Hace ya mucho tiempo en Kyoto vivia Tori, un pequeño dragon blanco,
la gente le conocia bien, por su pequeño tamaño le habian
llamado
pajaro en su idioma, el japones. No debia medir mas de 50 centimetros,
ademas no era peligroso, por supuesto no hablaba el idioma de los
humanos, que solo le oian hacer ruidos con sus labios, unas veces silbando,
otras solo moviendo los labios haciendo mucho ruido. Vivia en uno de
los cerezos del paseo central de Kyoto, el que llevaba al palacio donde
residia el emperador en aquel tiempo. De todos los cerezos que habia
siempre iba al mismo. En primavera cuando los cerezos se ponian en
flor, flores de color blanco y rosa, el paseo quedaba convertido en un
amanecer continuo, de arboles que parecian nevados, y, a medida que
las flores caian el paseo al palacio quedaba alfombrado, y el emperador
salia
de su palacio para saludar y desear un feliz verano a los habitantes.
De todos los cerezos solo habia uno que no daba flor, y era precisamente
donde vivia Tori, que con su color, se le podia ver sin ningun esfuerzo
durante todo el año, ya que si ese cerezo diera flor, en primavera
quedaria oculto, pero no era asi.
Aunque los habitantes le decian que fuese a otro cerezo, y asi le seria
mas facil ocultarse en primavera cuando llegaba a la ciudad un gran cumulo
de visitantes y extranjeros que nunca habian visto un dragon y le podrian
causar molestias. Tori hacia Buuuuffff y revoloteaba hasta su cerezo y
alli comenzaba a cantar y silbar..
Llego una primavera en que la concentracion de visitantes y de extranjeros
era espantosa, habia de todos los paises, chinos, koreanos, incluso
portugueses y españoles, que de ir a comercial con la capital,
ya conocian incluso la historia del dragon Tori.
Unos samurais estaban celebrando su ultima batalla en las tierras
del norte, en Hokkaido, en las que habian luchado contra barbaros. Cuando
a
uno de ellos se le ocurrio que ya que eran tan certeros con los arcos
podian ir a cazar dragones. Claro dijo otro, si aqui mismo tenemos a uno,
en
la avenida del palacio. Y alli se diriguieron con sus arcos, y sus
espadas.
Los habitantes les temian, ademas eran de una clase superior, asi que
simplemente les siguieron para ver a donde se dirigian. Entonces tomaron
la
avenida del palacio donde estan los cerezos en flor. El pueblo se temia
lo peor, creian que querian tomar el palacio por las armas, pero,
subitamente a medio camino pararon en el cerezo sin flor, y dijeron,
ahi esta!, ese pequeño dragon blanco, como es tan pequeño
sera mas dificil,
gritaron algunos de los samurais.
Los habitantes no podian creer lo que estaban viendo. Veinte o treinta
samurais con sus arcos para cazar a un pequeño dragon inofensivo.
Asi
que algunos de los comerciantes se colocaron entre el arbol y los samurais,
y comenzaron los gritos. Apelando a mi condicion de Samurai te
ordeno que te apartes, gritaban. Los comerciantes y los habitantes
fueron formando un grupo mas numeroso.
El emperador en su palacio fue informado de lo que sucedia y se acerco
a la torre de la puerta a mirar y oir. Los samurais entonces, como iban
muy bebidos, apuntaron a la gente, ordenandoles apartarse. La mayor
parte se quitaron inmediatamente, y el resto fue apartado a golpes y
empujones por un grupo de soldados que obedecian a los samurais.
24 arcos se levantaron apuntando al pequeño dragon blanco que
estaba como paralizado, sin moverse a izquierda ni derecha, ni intetaba
volar,
nada. Solo emitia un pequeño silbidito, siii, siii.
El capitan dijo, preparados, apunten, y ?.que??. Al cerezo le comenzaron
a salir hojas blancas y rosas por todas partes, a toda velocidad quedo
cubierto como el resto, pero era mucho mas bonito, mas blancos y rosas
que ningun otro. No se veia al dragon blanco por ningun lado, habia
desaparecido.
? Se ha curao!? “S’a curao!? gritaba un español “el cerezo s’a
curao!?. La gente eatab conlos ojos abiertos, y como el unico que grito
fue el
español, todos dijeron tambien “sakura!? “sakura?. El emperador
vio lo sucedido desde su palacio, y oyo los gritos de la gente llamando
al arbol
sakura asi que ordeno abrir las puertas y salir.
Los samurais estaban sobrios. De golpe se les habia pasado la borrachera.
Todos habian dejado caer los arcos, y se encontraban mirando a los
arboles hipnotizados. El dragon cantaba como nunca habia cantado antes,
silbidos, gorgojeos, de todo, incluso parecia haber palabras, indescriptible.
El emperador llego en un abrir y cerrar de ojos, tan rapido que la gente
no se percato? que estaba alli hasta que no se adelanto? hasta llegar a
tocar al arbol. Todo el mundo e arrodillo? y bajo? las cabezas. El
emperador dijo, te llamaras desde ahora Sakura, cerezo en flor!! Y la gente
comenzo a aplaudir y a vitorear a su emperador.
Por supuesto Tori siguio viviendo en su cerezo, que ya daba flor en
primavera convirtiendose en Sakura, asi que todo el mundo entendio? que
valia
la pena estar detras de ese cerezo. Al florecer fue el mas bonito de
todos, sin duda.
No se sabe cuanto viven los dragones asi que si vas por Kyoto, a la
avenida de los cerezos busca que a lo mejor ves a Tori, pero ten cuidado,
no
vayas en primavera, todo estara lleno de sakuras y te sera imposible
verlo, o…a lo mejor no…quien sabe.