QUE CORTE!!

Alex y Frank se encontraban agachados detras del mostrador Yves Saint Laurent, planta baja, bloque 1º ,cuando las luces por fin se apagaron. Llevaban 5 horas esperando que ocurriese, iban a tener todos los juguetes, todas las armas, los ordenadores, las camas para saltar, todo lo que un niño desearía, todo, hasta la mañana siguiente, que cuando abriesen las puertas y la gente comenzase a entrar, ellos saldrían como si tal cosa.Lo que ellos no sabian era que la exposición de joyas de "La Semana del Oro" que se inauguraba al día siguiente,se había instalado en la zona de zapatería del Corte Ingles de Castellana, bloque medio, les impediría gozar tal y como ellos se habían propuesto, aunque lo harian de otra forma...
 
 

 -Señor Red-dijo el hombre encapuchado, a un volumen casi inaudible-Señor Red , repito, estoy frente a la distribucion de alarmas, procedo a cortar las de las plantas baja ,1ª , 2ª y 3ª , cortar más se notaria en la central eléctrica.- Este Corte Ingles se divide a su vez en tres bloques unidos mediante pasillos interminables, es grandioso.
 -Aqui Red- le habia oido gracias a los auriculares especiales que llevaba, bueno todo lo que llevaban era especial -Señor Blue, no me falle, esta operación es más que un simple robo de diamantes- Aquí su voz se hizo más grave- Nos jugamos la financiación de nuestras actividades en Europa, avíseme cuando los haya cortado para poder bajar.- El señor Blue estaba en la 6ª planta, en una pequeña habitación plagada de botones y pantallas, también estaban en la habitación los 5 guardias encargados de vigilar 5 de las 6 plantas del edificio triple , estos "securitis", que es como se los conoce, habían sido drogados, despues de haber obligado al jefe de seguridad,que vigila las alarmas, a llamar uno por uno a los securitis.
 La planta de la exposición tenía vigilancia propia, de ellos se encargarian más tarde, fue lo que dijo el señor Red al señor Blue, después de acabar con la seguridad del Corte Inglés.
 

 -Oye Alex, ¿salimos ya?.- preguntó Frank,que era un poco más miedoso que Alex.
 -Pues no se, ¿se habrán ido todos ?-esto nos dice lo seguros que estaban.
 -Si, excepto los guardias, ya lo sabes.- aunque tenian 12 y 13, Frank y Alex habían visto muchas películas.-No tenemos que hacer nada de ruido.-
 Salieron del mostrador en el que se habían introducido con tanta habilidad. Llevaban cinco horas escondidos y para meterse en el mostrador lo hicieron así. Para despistar a la señorita del mostrador ataron un cordel a una de las puertas de entrada, y el otro extremo al mostrador de Guy Laroche, en la planta por la que entra todo el mundo están todos los perfumes, será para camuflar olores, y para que nadie se fijase en ellos colocaron un inofensivo hamster, el hamster de la hermana de Frank, cerca de la puerta de entrada. En cuanto una señora mayor vió el hamster, salió hacia la primera puerta que encontró, tiró de la puerta para que no la "atrapase" el hamster y, entonces, el cordón se tensó e hizo caer casi todo el mostrador, comenzó a oler a Guy Laroche tanto que cuando llegaron las señoras de la limpieza se tuvieron que atar pañuelos a la cara, en medio de todo ese jaleo, mezcla de pánico y olores, los dos niños que estaban muy lejos del desastre, se metieron en un santiamén en uno de los almacenes interiores del mostrador de Yves Saint Laurent, cerrando por dentro, y, ya está, a esperar a quedarse solos.

  -Teniente Ramirez- le dijo el Capitán -este distrito es tranquilo por la noche, nuestros borrachos, nuestros ladronzuelos, pocos bares y esto se debe a que hay mucha oficina seria y mucha alarma, asi que creo que no tendrá mucho que hacer por aqui, y si tiene que hacer algo, por favor ¡¡¡NO LO HAGA!!!-
 -Señor no se porqué se pone usted asi, no tuve la culpa al detener al primer ministro francés, iba en el coche que llevan los narcotraficantes de Miami Vice, además eso ocurrió hace casi un año- dijo el teniente Ramirez visiblemente extrañado.
 -¡¡IBA EN UNA LIMUSIN MERCEDES!! Además llevaba dos motos de escolta, que usted derribó y 2 banderitas de Francia en el capó del coche.- el enfado del Capitan iba en aumento y la actitud del Teniente no ayudaba nada.
 -Señor los motoristas me impedían pasar y las banderitas creí que eran por estar en carnaval- despues de esto el Capitan comenzó a soyozar.
 -Larguese- dijo cuando se recuperó- FUERA de mi despacho, FUERA-. Una vez se hubo ido comenzó a decir -¿por qué a mi?, ¿POR QUE?-.
 El Teniente Ramirez había sido degradado de Capitan por el incidente con el Primer ministro, luego habia vuelto a detener, de pura suerte, a unos narcotraficantes de verdad, y otra vez de Teniente, destinándole al distrito de más dinero de Madrid, a la zona del AZCA, casualmente el Corte Ingles de Castellana es el centro neurálgico de esa zona.
 -No se que le pasa al Capitan conmigo- comentó el teniente a Pepe, uno de los pocos transexuales de la zona.
 -Que pasa, a ti tambien te ha dado calabazas como a mi- dijo Pepe, con una sensualidad que el teniente tuvo que recordarse que Yasmine, el nombre "artistico" de Pepe, era realmente un hombre.Cuando la conoció estuvo a punto de pedirla relaciones, y cuando se enteró de que no era una mujer de verdad el mundo le pareció muy cambiado.Ahora despues de 2 meses era la única persona con la que podia hablar abiertamente, era una amiga.
 -No que va, solo le habia ido a decir, antes de que se marche a su casa, que esta noche va a pasar algo gordo-dijo Ramirez muy seriamente.
 -A ver si es verdad- dijo Yasmine con una sonrisa preciosa, de hecho nadie podia decir por el aspecto externo que no fuese una mujer, y además que mujer.
 

 Alex y Frank llegaron a la escalera de emergencia del Corte Ingles despues de cruzar toda la planta baja sin el menor ruido y sin hacer saltar ninguna alarma, no era raro esto último puesto que habian sido desconectadas por el señor Blue.Los dos niños comenzaron a subir las escaleras, dirigiendose a la 4ª planta, Jugetilandia, que era como ellos la llamaban.

 -Señor Blue, buen trabajo, ahora reúnase conmigo en la 1ª planta para poder localizar a los vigilantes de la exposición- dijo el señor Red en un tono totalmente indeferente.
 -Señor Red, ya bajo, estaré ahí aproximadamente en 2 minutos- dijo el señor Blue mientras miraba a un reloj cronógrafo, con fases lunares, inrayable y además, era bonito, lo cual denotaba aparte de su profesionalidad, su gusto.

 -Fermín dame las llaves- dijo el teniente Ramirez al encargado de los vehículos.
 -Pero señor, el Capitán dijo que no le dejasemos más la Honda- repuso Fermín sin mucha convicción.
 -He estado hablando con él hace un momento y dice que lo del salto de dos coches usando como trampolin una grua, no era para tanto...comparado con lo del francés.-esto ultimo lo dijo el teniente en un hilo de voz.
 -Mira, yo no te las puedo dar, pero si tu las coges...- Fermín había estado leyendo "Como ser un buen político" y lo trataba de poner en práctica.
 -Bien, las cojo- dijo sonriendo Ramirez -la culpa es tuya.-
 -¿Por qué?- preguntó Fermín perplejo - yo no he hecho nada.-
 -Precisamente por no haber hecho nada, el Capitán quizás se enfade- dicho esto Ramirez salió por la puerta hacía el aparcamiento especial de la Honda.Fermín no sabía que hacer, decidió no hacer nada, realmente estaba poniendo en práctica el libro que estaba leyendo.
 La Honda era una moto que parecia un tanque, ruedas antibalas, radio digital automática, y un arsenal en cada una de las maletas que llevaba, la moto menos apropiada para el teniente Ramirez, sólo habia tres, una en Barcelona, otra en Sevilla y la otra la estaba arrancando el teniente, la verdad es que le quedaba como un guante, lástima que al teniente los guantes le duraban poco.

 -Señor Red, el termógrafo indica que cuatro guardias se encuentran reunidos cerca del mostrador principal.- dijo el señor Blue.
 -No quedará alguno más por la planta baja -dijo friamente el señor Red -no quiero que nadie me sorprenda.-
 Despues de mover el aparato electrónico a su alrededor dijo el señor Blue - si, hay otro en los servicios, así que, finalmente hay 5.-
 -Bien procedamos a la segunda parte del plan.-dijo el señor Red mientras hacia una mueca que quizas queria ser una sonrisa.

 -Oye Alex, andar tan despacio me cansa- dijo Frank que no podía estarse nunca quieto.
 -Mira, si queremos llegar sin que nos descubran tenemos que ir muy despacio.-dijo Alex en plan mandón.
 A Frank le hacia cada vez menos gracia esta escapada.

 Esta noche está muy tranquila, pensó el teniente Ramirez, sería una lástima no poder utilizar la Honda, la pobre se aburre.Pi, Pi, sonó el reloj del teniente, eran las tres de la mañana y no pasaba nada de nada, efectivamente tanto la Honda como él se aburrían.
 Cuando vuelva le diré a Yasmine si quiere ir al cine con Mari y conmigo, pensaba el teniente. Mari era la novia de el teniente Ramirez, tambien era policía, en narcóticos, y al igual que Ramirez se hizo amiga de Yasmine (incluso iban de compras juntas),el teniente y Mari se conocieron cuando lo del primer ministro, a ella le hizo mucha gracia y lo citaba porque le parecia alguien completamente diferente, un super policía, alguien totalmente entregado a su trabajo, aunque con unas equivocaciones tan grandes como sus aciertos.

 -Señor Red- dijo ligeramente contento el señor Blue -ya están todos juntos-
 -Bien, colóquese la mascarilla y dispare las cápsulas, con ciudado para no dar a las vitrinas.- Si las vitrinas se rompían la preciosa sala quedaria sellada con unos enormes paneles de acero, que solo se abririan por medio de unas llaves en poder de la empresa de seguridad, habia que tener cuidado si no querían quedar atrapados.El señor Blue estaba a punto de disparar con una micro escopeta con mira telescópica y silenciador, unas capsulas con gas adormilante inodoro, mientras el señor Red dispararía con otra micro escopeta un pequeño aguijón al talon del jefe.Ninguno moriría, no dejarían que el jefe pudiese accionar su alarma independiente,al llevarse la mano al talón, las alarmas de los demás estaban conectadas a la de la planta alta del Corte Ingles y como sabemos esa estaba desconectada.
 -Descuide señor, ahi van.- dicho esto se oyó un debil clic y luego el grito ahogado del jefe, como de un calambre, todos creyendo que era eso lo que había pasado no se alarmaron, un par de ellos se le acercaron para quitarle el supuesto calambre y ni se enteraron cuando cayeron todos al suelo, después de que el gas había actuado.
 -Señor Red, un plan perfecto.-dijo el señor Blue.
 -Ya lo sabía, no necesito que nadie me lo diga- lo dijo tan friamente que al señor Blue le pareció que el señor Red no tenía sentimientos. -Pasamos a la tercera fase.-
 

 Por fin habían llegado a la cuarta planta.Ambos se miraron con unos ojos que iluminaron toda la estancia.
 -Oye mientras subiamos se me ha ocurrido que no teníamos que hacer ruido para que no nos oyeran, ¿verdad? .- dijo Frank más cauteloso que Alex.
 -Pues claro, es por los guardias, ya lo sabes.- contestó Alex que no entendía a que venía la pregunta de Frank.
 -Lo digo porque si no podemos hacer ruido como vamos a jugar con los jugetes.- dijo Frank y entonces Alex se quedó pasmado, ni se le había pasado por la imaginación, estaba tan ilusionado.
 -Es verdad, ahora que hacemos.- dijo Frank
 -Y si entramos cojemos lo que sea, nos volvemos a esconder y luego jugamos en casa.- dijo Alex.
 -Pero eso es robar y yo no quiero que me detengan, vamos a jugar y si nos pillan nos han pillado.- dijo Frank.
 -Venga vamos a entrar en Jugetilandia- dijo Alex con una gran sonrisa.Empujaron la puerta que separa la escalera de emergencia de la planta de jugetes, y entonces...

 -Señor Red, utilizo el laser o corto con diamante- preguntó el señor Blue.
 -Utilize el laser, se ve que estos cristales tienen una anchura de más de 2 cm, además de ser más seguros, hacen a las joyas parecer más grandes.- contestó el señor Red dejando claro quien era el jefe.
 -Las alarmas son térmicas y de vibración, quien ha hecho esto sabía lo que hacía, páseme el térmografo y congelador portátil.- pidió el señor Blue.
 El congelador portátil es una varilla de metal, como un soldador eléctrico, pero que en su extremo produce frio, lo utilizarán junto con el termógrafo que medirá las variaciones de calor en las proximidades de la alarma, y cuando el laser comience a calentar y cortar cada una de las vitrinas, poder ir enfriando al mismo tiempo el sensor de calor de cada vitrina, y así engañar a la alarma.
 -Vamos comience ya, no tenemos toda la noche, a las 6 viene el siguiente turno de guardias-dijo el señor Red, cansado de oir al señor Blue.
 En el preciso instante que el señor Blue activaba el láser, una cajita que llevaba engan-chada a la cintura comenzó a pitar y en la pequeña pantalla surgió el número 4.El señor Blue miró al señor Red, una de las alarmas del edificio había sido conectada por alguien, ya sólo quedaba escapar por donde habían entrado, la azotea, con unos cables desde el edificio del BANCO DE SANTANDER, lo recogerían todo y los guardias se despertarían con un terrible dolor de cabeza.La cajita era un transmisor conectado a la sala de alarmas, para prevenir contingencias y había surgido una.

 -Teniente Ramirez- sonó por el altavoz de la Honda - aqui Central, conteste.- era la voz de Almudena, como siempre cabreada cada vez que la tocaba este turno.
 -Ramirez al habla, ¿hay pachanga?- dijo Ramirez que de golpe se le pasó su aburrimiento.
 -Pues si, alarma en la 4ª planta del Corte- dijo Almudena, no le caía demasiado bien el teniente -dirijase hacía allí e inspeccione.-
 -SI SEÑORA, CON MUCHO GUSTO- dijo Ramirez cuando hacía rugir el motor de la Honda.

 -Alex, te desintegrare con mi cañon biónico- susurró Frank desde detrás de una montaña de peluches.Frank y Alex no sabían lo de la alarma puesto que éstas son silenciosas, con el fin de que los posibles ladrones no se alerten y huyan.
 -Que te lo has creido, no conoces mi moto especial de guerra- dijo Alex montado en una de las scooter, yendo por los pasillos vacios sin preocuparle lo que pudiera pasar.
 -Te he dado- gritó Frank, que había salido de detrás de los peluches pillando desprevenido a Alex.
 -Arggh, me muero- dijo Alex cuando saltó de la moto cayendo sobre los peluches.
 Los dos comenzaron a reirse, se lo estaban pasando como nunca.
 -Y si subimos a la cafeteria a  comer algo- dijo Alex, llevaban muchas horas sin comer y no podían más, la cafeteria se encuentra en la 6ª planta.
 -El que llege el último es una patata frita mal hecha- dijo Frank, entonces los dos dijeron a la vez -puagg!!- y salieron corriendo por la escalera de emergencia.

 -Señor Blue subimos por la escaleras interiores.-
 -Pero señor de esa forma tardaremos tres minutos mientras que de la otra.-
 -Por el hueco del ascensor seríamos un blanco perfecto- aleccionó el señor Red, mientras ambos corrian hacia las escaleras interiores del tercer bloque.
 

 Las puertas de la planta baja no se han abierto, pensaba el teniente, si no habrían sonado, por lo tanto, han entrado...-POR ARRIBA- dijo el teniente que como se ve no tenía ni idea de alarmas, ni de como era el edificio, pero acertó.
 -POLICIA- gritó el teniente Ramirez al guardia del edificio del Banco de Santander -misión especial.-
 -Pero, ¿qué pasa?- dijo el de seguridad -enseñeme la orden de registro.-
 -No vengo a registrar nada, vengo a pasar al Corte Ingles.- dijo el teniente totalmente seguro de lo que hacía.
 -Perdone pero esto no es el Corte Ingles.- dijo el guardia reprimiendo la risa.
 -Ya lo se, pero los ladrones han utilizado un cable que sale de la planta 8ª de este edificio- dijo Ramirez mientras él y el guardia se metian en el ascensor que el teniente había llamado.El teniente cuando se acercaba al Corte Ingles mirando como habían conseguido entrar por arriba descubrió el cable metálico que unía la azotea del centro comercial con la 8ª planta del BANCO DE SANTANDER.

 -Donde estarán los pasteles- dijo Alex que no aguantaba más.
 -Los meterán en el frigorífico para que no se estropeen- dijo Frank que el hambre no había hecho tanta mella en él.
 -Pues allá voy- dijo Alex saltando por encima de la barra del autoservicio.

 -Ve mirando con el termógrafo quien está en la planta 4ª- dijo muy irritado el señor Red  y para si mismo dijo -sea quien sea me lo cargo.-
 -Señor no hay nadie en esta planta- dijo realmente nervioso el señor Blue.-Debe ser un fallo de las alarmas, maldita sea.-Nada más decir esto la cajita que llevaba en el cinturón comenzó nuevamente a sonar y en la pantalla se dibujo el número 6, otra vez el señor Blue miró al señor Red, con una mirada de asombro.
 -Fallo o no fallo, hemos de salir de aquí, esto se llenará de polis- dijo el señor Red -siga mirando el termógrafo, no me fio nada.-

 -Lo ve, aqui está el cable- dijo el teniente acompañado por el guardia - ahora me dirá que no era necesario tirar la puerta de este despacho.-
 -Claro que no era necesario, yo tengo el código de apertura de los despachos con cierre electrónico- dijo casi gritando el guardia.
 -Pues haberlo dicho, yo no leo las mentes- dijo el teniente que comenzaba a salir por el ventanal agarrándose al cable con los guantes de la moto.
 -Se lo dije pero usted no me escu...- el guardia se interrumpió cuando vió lo que estaba haciendo el teniente - ¿no ira a tirarse?-
 -¿Por qué no? - nada más decirlo se lanzó deslizándose por el cable, dejando con la boca abierta al guardia.A pesar de tener 45 años el teniente se conservaba bastante bien.

 -Encontré el frigo- dijo Alex.
 -¿Hay algo dentro?- dijo Frank que comenzaba a entusiasmarse.
 -Pues, no se, vamos a buscar- contestó Alex, y entonces los dos se metieron en el frigorífico.

 -Señor en esta planta tampoco hay nadie- dijo el señor Blue cuando paso el termógrafo alrededor suyo en la 6ª planta.El aparato no detectaba a los niños puesto que estos estaban en el frigorífico comiendo pasteles, y al no detectar calor el termografo no les "veía".
 -Salgamos a la azotea, no aguanto este lugar- dijo el señor Red .Los dos al subir por las escaleras interiores habián activado la alarma de la 5ª planta.

 El teniente Ramirez cuando llegó a la azotea se quitó los guantes de la moto, los había destrozado, y sacó su machete especial, parecido al de Rambo, y cortó los dos cables que había, uno que bajaba desde la 8ª  planta del BANCO DE SANTANDER y otro que iba desde la azotea a la 4ª planta del Canoe, uno de los edificios anexos al centro comercial.
 -Teniente Ramirez- sonó el transmisor del teniente -han saltado la alarma de la 6ª  y de la 5ª planta, en este orden, esos tipos deben estar locos, o las alarmas fallan que da gusto.-
 Luego el teniente comenzó a bajar las escaleras dirigiéndose a la 6ª planta, como iba a inspeccionar sólo llevaba su ametralladora con guia laser, uno de los "juguetes" de la Honda.

 -Señor, alguien está bajando de la azotea, ya tenemos a nuestro amigo- dijo el señor Blue sonriendo.
 -Bien vamos a recibirle como se merece- masculló el señor Red.Los ladrones se colocaron entre las mesas del restaurante esperando al individuo que bajaba para acribillarle con sus micro escopetas.

 El teniente al llegar al último tramo de las escaleras saltó, como había visto hacer a Bruce Lee, y se pegó una costalada contra el suelo del restaurante.El señor Red se quedó tan perplejo que al disparar rompió una de las lámparas, y el señor Blue acertó con una de sus capsulas de gas a una de las botellas expuestas, saltando por los aires un montón de cristales.
El teniente Ramirez reaccionó a su estilo disparando por toda la sala, rompiendo cristaleras, mesas, sillas, apliques y demás enseres propios de un restaurante.

 Frank y Alex se encontraban en el frigorífico comiendo pasteles cuando oyeron disparos como en las películas, y ambos dejaron de comer teniendo los dos carrilos llenos y la nariz manchada de chocolate.Alguien más había entrado por la noche en el centro comercial y se habían liado a tiros, los dos desearon rendirse para que no les pasase nada.

 -Señor Blue, a la escalera de emergencia, ese tipo está loco- susurró el señor Red -ya volveremos más tarde a la azotea-
  -Ahora mismo estoy allí- respondió el señor Blue que ya no entendía nada de nada.

 -Bueno, me parece que se han asustado- dijo con satisfacción el teniente Ramirez -dire a la central que eran dos tipos- cuando se llevó la mano al transmisor agarró un amasijo de plástico, con la caida su peso lo había aplastado.Bueno asi que estoy sólo, pensó el teniente, mejor que mejor, los dos para mi.

 Cuando Alex y Frank corrieron a la puerta del frigorifico ésta se habia cerrado, estaban atrapados, se congelarían.
 -Socorro- gritó Alex -SOCORRO, alguien que nos ayude, por favor.-
 -Si, por favor, que nos vamos a helar- atestiguó Frank.
 La puerta comenzó a abrirse surgiendo de detrás de ella el teniente Ramirez con una gran sonrisa, los dos niños salieron muy despacio del frigorífico mirando muy fijamente a la ametralladora del teniente.
 -Vaya, con que tambien tenían rehenes- dijo pensativamente el teniente -no os preocupeis chavales, soy policia, pronto saldremos de aqui.-
 Los dos muchachos se miraron asombrados, ni les preguntó que hacían ellos allí, Alex entonces preguntó -¿ los disparos que hemos oido de quien eran?-.
 -Ah, si, mios y de un par de ladrones-secuestraniños.-dijo Ramirez, poniendo una cara de asco bastante graciosa.-Oirme bien lo que os voy a decir- dijo Ramirez muy serio - las puertas están cerradas, así que no podemos salir, entonces teneis que quedaros aquí muy quietos hasta que los atrape -. Dicho esto Ramirez salió disparado hacia las escaleras de emergencia, sin dar tiempo a los niños a decir ni mu.

 -Alex, este policia no nos ha preguntado que haciamos aqui- dijo Frank.
 -Si, yo creo que está loco- dijo mirando a su alrededor, los restos de la cafeteria, las mesas, las sillas, las luces, los adornos, etc, etc...De repente se fijo en una lucecita roja que parpadeaba, era el visor térmico que había dejado olvidado el Señor Blue.-Frank mira eso, ¿que será?-, y los dos se dirijieron hacia allí.

 -Señor Red- dijo debilmente el Señor Blue.
 -¿Que quiere?, estoy pensando - gruño el Señor Red.
 -He perdido el termógrafo- dijo más debilmente que antes el Señor Blue.
 -Bien, bien era lo único que nos faltaba- dijo el Señor Red, parecía que no le habia importado, pero en realidad estaba pensando en como deshacerse del Señor Blue, escaparía mejor un solo hombre que dos.

 -Hola, hola- iba diciendo el teniente cuando bajaba las escaleras, según él eso ponía nervioso a los malhechores, en realidad ponía nerviosos a todos los policias que habían sido compañeros del teniente.
 -Venga, si salís prometo no ser muy malo - continuaba, mientras le aumentaban las ganas de coger a los dos tipos.
 
 Frank y Alex después de investigar un rato el aparato descubrieron lo que hacia y como se aburrian comenzaron a jugar, uno se escondía y el otro con el aparato tenía que encontrarle. Pronto se cansaron del juego, el que tenía el aparato siempre ganaba.

 El teniente Ramirez avanzaba por uno de los largos corredores del Corte Inglés, planta 4ª, sección baños, algo le decía que no estaban lejos.<<Ramirez, ahora andate con ojo, que esos son muy malos>> pensaba el teniente cuando unas mamparas de baño se abrieron y dos pequeñas escopetas comenzaron a disparar todo lo que tenían, uno de los disparos alcanzó a un boton de emergencia para fuegos, activándose la correspondiente alarma y todos los aspersores de agua y polvo del techo, el teniente en un fuego cruzado no le quedó mas remedio que salir a la carrera, lanzándose por unas ventanas de uno de los despachos de esa sección, entonces al salir rompiendo todos los cristales tuvo la fortuna de agarrarse al enorme cartel que anunciaba "La Semana del Oro", y al igual que Errol Flinn, salvando las distancias, sacó su machete y, rajando el lateral del cartel, realizó el descenso hasta la calle.

 -Señor Red, parece que nos hemos desecho de él- dijo sonriendo el Señor Blue.
 -Tu lo has dicho, lo parece.- sentenció el Señor Red.
 El Señor Red depiés en su bañera, calado por el agua que estaba cayendo y por la que le llegaba a la rodilla realmente no le quedaba ganas para tomarse nada a broma.

 -Lo has oido- dijo Frank muy bajito - ¿los abra atrapado?-
 -No se, pero si ha perdido el poli, estamos solos contra los ladrones- dijo Alex que llebaba el termógrafo en bandolera.
 -Bueno pues tenemos que hacer un plan por si vienen los malos- dijo Frank al estilo Swarzennegger.

 Debido a que el teniente Ramirez había activado la alarma contra incendios en ese momento salió un escuadrón completo de bomberos, eran las precauciones que había que tomar por el tamaño de los grandes almacenes, aunque estos contasen con un sofisticado y seguro sistema contra incendios, como el señor Red había podido comprobar en sus huesos.

 -Teniente Ramirez, conteste - decía Almudena, que se veía venir el desastre por parte del teniente.En ese momento entró el Capitán a la sala de comunicaciones de la Central, le había despertado mientras soñaba con la Schiffer, y la primera palabra que oyó fue Ramirez, en ese momento sintió un escalofrio por la espalda, sequedad en la boca y un incipiente y terrible dolor de cabeza.
 - ¿Qué es lo que pasa con el teniente Ramirez?- dijo el Capitán en un hilo de voz que tendía a apagarse.
 - Señor, lo siento mucho, pero me parece que su "querido" teniente esta destrozando nuestro Corte Inglés - dijo Almudena, que no perdía ocasión para picar al que se pusiera por delante, no se sabía quien había tenido la peregrina idea de ponerla en comunicaciones, ella mas que comunicar, fastidiaba, quizás fuera la razón del porqué de que los policias de esta zona se comunicasen poco con la base.
 - Por qué no me metí en la abogacía como quería mi madre, me decía << tendrás un buen despacho, una buena mujer, ganarás dinero >> y aquí estoy yo y ese teniente traido del infierno -.El capitan en unas horas había envejecido 5 años.

 - Chicos, vamos, vamos, es en la cuarta, ¡¡ A VER LA ESCALERA !! - decía cada vez más alto el jefe de bomberos, Pacho era como se le conocía en su división y le gustaba que le llamasen así.
 - Pacho, mira allí, mira alguien baja por el cartel - gritó uno de los bomberos.
 El teniente Ramirez por fin llegó al suelo después de rajar el lateral del cartel.
- Señor - comenzó el teniente, - se presenta el teniente Ramirez, número 213312, en servicio, persiguiendo a ..-.
 - Callese - dijo Pacho que no aguantaba esos rollos - ¿sabe algo del fuego? ya que parece haber estado dentro.-
 - Fuego, ehh, o sea que también se dedican a hacer fuegos esos ladrones, les van a caer ochocientos años- dijo Ramirez cuya asociación de ideas le llevaba a pensar esas estupideces.
 Según terminaba de decir esto, el cartel "La Semana Del Oro" se desprendió, todos se girarón para verla caer, primero lentamente, y por momentos más y más rapido, alguien grito        - ¡¡ Cuidado, los del camión !! - y el cartel con todo su enorme peso cayó encima del camión que llevaba todos los equipos de agua y antiicendios, dejandolo completamente chafado.

 - Mire señor Red, ellos también tienen problemas con el policia - dijo el señor Blue que se había asomado para ver que había pasado.
 - Sigue vivo, ¿cómo?, ¿cómo? - preguntó debilmente el señor Red que se estaba acabando de secar, con una toalla de puro algodón. Lo de tener unos grandes almacenes a tu disposición puede ser una gran ventaja, a veces.

 - Oye, Frank, bastará con esto - dijo Alex.
 - ¡Que va!, son nuestras vidas contra las suyas, así que nos falta mucho- contestó Frank, parecía un jefe de un comando.
 Los dos estaban plagando de trampas todas las plantas, la sexta y la quinta estaban listas, ahora tendrían que bajar y continuar por las demás, en la cuarta planta cogerían las escopetas de agua mas grandes del mercado, las AquaMagnum, ya las darían uso.
 
 - Bueno señor Blue, propongo una retirada estratégica - dijo el señor Red, que no sabía como iba a explicar esto a la organización.
 - Bien, a sus ordenes - dijo el señor Blue que pensaba que ya no le volverían a contratar después del desastre de esta operación, a pesar de sus conocimientos en electrónica, en operaciones especiales y su gran punteria.
 - Subiremos por el hueco del ascensor, no quiero encontrarme con nadie más - sentenció el señor Red.

 - Bueno, vaya salvajes, nos han tirado el cartel encima - diciendo esto el teniente se encaramó a la escalera que estaba totalmente desplegada, aunque todavía no la habían girado para que se pudiera entrar en la cuarta planta, en este momento daba justo encima de un patio cubierto con cristaleras, más concretamente, a unos 15 metros de altura del mismo.
 - Oiga ¿donde se cree que va? - preguntó, a voz en grito, Pacho.
 - A por los malos - contestó Ramirez que ya había llegado al final de la escalera, y, como se giró para contestar a Pacho, se cayó de la escalera y, después de una caida de .. unos 15 metros, rompiendo las cristaleras, pero mientras caía se pudo agarrar de la lianas que cuelgan en el patío, cuando se le acabó la liana, otra vez a caer en el vacio, pero con la suerte propia del teniente aterrizó en un balancín, eso si, el balancín quedó para tirarlo, mas que un balancín parecía un somier con sus sabanas al que se le habían salido todos los muelles.
 - Vaya leche, vayyya leche - fue lo que se le ocurrió decir al teniente después de ese estropicio.

 - Alex creo que se nos han adelantado en esta planta - dijo Frank mientras veía como habían dejado la sección de baños, agüjeros por todos lados, cristales de espejos, agua mezclada con jabón, un desastre.
 - Hey, eso del jabón no se nos había ocurrido - dijo Alex al que se le habia ocurrido una idea maligna.

 - Maldita sea el poli ese, o esos tipos que descubrimos, alguno de ellos nos deben de haber cortado los cables - dijo el señor Blue que todo cada vez le hacía menos gracia.
 - No nos pongamos nerviosos - dijo el señor Red, que efectivamente se estaba poniendo nervioso - bajemos por las escaleras, aunque sea mas rápido el hueco del ascensor, y todo lo que encontremos lo liquidamos, ¿ OK ?-
 - OK - se limitó a decir el señor Blue.En ese momento,<< PI, PI>> y los dos pegaron un salto por el susto que les dieron sus relojes, al dar las cuatro de la mañana.

 - Malas noches, malísimas noches - dijo el Capitán a Pacho el cual asintío profundamente.
 - ¿ Qué es lo que pasa ? - preguntarón a la vez el Capitán y Pacho.
 - Mire, hablaré yo - dijo Pacho tomando la palabra.- Un poli suyo ha aparecido, nos ha tirado un cartel encima, luego ha subido por la escalera y despues de decir que iba a por los malos, nos parece que se ha suicidado, sólo que seguro que esta vivo para poder seguir martirizando a la raza humana.-
 Al Capitán le daba vueltas la cabeza, se había tenido que desplazar hasta el Corte Inglés, y se había encontrado con una cantidad enorme de gente juzgando la hora que era, un coche de bomberos incendiado, si se le podía llamar así, bajo un cartel descomunal que también comenzaba a arder.
 - Mire, ese poli está persiguiendo a unos peligrosos malhechores - dijo el Capitán que no le quedaba mas remedio que tirarse un farol con el teniente, había asumido que le esperaba la cárcel después de esto, - así que tiene via libre para hacer y deshacer ahí dentro, cuando me vuelvan a despertar asegúrese que es por algo que realmente merezca la pena-.
 Lo dijo tan serio y tan gravemente que Pacho se cuadró y le saludó al estilo militar de lo impresionado que le había dejado.

 - ¡¡Dios Mio, que me mato!! - grito el señor Blue, había resbalado con la nata que Alex y Frank habían esparcido por todos y cada uno de los peldaños.
 - Agárrese a los pasamanoooos - decía el señor Red cuando el mismo se caía escaleras abajo.
 Cuando los dos se levantaron decidieron bajar por las escaleras situadas al final de la planta quinta, planta joven.

 - Vamos Ramirez, hay unos niños a los que salvar, y unos ladrones por capturar - dijo el teniente sonriendo por la gracia de la rima.- Vamos a subir a por esos tipos - y despues de decir esto gritó - NO ESCAPAREIS -.

 - Oh, no es verdad, no puede ser - decía el Capitán mientras miraba la Honda - está sin un rasguño, es increible, gracias, gracias Dios Mio -.

 - Señor Red, parece que aquí no funcionan las luces - dijo el señor Blue, cuando se encontraban ya a medio camino de las escaleras del final de la planta.
 - Claro que no funcionan, alguien ha roto los tubos fluorescentes - dijo el señor Red - Saque las linternas -.
 - Señor me parece que no funcionan, han estado muchas horas encendidas, tanto subir y bajar por el hueco del ascensor y la primera fase del plan que la hicimos a oscuras han agotado las pilas - respondió el señor Blue.
 - Bueno, mientras sigamos por el pasillo no nos perderemos, asi que, ¡andando! - terminó el señor Red.

 - Alex, ¿tu crees que está bien eso? - Frank veía como Alex estaba metiendo unos cubiertos de metal y unas pequeñas capsulas de aire comprimido, de las que usan las pistolas de juguete, dentro de unos cuantos microondas. Alex y Frank estaban en la zona de Cocinas "Todo Hogar", y había de todo, se encontraban en la 3ª planta.
 - No, claro que no, esto nunca se debe hacer, pero aqui nos persiguen un par de asesinos, vale.- dijo Frank.

 - Señor Red, me estaba preguntando que eeeeee! - dijo el señor Blue mientras comenzaba de nuevo a resbalarse, esta vez, todo el pasillo estaba enjabonado.
 - No se caiga, ni se agarre a mi, ¿me entiende?, nos resbalamos por las zapatillas de goma,- pensó el señor Red - quiteselas, y ande con los calcetines verá como ya no se resbala, yo haré lo mismo - y así el señor Blue y el señor Red se quitaron sus zapatillas especiales de goma y continuaron con menos resbalones hacia las escaleras del fondo de la planta 5ª, planta joven.

 - ¡Os encontraré! , ¡no huyais! - gritaba el teniente, mientras corría como poseido hacia la planta baja, se le había ocurrido una idea.
 - Bien, ya he llegado - dijo el teniente cuando entraba en uno de los escaparates que daban a la calle, ahora estaban cerrados con unas rejas de seguridad por dentro. El teniente, casi sin pensar accionó una llave en el lateral y, la reja comenzó a subir, ya sólo le separaba de la calle una enorme cristalera.
 - ¡Alla voy! - dijo mientras atravesaba la cristalera, activando la alarma de ese cristal, y provocando que la reja de seguridad volviera a bajar.

 - He llegado a las escaleras - susurró el señor Blue.
 - Comience a bajar -
 - Aqui ya no hay jabón, me pondré las zapatillas..- no habia acabado de decirlo cuando el señor Red dijo - no se las ponga, es lo que pretenden que hagamos, muy listos, es una trampa, continue así y tenga cuidado, baje más rapido, podría haber una emboscada.

 - Ya estoy aqui - Ramirez se presentó a su Capitán y al jefe de bomberos, Pacho.
 - ¿Y qué quiere? - dijo el Capitán totalmente desganado.
 - Coger una cosilla de la Honda - dijo Ramirez. El Capitán tuvo un escalofrio.
 
 - Aaaaaah!! - gritaron casi simultaneamente el señor Blue y el señor Red, habían pisado en las escaleras un montón de cristales, que no vieron, no había luz, los tubos los habían cogido Frank y Alex y eran el montos de cristales que estaban pisando los ladrones. Esta era la idea maligna que se le ocurrió a Alex.

 - Alex, vamonos, ya han llegado al hueco de las escaleras - dijo un poco asustado Frank.
 - Vamonos muy rapido - dijo mientras daba al interruptor de 6 o 7 hornos microondas. La sala estaba llena de aceites de motor, lubricantes, anticongelante, todo esto lo habían llevado allí Frank y Alex para que la explosión fuese mayor, al explotar los micrrondas, por meter cosas de metal y capsulas de gas.

 - A ver la escalera, ponerla ya frente a la cuarta planta.- grito Pacho.
 - Alli no hay ningún fuego - dijo el teniente absolutamente convencido.Detrás suyo quedaba el Corte y no podía ver que mientras decía esto los cristales de la 3ª planta saltaban en pedazos debido a la enorme explosión. El teniente se giró y se puso rojo de ira. Se acercó a la Honda, y sacó un pequeño bazooka ( un recuerdo), y otra ametralladora de fibra de carbono, ultraligera. El Teniente Ramirez se había enfadado, había explotado una planta entera y él no estaba allí, que desconsiderados. Arrancó la moto y se dirigió hacia los aparcamientos. Ya había llegado la televisión, la TVE, Antena3, Canal Plus, Tele5, e incluso la CNN, medio planeta estaba viendo como trataba el Corte Inglés de Castellana de sobrevivir a la acción terrorista. El Teniente fue hacia los aparcamientos porque aunque hubiera sido más fácil entrar por la escalera de bomberos, ahora bien colocada, no tenía ganas de repetir la experiencia de caer al vacio.

 - Esta bien, señor - preguntó el señor Blue, que tenía quemadas hasta las pestañas.
 - No, claro que no, pero ahora verán.- Se levantó el jefe y se dirigió con paso firme a la 5ª planta "Deportes", iba a coger todo el arsenal de armas de fuego destinadas a la caza del Corte.

 - Alex debe haber sido espectacular - dijo Frank, por el ruido que se había producido, además todas las luces del Corte se habían apagado.
 - Como molo, ¿eh? - Alex estaba muy orgulloso. Los dos se encontraban ahora en el primer semisotano, para escapar de la explosión.En ese momento, BOOM, explosión justo debajo de ellos, por el parking, se quedarón petrificados, con eso no contaban.

 - Aqui vuelve, Ramirez, su teniente preferido, - el teniente lanzó un bazookazo contra la reja del parking saltandola en pedazos, "que maravilla de arma" pensó mirando al bazooka como quien mira a su novia.

 - El fuego va a ser controlado dentro de poco - aseguró Pacho a las camaras de televisión. - El sistema antiincendios de este centro fue supervisado por mi, y les aseguro que es de lo mejor -. Pacho tenía razón, en menos de 2 minutos y medio el fuego estaba casi extinguido.

 - Frank, mira es el policía loco -
 - ¿Qué tal chicos?, ¿todo bien, algún problema con los secuestradores?, mira que dejaros en un congelador, que mala idea.- dijo como hablando solo y añadio - quedaos aqui, les encontraré -.
 - Oiga, quizas esto le sea útil - dijo Alex enseñandole el termografo al policía - era de los ladrones -.
 - Oh, que bonito, para mi, gracias chaval - el teniente estaba feliz, sabía lo que era un termografo, pero nunca había podido "jugar" con ninguno. Este día era como si fuera su cumpleaños. - Ahora están perdidos - aceleró la Honda, subiendo las escaleras mecanicas a toda velocidad, apagó las luces, y sólo se oían las sirenas fuera y la moto rugir dentro.

 - Ya verán, si, que vengan, si se atreven, no me cogeran, no, claro que no - el señor Red estaba loco, desesperado, le habían cazado, y además se habían tropezado con las trampas dejadas por Alex y Frank, lanza-arpones, tira-pelotas de tenis, cargados con bolas de beisbol, patines de ruedas por el suelo, y alguna que otra más. No estaba dispuesto a rendirse, tenía un arsenal con él, y a un ayudante que le obedecería.
 - Señor Red, estoy listo - dijo el señor Blue cargando una Smith & Wesson 75, mientras se rascaba un chichón enorme probocado por una pelota de beisbol lanzada a 110 km/h.

 - Alex, vamos a ayudarle -
 - ¿Quéee? tu estás loco, no tenemos armas -
 - Si que tenemos, tenemos las AquaMagnum -
 - y que, con agua no les haremos nada -
 - ya lo se, vamos a llenarlas con acido de baterias - El taller del Corte estaba en el semisotano, y tenía montones de baterias y de, bueno, de todo.

 - Venga saca ese agua de ahí, que van los cables - decía un bombero a otro, en ese momento apareció la moto, vaya susto que se pegaron todos los bomberos.
 - ¿Han visto pasar a alguien?- preguntó el teniente. Todos negaron con la cabeza. Tenían la boca abierta, y no podían decir nada.
 - Entonces, están en una de las plantas que me quedan, la 4ª, la 5ª o la 6ª. Gracias - se despidió Ramirez.
 - Pacho, aqui Guti - dijo uno de los bomberos por un Walkie.
 - ¿Qué hay? - contestó Pacho.
 - Un poli, acaba de subir por las escaleras con una moto.-
 - Ya, ya, ¿eso es todo? -
 - ¿Te parece poco?-

 - Alex, cojamos el ascensor, ya da igual -
 - Vale, ¿a cuál piso? -
 - Al quinto -
 - ¿Por qué a ese? -
 - Se han tenido que quedar por encima de la 3ª, por la explosión, y la 4ª no había donde esconderse -
 - Vale, me has convencido - dijo Alex pulsando el boton de la 5ª, pero no pasó nada, el ascensor estaba quieto.
 - Claro - dijo Alex - no hay luz-.

 El teniente había llegado a la 5ª planta, y giró el termografo a su alrededor para ver si les detectaba, y .. , efectivamente ahí estaban esos dos puntitos rojos, les había encontrado y ellos no le veían, así que apagó la moto. "Que pena no poder usar más veces el bazooka" pensó el teniente, que iba arrastrandose por el suelo como las serpientes, bueno, en su caso como las focas.
 
 - Dale ya, a ver que pasa - dijo un bombero a otro. El otro bombero estaba con los cables generales, y accionando unos interruptores, se hizo la luz.

 - Mira, hay luz, dale ahora -. Los dos niños comenzaron a subir.

 Comenzaron a encenderse todos los fluorescentes de la 5ª planta.
 - Vaya, me había acostumbrado a no tener luz - dijo entre risas el señor Blue.
 - No me toque las narices - respondió el señor Red, nada de nada tenía gracia.
 - ¡Rindanse!, Policía, pongan las manos en la cabeza y suelten todas las armas - dijo el teniente que le parecía que ese no era el orden correcto de la frase.

 Ping, sonó el ascensor, abriendo sus puertas, los dos terroristas comenzaron a disparan en esa dirección, pero sin alcanzar el ascensor. El teniente comenzó a disparar contra los terroristas, y los niños estaban tirados en el suelo sin saber que hacían allí.
 Camisetas de Nike, Adidas, y otras hechas polvo, balones de futbol, baloncesto y balonmano explotando, un caos autentico.Hasta que a los terroristas y al teniente se les acabaron las municiones.
 - Se me han acabado, claro es tan pequeña - dijo el teniente mirando a la ametralladora con ojitos tiernos.
 - Señor Red, yo me rindo - pero antes de que acabase, el señor Red disparó al señor Blue, pero su arma tampoco tenía balas, asi que los dos comenzaron una pelea. En ese momento Ramirez salió disparado hacia los ascensores.
 - Traidor - gritaba el señor Red.
 - Gusano, estupido - le contestaba el señor Blue, mientras luchaban entre ellos.

 - ¿Qué haceis aqui? - preguntó el teniente a los niños cuando les vió.
 - Hemos venido para traerte esto - dijo Frank señalando sus escopetas de agua.
 - Unas AquaMagnum - dijo el teniente, Alex y Frank se miraron entre si alucinando, - pero con agua no les haré nada -
 - Están cargadas con acido de bateria - contestó Alex.
 - Sois listos, chavales, me gustais.-

 - Quedais detenidos - dijo el teniente Ramirez, apuntando a los ladrones con dos AquaMagnum.
 - Mira eso - dijo el señor Red al señor Blue, - no es graciosisimo - comenzando a reirse a carcajadas. El señor Blue no se fiaba de nadie, ni le hacia gracia nada, ni siquiera un poli loco con dos escopetas de agua de color amarillo, rojo y verde fosforito.
 El teniente Ramirez disparó dos chorros de acido que callaron de golpe al señor Red.
 - Nos rendimos - gritaron.
 

 - ¿Donde anda su teniente? - preguntó Pacho al Capitán.
 - Mire ahi viene.- dijo con una mezcla de alivio y confusión el Capitán.
 El teniente venía con la moto, y dos niños sentados detrás, y dos tipejos vestidos de negro de lado a lado de la moto, como dos fardos.
 - Alex, ¿a que no te imaginabas esta aventura? -
 - Pues no, vaya corte, ¿eh? -
 

 Epilogo

 - Capitán Garitano, le gustaría ser consejero de Interior, asuntos policiales, por supuesto.- dijo el Ministro de Interior mientras hablaba por teléfono con el Capitán.
 - Si, como no, gracias - dijo emocionado el Capitán.
 - Bien, me alegro, le llamaran para concertar el traspaso.-
 - ¿Traspaso? -
 - Bueno sólo un traspaso, usted viene al ministerio, pero no toma el puesto de nadie, su cargo es totalmente nuevo, el traspaso es en su comisaria.-
 - Me lo puede aclarar.-
 - Claro, verá, hemos decidido que ya que usted se va, ascender al teniente Ramirez.-
 - ¡ESTA DE BROMA!, ¿o no?-

Fin.

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