidad del pozo es entre 1os 4 y los
Posib1emente las tumbas más profundas pertenezcan a
gente de más importancia. Son también las que contienen mayor cantidad de
piezas de cerámica y metálicas.
Generalmente el cadáver, reducido a polvo se encuentra
en el fondo de la tumba, pero también
puede estar ubicado más arriba. Una vez colocado el cadáver y los objetos que
le correspondían por su clase, se volvía a cubrir la tumba con arena. Se han
encontrado algunas tumbas vacías, lo cual hace suponer que estaban por ser
ocupadas y disponibles, pero no se llegaron a usar.
En las tumbas corrientes se han encontrado ollas o
diversos objetos de cerámica, agujas de cobre, y trozos de tela.
En las
tumbas de 1os cementerios de Vicús, no se encuentra un cadáver en el sitio que cualquiera
puede suponer.
Lo que se encuentran son formas alargadas reducidas a
polvo, de unos
Se supone que los cadáveres eran cremados y las
cenizas envueltas en telas, depositadas en las tumbas, por que sí se han
encontrado trozos de telas. Esto hace suponer que la cremación no se realizaba dentro de la
tumba, sino fuera de ella. Luego las cenizas se trasladaban al interior de la
tumba, y se daba con ellas la forma y
tamaño deseados..
La denominación de tierra de muerto, fue dada por los
huaqueros piuranos, los que guardaban por ellas cierto temeroso respeto.
El origen de la tierra de muerte, se ha comprendido
mejor cuando el 29 de Diciembre del año 2001 estalló en Lima un voraz incendio
en el Centro Comercial de Mesa Redonda.
que destruyó numerosas manzanas de casas y causó la muerte de 300 personas.
Según los peritos, la temperatura subió en determinados momentos a 1.000 grados
centígrados y sólo bastaban 400 para que hasta los huesos fueran calcinados Es
así como en lo que se supuso fue el foco del siniestro, días más tarde se
encontraron cuerpos reducidos a ceniza, salvo las piezas dentarias.
Eso podría explicar en cierta forma, la existencia en
las tumbas de Vicús de la llamada “tierra de muerto”. Lo que no se ha podido
explicar, como es que lograron tan altas temperaturas al cremar sus cadáveres.
No se han llegado a descubrir, lo que pudieron serlos
crematorios de los antiguos Vicús.
La presencia de cementerios con tan gran cantidad de
tumbas hace pensar que la zona fue bastante poblada. La existencia de obras de
ingeniería hidráulica refuerza tal criterio.
El Doctor Lumbreras supone sin embargo que cada
población no seria de más de 50 viviendas. De ser así estarían diseminadas en
el área como las actuales poblaciones campesinas.
No
hay vestigios de las antiguas poblaciones, como en la sierra peruana, porque no
se utilizó la piedra para construir las viviendas. El material liviano que se
uti1izaba., se destruyo con el tiempo.
Hay numerosas piezas cerámicas que permiten
apreciar como eran las casas de esos
antiguos piuranos. Son como maquetas de arcilla.
Hay una que se compone de
tres secciones. Dos delante de un solo piso y una atrás de dos plantas. Las dos
secciones de adelante son de un ambiente cada una. Una de ellas tiene un techo
a dos aguas y la otra 1o tiene plano horizontal. Los techos están sostenidos
por vigas y troncos que se supone son de algarrobo. No tienen paredes y por lo
tanto son sitios de estar para guarecerse del sol y de la lluvia. Cualquier
viajero que recorre el agro piurano, puede en la actualidad ver que en medio del quemante desierto se alzan a veces
solitarias construcciones que sólo
tienen un techo. Son sitios para descansar y
para protegerse del intenso sol piurano.
La pieza tipo maqueta, representa en la parte posterior un conjunto de tres
ambientes en los bajos y uno en los
altos a donde se llega por medio de una
escalera doble. Los ambientes de los bajos tienen techo y tres paredes. En la
pared del fondo una pequeña ventana hace el papel de mirador. El ambiente de la
planta alta tiene techo y una pared de
fondo.
Son numerosas las piezas arqueológicas
dobles, que tienen una parte formada por una vasija y la otra por una
casa de un sólo ambiente con techo a dos aguas y dentro de ellas un hombre.
Las viviendas se levantaban preferentemente sobre las
lomas. Eso sin duda permitía a sus habitantes dominar un horizonte más amplio.
Como todo pueblo sedentario, la agricultura fue sin
duda la principal actividad económica.
Hay numerosas piezas de cerámica que representan
frutos de la tierra como calabazas, sandías, melones y zapallos. También frutas como chirimoyas. Así
mismo se sembró el pallar, el maíz, la yuca y el algodón.
Debido a la temporalidad de las lluvias y por secarse
los ríos después de los primeros meses del año, los hombres de Vicús
construyeron canales y estanques.
El agua
de riego ha sido pues durante todo el tiempo, problema para los piuranos. Los
cronistas españo1es se admiraron de esos
canales hechos a mano que se construían
en lo alto de las sierras, de ocho a diez pies de ancho y uno o dos estados de
hondos.
Los canales construidos en esa época, hasta ahora son
utilizados. Como instrumento de labranza usaron una palana que tenía la paleta
de cobre y el mango de madera. Para fertilizar la tierra utilizaron el guano
que traían de la isla de Lobos.
Además de los productos de la tierra, los
vicusianos también aprovechaban 1os
productos del mar. En sus piezas de
arcilla se reproducen pescados, cangrejos y conchas. Hay la reproducción en
alto relieve de un cangrejo, sobro una plancha cuadrada, de
En la sierra piurana existían llamas. Cieza de
León cuando 11egó al Perú las
encontró en San Miguel de Piura
instalada cerca de Monte de los Padres. Se consumía su carne, y se le utilizaba
para transportar cargas de poco peso. Hay huacos que las representan llevando
leña y depósitos de agua. Su lana y su
cuero era también utilizados.
Al igual que en el resto del Perú, existía el cuy, un
pato nativo y se consumía igualmente carne de ciervos y de sajinos.
Los alimentos los colocaban en vasijas de arcilla o en
mates le calabaza, como hasta ahora se usan.Se cocían en ollas de arcilla, y el
agua lo mismo que la chicha, se guardaba en vasijas de gollete largo y angosto
como las cantarillas, que hasta hace
poco se usaron. En ellas los líquidos se conservaban frescos.
Las tumbas en primer lugar y las representaciones de
personajes en las piezas de arcilla permiten suponer que en Vicús existía una
sociedad estratificada.
Habían nobles ligados al gobierno, soldados,
comerciantes, agricultores y esclavos.
José Casafranca en el informe que presentó, se refiere
a
Los soldados eran sin duda alguna, como en toda
sociedad antigua, los que ocupaban el segundo lugar. Los huacos los representan
con bonetes especiales que parecen coronas, grandes orejeras como los nobles
orejones incas, con una arma defensiva que era el escudo y la macana como arma
de ataque.
La existencia de los comerciantes esta dada por las
relaciones que por el norte se tenían con los pueblos del sur del Ecuador, y
también por los contactos con las culturas que se desarrollaron en Lambayeque y Trujillo. Los comerciantes
permitían también que productos marinos,
1legaran hasta Vicús para ser consumidos presumiblemente por las clases
pudientes.
La agricultura tuvo que ocupar una gran cantidad de
pobladores. En esas labores también
participaban las mujeres.
Los esclavos eran sin duda los vencidos en las luchas
entre tribu y tribu que no habían sido sacrificados. Se han encontrado
numerosos huacos que representan a hombres en cuclillas con las manos amarradas
por atrás y una soga al cuello. Algunos de estos huecos se han hal1ado en las
islas guaneras frente al litoral piurano y hacen suponer, que los prisioneros eran llevados a esos lugares a realizar trabajos forzados en la
excavación del guano, tarea que no era
grata a los demás.
Para muchos pueblos antiguos de la costa peruana, sus
Dioses salían siempre del mar y algunos volvían a él. Eran siempre personajes
poderosos llenos de gran majestad. Lo infinito del mar, que siempre se perdía
en el horizonte juntándose aparentemente con el cielo, constituía un misterio
imposible de desentrañar. Por eso el mar para los antiguos fue una especie de
morada de los dioses. Se le conocía con el nombre de mama-cocha o madre-mar,
en el imperio Incaico.
Los indios creyeron en un principio que los españoles eran
enviados de los dioses, y como llegaron por el mar les llamaron Wiracochas, o
hijos del mar o también espuma del mar. Cuando más tarde los conquistadores
dieron muestras de crueldad inaudita, siempre los siguieron llamando
Wiracochas, pero no como dioses, sino como especies de demonios, que no eran
hijos de mujer.
Garcilaso explica que los indios de la costa creían
que la tierra flotaba sobre el mar, y que al atardecer el sol se retiraba a
descansar en 1as aguas, pero a causa de su gran fuego y calor secaba parte de
las aguas. Creían también que el Sol era un gran nadador que se zambullía en el
agua y aparecía por el otro lado.
El
cronista Fray Gregorio García, en su obra “Origen de los Indios”, relata una
leyenda que también había a recogido Betanzos, según la cual, Viracocha
recorrió el Perú de un extremo al otro, avanzando hacia el norte, y tras de
pasar por la región de Piura, llegó a Puerto Viejo y se metió en el mar.
El cronista Sarmiento también refiere la 1eyenda de
Viracocha y de sus arribo por tierra a
Puerto Viejo y Mantas, en donde ingresó al mar caminando sobre las aguas con
dos criados, como si fuera espuma.
Los cronistas Herrera y Cieza de León hablan de dos
Viracochas y que uno de ellos habría llegado al norte.
Sin embargo de ser tan generalizada esta leyenda,
parece que el hombre de Vicús no la llegó a conocer por que no hay
representación alguna en las decenas de miles de piezas de cerámica que se han
extraído.
Rebeca Carrión Cachot, discípula de Tello al cual
sucedió en la dirección del Museo
Nacional de Antropología y Arqueología, hizo conocer en 1953 un mito que
existía en la costa norte del Perú, de acuerdo al cua1 se habría divinizado a
un ser ornitomorfo humanizado. Era una mujer con cabeza de pájaro que bien
podía personificar a la luna, a la que llamaban Shi.
Los vicusinos también han dejado ceramios
representando a seres ornito-antropomorfos, pero no en una cantidad que puedan
hacer pensar en la existencia de un culto a un ser alado. No es pues una idea
predominante, la de ese supuesto dios femenino alado.
Hay una gran cantidad de ceramios que representan aves, pero en su forma
natural y no deidificados. Lo mismo
sucede con la representación de
felinos, como el puma y el jaguar, paro como este es propio de la zona selvática,
lo que se ha tratado de representar ha sido al tigrillo y aun al gato montés.
Pero de lo que no hay duda, es de la existencia de una
casta sacerdotal. Hay ceramios que representan hombres con máscaras de felinos,
y atavíos especiales en momentos en que hacen sacrificios humanos.
El respeto a los muertos, fue sin duda motivo del un
ceremonial especial y la cremación de los cadáveres tuvo que hacerse con
intervención del sacerdote o gran brujo. En las tumbas, además de huacos y
objetos de metal, se ponían conchas perleras y también perlas procedentes de Sechura.
Aparte
de hacer huacos y piezas de orfebrería que ahora adornan los grandes museos del
mundo o las colecciones de multimillonarios, las gentes de Vicús discurrían su
vida placidamente, en una forma que describe Alberto Bueno Mendoza, en un
artículo del diario “El Tiempo” el 8 de Abril de 1979. Dice así:
“ Vivió en un marco de bosques tropicales, con fauna
abundante, habitando aireadas casas con techos de doble vertiente hechos con
materiales perecederos, parecidas a las de los campesinos piuranos actuales de la región, cazaban cérvidos,
felinos, zorros, monos, lagartos, conejos monteses, iguanas, ratones, serpientes.
Recogían caracoles de tierra con fines alimenticios, criaban auquénidos,
atrapaban loros, papagayos, patos, vultúridos, falcónidas, lechuzas y otras
avecillas para usos alimenticios y/u ornamentales, atrapaban batracios en
proporción menor pero evidentes, ejecuten actividades marinas en torno a la recolecta de mariscos,
caza de lobo de mar, atropamiento de aves marinas, obtención del guano para
usos hortícolas, que practicaban en forma intensiva por el procedimiento de
tala y de roza, para abrir claros y sembrar fríjol de palo, calabazas, frutas,
incluyendo la algarroba, los zapotes y las guabas.”
Cuando escribimos esta Historia, las piezas de cerámica
de V1cús eran pagadas en Holanda o en Estados Unidos con varias decenas de
miles de soles.
Quizá fue la naturaleza de la arcilla, o la técnica
utilizada, pero el hecho es que muchas de las piezas parecen de fina porcelana por su acabado,
perfección, belleza y tesitura.
La
gente de Vicús hizo dos clases de cerámica: unas para uso domestico y otras de
tipo ornamental.
Las primeras que eran generalmente ol1as, cantarillas,
vasijas y cuencos fabricados en gran abundancia, tienen las paredes gruesas
para lograr su resistencia al uso. E1 acabado es corriente y la pasta gruesa de
color negro, o rojo-aranjado o marrón-aranjado. No tenían decoraciones
ornamental salvo algunas veces dibujaron hechos con punzón.
La cerámica ornamental se inspiró en todo el mundo
físico y social que rodeó al hombre de Vicús. Sus realizadores fueron
verdaderos artistas, poseedores de una escuela y entilo propios, que pasaron de
padres a hijos, comunicando de generación en generación el secreto de la
técnica.
Todas las manifestaciones de 1a vida, fueron
trasladadas a las hermosas piezas de arcilla y por eso se ha podido conocer en
gran parte como vivían esos antiguos piuranos.
Hans Horkheimer el
arqueólogo alemán que en 1940 fuera traído al Perú por
De acuerdo a esta teoría, toda la obra de Vicús sería
producto de su propia creatividad lo que la haria más meritoria.
Entre piezas de cerámica destinada a guardar líquidos hay
los huacos silbadores. Estos recipientes emiten sonidos de diversas tonalidades
produciendo efectos sorprendentes a causa de la presión del aire que ejerce el
líquido en el interior de la vasija al ser impulsado por el líquido cuando es
vertido. Hay vasijas cantarinas, por que dejan escapar melodiosos tonos a
medida que se sirve el agua o licor que la contiene. Otras que tienen como
motivos ornamenta1es las serpientes, lanzan silbidos como los de un ofidio. Hay
también algunas que semejan pájaros y silban como tales. Estas piezas
pertenecen al período que podríamos llamar
de esplendor que los arqueólogos conocen como Vicús-Vicús.
La mayor parte da los huacos son recipientes
destinados para líquidos, con pico tubular, pero también hay platos y cuencos. Las
botellas tienen un asa hueca que comunica al pico con la parte ancha del
recipiente.
Muy pocas veces se ha representado a la mujer, lo cual
muestra que en Vicús estaban las féminas relegadas a un segundo orden.
Los hombres no se representan de pie, sino sentados al
estilo de un Buda o en cuclillas, pero lo que más abunda son las
representaciones de cabezas y en ellas se pueden establecer la clase social por
una especie de bonete que nunca falta. La expresión del rostro permite apreciar
que se está representando a hombres sanos o enfermos, con verrugas, o dolor de
muelas, ceguera o parálisis facial.
Los animales están representados completos y en las
más variadas actitudes. Se ha logrado establecer que algunos eran criados por
las gentes de Vicús por que hay por ejemplo llamas cargando leña, agua y otros
bultos.
Son muy comunes los huacos dobles. Una parte
representa a un personaje o a un animal y la otra es la botella en donde está
el pico. Se unen mediante una doble conexión o puente comunicante.
Los huacos eróticos son muchos. La vida sexual le1
hombre de Vicús se ofrece en forma amplia y variada. No se puede hablar de
cerámica pornográfica, porque el vicusino representaba en los ceramios todas
las manifestaciones de su vida en la forma más natural. No hay escenas de
homosexualismo, al menos no son frecuentes encontrar piezas de esa clase.
Los colores colocados con gran armonía y gracias a una
técnica que les permitió que perduraran a lo largo de los siglos en condiciones
algunas veces adversas. Alberto Bueno dice: “La decoración pictórica en técnica
negativo es predominante y se plasma para diseñar motivos decorativos de las
formas alfareras tales como círculos, líneas, bandas, líneas paralelas,
volutas, roleos, líneas curvas, líneas quebradas, círculos inscritos,
triángulos inscritos separados por paralelas, líneas onduladas, escalonadas,
barras, eses, cruces. Los colores bases son el marrón, el negro, el rojo y
tonos grises”.
Si en Vicús se han
extraído las mejores piezas de cerámica, ha sido en cambio en Frías en donde se
han extraído los mejores objetos trabajados en metal.
Se trabajó en el oro, la plata y el cobre mediante el
sistema de marti1lado, repujado y moldeado. Al hacer las joyas utilizaban
conchas de perla traída de Sechura y no pocas veces perlas y esmeraldas, o
turquesas.
Fue muy frecuente el uso de planchas de cobre
combinadas con el oro. Es así como se han encontrado en Frías pequeños discos de oro, a los que estaban
so1dados otros más pequeños de cobre, adornos que bien pudieron ser utilizados
como orejeras. Vasos de oro, para uso sin duda alguna ceremonial, repujados.
Existen en el Museo Oros del Perú de la
fundación Miguel Mujica Gallo, una nariguera de oro de 20 kilates y
Otra
nariguera de
Es
muy revelador que el adorno tenga motivos marinos y que demás el disco
represente a
Se
han encontrado en Frías pectorales de cobre, con colgajos como adornos, los
cuales sin duda estaban destinados para los guerreros nobles.
Se han hallado muchas láminas recortadas, dentadas, caladas, repujadas y figurativas tanto de cobre como de oro. En el mismo Museo Oro del Perú, hay una placa rectangular de oro de 10 cms de largo por 7 de ancho, calada con peces estilizados en bajo relieve, pintados con esmalte rojo. De un lado de la placa penden 6 pequeños discos de oro.
Hay
figurillas metálicas de seres zoomorfos y antropomorfo, siempre adornados con
colgajos, con incrustaciones de turquesas. A1gunas de estás figurillas
representan animales con piezas movibles como la lengua o los brazos.
Se han hallado tanto en Vicús como en Frías, agujas de
cobre, objetos de labranzas y armas guerreras como la parte extrema de las
porras que tenían mango de madera. Las cabezas de las porras en formas
estrelladas y otras simples discos redondos.
También se han encontrado gran variedad de cuchillos,
algunos con forma parecida al Tumi. Lo mismo en cuanto a aretes y colgajos para
los 1abios inferiores.
Llamada
también
Estatuil1las
parecidas se han encontrado en Quimbaya (Colombia),lo cua1 viene a confirmar
una influencia cultural llegada del norte, que también se hace presente en la
forma de las tumbas.
Para
el arqueólogo Lumbreras, la estatui1la de Frías es importada. En el “Arte y
El
arqueólogo Kauffmann Doig, la da como “perteneciente al círculo Vicús”, y sólo
semejante a las de Colombia. (El Perú Antiguo).
Pese
a estos criterios de que la estatuilla es importada y no una manifestación del
arte piurano antiguo, se la ha declarado Patrimonio Prehispánico Cultural del
Departamento de Piura con
La
figurina ha estado durante mucho tiempo en el Museo Bruning de Lambayeque. El
20 de Noviembre de 1956, el conservador del Museo don Oscar Fernández de
Córdova, la decomisó de unos huaqueros que la ofrecían en venta y la llevó al
Museo.
La
estatuilla que es toda de oro, pesa
El
antropólogo Luis Chaparro Frías, Director del Patrimonio Cultural de Piura, con
admirable constancia, por muchos años estuvo reclamando para Piura, la
estatuilla.
En
1999 aprovechando que el Ministerio de Educación era ocupado por el sullanero
Felipe García Escudero, redobló las gestiones y al fin obtuvo que el 30 de
Septiembre de ese año, la valiosa obra retornase a Piura con otras 61 piezas
arqueológicas. Como era de suponer, el arribo de la figurilla, dio origen a un
acto de gran solemnidad en él que estuvo presente el Ministro de
Educación.
Una
gran cantidad de. piezas de orfebrería y de cerámica, se encuentran en museos
de Estados Unidos y Europa.
En
el Perú otras muchas, fueron a
incrementar el Museo Bruning de Lambayeque, Museo Rafael Larco Herrera de Chiclín,
el Museo Nacional de Antropología y Arqueología de Lima, y el Museo Oros del Perú, de Lima.
En
el departamento de Piura, hay una pequeña Colección en el Museo de
El
hacendado don Domingo Seminario Urrutia, logró sin duda formar la más valiosa
colección de cerámios y piezas metálicas, habiendo recibido en 1966 la
condecoración al “Mérito por Servicios Distinguidos” que le otorgó el
Ministerio de Relaciones Exteriores. Las 3.600 piezas de 1a colección, fueron
vendidas en millonaria suma al Banco Popular, y luego al Banco de
El arqueólogo
Mattos Mendieta se refiere a una amplia área de influencia geográfica de la
cultura o del estilo Vicús.
Dicha área no
sólo abarcó parte de la provincia de Morropón donde tuvo su núcleo principal1
sino que se prolongó hasta la provincia de Ayabaca y llegó hasta la actual
frontera con el Ecuador, abarcando también el norte de la provincia de Piura en
donde está Tambogrande.
Los lugares
indicados por el arqueólogo Mattos son:
Piedras sagradas; en la región agraria de Pariguaná, a
Callingará 1.- Cerca del cerro del mismo nombre, hay
restos de un pequeño poblado de piedras, con viviendas muy aisladas. La
cerámica es también rudimentaria.
Callingará 2.- Está constituida por terrazas de cultivo
y algunos restos de muros de piedra que se supone fueron viviendas. La cerámica
es utilitaria.
Callingará 3.- Es un cementerio de unas 3 Has de
superficie, muy depredado por los huaqueros. Las tumbas tienen también forma de
bota y los ceramios son igualmente sencillos y utilitarios.
El complejo
Callingará muestra, pues, un lugar donde vivían los antiguos pobladores, los
terrenos de cultivo para su diario quehacer y el cementerio. El lugar es húmedo
y cubierto con niebla permanente, lo que permite pastos y vegetación.
- Santa Rosa,
es un cementerio antiguo ubicado cerca del caserío del mismo nombre y un poco
al sur de Callingará 3. El cementerio cubre un área de unas 2 Has.
- El Bronce, a
- Mostrante, a
-
Llantuma, colina ubicada a
Se trata de una ciudad
fortificada, que posiblemente fue donde los Ayahuacas ofrecieron cruenta
resistencia a los Incas conquistadores. Los ceramios encontrados tienen
similitud con los encontrados en la nación de los Cañaris en el Ecuador.
-
- En el caserío
Otra importante zona
de influencia Vicús fue Sechura, a través de la cual se vinculó con el mar como
lo muestra la gran cantidad de cerámios representando peces y motivos marinos.
Si
el origen de los Vicús es incierto, más misterioso es todavía la forma como
desaparecieron.
La generalidad de los historiadores
consideran que los Vicús aparecen el año
La única muestra de su existencia, son la gran
cantidad de ceramios y de piezas metálicas encontradas, sobre todo en sus
cementerios. Los cerámios son como una
historia de los Vicús, pues muestran las
influencias culturales que sobre ellos ejercieron pueblos del norte y del sur.
En los ceramios se ha encontrado una marcada influencia no solo ecuatoriana,
sino hasta de Colombia, lo que lleva a suponer un origen sur ecuatoriano.
Posteriormente recibieron la influencia Mochica, que parece no los sometieron,
sino que establecieron colonias en su territorio, instruyéndolos en el gran
dominio del arte cerámico que tenían.
Los
Vicús no recibieron ninguna influencia de los Chimus, porque cuando estos aparecieron,
los Vicús ya no existían.
En
el Período Pre Cerámico por los años
Entre
los años 600 y 900 D.C. se produjo la decadencia de los Mochicas y por lo tanto de su colonia Vicús, lo que permitió que
los ayahuascas se fueran infiltrando en
su territorio y también los tallanes.
Ya
1.000 D.C. los tallanes se habían posesionado valle del Alto Piura, teniendo como
curacazgos principales a Pabur y Serrán.
Posteriormente,
los Ayahuacas que habían evolucionado hasta convertirse en la federación de los
Guayacundo, se ubicaron en Caxas.
El arqueólogo Lumbreras asegura que Jhon Rowe encontró en diversos lugares de
Piura cerámica Wari y que Ramiro Matos la halló en Vicús.
Cuando los españoles llegaron al valle del Piura, no
encontraron ni vestigios de Vicús y ningún cronista se refiere a ellos.
Por mucho tiempo los historiadores y arqueólogos
ignoraron totalmente la existencia de la nación Vicús.
Recién en 1963, se supo de su existencia cuando el diario “
A partir de esa fecha, se ha puesto mucho interés por
descorrer el velo que oculto por tanto tiempo a la cultura Vicús y bastante se
ha avanzado, pero no lo suficiente
El Banco Popular del Perú que adquirió la valiosa
colección Vicús del hacendado de Pabur don Domingo Seminario Urrutia, editó un
libro a todo lujo en 1978 que llamó “El Arte y la vida de Vicús”, labor que
estuvo a cargo del arqueólogo y antropólogo Doctor Luis Lumbreras, Director del Museo Nacional
de Arqueología y Antropología, con la cooperación de don José Bracamonte. La
obra muestra 170 fotografías muy interesantes de ceramios y un valioso y
esclarecedor texto, pero nada dice de donde llegaron los habitantes de Vicús,
ni la causa y fecha de su desaparición.
Otra hipótesis que se menciona como la causa de la
destrucción de los Vicús, seria un Niño excepcionalmente fuerte, con intensas
lluvias como ocurre en esa región, que obligó a la población a dispersarse.
En
Noviembre de l980, el Rotary Club de Piura organizó con motivo de
El
evento se realizo en el Club Grau, y su desenvolvimiento demostró una magnifica
organización.
Se
invitaron al mismo, personalidades peruana vinculadas a las investigaciones del
pasado histórico de esta región, como la doctora trujillana Mercedes Cárdenas,
el arqueólogo chiclayano Federico Kauffman Doig, el escritor e historiador Juan
José Vega, el arqueólogo Ramiro Matos Mendieta y al historiador Gorky Elizaldo Medrandas, profesor de
arqueología de
La profesora Cárdenas expuso los resultados de
las interrogantes investigaciones que
había estado realizando en Illescas, de lo que hemos ya informado en otra parte de esta obra.
Los
arqueólogos e historiadores Vega, Matos y Kauffman Doig, se refirieron a los
Tallanes y en forma concreta a los hallazgos arqueológicos de Vicús y el
profesor Elizaldo Medrandas, a las relaciones inter-culturales de las culturas
que florecieron al sur del Ecuador, con las de Vicús, y de los Tallanes en
general, habiendo planteado la conveniencia de que se hagan investigaciones
binacionales a fin de descubrir y desentrañar el velo de misterio que aún tiene
el pasado, el cual no tiene fronteras.
En
el curso de Simposio, se alertó contra la depredación que los huaqueros de todo
nivel, habían hecho por afán de lucro, destruyendo tumbas y muchos objetos que
aparentemente no tenían valor comercial pero que desde el punto de vista de la
arqueología era de incalculable valor.
Si
bien es cierto de dijo que en muchas ocasiones los huaqueros son los primeros
que descubren – como en el caso de Vicús
y las momias de Paracas – la existencia de sitios en donde hay estos
restos del pasado histórico; en la mayoría de los casos, hacen más mal que
bien. En esa acción de huaquear, se aseguró que
hasta se habían llegado a utilizar tractores, como lo prueban las anchas
excavaciones con quince metros de profundidad.
También
se hicieron conocer las dificultades habidas para conseguir muebles para el
museo, sobre todo vitrinas, y como habían ayudado antes
El
doctor Ramiro Matos, manifestó que en 1963 con motivo de una visita a Piura que
hiciera con otros arqueólogos nacionales bajo el Convenio Fulbrish (E.U.) y
Se
manifestó que en 1960, cuando el Prefecto Ingeniero Cornejo Burgos, trabajaba
como agricultor en el Alto Piura, había sido inquieto investigador y había
realizado excavaciones el
Por
último se relievó el gesto altruista y desinteresado del Padre Miguel Justino
Ramírez que había logrado reunir una valiosa colección de ceramios de Vicús y
Tallanes en general, a lo largo de muchos años haciendo apreciables gastos por
compra y que había regalado al Concejo Provincial de Piura, los que hasta el
año del Simposio o sea 1980, todavía permanecían encajonados en espera que
entrase en funcionamiento en forma definitiva el Museo Arqueológico de
Piura.
Desde
1963, Ramiro Matos había propuesto el
nombre de Vicús, a la fase cultural de esa zona, en lugar de Sechura como desde
1960 había sido propuesto por Edward Lanning.
También en Chulucanas, la catástrofe' pluvial de 1983 dejó
al descubierto ruinas que antes no se hubieran podido imaginar. Una vez más la
casualidad vino en ayuda de la ciencia y de la historia.
Fue en la zona de Chu1ucanas, en donde las
torrenciales lluvias se presentaron con más intensidad, produciendo erosión en
muchos cerros y fue así como en la zona de Vicús, varias grandes piedras que
habían quedado sueltas por haberse disuelto la argamasa que las unía para
formar una pared de confección muy antigua, fueron aprovechadas para obras de
defensa contra las inundaciones. De esa forma quedaron al descubierto restos
arqueológicos.
Otro tanto ocurrió con el cerro Ñañañique al norte de
la ciudad de Chulucanas, de donde se extrajeron gran cantidad de piezas de
cerámica por los huaqueros.
Todo eso 1legó a conocimiento de arqueólogos nacionales y extranjeros, motivando su interés.
La misión ORMSTOM, que es una organización
científica apoyada por el Gobierno francés para actuar en los países en
desarrollo, se unió al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONCYTEC) del
Perú, y a
Como Director General de todo el proceso de investigación,
actúo el arqueólogo alemán y catedrático de
El proyectó científico se ha dividido en dos
sub-proyectos que actuaron simultanea independientemente, pero en forma
coordinada.
El. Sub-proyecto Cerro Vicús, estuvo a cargo del
arqueólogo po1aco Cristóbal Mackowsky.
El Sub-proyecto cerro Ñañañique, lo dirigió el
arqueólogo francés Jean Guffroy. .
Ya antes en esta misma historia, hemos dicho que en Piura
queda aún mucho por descubrirse y también existen bastantes velos por
descorrer. Podríamos asegurar que recién se está empezando a conocer la verdad
de nuestro remoto pasado, y quizá el futuro nos depare muchas grandes y gratas
sorpresas.
Los tres arqueólogos extranjeros eran catedráticos en
Tal
como lo hemos manifestado el Sub-proyecto Cerro Vicús fue desarrollado por el
Dr. Cristóbal Mackowsky.
En realidad, el cerro es un complejo monumental y ceremonial destinado al culto, y de allí su carácter de cerro sagrado.
El
Complejo comprende: a) Un sistema de terrazas, y b) Un santuario ceremonial.
Las
terrazas encontradas en la primera fase de la investigación son 4 que en total
suman
Las terrazas más altas se comunican con el camino al
valle, por rampas laterales que pudieron ser escaleras en su origen, pero sufrieron
la erosión de las lluvias.
Los muros de las terrazas son de grandes piedras
unidas entre sí por argamasa de barro. Desde 1976 empezaron a ser sustraídas
por los huaqueros que buscaban piezas cerámicas y en 1983, las torrenciales
lluvias por una parte y los hombres de otra, completaron el daño. Las piedras
se utilizaron en obras de defensa contra las inundaciones.
En el santuario ceremonial, se encontraron cuatro
filas de conchas alineadas de Este a Oeste. También piezas de cuarzo de 15 y 18
cms dispuestas en la misma forma.
Las conchas eran sin duda ofrendas sagradas que para
los antiguos tenían mucho valor. Esas conchas no se dan en el litoral piurano,
pero si en el ecuatoriano, de tal manera que supone también una comunicación
comercial con los grupos humanos del sur del Ecuador en donde florecieron
varias culturas.
En cuanto a las piezas de cuarzo, el hallazgo no tiene
precedentes, pues no se han encontrado cosa igual en restos arqueológicos de la
costa.
Sin embargo,
hay que hacer notar, que también en Tambogrande se han encontrado vasos
tallados de material similar.
Para Mackowsky, la cultura Vicús se inició entre 500 y
200 años antes de nuestra era, lo que coincide con el Cuadro de Cronología de
las Culturas Primitivas de Piura-Tumbes que hemos dado a conocer más adelante.
De acuerdo a ese Cuadro, en e1 Perú pueden
considerarse dos Estadios Culturales: a) Las Culturas Incipientes, y b) Las
Altas Culturas.
Cada Estadio Cultural, se divide en Períodos
Culturales y estos en Épocas.
Los Períodos Culturales son tres:
Entre el Horizonte Medió y 1os otros dos, se
intercalan:
a) El horizonte Intermedio Temprano y b) el Horizonte intermedio
Tardío.
De acuerdo a nuestro estudio,
En el Período Intermedio Temprano se ubica el
Vicús-Vicús entre los años 0 y 700 después de Cristo. Es el apogeo del Vicús
auténtico.
En el Periodo intermedio Tardío, aparece el Vicús
Mochica, entre los 700 y 900 años D.C.
Cuando el arqueólogo Jean Guffroy, llegó a Chulucanas, se encontró
con la ingrata sorpresa que al pie del cerro Ñañañique que iba a investigar se
estaban haciendo trabajos de movimiento de tierras, para construir un complejo
habitacional de 200 lotes básicos, por cuenta de ENACE. El Concejo Provincial
de Morropón, sin conocer la importancia arqueológica del cerro y de sus faldas,
había autorizado la construcción al norte de la ciudad de Chulucanas, capital
de la provincia.
Tras no pocos esfuerzos, los
trabajos fueron paralizados y el propio Alcalde Eduardo Anto Benitez dispuso
la formación de un Comité de Conservación, para dar apoyo a los trabajo que se
estaban haciendo de investigación
arqueológica.
Para Guffroy, ha existido en esa zona, una Cultura que
llama de Chulucanas, independiente de las otras de la región corno
Los habitantes de Ñañañique fueron agricultores y sedentarios. Se ha examinado
un área de
En el lugar se levanta el
Asentamiento Humano “Luis de
Lo encontrado parece corresponder a un Centro
Ceremonial y Administrativo y comprende: a) una plataforma; b) varios
ambientes y c) un cementerio.
La plataforma tiene tres metros de alto y una hectárea
de extensión. Aparentemente parece natural, pero es artificial y se encuentra delimitada por
piedras colocadas en hileras. En esta plataforma se han encontrado restos de
cenizas, lo que supone se hacían ofrendas y sacrificios.
El conjunto habitacional o administrativo, consta de
tres ambientes, y el conjunto tiene
En una pequeña quebrada que se ha venido usando como muladar, se han encontrado restos de cenizas, huesos y trozos de cerámica muy finas, con características del Formativo Temprano (Período Horizonte Temprano).
Hay una pared formada por piedras de gran tamaño
incrustadas en las laderas rocosas en
donde penetran hasta metro y medio. El ancho de esta pared es de unos
El
muladar al que nos referirnos en el acápite anterior, cubría en realidad una
pequeña quebrada cuya existencia se reveló recién con, el periodo lluvioso de
1983. Las aguas barrieron el muladar y dejaron al descubierto un cementerio
antiguo, del cual los arqueólogos sacaron tres cadáveres de adultos y uno de
infante. En el cráneo de un adulto, se encontró, un pequeñísimo feto humano,
completamente disecado.
Guffroy supone que este cementerio corresponde a la
Época Formativa Tardía (Del Horizonte Temprano
Considera el arqueólogo que la cultura Chulucanas pudo
estar influenciada por la cultura Chavín.
De ser así echaría por tierra el supuesto que el
desierto de Sechura fue una valía natural, que impidió el contacto entre los
grupos humanos que existían en nuestro departamento y las culturas que
florecieron más al sur. Al menos, si no en muy gran escala, la comunicación
llegó a existir, según Guffroy.
También considera que la insalubridad de la región
ecuatoriana de Catamayo al norte, no significó barrera para las inf1uencias de
las culturas que florecieron al sur del Ecuador.
Este criterio de Guffroy, de la influencia cultural
ecuatoriana si es admitido por numerosos estudiosos, pues las investigaciones
realizadas por los científicos de
Guffroy
asegura que las cerámicas con decoraciones en blanco, rojo, negro y marrón
muestran el nexo con Chavín. Sobre todo lo intrigó mucho el hallazgo de una
chaquira de jaspe, que originalmente tuvo que haber pertenecido a un collar.
Esa cuenta tenía
En
1987 se encontraban los arqueólogos en los inicios de lo que parecía ser una
muy interesante investigación que podía traducirse en hallazgos de mucha
importancia. Sin embargo después se hizo el silencio y se abandonaron las
investigaciones.
En abril de 1998, los
periódicos de Piura, divulgaron una noticia propalada por el Licenciado Luis Chaparro,
Director del INC de Piura. Se trataba del hallazgo en Chulucanas de un monolito
tallado de
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CERAMIOS
DE VICÚS |
CERAMIO DE
VICÚS |
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CERAMIOS
VICÚS |
PINZA
DEPILADORA DE CALLINGARÁ |
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DIBUJOS DE
ORFEBRERÍA VICÚS |
Dos narigueras. La gente de vicús, al
igual que más tarde los tallanes se perforaban la parte inferior del tabique nasal,
en especial los nobles y se colocaban narigueras. La primera es de oro de 20
kilates, pesa La otra es de oro y plata pesa 22 grs,
y mide 15 cms. Pertenece a la colección de “Oros del
Perú”. Placa de oro con cabeza estilizadas de peces, de
color rojo, que obtenían mediante el fuego, dándoles semejanzas de esmalte.
Los orfebres eran muy dados a usar lentejuelas como adornos complementarios. La plancha original
tenían 21 disquitos. El tamaño es de 10cm x Colección Mujica Gallo “Oros de Perú” |
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CERAMIO:
MÚSICO DE VICÚS |
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ESTUATILLA
COLOMBIANA |
DIBUJOS DE
TUMIS DE VICÚS |