el tribunal superior de justicia nos vuelve a dar la razón...
¡y por partida doble! (13/06/2005)

“… Pseudoabogados, alelados, locos, suicidas,…” (la extinta mayoría del comité)

“… se retire de forma inmediata el artículo web ‘El Día Después’...” (la dirección de rrhh)

“…emprender acciones por la vía penal...” (sus abogados)

Estos son, a modo de ejemplo, algunos de los insultos, coacciones y amenazas que algunos llevamos año y medio recibiendo ¿sabéis por qué? pues sencillamente por defender el derecho del trabajador a ser informado y nuestro derecho a denunciar todo aquello que consideramos irregular y lesivo para los intereses de nuestros compañeros; por hacer, en suma, ¡nuestro trabajo en el comité de empresa!.

Pero el Tribunal Superior de Justicia nos ha dado de nuevo la razón, y en esta ocasión por partida doble, pues condena a THALES por vulnerar dos derechos fundamentales ampliamente reconocidos tanto por la Constitución Española como por el Estatuto de los Trabajadores:

- El derecho a no ser discriminado (art. 14 C.E. y 17 del E.T.)

- El derecho a la libertad de expresión (art. 20.1 a) C.E.)

Ha sido, hasta el momento, un año y medio de dura y desagradable pugna que nos ha supuesto un coste de más de 12.000 euros de gastos. Como sabéis, hemos recorrido SOLOS este indescriptible camino, pero al final hemos conseguido que la justicia libere de toda culpa al comité de empresa -y a Chema como expresidente del mismo-.

Nuestra lucha estaba bien definida: ¡POR LA LIBERTAD DE EXPRESIÓN!. Porque sabíamos que el día en que perdiésemos la posibilidad de describir, con pruebas irrefutables, la cruda realidad, ese día, habríamos cavado la tumba de nuestros derechos y la de aquellos a quienes representamos.

El tribunal ha declarado que, aun en el supuesto de que Chema hubiese sido el único autor del escrito que la dirección utilizó como excusa para despedirlo, este texto “no constituye más que un legítimo ejercicio de su derecho fundamental a la libertad de expresión, en el marco del ejercicio de su actividad como Pte. del Comité de Empresa”. (pág. 12 de la sentencia)

De nada han servido, como veis, las desesperadas acciones emprendidas por la extinta mayoría del CE para “quitarse de en medio” a su compañero. Decepcionantes acciones como robarle TODOS los cargos ¡nada más ganar el juicio en primera instancia!, y entregarle a la dirección dos documentos a través de uno de los cuales se venía a pedir “disculpas” por todo lo acontecido, a la vez que aseguraban que ya habían tomado todas las medidas oportunas para que situaciones como éstas no se volviesen a repetir (esto es: eliminar a Chema). Huelga decir que estos documentos fueron expresamente utilizados por los abogados de la empresa en su intento de hacer prosperar su recurso contra Chema.

Merece la pena subrayar de esta última sentencia la contundencia con la que los jueces concluyen que el contenido del artículo publicado por CE (“El día después”, http://www.geocities.com/cethales/eldiadespues.htm) está “perfectamente razonado, argumentado y probado y, por ello, no se ha traspasado el límite del ejercicio legítimo del derecho del libertad de expresión”, dando con ello por ciertos los hechos que el comité denunciaba en su artículo web -y motivo por el cual se solicitó la dimisión de aquellos directores de rrhh cuyas acciones estaban atentando contra los intereses de los trabajadores.- (pág 10 y 11).

La sentencia no tiene desperdicio y es contundente y extensa, razón por la cual os hacemos llegar lo mas interesante. Estamos orgullosos de haber impedido que el proyecto de destrucción del comité de empresa emprendido por la dirección -y secundado por sus fieles y oportunistas “aliados”- haya FRA-CA-SA-DO porque con sentencias como ésta, sabedlo, GANAMOS TODOS: la institución del Comité de Empresa y los trabajadores a quienes representa.

Por último recordad que si esta sentencia no hubiese prosperado:

- El comité de empresa ahora se vería sujeto, y lo decimos con las palabras de los mismos jueces: “a un deber genérico de lealtad con un significado omnicomprensivo de sujeción del trabajador al interés empresarial”, algo cuyas nefastas consecuencias para el trabajador ya hemos tenido oportunidad de experimentar durante el fugaz gobierno de la pasada mayoría;

- Por otro lado, Chema habría perdido los salarios que la empresa le tiene retenidos en los juzgados y que aún no ha cobrado (Enero-Mayo 2004) y muy posiblemente hubiera tenido que devolver los salarios abonados desde Junio de 2004 tras ganar el juicio en primera instancia. Y, aunque solicitamos una indemnización por daños y perjuicios, los jueces no han tenido a bien estimarla, luego seguimos con ese importante déficit de más de 12.000 euros en nuestros bolsillos (y todo por una “gracia” de nuestro desaparecido director general).

Ahora cabría preguntarse: ¿cómo justifica nuestra dirección los miles y miles de euros invertidos en el prestigioso bufete de abogados Garrigues con el objetivo de dinamitar al CE y destruir a Chema? Todo ese dinero, pensamos, podría haberse utilizado en otros menesteres ¿no?. Así se habría aprovechado infinitamente mejor y se hubiera evitado el bochornoso espectáculo que nuestro personal directivo está dando frente a los trabajadores… y la competencia.

“Vale ¿Y AHORA QUE?” Pues eso es lo que nos preguntamos todos... la dirección española aún no se ha pronunciado y, conociendo su acostumbrada incapacidad para afrontar los problemas y darles solución, pues tendremos que apelar a la matriz del Grupo para que actúe en consecuencia y se tomen las medidas necesarias que redunden tanto en beneficio de la compañía y de todos los que formamos parte de ella.

Muchas gracias.

 

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