El Concurso

 - Nos encontramos en Liebana, una ciudad de Guadalajara, y estamos aqui para asistir al 250 Concurso Internacional de Cuentos, han llegado participantes de toda America, tambien de Europa, Asia, e, incluso, por primera vez, de Australia, el trabajo de los traductores sera increible, puesto que tambien se requiere interpretacion, todo el concurso se desarrollara` en el jardin botanico de la Catedral a orillas del rio...

 - Venga, Maria apaga la tele, vamonos a la Catedral -. La madre de Maria, Nuria junto con su marido Alberto y la madre de este, la señora de Ruiz de Sotos, iban a salir para llevar por primera vez a Maria, ya habia cumplido los seis años, la edad minima para poder entrar en la Catedral para ver el Concurso.

 - Abu, dura mucho el concurso -
 - Pues si, bastante, una semana -
 - ? Y vamos a estar una semana en la Catedral ? -
 - Nooo, volveremos a casa para comer, y si te gusta otro dia podemos volver a ir -
 - Ahhh, menos mal - respiro` aliviada Maria cuando se subio` al coche para ir hasta Liebana, ellos vivian en una casa de campo de las afueras.

 - Abu, ?tu has ido muchas veces al concurso? - y la abuela asintio` - ?a ti te gusta el concurso? -
 - Pues si, y mucho, ademas puede participar cualquiera ...-
 - No mama, no lo cuentes - imploro`Alberto.
 - Si por favor - dijo Nuria - que es una historia muy bonita -
 - ?Que` historia? - Maria estaba muy intrigada.
 - Pues la que conto` tu padre en el concurso cuando cumplio` 21 años -
 - Cuentamela -
 - Pues bueeeeno - dijo la abuela - se llama Marta La Pequeña Pulga -

 Erase una vez, una pequeña pulga que vivia en un gran rinoceronte, un poco viejo, en Africa. Tambien vivian en el gran rinoceronte negro, llamado Alberto, otra gran cantidad de pequeños animales, como muchas otras pulgas y pequeños pajaritos y unos animalitos, los paseriformes, que son unos pequeños pajaros que se alimentaban de las pulguitas. Los insectos como las pulgas, las moscas y otros solo vivian en los animales herbivoros, todos tenian miedo de los terribles dientes de las panteras, leopardos y, por supuesto, de los leones.

 Marta, la pequeña pulga, estaba harta de estudiar, de esquivar a los pajaros y de otras muchas cosas, asi que un buen dia hizo las maletas y dijo que se iba a buscar aventura.

 - Me voy, a ver si encuentro un enorme y fiero leon para vivir en el -

 - Eres muy valiente - dijeron las demas pulgas y los pajarillos pensaban tambien eso, ellos habian visto a los leones solamente de lejos y les daba mucho miedo sus enormes dientes.
 La pequeña pulga pensaba para si misma que realmente no era tan valiente, lo que pasaba es que estaba un poco loca y que se aburria un monton viviendo en Alberto, el cual estaba pastando todo el dia y como veia muy mal, no oia bien y su olfato estaba un poco gastado tampoco habia combates con otros rinocerontes o animales, a el no le atacaban porque era muy grande y con una piel muy dura, pero hubiera sido una presa facil.

 Marta brinco` y brinco` por la sabana africana hasta que por fin encontro` a Tacun, el leon rey de la sabana, aparentaba ser muy fiero pero Marta sin pensarselo dos veces salto` sobre su cola y alli se hizo su casa.

 Pronto Marta se dio cuenta que la vida alli realmente no era mejor que en Alberto, el rinoceronte, quiza la cola de Tacun se moviese mas que Alberto pero como el leon no caza sino que cazan las leonas tampoco habia accion, y ademas se aburria muchisimo pues no tenia con quien hablar al no haber otras pulgas, todos le tenian mucho miedo.

 Asi que para entretenerse Marta comenzo` a estudiar el comportamiento de Tacun, como se acercaba a las presas ya cazadas por las leonas, como rugia y por que`, y todo lo relacionado con su familia, pero pronto se canso` del todo, y decidio` regresar a su verdadera casa, pego` un salto y se dirigio` hacia donde vivia Alberto.

 Cuando llego` Marta todos estaban asombrados de ella, incluso Alberto conocia la historia de la pequeña pulga que se fue a vivir a un leon. Los pajaros dejaron de perseguir a las pulgas y se contentaban solo con las moscas y otros insectos, realmente respetaban a Marta por su valentia al irse a vivir a un leon, y las demas pulgas tambien estaban asombradas.
Marta sabia, y aunque lo dijo pocos la creyeron, que la vida en un fiero leon no era muy diferente a la vida en un viejo y cansado rinoceronte, que lo que habia hecho realmente no tenia ningun merito, que se habia ido siendo una pequeña pulga y habia vuelto siendo la misma pequeña pulga.

 Paso` el tiempo y comenzo` a escasear la comida, y Marta para entretenerse ayudaba al rinoceronte a encontrar pastos, la pequeña pulga se colocaba en la oreja de Alberto y le gritaba hacia donde tenia que ir. Muchos otros animales herbivoros seguian a Alberto porque en Alberto vivia una pulga que le guiaba hacia la comida. Marta sabia donde habia comida porque los pajaros que vivian en Alberto, en sus vuelos por los alrededores, veian donde habian pastos y se lo decian a su admirada pulga, Marta. Pero un dia los leones se enteraron de que los animales que eran su comida seguian a un gran rinoceronte y todos se pusieron a buscarlo en la sabana, incluido Tacun, el leon.

 Asi que finalmente Tacun encontro` a Alberto y a una inmensa manada de animales cerca de un rio donde habia gran cantidad de pasto. Entonces, Marta que sabia como olia Tacun comenzo` a saltar hacia la oreja de Alberto para prevenirle. Tacun observo` a Alberto y se dio cuenta de que estaba muy viejo, y que si no habia huido ya como el resto de los animales, las cebras y los antilopes fueron los primeros en huir sin avisar a nadie, era porque su olfato debia de estar muy mal, asi que seria una presa facil, y se dispuso a atacar.

 Marta vio la postura que tomaba Tacun y supo que se disponia a atacar, asi que la unica esperanza que tenian Alberto y todos los que vivian en el era que Alberto le atacase primero. Marta llego` por fin a la oreja.

 - Te persiguen tres leonas por la espalda - grito` Marta.

 Alberto giro` la cabeza pero como nunca veia nada y se fiaba de Marta salio` corriendo despavorido, y directamente hacia donde estaba Tacun escondido. Tacun se quedo` petrificado, no se esperaba esa reaccion de un viejo rinoceronte, y ademas el no tenia practica cazando.

 - Cuando yo te diga - gritaba Marta a Alberto - levanta la cabeza -

 Alberto no sabia porque debia hacer eso, pero estaba muy ocupado corriendo y pensando en lo que le podia ocurrir si le atrapaban esos leones, asi que no siguio` pensando mas que en lo que le dijo Marta y se preparo` para obedecer. Las cebras y los antilopes se habian detenido y estaban mirando la asombrosa carga que estaba haciendo Alberto contra el leon. Tacun no podia mover ni un solo musculo, le habia paralizado el terror. En unos instantes Alberto llegaria a donde estaba Tacun que ya no se escondia.

 - ?Ahora! - grito` Marta cuando habian llegado a Tacun.

 Alberto obedecio` y levanto` la cabeza pegando un golpe terrible a Tacun con su cuerno haciendo que volase por los aires. Tacun cuando aterrizo` se fue cojeando a toda prisa con el rabo entre las piernas.

 - ?Que` ha sido eso? - pregunto` Alberto.

 - Tacun el leon, deja de correr ya no hay peligro - respondio` Marta.

 Alberto resoplo` aliviado, y todos los animales festejaron la hazaña, y a partir de ese dia las pulgas, moscas y otros insectos perdieron el miedo a los leones y se fueron a vivir a ellos. Marta que pensaba que no le habia servido de nada haber ido a vivir al leon se dio cuenta que habia servido para algo, habia salvado a Alberto y a los que vivian en el de una muerte segura, y solo por conocer el comportamiento de Tacun, el "fiero" leon.

 Y vivieron felices y comieron hierba.
 

 - ?Te ha gustado? -
 - Pues si, mi papa es un Rino, mi papa es un Rino -
 - Alberto, creo que nunca te lo he preguntado - dijo Nuria bajito - ?como se te ocurrio` el cuento?-
 - Pues esta` basado en el verano del 95 cuando trabaje` en Swindon en Inglaterra.-
 - Si tu pusistes tu nombre al rinoceronte, ? de quien es el nombre de la pulga? - le pregunto Nuria muy curiosa.
 - Por una profesora, shhh, calla ya, please - rogo` Alberto.
 - Oye, abu, y ?por que` se hace el concurso en la iglesia grande? -
 - Pues por un milagro -
 - ?Que` es un milagro? -
 - Es algo que pasa que no se puede explicar y solo lo sabe hacer Dios -
 - Ahh, y que paso` -
 - Es una historia muy antigua -
 - ?No sabes lo que paso`? - pregunto` extrañada Maria.
 - Claro que se` lo que paso` -
 - Abu, ?como es que sabes tanto? -
 - Es que tengo el titulo del ministerio de Cultura.
 - Mama, ?eso que es? - dijo Alberto.
 - Pues que lo se todo - sentencio` la abuela.

 Esto paso hace mucho tiempo, cuando Liebana era un pueblo muy pequeño, unas pocas casas, todas de campesinos, y la vida era muy dura, la tierra estaba seca, y el rio que pasaba por el pueblo no alcanzaba casi ni para regar los campos, las unicas plantas verdes crecian a los bordes del rio y en la fuente del pueblo.
 Uno de los campesinos que recibia el agua de los primeros tenia muchas tierras y era bastante tacaño, y una de sus diversiones era el gastarle bromas pesadas y contar historias sobre alguien y casi siempre estas historias eran mentiras.
 Total, que un dia, arando en un campo donde habia una gran encina, Pedro, que era el campesino estaba quejandose, como siempre, por la encina.

 - Un dia de estos yo te corto - decia a la encina - ocupas un espacio precioso, y esas raices, son espantosas -
 En el enfado metio` mas profundo el arado para arrancar alguna raiz, cuando golpeo` con algo metalico.
 - Y que pasa ahora - cuando trato` de sacar el arado no podia, se habia quedado atrancado con lo que habia enterrado.
 - Jolines - dijo el campesino.
 En realidad el campesino dijo otra cosa pero era la abuela la que contaba la historia imitando al campesino. Alberto y Nuria se miraron con complicidad.
 - A excavar, ?ves lo que has hecho? - gruño Pedro a la encina.
 Despues de unos minutos excavando se encontro` que era una estatua la que tenia apresada la reja.
 - ?Que es la reja? - pregunto` Maria.
 - Una reja es la parte del arado que hace los surcos en el campo -
 - Ahhh, es verdad que lo sabes todo -
 El campesino se propuso sacar la estatua, pero se llevo` una sorpresa, no era una sola estatua, eran tres estatuas unidas. Eran tres reyes, con sus tunicas, y adornos. Era de color negro parecia albastro pero era metal. Cada rey era diferente del otro, uno parecia chino, otro negro y el otro se parecia un poco a tu abuelo Fernando. Despues del hallazgo se le ocurrio` que podia gastar una broma a los del pueblo, y, por primera vez, a todos los del pueblo a la vez.
 Puso la estatua debajo de la encina de forma que como no la daba el sol, parecia que habia tres personas a la sombra, y ademas puso una cerca para que nadie desde alli se diese cuenta de que eran estatuas. Asi, que Pedro se dirigio` a la cantina del  pueblo para contar que habia encontrado tres viajeros muy serios en sus campos, nadie le hizo caso en la cantina, pero Pedro siguio`.
 - Me han dicho que si hacia reir o llorar a alguno de los tres contandoles historias me harian rico - Nada mas decir esto, todas las cabezas se volvieron hacia el.
 - Pero ni se han reido cuando les he contado todos mis chistes, ni cuando les conte` la broma que le hice al alcalde - algunos en el "bar" se rieron por la broma del inspector de cuentas, mientras el alcalde le miraba con cara de pocos amigos.
 - ?Por que` vienes realmente, tu no haces nada sin algun interes ? - pregunto` la dueña.
 - Es verdad - dijo todo el mundo.
 - Bien, he venido porque no se quieren ir, y me han dicho que para irse alguien tiene que hacerles reir, llorar o emocionarles con una historia pero sin premio -
 - Entonces a nosotros que nos importa -
 - Como yo no lo he conseguido, yo os hago una apuesta. Si alguien del pueblo desde los niños de seis años hasta el mas viejo, consigue lo que yo no he conseguido, dedicare las tierras que dan al rio para que pongais lo que querais, por ejemplo dejare` que crezcan plantas de todas las clases, y asi tendreis mas agua para vuestros campos.-
 - ?Y tu solo quieres que se vayan los extranjeros? -
 - Bueno, no, si nadie gana, tendre` que echarles y eso cuesta dinero, solo pido 50 monedas de oro, de las arcas del ayuntamiento -
 Todos comenzaron a decir, !esta loco! , pero el alcalde dijo - Lo estudiaremos en consejo, pero tu no puedes asistir.- Pedro asintio` y se fue a sus campos.
 - Pero alcalde, ?como vamos a hacer eso? -
 - Muy sencillo, para darle un escarmiento a Pedro, somos muchos en el pueblo, seguro que alguno lo consigue -

 Asi que se fueron todos hacia la casa de Pedro, encabezados por el alcalde, cuando llegaron comenzaron a llamar a Pedro, hasta que salio`.
 - Lo aceptamos -
 - Esta bien, seguidme -
 Cuando llegaron a la encina, Pedro consiguio` que se quedasen todos en la cerca y el fue solo hacia la estatua.
 - Se lo han tragado, al fin va a ser verdad que me vais a hacer rico - dijo a la estatua.
 - Bueno que comience el primero - dijo Pedro al alcalde.
 El alcalde comenzo` a contar una historia sobre una princesa jorobada muy bonita, pero los extranjeros ni se inmutaron. Y fueron pasando todos los del pueblo pero nadie conseguia nada, era normal, pero ellos no sabian que eran unas estatuas. Al fin todos acabaron, y, obviamente, nadie lo consiguio`, Pedro comenzo` a reir.
 - He ganado la apuesta nadie lo ha conseguido - gritaba Pedro, y la gente creia que se habia vuelto loco.
 - Lo que no sabeis es que son estatuas, y no se rien, ni nada - cuando dijo esto la gente fue a comprobar si era verdad, y cuando la vieron de cerca.
 - Nos has engañado - gritaron todos
 - No os he dicho toda la verdad y habeis perdido -
 - Es cierto habra` que cumplir la promesa -
 - Nadie del pueblo conseguira` que se rian -
 Cuando dijo esto se oyeron tres carjadas, eran los tres reyes extranjeros que cobraron vida y de estar sentados se pusieron de pie. Hubo una señora que se desmayo`.
 - Has ganado y has perdido - dijo el de la barba blanca.
 - Has ganado, por ser del pueblo y nos has hecho reir, ha sido dificil estar impasible con historias tan buenas - dijo el que tenia pinta de chino.
 - Y has perdido porque tendras que destinar estas tierras para un jardin y un templo a nuestro Dios - dijo el negrito.
 - Esto es obra de Dios - dijo susurrando el cura. Todo el pueblo incluido Pedro se arrodillo` en el instante en que los reyes volvieron a sentarse y a ser estatuas pero con una sonrisa en los labios.

 Y vivieron felices y comieron fabada.

 - Hala, que brutos - dijo Maria.
 - Y desde entonces se celebra el concurso a los pies de las tres estatuas - dijo Nuria a su hija.
 - ? Y alguien mas ha conseguido hacerles reir ? -
 - No nadie, ?quieres intentarlo? - pregunto` la abuela.
 - Claro que si, me se una historia guay -

 - Señoras y señores tenemos a una pequeña participante, su nombre es Maria, vamos adelante - dijo el presentador - ?Como se llama la historia? -
 - Alberto el rinoceronte se enamora de mi mama - dijo emocinada Maria, mirando a sus papas y su abuela. Y despues se dio` la vuelta y se quedo` mirando a las tres estatuas.
 La pequeña Maria extendiendo el dedo indice comenzo` a gesticular como su madre cuando la regaña y dijo - A ver si os reis otra vez, que ya es hora -.

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