El Deseo del Dragon.

Hace tiempo el dragon Shen Lung llevaba las lluvias y los vientos hacia Japon, y China. Era su trabajo. Iba al Pacifico y desde alli empujaba a las nubes y a los vientos y llevaba la lluvia a esos lugares. Era un trabajo agotador, y gastaba un anyo en hacerlo. Luego, descansaba, en verano.

Lo que mas le gustaba era hacer tifones, grandes, girando y girando, y llevando mucha agua. Pero para hacerlos se cansaba mucho, asi que no los hacia muy a menudo. Cuando se habia divertido con el Tifon, soltaba llamaradas de fuego dentro de la nube, que tornaban de colores rojos y naranjas el cielo. La gente decia que eran esas nubes “la boca del dragon”.

El dragon en el verano descansaba. En otonyo partia para recoger las primeras lluvias, en invierno, las nieves, y la gran epoca de lluvia en Junio le dejaba agotado. Su otro trabajo era ser portador de una esfera, como el resto de dragones. Esa esfera tenia el poder de conceder deseos, solo uno, y para siempre. Shen Lung era el dragon de la lluvia, y era un dragon considerado bueno, ya que gracias a el, habia agua para el arroz. Shen Lung esperaba convertirse algun dia en Lung Wang, dragon todopoderoso y sabio, pero ningun otro dragon lo habia conseguido. Ademas no podian usar el poder de la esfera. Los dragones no podian pedir un deseo, ni que se desease nada en ellos.

Shen Lung en sus viajes volaba muy, muy alto, pero siempre estaban las estrellas por encima suyo. El queria volar mas alto que las estrellas, y lo intentaba muchas veces. Iba muy alto, claro, pero no llegaba hasta las estrellas. Estaban muy, muy lejos. Si hubiera podido pedir algunos deseos hubieran sido: Llegar a ser Lung Wang, y volar mas alto que las estrellas. Pero no podia pedir nada. Ademas, era solo un deseo.

Sucedio un dia, que celebrando el fin de uno de sus tifones, una de sus llamaradas hacia el cielo, alcanzo a una estrella. El no llegaba volando pero su fuego si que llegaba. La estrella cayo hacia la tierra envuelta en fuego. Era muy pequenya. Shen fue rapidamente hacia donde habia caido, y la apago con un poco de lluvia. “Vaya” dijo Shen “Tu eres una estrella?”. La voz de Shen resonaba en todo el valle. “ummm.. si!” dijo muy bajito la pequenya estrella. “Siento haberte quemado con..” empezaba a decir Shen, pero la estrella le interrumpio diciendo “No importa, gracias, me aburria mucho alli arriba, tenemos que estar fijas y movernos muy despacito, no me gusta! Aqui puedo volar y lucir!” y segun lo decia comenzo a volar alrededor de Shen. El dragon estaba maravillado. Era un pequenyo ser de luz, y parecia muy feliz. Por un momento se poso en la esfera de Shen y le pregunto, “Tu quien eres? Y que haces?” el dragon le conto su historia y el poder de la esfera. “Podria pedir yo que todas las estrellas bajasen aqui?” dijo la estrella. “Si, pero no es un buen deseo, solo se benefician las estrellas, nadie mas” decia explicando “Un deseo tiene que valer para hacer mucho, solo hay uno por esfera”. “Entonces, el resto de estrellas se quedaran alli para siempre?”. “No, yo podria hacer lo mismo con otras” propuso el dragon. Y dicho eso, hizo nuevas tormentas, y otras tormentas en las que solo habia llamaradas y rayos, intentando hacer bajar a otras estrellas. Y lo conseguia, muchas, y muchas bajaron, pero seguian quedando muchas en el cielo, pero el continuaba. Las estrellas en la tierra decidieron cambiarse el nombre, decidieron llamarse insecto de luz, o luciernaga. Por el tamanyo y porque lucian como las estrellas.

El dragon era muy mayor, y el usar su fuego para bajar a las estrellas le habian agotado. Ya no descansaba nunca. El dragon sabia que iba a morir, y le preocupaba mucho que seria de las estrellas, de las luciernagas, y de sus tormentas y lluvias. Una noche el dragon dejo de volar, y cayo hacia el suelo. Las luciernagas le recogieron mientras caia, ya eran millones, y millones. Las luciernagas le preguntaron al dragon que deseaba. Y Shen Lung dijo “Que no falten las tormentas y las lluvias, es mi trabajo”. Shen cerro los ojos, y murio. Las luciernagas aun sabiendo que ninguna otra estrella bajaria mas, pidieron el deseo de Shen. Todas juntas a la esfera que llevaba el dragon “Que continuen las tormentas, los vientos, las lluvias como si estuviese Shen Lung, el dragon, con nosotras”.. La esfera desaparecio, con un breve resplandor. Comenzo una tormenta espectacular, el cielo de color rojo, como cuando Shen lanzaba sus llamaradas. Entonces Shen Lung abrio los ojos. Pero se sentia diferente, ahora era de color dorado. Las luciernagas revoloteaban a su alrededor. Llovia por todas partes, habia truenos. Y las luciernagas dijeron “Parece que has conseguido tu deseo!! Eres Lung Wang!!”. Entonces Lung Wang las miro, y les devolvio una sonrisa, ya que sabia lo que habian hecho las luciernagas. Asi que salio volando, alto, muy alto, tan alto que volo por encima de las estrellas, y ahora las hacia bajar con pequenyas llamaradas. Las luciernagas estaban supercontentas.
Por supuesto, Lung Wang habia cambiado de trabajo, ahora se dedicaba a sus estrellas y a jugar tras las tormentas con sus amigas las luciernagas.

Para Tomoko

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