CAPITULO III
LOS ORÍGENES DEL HOMBRE PERUANO |
Todavía
no se ha dicho la ultima palabra sobre el origen del hombre peruano. Menos podrá
hacerse con relación, a los primeros hombres que poblaron la región de Piura y
Tumbes.
De
igual modo nada se sabe sobre su antigüedad. Las investigaciones arqueológicas
realizadas en los dos departamentos han sido muy pocas y la mayoría de ellas
efectuadas por extranjeros.
Las
teorías de Tello y de Uhle podrían ser también de aplicación para Piura. A
ellas había que agregarles un tercer supuesto en base a lo que puede deducirse
por los últimos descubrimientos arqueológicos que se han producido en las
costas norte del Perú y sur del Ecuador.
En
consecuencia hay tres posibilidades sobre el origen del hombre piurano y son
las siguientes:
1ra. Que haya llegado por mar, en diversas oleadas sucesivas, con cierto grado de cultura y en épocas relativamente no muy lejanas.
2do. Que haya venido de la sierra, primero en estado primitivo y hace mucho tiempo, siendo más tarde influenciado por Chavín.
3ro. Que los primitivos habitantes que poblaron América, al llegar a Panamá, algunos siguieron el curso del río Magdalena, y luego continuaron por los valles inter-andinos. Desde este lugar, unos avanzaron hacia el sur, llegaron a la zona de Quito y siguieron hacia el sur penetrando por las estribaciones del Nudo de Loja al Perú.
Otros
grupos, al llegar a los Andes Colombianos, bajaron a la costa y mediante
pequeñas embarcaciones fueron avanzando poco a poco hacia el sur hasta llegar a
Estos
fueron hombres primitivos, nómades, cazadores, consumidores de mariscos,
recolectores y eventualmente pescadores. El desierto costeño en cuanto al
Tablazo de Paita y el despoblado de Talara, eran sitos cubiertos de vegetación. La línea de playa
del Tablazo de Talara, en tiempos remotos distaba entre 10 y
Georg
Petersen Gaulke en su obra “Geografía y Geología General del Litoral Peruano”,
dice; hablando del período Cuaternario: “...en el intervalo entre Post Máncora
y Pre- Talara, existía en aquella región un paisaje con ríos permanentes o semi
permanentes, consecuentes a un clima
húmedo que permitió en las cercanías de la costa noroeste, hoy desérticas, la
existencia de mastodontes, tapires, equides, cérvides, camélides, carnívoros
como cánides y félidos (pantera) y edentados, para citar algunas de las 19
especies identificadas, que se retiraron de aquellos parajes al desaparecer la
vegetación abundante, cuyo restos se encontraron igualmente en el citado
sitio.”
No
hay ninguna prueba de que los antiguos piuranos hayan sido contemporáneos a
esos animales, pero tampoco nada lo descarta.
En cuanto a las influencias culturales recibidas por los primitivos habitantes en Piura, tampoco hay nada definitivo. Es posible que esta influencia haya sido múltiple, es decir que pudo haber venido de Chavín, pero también de Colombia y de gentes llegadas por mar, o de Ecuador.
Hay
todavía mucho por estudiar. Junto a lo que puede establecerse por los hallazgos arqueológicos, se
necesita estudiar las lenguas de los tallanes hoy desaparecida y hasta los
rasgos raciales de indígenas de Colán, Sechura, Catacaos, etc. que si bien es
cierto ya no se presentan en estado puro, sin embargo aún conservan ciertas
características, que pueden contribuir al proceso investigatorio.
Todo
hace suponer que los primitivos habitantes de la costa de Piura, Tumbes y el
Ecuador fueron pescadores y mantuvieron
muy estrechos vínculos. Para el arqueólogo ecuatoriano Emilio Estrada, estas
gentes habían llegado por mar a las costas de Manabí entre 1.500 y 1.800 años
A.C.
El
arribo se había producido por mar posiblemente desde América Central y conocían
la red.
José
de
Hasta
hace 7.000 años las costas o litoral de Piura-Tumbes era más ancha. Desde
entonces el mar avanzó entre 10 o
Hace
15.000 años, la costa de Tumbes y de Piura era más ancha y el mar estuvo a unos
El
mismo Silva, asegura que en 1978, James Richarson, dio al complejo de Amotape
una fecha de 12.500 años y que los medios de vida de los pobladores, fueron los
recursos marinos y la recolección terrestre.
Augusto
Cárdich, ha expuesto ciertas reservas al material usando por Richarson para
establecer los fechados, pero admite que en la región hubo 6.000 años A.C. una
fauna muy variable y existieron manglares en el Chira, lo mismo que en las
quebradas de Máncora, Sicchez y Pariñas, así como en la margen norte de la
desembocadura del río Piura, pero que 2.000 años más tarde, los manglares
empezaron a desaparecer y se redujeron a Tumbes a causas del paulatino
desecamiento de la costa norte.
El
año 1950,el arqueólogo ingles Ross Albert Christensen, descubrió a pocos
kilómetros al norte de la actual ciudad de Sechura, los restos de una gran
metrópoli.
La
ciudad estaba bien delineada. Tenía calles anchas y rectas llenas de árboles y
casas rectangulares construidas de caña y barro, en la parte baja de la ciudad
y de adobe en la parte alta o tablazo. A la ciudad le daba protección una gran
muralla, cuyas bases eran de piedra y sus muros de adobe. Para su descubridor,
tal muralla impedía el avance de la arena, pero bien pudo ser una protección
contra las incursiones enemigas.
Christensen,
supone fantásticamente que Chusis existió
Varios
historiadores, consideran un primer asentamiento o Chusis A, en el año
En
las caletas de San Pedro y Chullyllachi al Norte de Sechura, se han encontrado
conchales muy antiguos, lo que prueban la presencia de hombres en esos lugares.
Don
Carlos Robles Rázuri en un artículo titulado “Riqueza y encanto de
Sechura” (Febrero de 1979) la considera
también del Siglo VII. el desarrollo de Chusis.
Christensen
estima que la ciudad pudo estar poblada por 20.000 habitantes lo que haría de
ella una gran metrópoli.
Las
ruinas han sido estudiadas por
En
1989 fue el INC de Piura por intermedio del arqueólogo Luis Chaparro en
coordinación con los arqueólogos Luis Yépez Pinillos y Rosa Palacios de
Villacorta, los que hicieron importantes investigaciones. Es muy meritorio el
interés mostrado por el Concejo Provincial de Sechura, para llevar adelante más
estudios que develen el misterio de esas cultura. El área explorada abarca
En
la misma zona, existe un Museo de Sitio, muy interesante que es visitado por
estudiosos y turistas. En el museo hay dos urnas funerarias conteniendo en una de
ella los restos de un guerrero de 1.75 de estatura que se supone murió a los 35
años. En el cráneo tiene incrustados restos de cobre, lo que hace suponer un
casco protector, ya que a todas luces los restos corresponden a un personaje
importante, pues en su tumba se encontraron ceramios y los restos de un perro.
La otra urna funeraria contiene los restos de una mujer. Las tumbas eran de
tres clases: hornacinas pequeñas para cadáveres de niños, huecos o cámaras
funerarias, como fosa común y cámara en forma de bota como los tenían los
Vicús.
Algunos
ceramios muestran semejanza con los Mochicas y Vicús, lo que significaría que
cuando menos en la época de su apogeo, fueron sus contemporáneos.
Al
sur de Chusis y de Sechura, al borde del desierto y del mar, existió otro grupo
humano en Illescas que fue estudiado por León Kostritsky y por la arqueóloga
peruana Mercedes Cárdenas.
En
1955 Kostritsky dio a publicidad una obra titulada “Hallazgos arqueológicos que
demuestran la existencia de un antiquísimo pueblo pescador”. Habla de “una
sorprendente y extensa ciudad arqueológica, ubicada en la parte occidental de
la península de Illescas en la vecindad de Punta Aguja y de Punta Nunura. Esta
ciudad que bien pudo haber albergado muchos miles de habitantes en los tiempos
prehistóricos, se encuentra perfectamente escondida del mar y de las trochas
costeras por las dunas arenosas, quebradas y cerros y desde la parte septentrional, por grandes cerros rocosos”.
Esta es Illescas B.
Fuera
de esa zona urbana primitiva, y más próxima al mar, hay viviendas rudimentarias
de piedra, cercos del mismo material, cuevas con vestigios humanos y sepulcros.
Corresponde sin duda a la época Pre-cerámica. Dice Kostritsky: “Así a distancia
de la ciudad de piedra, en las laderas de los cerros, hay cuevas que
seguramente sirvieron de viviendas, refugios y aún sepulturas. No hay evidencia
de que se trate de cuevas naturales, porque en algunas partes parecen haber
sido talladas dentro del térreo y pedregoso conglomerado, forman varias veces
varios picos”. En Punta Nunura hay muchas de esas cuevas. Los asentamientos
humanos más primitivos en esa zona se conocen como Illescas A.
Pero
para sorpresa de los investigadores, en las cuevas construidas por los
primitivos hombres de Sechura se han encontrado restos de cerámica del tipo
Tardío Chimú correspondiente a muchísimos años más tarde; nada menos que 1.200
D.C. La solución a este misterio, seria
admitir que este lugar fue ocupado posteriormente por gente más evolucionada.
Siempre
fuera del radio urbano de la antigua Illescas, se han encontrado en las laderas
de los cerros, numerosas tumbas casi a ras del suelo, así como utensilios
diversos de huesos, de conchas, redes y tejidos rudimentarios, pero no hay
restos de cerámica. Sobre esto, dice Kostritsky: “En la parte superficial y a
la entrada de una cueva que contiene un numeroso entierro común, se ha
encontrado una gran cantidad de flotadores, de redes de diversas mallas”. Luego
sigue: “Esto habla por si mismo a favor de que existió una importante población
pesquera en esta ciudad prehistórica”.
Este
asentamiento de pescadores que utilizaban redes, es sin duda más antiguo que el
anterior que conocía la cerámica, es decir es anterior a
El hombre primitivo inventó la red antes que
aprendiera el arte del tejido. Más bien, podríamos decir que el invento de la
red llevó al invento del tejido. Los antiguos pescadores fabricaron hilos
trenzando las fibras vegetales a las cuales como en el caso de Illescas las
teñían. Eventualmente usaban como flotadores a la calabaza, alimento que
consumían los habitantes de la costa muchos siglos antes. El uso de las redes
ha sido muy antiguo en la costa peruana, pues Federic Engel encontró en Paracas unas que mediante el
radiocarbono fueron fechadas en 8.830 años. En 1946 Junlus Bird encontró en el
valle de Chicama en Huaca Prieta, redes con flotadores que tenían 4.500 años de
antigüedad. Lo mismo se puede decir de los fragmentos de redes descubiertas por
Engel en la hoy seca laguna de Negritos, cerca de Talara.
Como
se puede apreciar, hay dos épocas en la parte exterior a la antigua ciudad. Una
del período Pre-cerámico y otra más cercana, pero distante muchos siglos de la
anterior, que demuestra una influencia Chimú en este extremo de la costa norte.
El
enigma es la misma ciudad de Illescas, pues no se sabe cuando nace, cuanto dura
y cuanto desaparece. Lo cierto es que los españoles no tuvieron ni noticias
cuando llegaron con Pizarro, lo cual significaría que hacia mucho tiempo ya
había dejado de estar habitada.
No
seria raro que hayan sido los terremotos
y los maremotos los que los obligaron a su abandono. Pueden también haber sido
los, maremotos la causa de no encontrarse conchales en la costa de Sechura como
en otros sitios.
Illescas
y
El
año
Parece
que cuando los hombres habitaban la zona de Illescas, no era el paraje
completamente seco, pues en el subsuelo se han encontrado vestigios de aguas
salobres que en ese tiempo serian aptas para el consumo humano, pues de lo
contrario no había explicación posible.
Con
todo, cuando el primitivo piurano vivió en Illescas, ya el desierto de Sechura
existía como ahora se presenta.
En
1926,
uego
de otros
Que
la costa no era en tiempos remotos el gran arenal que ahora es, lo admiten
todos.
Se
supone también que esos cambios fueron parte de un proceso geológico sumamente
largo y lento.
En
lo que no hay consenso es, si esos cambios se produjeron antes de que el hombre
habitara la costa, o si esos primitivos yungas fueron testigos y sufrieron los
efectos de tal fenómeno.
Para
Cardich el descubridor del hombre de Lauricocha, la costa ( la costa en
general), era ya árida desde hacia mucho
tiempo cuando fue poblada. Agrega que durante los últimos diez mil años no se
han producido largos ni intensos periodos pluviales de carácter generalizado. La
costa ha permanecido seca y sin lluvias, y los ríos sólo se han alimentado del
flanco occidental de los Andes por deshielos o por lluvias. Con lo expuesto por
Cardich está de acuerdo Engel.
El
ingeniero peruano Jorge A. Broggi, afirma que el clima de la costa ha cambiado
en los últimos siglos pero con períodos de detención, que originaron la
formación de dunas en zonas más arriba que las inmediatas al mar. La tendencia
general del clima fue una constante menor humedad y nebulosidad.
El
período de desglaciación de los Andes, lo considera Broggi en el Período
Holeoceno, al igual que Cardich y Engel. Todo lo resumió manifestando que a
“menor cantidad de nieve en las cumbres andinas, mayor extensión en los
desiertos de la costa.”
Antes
de la desglaciación de los Andes, los hielos llegaban desde los
Las
rocas andinas se desintegran por proceso de meteorización y los gránulos
resultantes bajan a la costa arrastradas por las lluvias y los ríos. Esto al
desbordarse los dejan a uno y otro lado de su recorrido, pero las más grandes
masas son llevadas al mar y depositadas en el fondo más próximo al litoral.
Las
corrientes marinas, las distribuyen más uniformemente en ese fondo marino.
Luego
se produce un proceso inverso. El mar devuelve la arena fina y lavada. Eso es
posible tanto por que el mar se retiró y luego avanzó sobre la línea actual del
litoral, como porque el oleaje deposita arena en las playas y luego los vientos
las arrastra tierra adentro.
Los
vientos en su recorrido dispersaron también las arenas existentes a los
costados de los ríos. Estas son las arenas eólicas que se desplazan con gran
dinamismo en las pampas de la costa formando montículos que tienen la forma de
luna en creciente y son las dunas.
Nada
detiene el avance de las dunas. Las arenas empujadas por los vientos, trepan a
los cerros y dejan en su lado opuesto una capa baja la forma de un plano
inclinado, atraviesan los valles, cubren terrenos de cultivo y ponen cerco a
las ciudades.
El
proceso de desertificación de la costa se estima ha durado 10 mil años.
Es
posible que en esas épocas existieran abundantes aguas subterráneas poca
profundas del suelo formando capas
freáticas o mapas, que hacían posible la vegetación ya que las raíces de los
árboles penetraban hacia los estratos humedecidos. Machas de esas aguas
mediante afloramiento subirían a la superficie y otras podían lograrse cavando
pozos de poca profundidad. Ahora todo eso ha sido cubierto por las arenas.
En
esos tiempos las costas peruana ofrecía también una abundancia de lobos marinos, de pescado, mariscos y aves
de mar, todo lo que constituiría alimento fácil de lograr para los primitivos
habitantes.
El
proceso de desertificación y arenamiento de la costa ha influido grandemente en
la distribución y asentamiento de los
núcleos humanos.
A lo
largo del litoral peruano, como también en el de otros países del Pacífico
existen pequeñas colinas formadas por acumulaciones de conchas y de mariscos que
de primera impresión parece accidentes de carácter natural.
Los
cronistas españoles no llegaron a desentrañar lo que para ellos constituía un
misterio.
Fue
el arqueólogo alemán Máx Uhle el que en 1906 les dio el nombre de
quioquenmodingo que es la castellanización de una palabra danesa similar que
significa resto de cocina, desperdicio.
Los
conchales que ocupan a veces extensiones de hasta un cuarto de kilómetro
cuadrado, contienen también cenizas, huesos, piedras que utilizaban para
mantener el fuego, restos de tumbas, etc.
Los
restos muestran que los primeros habitantes de la costa fueron recolectores de
mariscos, que cocinaban sus alimentos utilizando calabazas y que además
consumían aves y lobos marinos. Con los conchales queda la prueba de que numerosos
lugares de la costa estuvieron poblados por estos hombres primitivos. Donde les
era posible, vivían en cuevas o abrigos y en otros sitios construían toscas
viviendas de cañas o pajas que no resistieron la acción del tiempo por lo que
de ellos no quedan vestigios.
El
alimento marino y la formación de los conchales no sólo corresponden al Período
Pre-cerámico, sino también al Cerámico Inicial y posteriores.
Uhle
apenas le daba 200 años antes de
Los
conchales pre-cerámicos de la costa peruana fueron muy numerosos y los estudiados
son los siguientes: los de Máncora-Negritos, desembocadura del Chira, litoral
Lambayeque, Huaca Prieta, Virú, Guadalupito, Nepeña, Tortuga, las Haldas,
Culebras, Supe, Guacho, Río Seco, doña María, Lachay, Teatino, Ancón,
Ventanilla, Bellavista, Isla de San Lorenzo, Villa-Chira, Cruz de hueso,
Chilca, Asia, Paracas, Otuma, río Grande (estuario), Lomas-Camaná, y Chala.
Engel
exploró los conchales existentes en la bocana del río Chira, en donde hay
varias hileras de ellos, ubicados al borde de una antigua laguna hoy seca. Se
encontraron también implementos de pesca pero no se hallaron vestigios de
cerámica. Las poblaciones que se formaron en este lugar, vivieron según Engel
sólo de productos marinos recolectados y pescados, pues no se encontraron retos
de ningún proceso agrícola.
La
pregunta que todos se hacen es ¿Cómo utilizaban las redes?. Eso llega a
suponerse que disponían de cuando menos, pequeñas embarcaciones.
Posteriormente
Edward Lanning en 1960 efectuó nuevas exploraciones en todo el sector de la
desembocadura del Chira y encontró restos de cerámica, lo cual muestra que el
sitio fue propio para el desarrollo de la vida humana y que a lo largo de los
siglos se sucedieron generaciones de hombre de diversas cultura.
Los
descubrimientos hechos por Lanning los clasificó como Negritos, Paita A y
Paita B.
Dentro
de la cronología de John Rowe, las cerámicas corresponden al Período Inicial de
su clasificación que se sitúa 1.000 años antes de Cristo. Los trabajos de
Lanning fueron expuestos en su obra: “Notas sobre
Todos
los hallazgos de Lanning confirman asentamientos ocurridos hace casi 3.000
años, pero entre Negritos y Máncora, hay conchales que aparecen asociados a
cerámica. Engel encontró conchales encima de las dunas arenosas que se han
formado en las quebradas por donde antes discurría agua. También en las proximidades
de Negritos había una laguna ahora seca. Para Engel, en estas quebradas se
asentaron grupos crecidos de gentes en épocas precerámicas, no obstante los
restos de cerámica encontrados, los que posiblemente fueron llevados después..
Engel
expone su teoría en su obra titulada “Algunos datos con referencia a los sitios
precerámicos de
El
historiador Peter Kaulicke en “Orígenes de
Manifiesta
también, que en el Arcaico Temprano, hay pruebas de ocupación en Talara y en
Illescas.
Kaulicke
al Período Pre-cerámico, lo denomina Arcaico, con tres épocas:
Arcaico Temprano de
Arcaico Medio de
Arcaico Tardío de
Se
refiere a James Richarson III, expresando que en la costa norte reconoció
varios complejos o fases, a partir de la recolección de superficie en quebradas
secas al norte del río Chira. Primero en Amotape con fechados de radio-carbono
de 11.200 con ±
Los
implementos líticos son sencillos, todos sin retoque unifacial, en forma
denticulada, picos y cuchillos, que en Sicchez también incluyen hachas pulidas,
las que también hay muy buena cantidad en El Estero.
Hay morteros y manos (mazos) en Sicchez y en
Quebrada Honda. Se hace notar y eso es muy importante, que esas piezas líticas
son muy diferentes a las encontradas en la sierra.
La
presencia de una apreciable cantidad de piezas líticas no talladas y
probablemente producidas en el lugar, concuerda con los fechados, que ubican a
estos complejos en el Arcaico Medio.
Sigue
diciendo el historiador Kaulicke que en Illescas hay otros sitios arcaicos en
las quebradas y en las playas, que ahora están en pleno desierto en lo que
antes se suponía era un lago formado en una gran depresión existente en ese
lugar.
Coincide
el historiador Kaulicke con otros arqueólogos e historiadores en afirmar que en
Illescas hubieron dos momentos de ocupación. La más temprana fue en la quebrada oriental llamada
Chorrillos por los años
El
historiador Pablo Macera en “Compendio histórico del Perú” también se refiere a
Richarson, y dice que Sicchez de acuerdo al citado investigador tendría
Considera
a todo el complejo dividido en tres conjuntos:
a.
Sicchez propiamente dicho,
con gruesos raspadores, bifaciales, denticulados, martillos de canto rodado,
bolas de piedra.
b.
Quebrada Honda, con
artefactos de calcedonia, grandes raspadores, denticulados y morteros.
c.
El Estero, con algunos
elementos similares a las fases Luz y
Canario de Ancón, más hachas pulidas.
Richarson
retorno a Piura en 1995 (1er. Semestre) con el antropólogo norteamericano
Daniel Sandweiss de
Los
descubrimientos de Lanning, muestra que el piurano primitivo se afincó en la
desembocadura del Chira desde los remotos tiempos del pre-cerámico y se tornó
sedentario y agricultor, desarrollando un proceso cultural que lo ubicó en lo
que Kauffman Doig (en "El Perú Antiguo") denomina Época del Preludio
de
Los
hallazgos de fragmentos de cerámica al sur de Paita en donde forma península, en
Colán y alrededores, constituía las primeras manifestaciones del arte cerámico
de la región, lo que se califica proto alfarería.
Lanning
llamó a estos asientos; Negritos, Paita A y Paita B.
Lowe
discrepa con Lanning al ubicar los hallazgos en época posterior o sea en el
cerámico inicial.
Pero
los primitivos piuranos no se quedaron todo el tiempo en la desembocadura del
Chira, sino que algunos grupos se desprenden y marchan río arriba, para
ubicarse a la altura de Sojo, en la margen izquierda y en la zona del Garabato
en la otra margen, en lo que ahora es el distrito de Maracavelica.
En
tales lugares hay vestigios de haber existido densos núcleos humanos en el
pre-cerámico como lo prueban cenizas y restos de crustáceos y conchales en
estratos un tanto profundos, mientras que en estratos más superficiales se han
encontrado cerámica muy fina, en la que se notan influencia Wari y Mochica. Es decir que en la zona de Sojo se han desarrollado a lo largo del
tiempo, diversos estados culturales.
En
1960 David Kelly hizo investigaciones tanto en Sojo como en Garabato y los que
descubrió lo volcó en una obra escrita en ingles, tal como en la generalidad de
los casos los hacen los arqueólogos extranjeros. La obra de Kelly impresa en 1963 se llamó “Now evidence of
precerámica on the coast of Perú”.
El
arqueólogo se condolía de la depredación a que habían sometido a la zona de Garabato y esperaba que con el
tiempo se hicieran estudios de investigación estratigráficos, a fin de
determinar con más precisión, la antigüedad de los hallazgos.
En
el Garabato no sólo se encontraron miles de primorosas piezas de cerámica en
décadas pasadas, sino que los agricultores del lugar se dedicaron con afán a
efectuar excavaciones, extrayéndose joyas de oro que se vendían al peso a
comerciantes de Sullana, los que irresponsablemente los reducían a láminas o
chafalonía. De esa forma perdieron valiosas pruebas del alto grado de
desarrollo que habían logrado el antiguo
poblador del Garabato.
En
1939, un campesino encontró en esa zona, un plato de oro que fue vendido a un
comerciante judío de Sullana, en 500 soles. Hasta ese entonces sólo se habían
encontrado huacos, que por esa época no habían alcanzado el valor que ahora
tienen. Los periódicos se ocuparon del caso, pero para las autoridades, el
hecho pasó desapercibido. Sin embargo en la zona del Garabato, se desató una
fiebre por huaquear, con los resultados que hemos anotado más arriba.
En
1983, las torrenciales lluvias desatadas por el Fenómeno del El Niño, pusieron en descubierto en Sojo un
cementerio muy antiguo. Ninguna institución científica se ocupo del asunto,
pero los habitantes del lugar extrajeron ceramios por cientos y numerosas
piezas metálicas.En poco tiempo el cementerio desapareció por la acción
depredadora.
Los
primeros pobladores de Sojo y Garabato, llegaron a esos lugares en el Período
Pre-cerámico, entre los 5.000 años A.C y los 1.300 años A.C. Su estado era por
lo tanto primitivo. En el Formativo Tardío entre los años
En
hallazgos posteriores pertenecientes a estratos superficiales, se han
encontrado primorosas piezas de cerámica con influencia Mochica pertenecientes
al Período Intermedio Temprano, 900 años D.C.
La
cerámica tallán, es posterior a los años 900 D.C. En este periodo, parece ser
que la capital del curacazgo de Marcavelica, estuvo ubicada en la zona ocupada
ahora por Vista Florida, en donde existen cubiertas por la actual población y
por las chacras, los restos de muros de adobe, en lo que pudo ser una población
importante. Del lugar se han sacado y están en poder de los pobladores, muchas
piezas de oro.
En
1958 recorrió los departamentos de Tumbes y Piura, una expedición japonesa integrada
por los profesores Isida, Izumi y
Tereda, de
Se
hicieron excavaciones en diversos lugares, encontrando importantes restos de
incalculable valor arqueológico.
Los
sitios explorados fueron Garbanzal a pocos kilómetros de Tumbes, aguas arriba
del río del mismo nombre. Cuchareta, a pocos kilómetros al Este de Zarumilla en
las inmediaciones del caserío Pocitos. El Salto del Tigre en el curso alto del
río Tumbes, San Juan de
En
Garbanzal se encontraron vasos de arcilla con forma de copa o de frutero
semejante a las encontradas en la costa sur de Ecuador. De igual modo
figurillas, parecidas a las halladas en Valdivia (Ecuador).
Para
el arqueólogo peruano Toribio Mejía Yesspe, tales ceramios tienen semejanzas
con otras encontradas en Chavín y planteaban la tesis de que Garbanza era una
cultura post-Chavín. En
Sometidos
a la prueba del radio-carbono los restos cerámicos de Garbanzal, dieron una
antigüedad de 1.700 años, o sea que se sitúa en el año 200 D.C. Garbanzal se
encuentra en el caserío San Juan de
Sobre
los hallazgos de Chicharrita no se ha podido precisar nada, pero se consideran
que datan del Período “Pre-florecerte” hasta el.período Chavín. Al igual que
Garbanzal muestran una relación con el estilo Jambelí al Sur de Ecuador.
En
Paredones, cerca de la localidad de Vichayal en el Valle del Chira, la misión
japonesa hizo exploraciones. En esta oportunidad los restos arqueológicos son
más importantes pues se han encontrado cementerios y restos de construcciones,
lo cual demuestra una tendencia sedentaria de sus habitantes. Para los sabios
japoneses, este lugar es el asentamiento más antiguo de los Andes Norteños.
Pese a eso no se le ha prestado la atención que se merece y nadie se ha
interesado por lograr información más concreta.
No
es posible dejar de relacionar las culturas que existieron en la costa y sierra
sur del Ecuador, con las piuranas. En realidad, una, por razones de cercanía y otra, porque pudo existir una relación más estrecha que
con algunas otras culturas peruanas
ubicadas más al sur como Chavín.
El
arqueólogo ecuatoriano Emilio Estrada, es un convencido de que las culturas de
la costa del Ecuador y de la costa norte del Perú fueron influenciadas por
Estrada
trabajó con los arqueólogos norteamericanos Megger y Evans que fueron los que
descubrieron en Valdivia (Costa sur de Ecuador), piezas cerámicas a las que el
radio-carbono dio fechados de 5.000 años.
Las
cerámicas de Valdivia pertenecen a tres períodos: uno Primitivo o Período A,
otro Medio o Período B y el tercero Tardío o Período C.
Clifford
Evands y Betty Meggers, así como Estrada tuvieron la firme convicción de que
las cerámicas de Valdivia C y de Jamón en el Japón (Isla de Honshu) son idénticas
y muestran la influencia japonesa en esa cultura ecuatoriana.
Es
posible que la corriente marina del Kuru-shivo haya facilitado la llegada de
japoneses a la costa del Manabí y los desembarcos en Valdivia y Machalilla.
Los
tres arqueólogos arriba nombrados manifestaron también su convencimiento de la
difusión de esta cerámica hacia la costa del Perú como Paita y Guañape, y hacia
Panamá en Monogríllo y también a la costa caribe de Colombia en Puerto Hormiga,
utilizando tanto la vía marítima como la terrestre.
En
cuanto a la influencia de la cultura Maya en el Ecuador, sólo se acepta con
cierta renuencia a la que floreció en Manta.
Lo
que se admite es la influencia de culturas centro-americanas anteriores a
Estrada
descarta completamente el origen Maya de las culturas ecuatorianas, pero si
admite la llegada del hombre procedente
de México y de América Central, muchos siglos antes, utilizando la vía del mar.
Todo
el panorama de la prehistoria ecuatoriana, se le estima íntimamente vinculada
al cuadro prehistórico peruano, cuando menos en lo que refiere a la costa
norte.
Se
considera que
En
Septiembre de 1979, el arqueólogo francés Jean Claude Fiol decía desde Quito
que las cerámicas de Valdivia son consideradas por los arqueólogos y los etnólogos, como las primeras del nuevo
mundo. Se mencionan sobre todo las
figuritas llamadas “Venus” que marca el fin del período pre-cerámico en
el Ecuador, que se caracteriza por la talla en piedra. La obsidiana se utilizó
para puntas de lanzas o de azadones cuando todavía esas tribus eran nómades. Es
a partir de la remota fecha de
Jean
Claude Fiol, contrariando a lo dicho por Estrada, cree que la cultura
“Chorrera” fue contemporánea a la de Valdivia. Los pobladores de la “Chorrera”
se especializaron en hacer botellas-silbatos de arcilla que emiten sonidos muy
armoniosos cuando se trata de consumir el liquido. Este fenómeno acústico se
debe a la expulsión del aire de la botella. También los Tallanes y Vicús fabricaron huacos silbatos.
La
utilización del metal se supone recién, cien o doscientos años antes de Cristo
En la isla Tolita, se han encontrado trabajos muy finos en platino, 2.000 años
antes que este metal precioso fuera trabajado en Europa.
Coincidiendo
con Estrada, también Jean Claude Fiol, cree que esta fase histórica culmina en
el siglo V de nuestra Era, época en que los ecuatorianos trabajan el oro, el
platino, el bronce y las piedras preciosas. En sus cerámicas aparecen la
pintura negativa que lograban con cera de abeja y miel. Utilizaban para las
orejas pesados aretes de bronce, deformaban el cráneo de los recién nacidos con
tablillas y empieza el afianzamiento del matriarcado.
Emilio
Estrada decía: “En Ecuador, la cerámica comienza con Valdivia, cuya cultura testimonia marcadas relaciones con el
Perú”.
En
sus trabajos presentados en
La
cronología que se ha señalado en el Ecuador es la siguiente:
1.
Formativo, de
-
Cultura Valdivia.
-
Machalillo.
-
2.
Desarrollo Regional,
-
Bahía.
3.
Integración, 500 D.C a 1.000
D.C.
-
Cultura Chirija.
-
Cultura Mantaña
Muchos
creen ver relación entre las culturas Colombianas y Ecuatorianas, con Vicús y
hasta Chavín y Cotosh. Las semejanzas son notables en la decoración, eso
supondría un común origen asiático, sobre todo japonés. El arqueólogo Engel
cree que nuevos grupos humanos habrían llegado al Perú en los tiempos finales
del horizonte pre-cerámico.
El
escritor Alfonso Arrieta, al relatar
Jicate,
al norte de la ciudad de Huancabamba en plena selva. Hay vestigios de lo que
pueden haber sido dos palacios o templos. Los restos de muros, tienen cimientos
de piedra que aún se conservan, cerrando un perímetro rectangular. Las paredes
parecen haber sido de adobe y por eso de poca conservación.
En
Vado Grande, más al norte, se ven compartimientos amplios también con bases de
piedra y paredes de adobe, de más tres metros de altura, cubriendo un área de
50 x
También
se conservan en Vado Grande, escalinatas de piedra tallada y al frente hay una
gran explanada que pudo albergar una gran cantidad de gente, posiblemente para
algún acto religioso. Se supone que estos restos pertenecen a construcciones de
origen incaico. Muchas de las ruinas de Vado Grande han sido destruidas por al
avance de los campos de cultivo.
Jorge
Silva, en “Investigaciones Arqueológicas en el Perú 1977-
A
estas mismas ruinas se han referido Rolando Rodrich y Miguel Ross Morey en
También
en
En
Culqui, cerca al sistema del Reservorio de San Lorenzo, hay restos de una
ciudadela y monolitos.
En
Chulucanitas, sobre la quebrada de Palo Blanco en el desierto de Pacaipampa,
hay restos de construcciones de piedra, y una casa de baños.
En
punta Nermete 1 y 2; a
En
toda la costa piurana, desde Sechura hasta Máncora y de aquí hasta Puerto
Pizarro en Tumbes, se nota la presencia del primitivo hombre. En San Pedro,
Paita, Colán, etc. hay restos no sólo de conchales que son prueba de núcleos
humanos en el período pre-cerámico, sino también muchos fragmentos cerámicos
que prueben la existencia de gente más evolucionada, correspondiente a los
períodos pre-agrícolas y agrícolas.
En
la provincia de Morropón y el sur de la provincia de Ayabaca, hay una extensa
área, vinculada a la cultura Vicús-Frías. Así se tiene Pabur con restos
arqueológicos y cerámica Vicús-Vicús, Vicús-Chimú y alguna influencia del Huari
Norteño, Talandracas, Zapotal, Piedras Gordas, tienen también restos de
cerámica Vicús.
En
la sierra, al nor-oeste de Frías, esta
Callingará, también Santa Rosa y otros con cerámica y joyas de oro, plata y
cobre.
|
PERIODO PRE-CERÁMICO 1) Época pre-agrícola
2) Época agrícola
Incipiente Temprana
PERIODO CERAMICA INICIAL
Época Agrícola Incipiente Tardía
MAPA Nº 1 POBLAMIENTO
DE LA COSTA PIURANA |
POBLAMIENTO DE Durante muchos siglos llegaron por mar, densos y
continuos grupos humanos, a diversos puntos del litoral de Piura y Tumbes, en
estado muy primitivo. El arqueólogo Christensen, asegura que en Chusis
existió hace 10 mil años, una ciudad de adobe y piedra. En realidad, la
población más antigua que se conoce, es una aldea que se levantó hace más de
6 mil quinientos años en la zona de Jericó. La ciudad fortificada cuyos muros
derribó Josué fue posterior. La generalidad de los historiadores ubican a
Chusis, en el Formativo Temprano, entre A estos corresponden en el Perú, los hombres de
Lauricocha, Ayacucho - Puentes, Toquepala y Chivateros. En Ecuador se
desarrollaba la cultura de En Piura-TUmbes hay concentraciones humanas en
Amotape, Sicches y en Illescas A. En el resto del mundo por el año |
|
PERIODO HORIZONTE TEMPRANO 1) Época Formativo Temprano 2) Época Formativo Tardío
MAPA Nº 2 POBLAMIENTO
DE PIURANA |
POBLAMIENTO
DE PIURANA Llegan
a la sierra piurana de Ayabaca grupos migratorios de los pueblos sur
ecuatorianos y de la nación jíbara, que ocupaba una amplia área en la selva.
A la sierra de Huancabamba, llegan
gente procedentes de los Bracamoros y de los Tabacones. En
el Alto Piura inicia su desenvolvimiento la cultura Vicús. Anteriormente
aparecería en el mismo lugar la cultura Ñañañique. En
el Bajo y Medio Chira hay asentamientos humanos bastante evolucionados en
Paredones (Amotape), en Garabato y en Sojo. En
el Sector del Bajo Piura, al Norte de Sechura aparece el poblamiento de San
Pedro cuyos habitantes lo abandonaran a causa de un maremoto, emigrando a C
atacaos y Narihualá. En Tumbes, Garbanzal, Cuchareta y Casitas. Al
norte de Sechura, aparece - según la mayoría de los investigadores- Chusis,
que logra un alto grado de desarrollo. En
el resto del Perú, aparece en Ancash, la cultura Chavín, la que es
considerada la cultura matriz del Perú. En el Departamento de En
el formativo tardío aparece la cultura Mochica y el sur Paracas. En
el resto del mundo entre los |
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MAPA Nº 3 TALLANES Y
GUAYACUNOS
|
TALLANES Y
GUAYACUNOS En
esta fase de Aparece
el pueblo Tallán que ocupa el área geográfica de la costa de los
departamentos de Tumbes y Piura; y posteriormente en la sierra hace su
aparición la nación de los Guaycundos o Huayacuntus. En
el resto del Perú, aparecen en Lambayeque los Señoríos de Sicán y Sipán,
contemporáneos de la cultura de Nazca. También por estos tiempos se funda
Tumbes y son de aplicación los mitos de Tume y Naylamp. Posteriormente
nace el Imperio Huari o Wari en Ayacucho y se expande por casi todo el sur
del Perú, llegando por el norte hasta Lambayeque. Wary construye el complejo
religioso de Pachacamac, Chanchán y la ciudad de Apurlec al norte de Motupe.
Después aparece el Imperio Incaico y el reino Chimú. En
el resto del mundo, el Imperio Romano llega a su máximo esplendor y en un
pueblecito muy pequeño llamado Belén en la remota provincia romana de Judea,
nace Jesús el Redentor y con él se inicia el Cristianismo y la cronología
vuelve a empezar con cl año 1 de Nace
Mahoma y predica la doctrina del islam y nace así el Imperio Arabe que llega
a dominar el Asia Menor, Persia, Norte del Africa y España. Mientras tanto
los chinos apartados del resto del mundo, desarrollan una avanzada
civilización. Se inician las Cruzadas contra el Islam y los estados de
Francia, Alemania e Inglaterra se consolidan, mientras que España inicia la
larga lucha de la reconq uísta. |